HP Pavilion, el all in one da el salto

Durante muchos años los ordenadores de sobremesa eran equipos grises, pesados, aparatosos, caros y complejos de montar. Eran el dispositivo “obligatorio” en oficinas y para muchos estudiantes (entre otros) que tenían que adecuar bastante espacio para cada uno de ellos. Sin embargo, desde hace tiempo algunos fabricantes han querido demostrar que los equipos de sobremesa pueden ser también un ejercicio de diseño.

Una demostración de que la tecnología también puede ser atractiva y que la potencia no tiene por qué estar reñida con un extra de comodidad y poco espacio. Quizá cuando hablamos de los equipos todo-en-uno se nos venga a la cabeza el iMac pero hay una empresa que lleva más de un lustro trabajando muy bien en estos equipos: HP.

Los Slice y los Pavilion Wave fueron el anticipo de dispositivos que se mostraban como la mejor opción Windows de este mercado y que realmente hacía plantearse si era necesario una torre, un monitor, un teclado y un ratón independiente. La nueva generación, denominada Pavilion 24 y 27 son un ejercicio de diseño que esconde muchas sorpresas.

Lo primero que destaca cuando lo tenemos delante es su mínimo grosor. Sus 8,5 mm lo convierten en el más delgado de la historia de la familia. Tan solo un cajetín “oculto” tras la pantalla que también sirve de peana supera esa magnífica cifra. El segundo modelo tiene la trasera ovalada como el antes nombrado iMac y, en ambos casos, es donde se guarda el “cerebro” del dispositivo.

Lo segundo que llama la atención es la peculiar cubierta inferior de la pantalla. Un tejido elegante y sofisticado que recubre el equipo de sonido implementado por Bang&Olufsen que recuerda poderosamente al Alcántara de los Surface Pro y Surface Pro Laptop y que en este caso es un toque diferencial muy positivo. Todo en el diseño se ha pensado para aportar armonía y, sin duda, se ha conseguido.

En el apartado técnico podemos destacar que los paneles IPS de ambos modelos son táctiles y tienen una resolución mínima de 1080 pudiendo optar por otros 4K si se desea. En la parte superior de las mismas es donde se ubican las “cámaras de privacidad”, otro de los elementos sorprendentes de estos equipos.

Desarrolladas por HP, se esconden detrás del panel cuando nos las utilizamos. Su funcionamiento es sencillo (recuerda al de los lectores de tarjetas MicroSD): se empujan hacia abajo para ocultarlas y se vuelven a empujar ligeramente hacia abajo para que asomen cuando queremos activarlas.

Este pequeño gesto no solo “inutiliza” la webcam ante un posible intruso (que solo verá “negro” si la activa contra nuestra voluntad) sino que deja apagados los micrófonos. Además, existe un interruptor que permite cubrir la webcam e inhabilitar el vídeo.

En cuanto a la configuración del equipo, se puede optar por procesadores AMD A12 o Intel Core i7 así como tarjetas gráficas AMD Radeon 530. En cuanto a la RAM, algunos formatos llegan hasta los 16 GB. La conectividad queda asegurada con una ranura de expansión 3 en 1, un puerto USB C, dos puertos USB 3.0, dos USB 2.0 además de una entrada y una salida HDMI. El almacenamiento es configurable con un disco duro tradicional o con unidades SSD de hasta 256 GB.

En resumen: no es un equipo gaming de última generación ni tampoco el modelo más potente del mercado pero incluso un usuario avanzado podrá estar tranquilo con que los Pavilion no le dejarán tirado.

Lo mejor, como es habitual en la casa, es que la tarifa no será muy alta. Aunque aún no hay precios, en Estados Unidos la versión de acceso tendrá un precio de salida de 750 dólares. Sin duda, muy razonable y una garantía de que la opción más potente no se disparará de precio.

LG Gram, cuando se aúnan autonomía y movilidad extrema

Hay tecnológicas conocidas por su solvencia, como Samsung; otras conocidas por la devoción de sus usuarios y alta calidad, como Apple; otras con una gran tradición de lanzar productos con garantías, como Sony y un último grupo que, aunque no lleguen a controlar ningún mercado en particular, destacan por su enorme capacidad para innovar y lanzar ideas que remueven cualquier nicho de producto. En este grupo se encuentra, entre otras, la coreana LG.

La empresa, aunque tenga una presencia bastante escasa en el mundo de los ordenadores portátiles -no acabamos de saber muy bien porque su poca distribución- cuenta con un catálogo con modelos de una extraordinaria calidad y capacidad técnica.

El mejor ejemplo son los LG Gram que a las puertas del CES de Las Vegas 2017 se renuevan en diseño y especificaciones y prometen ser un ejemplo para toda la industria. La apuesta desde el principio de estos portátiles es un diseño diferenciado, un grosor mínimo, un rendimiento notable y una autonomía sobresaliente. ¿Han cuadrado el círculo?

Nacidos en 2015 el objetivo claro de los LG Gram era convertirse en el equivalente de los MacBook con Windows: ligeros, rápidos, con buena autonomía y fáciles de identificar gracias a sus exteriores blanco, rosa o gris oscuro.

Disponible en tres tamaños de pantalla (13,3, 14 y 15,6 pulgadas) vienen bajo el eslogan “All Day Gram” en referencia a la autonomía de 24 horas del modelo más pequeño equipado con procesador Intel Core i3 gracias a su batería de 60 Wh. Es la misma en todos los modelos pero su demanda energética es menor lo que le dota de un tiempo lejos del enchufe imbatible.

Al incrementar la diagonal de la pantalla se pierde una hora. El de 14 aguanta 23 horas sin cargar y el de 15,6, 22 horas. Cifras igualmente sobresalientes. Tenemos mucha curiosidad por saber cuáles serán las cifras reales pero si se acercan a ese tiempo el conjunto promete. Sobre todo si tenemos en cuenta que el peso del modelo más grande es de 1.090 gramos y el del más pequeño se queda en 940.

Para los que quieran aún más versatilidad (sin importar que la batería baje a los 34 Wh), los ingenieros han desarrollado una versión ultra lightweight que rebaja las taras a 980 gramos para el formato de 15 pulgadas; 830 gramos para el de 13 y 860 para el de 14.

Lo mejor de todo es que el rendimiento, como decíamos antes, está garantizado puesto que todos ellos trabajan con la séptima generación de procesadores Intel Core pudiendo llegar hasta el potente i7. Todos los modelos cuentan con paneles IPS Full HD y con unidades SSD de entre 256 y 512 GB. Como hemos dicho, la potencia, autonomía y ligereza tienen su inspiración en los MacBook. Su precio también ya que su factura se moverá entre los 1.100 y los 2.000 dólares.

MacBook Pro, mejorando lo presente

Si al principio de la semana os presentábamos las novedades de la conferencia de Microsoft la semana pasada ahora le llega el turno a los nuevos MacBook Pro 2016, protagonistas del evento que Apple tuvo el pasado día 27. Coincidiendo con el 25 aniversario del primer portátil de la empresa se renovaron por completo los más prestigiosos de su catálogo.

Phil Schiller fue el responsable de presentar los modelos de 13 y 15 pulgadas, hasta un 17% más delgados que la anterior generación. El más grueso, el de 15 pulgadas se queda en unos escasos 15,5 mm desplegado, una “proeza de la ingeniería” según el propio Schiller. Para ello han tenido que reconstruir determinadas partes de la estructura, como una nueva mariposa que sujeta más firmemente la unión entre las dos partes del portátil y que consigue que el conjunto sea más liviano y estrecho incluso cerrado.

Además, se ha trabajado en el diseño del teclado para que el TouchPad gane tamaño -en el modelo de 15 pulgadas duplica su área-. Lo más llamativo, sin embargo, es la desaparición de la fila de teclas de función que han sido sustituidas por un panel OLED que cambia según las tareas que estemos realizando con el Mac.

La Touch Bar, como la llaman, permite aplicar filtros, editar fotos, entrar directamente en favoritos, realizar búsquedas, trabajar con parámetros multimedia, etc. Si tenemos en cuenta que la empresa abrirá su código a desarrolladores esta mejora que tantas críticas ha recibido en las redes sociales puede volverse un factor diferencial a medio plazo.

Si seguimos con las funciones Touch, por fin se han implementado en los Mac el Touch ID que nos permite el bloque y desbloqueo mediante nuestra huella dactilar en los iPhone y iPad. Además, a diferencia de los equipos iOS, permitirá cambiar de usuario automáticamente en función de la persona que lo desbloquee.

La pantalla de los Pro también ha sufrido mejoras. Ahora es un 67% más brillante, cuenta con un 25% más de colores y un 67% más de contraste. Si tenemos en cuenta que el modelo de 15 pulgadas contará con un procesador Intel Core i7 Skylake y una GPU Radeon Pro, el rendimiento está asegurado. En cuanto a la capacidad de almacenamiento, El tope serán 2 TB SSD (a diferencia del sistema híbrido presentado por Microsoft para su Surface Book i7) con una velocidad de 3,1GB/s.

La polémica, sin embargo, ha venido por parte de las conexiones. El Pro contará con cuatro puertos Thuderbolt 3. Es decir, tendremos cuatro puertos compatibles con USB-C y todos ellos servirán como fuente de alimentación para equipos externos. El problema viene que serán necesarios multitud de adaptadores (incluidos para equipos iOS) algo bastante incongruente si tenemos en cuenta la apuesta wireless de los de Tim Cook.

La autonomía se mantiene estable en 10 horas, menos que otros equipos híbridos de la competencia (el propio Surface Book i7) pero por encima de la línea del mercado si tenemos en cuenta la relación tamaño-peso-batería.

Finalmente, el Pro también recibe mejoras en sus altavoces que ahora tienen el doble de rango dinámico, hasta un 58% más de volumen máximo y bajos 2,5 veces más potentes. Además, como el rediseño interior ha permitido conectarlos directamente a la alimentación, la potencia máxima se ha triplicado.

El precio también será uno de los handicaps de esta familia (si bien es cierto que el mercado parece soportar bien las tarifas Apple). La versión de 13 pulgadas sin Touch Bar costará 1.499 dólares. La versión con el panel OLED sube hasta los 1.799 dólares y el tope de gama sube su factura hasta los 2.399 dólares.

Por último, el anuncio de Craig Federighi de una colaboración con LG para crear un nuevo monitor OLED a la altura de lo que se espera de los sobremesa de Apple ha disparado los rumores sobre un posible lanzamiento de nuevos Mac Pro, iMac y Mac Mini antes de que acabe el año. Sería un buen remedio para una Keynote de otoño bastante descafeinada.

Microsoft Surface, la familia crece

Puede que el mercado de ordenadores esté cayendo. Puede que el usuario “medio” haya decidido cambiarlos por tabletas y smartphones (sobre todo smartphones). Puede que los nuevos centros de ocio hayan hecho que los equipos de sobremesa -sobre todo- sean cada vez menos necesarios en un hogar y que se hayan quedado como herramientas de trabajo y producto de nicho para gamers.

Sin embargo, los ordenadores siguen siendo dispositivos mucho más capaces y polivalentes que la mayoría de los anteriores y es por eso que siguen siendo fundamentales en el mercado empresarial, para desarrolladores, para creativos, etc. Y es ahí donde Microsoft busca el filón que la permita seguir creciendo y consolidándose. Es ahí donde sigue teniendo (por ahora) una ventaja insalvable respecto a Apple y a Google.

Y precisamente por eso, en su presentación de la semana pasada mostró sus propuestas en forma de ordenador para potenciar el gran éxito de su familia Surface, esa creada bajo la receta de su rival en la que se aúna el desarrollo de software y hardware para sacar lo mejor de la experiencia de usuario.

Surface Studio, el PC todo en uno definitivo

El primer modelo que analizamos (aunque no hemos tenido el placer de probarlo) es el Surface Studio, un todo en uno extremadamente fino y con un enorme panel táctil de 28 pulgadas incrustado en un marco de aluminio que recuerda levemente a otros modelos en el mercado pero que está pensado al milímetro para superarlos a todos.

Si nos fijamos en las especificaciones vemos que cuenta con una resolución de 3840×2160 píxeles;procesador Intel Core i5/i7 de la familia Skylake (al igual que en otros productos presentados esta semana han optado por la penúltima gama del catálogo Intel gracias a su estabilidad y mayor potencia que la actual); entre 8 y 32 GB de RAM; hasta 2 TB de disco duro en configuración híbrida, tarjeta gráfica GForce 980M y una estructura de 12,6 mm de grosor.

Volviendo a la pantalla, cuenta con 13,5 millones de píxeles lo que lo sitúa por encima del 4K y, además de táctil es compatible con Surface Pen y un nuevo accesorio denominado Surface Dial (y que hizo que muchos creyeran que Microsoft también iba a presentar un smartphone tipo Google Pixel).

Este pequeño cilindro permite una nueva forma de interactuar con la familia Surface ya que sirve para acceder a diferentes contenidos y generar nuevos menús (y personalizarlo) para navegar por Windows 10 y sus programas.

De esta forma, el Pen, Dial, la pantalla táctil, el teclado, el ratón y, cómo no, Cortana son la forma en la que Microsoft tiende puentes entre el usuario y su ecosistema. Además, la cámara HD nos permitirá disfrutar como nunca de Hello, el sistema de desbloqueo biométrico que usa la retina para que Windows nos reconozca.

Por si esto fuera poco (y para evitar el temido brazo de gorila) la estructura de Studio permite una gran inclinación de la pantalla para poder trabajar cómodamente sobre ella. ¿Tiene algún punto débil el equipo? Nos tememos que sí: su precio que oscila entre los 2.999 dólares de la versión más “modesta” (i5, 8 GB de RAM, 2 GB de GPU y 1 TB de almacenamiento) hasta los 4.199 dólares de la más capaz (i7, 32 GB de RAM, 4 GB de GPU y 2 TB de almacenamiento) sin contar el precio de Dial.

Surface Book i7, versión musculada

Por si Studio hubiera parecido poco, Microsoft también mostró la nueva versión de su portátil de gama alta que mejora en todo (hardware) a su predecesor. Los chicos de Satya Nadella han introducido, de nuevo, la familia Intel Core i7 de la familia Skylake y han duplicado la potencia gráfica del portátil. ¿El motivo? El nuevo panel cuenta con una resolución de 3000×2000 píxeles para una superficie de 13,5 pulgadas.

El interior se ha rediseñado para implementar un segundo ventilador que mejore el sistema de refrigeración y optimice el rendimiento de vídeo. Según la propia Microsoft es tres veces más potente y rápido que un MacBook Pro de 2013 (el sábado veremos qué ocurre cuando lo comparamos con el de 2016).

La potencia gráfica desarrolla 1,9 teraflops, al nivel de una gráfica como la GTX 1050. La autonomía se dispara hasta las 16 horas, un 30% que en la versión de 2015. En definitiva, el híbrido portátil-tableta completa por arriba su oferta tanto en prestaciones como en tarifa. Su precio, de momento no está disponible en nuestro mercado, es de 2.400 dólares. En definitiva, un dispositivo para satisfacer las demandas más exigentes de aquellos que quieren toda la potencia de un sobremesa, la versatilidad de un portátil y la movilidad de una tableta.

HP Elite Slice, el miniordenador modular

Para nosotros ha sido, sin duda, el producto más destacado del IFA de Berlín. Es cierto que la gran feria europea de electrónica de consumo ha apostado por el gaming, por la inmersión, las pantallas curvas y casi cualquier dispositivo periférico pensado en mejorar nuestra experiencia multimedia. También que la movilidad tiene una presencia fundamental en cualquier evento de este tipo. Pero precisamente por eso, el miniordenador de HP tiene un valor añadido: ha sabido destacar gracias a su eminente visión para la productividad.

Existen en el mercado una pequeña colección de miniordenadores pensados en dar un rendimiento óptimo por poco dinero. Sin embargo, todos ellos tienen en común que suelen dejar con cierta indiferencia a aquellos que buscan un rendimiento notable -y que suelen quedar abocados a tener que comprarse una torre o, como mínimo, un todo en uno-.

HP lleva tiempo remozando por completo su gama de productos y aunque este Slice no es totalmente rompedor -Acer presentó no hace mucho un concepto similar y Lenovo apostó por la modularidad con una tableta- sí que destaca por su diseño y potencia. El corazón es un ordenador de 3,8 cms de alto por 15 de ancho que gracias al HP Slice Connector puede ir añadiendo funcionalidades.

El Audio Module, por ejemplo, es una excelente creación de su socio Bang&Olufsen que le permite enviar sonido de alta calidad en 360 grados. Además, gracias a dos micrófonos puede recoger nuestra voz desde una distancia inferior a 5 metros y trabaja con un excelente sistema de cancelación de ruido.

También cuenta con otro módulo para videoconferencias, sistemas de carga rápida para periféricos, unidades ópticas, etc. Y todo es posible gracias a la sobresaliente conectividad del sistema primario: Ethernet, Display Port, HDMI, USB 3.1 Type C, USB 3.0, etc.

En su interior se confirma que no se trata de un miniordenador al uso más allá que por sus dimensiones. Todos sus procesadores Intel son de última generación y partimos como mínimo de un i5 con 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento SSD (suponemos que lanzarán alguna versión más económica y menos potente) hasta llegar al i7-6700.

En definitiva, un producto sobresaliente que aunque podría ser mejorable si no tuviera la tarjeta gráfica integrada, por ejemplo, puede marcar un antes y un después por su concepto de modular y por el buen rendimiento que da respecto a otros rivales mucho más baratos y, sobre todo, mucho menos potentes.