31
mar 13

Blackberry, retorno a los beneficios

Wall Street esperaba con antención los resultados de Blackberry. La compañía canadiense lleva un año francamente malo, aunque muchos analistas consideraban que las ventas de los nuevos modelos Z10 y Q10 “alimentados” con su nuevo sistema operativo conseguirían resucitar a la empresa. El motivo es sencillo: además de ser una alternativa sólida al binomio Google-Apple (mucho más que Windows Phone por simple experiencia) todavía tiene una base de clientes que supera los 75 millones. Muchos usuarios que no se han pasado a la competencia a pesar de los problemas de hace meses y, sobre todo, de un sistema operativo anticuado.

 

Durante los últimos tres meses los de Waterloo comercializaron seis millones de terminales de los que un millón fueron los nuevos modelos. La reacción del parqué fue inmediata: una subida del 8% de los títulos de la compañía. Es cierto que luego la subida se desinfló y que todavía hay cierta incertidumbre sobre el devenir de los canadienses, ya que las ventas bajaron un 40% respecto al anterior año fiscal, pero también que muchos inversores se han querido quedar con el último trimestre donde la empresa de la mora no sólo aumentó ostensiblemente su margen de beneficio -ahora vende dispositivos más caros-, sino que las pérdidas de 125 millones de hace un año se convirtieron en unos beneficios de 98 millones de dólares.

 

En el conjunto del ejercicio la antigua RIM perdió 646 millones de dólares frente a los beneficios de más de 1.150 millones de un año antes. Sin embargo, el CEO Thorsten Heins dijo que había que ser optimistas: “los cambios introducidos durante el último año nos han permitido ser rentables el último cuatrimestre”. Según el mandatario, la nueva estructura de Blackberry les permite rendir mejor con un volumen menor de negocio lo que a la larga les “permitirá generar muchos más beneficios con más ventas”.

 

La clave para que llegue esa bonanza está, en gran parte, en la capacidad para atraer nuevos clientes que hoy usan, sobre todo, dispositivos de Apple y Samsung. No les basta con mantener a sus fieles (que los cálculos indican que han pasado de 79 a 76 millones en un año). Para esto Heins promete nuevos modelos cada trimestre y, sobre todo, la llegada de un buen número de nuevas aplicaciones para su AppWorld.


16
feb 13

Smartphones, verdades y mentiras

A pesar de que el mercado de dispositivos móviles parece ser uno de los pocos que se escapa a la crisis y que este mismo año el número de smartphones comercializados en el mundo superará por primera vez al de teléfonos móviles “normales”, existen multitud de mitos y leyendas sobre los sistemas operativos y productos más famosos del mercado. Aquí tenéis algunas de esos mitos… resueltos.

 

 

  • Android no se puede actualizar: esta es una de las dudas más habituales que nos llegan a la bitácora. Android es el sistema operativo abierto desarrollado por Google y, de hecho, es el que más actualizaciones ha recibido desde su nacimiento. Después de que las versiones 1 y 2 estuvieran pensadas para móviles y la 3 para tabletas, los de Mountain View decidieron que era necesario unificar el entorno con Android 4. Éste va ya por su versión 4.2.2 y casi todos los meses recibe varias mejoras. El problema viene con los fabricantes. No todos permiten que sus dispositivos se actualicen a la última versión con el fin de que el usuario prefiera renovar todo el terminal. Ante la pérdida de clientes potenciales que esto supone Google ha pedido a sus fabricantes una estrategia totalmente abierta con las actualizaciones, al menos, con los terminales más potentes de cada gama. Para el que quiera asegurarse un Android a la última, además, siempre tendrá la opción de hacerse con un Nexus, los terminales “propios” de Google. Más baratos e igual de potentes.
  • Android está fragmentado: en esta afirmación hay parte de verdad y parte de mentira. Es cierto que muchos fabricantes (destacan Samsung, LG, Sony y HTC) suelen “retocar” el interfaz del sistema operativo con el fin de que su terminal adquiera una personalidad diferente a la de sus rivales. También es cierto que hay millones de teléfonos en todo el mundo que todavía siguen trabajando con Android 2.3 y que, por motivos “técnicos” no han dado el salto a Android 4 (dentro de poco llegará el 5). Pero también es cierto que, en líneas generales, todos los equipos con el programa del robot verde son compatibles entre sí. Para los que piensen que iOS, el sistema operativo de Apple para sus iPhone está totalmente unificado, se equivocan. Es cierto que el salto entre versiones es menor que en el caso de Google, pero los iPhone 3GS y 4 ya no recibieron completamente iOS 6 y los iPhone 3G ni siquiera son compatibles con la última versión de Whatsapp. Aún así, las transiciones son mucho más fluidas y los terminales quedan obsoletos mucho más despacio.
  • Android no es compatible con OS X: hay muchos usuarios de ordenadores Mac que les gustaría probar un dispositivo Android y que muchas veces no lo hacen ante el mito de que son sistemas operativos incompatibles. Esto es completamente falso. Además de que existen aplicaciones de cada fabricante que permiten vincular dispositivos (como Samsung Kies, la más famosa), hay aplicaciones de terceros como iSyncr que nos permitirán volcar todos los contenidos del ordenador al smartphone o tableta. Es cierto que todo va más rápido y es más intuitivo con un iPhone o un iPad, pero también lo es cuando se tiene un equipo Windows y un iPhone. Sólo es cuestión de práctica.
  • iOS sólo funciona al 100% con OS X: del mismo modo que lo anterior es falso, podemos decir que los dispositivos iOS funcionan más fluidos con los Mac pero, aún así, son totalmente operativos con un ordenador que corra con Linux o Windows. De hecho, la gran “ventaja” de los iPhone y iPad, la aplicación en la nube iCloud funciona igual de bien a través de iTunes. El motivo es sencillo, tanto los equipos de Apple como los que usan Android o Windows Phone son ya totalmente autónomos de los ordenadores para trabajar con contenidos. La era post PC que anunciaba hace tres años Steve Jobs.
  • Sólo Nokia tiene dispositivos Windows Phone: aunque el anuncio de Microsoft con los finlandeses fue el más cacareado, los de Steve Ballmer tenían claro que el secreto del éxito de Android y el motivo de la supervivencia de Windows en los ordenadores es que cuenta con el apoyo de multitud de fabricantes. Así, HTC comercializó el primer dispositivo con WP8 y Samsung ha mostrado su interés en reforzar su gama Ativ por si los Galaxy pierden la eterna batalla de patentes que mantienen con Apple.
  • Samsung sólo trabaja con Android: como hemos explicado en el punto anterior, la gama Ativ de Samsung se encarga de los dispositivos con Windows Phone 8. Asimismo, los Samsung Wave son los modelos que se comercializan con el sistema operativo Bada (creado por los coreanos en la época en la que Symbian era la referencia del mercado) y los Omnia son los terminales que trabajan con versiones anteriores de Windows, como la 7.5 Mango. Las diferencias de precios así como la presencia de todos estos modelos en mercados emergentes han hecho que Samsung se convierta en el primer fabricante mundial de teléfonos convencionales e inteligentes.
  • Motorola ha desaparecido tras su compra por Google: la adquisición de Motorola Mobility en verano de 2011 por parte de Google inquietó a muchos inversores de otros fabricantes Android. Desde Mountain View dejaron claro que Motorola no desaparecería como entidad lo que aseguraba a los de Illinois una situación de ventaja frente a otras empresas que trabajaban con el sistema del robot verde. Samsung, por ejemplo, se apresuró a firmar un acuerdo con Microsoft para lanzar los Ativ y a intentar buscar una solución apacible a sus conflictos con Apple. Ahora que han pasado varios meses de la adquisición se ha anunciado que Motorola será la encargada de fabricar el nuevo Phone X que sustituirá a los Nexus (hasta ahora en manos de HTC y LG) como los Android definitivos. Veremos cuánto tardan en llegar los portátiles Chrome, las tabletas, etc.
  • Nokia sólo tiene dispositivos Windows Phone: aunque cuando se anunció el acuerdo entre ambos gigantes venidos a menos se dio por hecho el fin de Symbian y, por qué no, una probable fusión o absorción entre ambas entidades, los posteriores acuerdos de Microsoft con HTC y Samsung para el lanzamiento de productos prácticamente iguales a los Lumia ha hecho que muchos en Espoo se pregunten porque guardar la exclusividad con un proveedor de software que no les es fiel. En su momento desecharon trabajar con Android por lo complicado que sería diferenciarse de sus rivales. Si ahora WP8 se extiende demasiado, podríamos ver una nueva serie de Nokias equipados con otro sistema operativo. Son muchos los que apuestan por BlackBerry 10. De momento en Waterloo guardan silencio.
  • BlackBerry 10 llegará a todos los terminales RIM: la estrategia de la antigua RIM ha sido exactamente la misma que la de Microsoft con los equipos que llevaban Windows Phone 7.5: borrón y cuenta nueva. Quien quiera un terminal con la última tecnología de los canadienses tendrá que comprarse un Z10 o un Q10 ya que los antiguos terminales RIM (ahora la empresa se llama BlackBerry) no serán actualizables. De hecho, algunos mercados “especiales” como el japonés ni siquiera verán el cambio de marca o los nuevos equipos ya que tienen dispositivos específicos. Una apuesta para renovar por completo la gama que, en un primer momento, le hará perder cuota de mercado.
  • Las aplicaciones de iOS son de pago y las de Android gratis: el principal motivo para decantarse por un equipo de un sistema operativo u otro son las aplicaciones disponibles, según reflejó el año pasado un estudio de la consultora Gartner en Estados Unidos. Ambas plataformas son las más prolíficas en cuanto a desarrolladores, aplicaciones desarrolladas, aplicaciones descargadas y, sobre todo, aplicaciones en desarrollo. El funcionamiento de ambos sistemas es completamente opuesto. En el universo Apple, el desarrollador presenta la aplicación en Cupertino y si el programa cumple unos requisitos se carga en la AppStore. En el caso de Android, primero se cuelga el programa y si este da algún problema de cualquier tipo, se vuelve a retirar. Esto hace que las primeras sean más seguras y las segunda más dinámicas. Respecto a su precio, en la AppStore hay más de pago (en porcentaje) y son más caras (la misma aplicación comparada en cada plataforma), pero también es cierto que hay más gratuitas en números absolutos que en Google Play. Como curiosidad, aunque el principio había un enorme porcentaje de productos comunes a ambas plataformas, por fin cada una empieza a adquirir su personalidad y a diferenciarse gracias al esfuerzo de fabricantes y desarrolladores.
  • La conectividad de los iPhone es la más limitada: jailbreaks aparte, el iPhone ha conseguido marcar las tendencias en conectividad. Fue el primero en no tener ranura de expansión y apostar por la nube. A día de hoy, los principales modelos de cada fabricante comparten esta característica. Tampoco tiene un puerto USB y se requiere un adaptador… algo que también están poniendo en práctica muchos modelos. El principal problema es su Bluetooth que muchas veces no funciona con otros equipos de otros fabricantes. Por lo demás, permite hacer lo mismo que cualquier otro dispositivo en el mercado. Podría mejorar, pero un usuario medio no echará nada en falta y uno muy hábil disfrutará con la nube.
  • Windows Phone y BlackBerry 10 no tienen apps interesantes: aunque las estadísticas dicen que están a años luz de Google Play y la AppStore, las referencias, la tienda de aplicaciones de Windows Phone es la que más rápido crece. Cuenta con algunas interesantes como la suite Office, aunque faltan otras de renombre. Desde Redmond hablan de 6 meses para ponerse a la altura. Más difícil lo tienen los canadienses ya que tendrán que crear un sistema de aplicaciones  desde cero debido a su incompatibilidad con versiones anteriores. La buena noticia, sin embargo, es que han apostado desde el principio por la calidad y que las principales (redes sociales, música y vídeo en streaming) no faltan.
  • Android e iOS son prácticamente iguales: puede parecer similar en cuanto al interfaz por iconos de las aplicaciones (sólo Windows ha sabido crear algo diferente) pero la verdad es que con el paso de las versiones, aunque las utilidades son básicamente las mismas, Android ha conseguido sacudirse la imagen de “mala copia” que tenían las versiones anteriores. Cada uno requiere un pequeño proceso de aprendizaje cuando se cambia desde el contrario. Aquí puede que iOS le gane por ser más intuitivo… sencillamente porque fue el primero. Aún así, los dos son dos sistemas operativos llenos de utilidades que son mucho más que suficientes para un usuarios “medio” y que permiten los mejores trucos para los más avezados.
  • El hardware de los equipos Android es el mejor: del mismo modo que ocurre en el caso de los ordenadores, la idiosincrasia del sistema operativo móvil de Google requiere que los fabricantes den lo mejor de sí mismos para diferenciarse de sus rivales y, sobre todo, para asegurarse de cumplir las especificaciones que recomienda la empresa californiana. En el caso de los Windows Phone ocurre algo parecido, aunque el desarrollo de los equipos se hace de un modo más coordinado con Microsoft. Sólo Apple crea a la vez el sistema operativo y el hardware lo que le permite realizar teléfonos a medida de las necesidades del programa: procesador, tarjeta gráfica, memoria, capacidad de almacenamiento, tipo de pantalla… Casi siempre es más importante el “peso” del programa frente a las especificaciones técnicas del dispositivo… aunque cuánto más, mejor.

 


01
feb 13

Z10: bien hecho, Blackberry

Llevaba mucho tiempo queriendo escribir este post. El de una nueva Blackberry que funcionara a la altura del nombre del dispositivo -que aunque ahora se ha venido a menos, siempre ha sido uno de los referentes- y, sobre todo, que supusiera un cambio radical que resucitara a los de Waterloo. También llevaba mucho tiempo queriendo escribir un post de smartphones en el que alguien se saltara esta dictadura atroz a la que los Android (de Samsung) y los iPhone (hasta a mi me cansa hablar tanto de ellos) nos han sometido.

 

Precisamente por eso nuestro protagonista de hoy será la nueva Z10. Si ayer mismo desgranábamos ligeramente todas las características de la nueva Blackberry (desde su nombre hasta su nuevo software) hoy nos centraremos en el primer producto que nos presentó esta semana el nuevo jefe de los canadienses, Thornsten Heins.

 

En la presentación del modelo destacó la introducción de la directora creativa de la casa, Alicia Keys. Ataviada con un smoking blanco y el pelo recogido se dirigió al auditorio: “durante un tiempo estuvimos muy unidos. Nada nos separó. Pero después empezaron a aparecer otros chicos. Salí con alguno durante un tiempo, pero me has convencido. Vuelvo contigo”. Así se sentía la neoyorquina con su Blackberry. Así me siento yo después de ojear unos cuantos vídeos sobre su funcionamiento.

 

Los que echábamos de menos más aplicaciones. Un sistema operativo más potente o, sencillamente, una cámara de fotos en condiciones, tenemos motivos para volver a querer una. Su diseño es genial. Muchos dicen que recuerda al iPhone (así es) pero a cambio es más ligero -¡todavía más!- y su pantalla es más grande y manejable. En cuanto a la cámara: 8 mpx para sacar magníficas fotos y grabar vídeo en Full HD. Si a eso le unimos un editor de vídeo y otro de fotografía nativos, el resultado es genial. Destaca Storymaker, el de vídeo, un más que digno rival para iMovie, sólo que gratuito.

 

A cambio de todo esto, los de Waterloo sólo nos piden que ojeemos los gestos táctiles básicos de la pantalla. Una vez se hace esto -no son como en el iPhone o en un Android, pero se parecen- todo se vuelve muy sencillo e increíblemente fluido. Por ejemplo, para ver que aplicaciones se tienen abiertas basta con deslizar el dedo desde la parte inferior de la pantalla hacia el medio. Luego se pueden cerrar las que se quiera. Para visitar el hub, el centro de notificaciones de las redes sociales, es suficiente con deslizar el dedo de izquierda a derecha desde el borde izquierdo. Todo ello mientras se hacen otras cosas… Todo es ligero y rápido.

 

Mi movimiento favorito, aún así, es el que permite -literalmente- bajar la persiana y olvidarnos de notificaciones. Sólo tenemos que deslizar el dedo desde el borde superior al inferior. Con eso la BB se convierte en un despertador que sólo se reactivara a la hora que hayamos programado la alarma.

 

Al entrar en el AppWorld destaca, sobre manera, el esfuerzo por tener las aplicaciones ordenadas. Algo en lo que Apple y Google no han perdido un sólo minuto. Algunas, explicaron, se han rediseñado sólo para estos terminales, como es el caso de The Weather Channel. Otras importantes vienen preinstaladas como Facebook, Twitter, FourSquare o YouTube. He aquí su espíritu social y el espacio para el perfil de ocio que nos prometían. Igual que el amplio catálogo de música y vídeo que debería estar disponible en breve.

 

La crítica se ha centrado, sobre todo, en su magnífico navegador. Es extremadamente rápido, sencillo y eficaz incluso en condiciones de poca cobertura. Recuerda, de hecho, al de los ordenadores. También su teclado inteligente. Permite escribir perfectamente con una mano y, además, mejora el texto predictivo de sus rivales de dos formas. Nos rellena palabras en función del contexto o de las preferencias del usuario en cuanto a los idiomas que ha preseleccionado. Pasa de uno a otro sin problema ni correcciones. Además, aprende de nuestra escritura para hacerla más rápida. Nada que ver con el malísimo corrector del iPhone (hago desde aquí un llamamiento para que todos lo desconectemos).

 

Sólo la batería sale perdiendo. La antaño número uno en smartphones nos “regalaba” terminales que podían pasar todo un día lejos del enchufe. Ahora no. El motivo es sencillo, hacen muchas más cosas y lo hacen mucho mejor. Aún así, lejos del síndrome Nokia, RIM -perdón, Blackberry- tiene suficientes bazas como para remontar el vuelo. Qué buena noticia.


31
ene 13

Blackberry 10, el esperado

Antes de disfrutar de un iPhone hice lo mismo con una Blackberry. Fue mi entrada en el mundo de los smartphones. Era fiable, relativamente rápida, excelente para escribir y mensajear -Blackberry Messenger sigue siendo, para mi, la referencia entre las aplicaciones de mesanjería instantánea- y su gestión del correo electrónico era sencillamente maravillosa. Sin embargo, la AppWorld de mi Curve comenzó a quedarse obsoleta demasiado rápido. Todo ello unido la famosa caída de los servidores de RIM y a la moda iPhone-Android se tradujo en un abandono de la marca canadiense.

 

No fui el único. Los canadienses a duras penas acumulan el 1,6% de las ventas de terminales inteligentes en Estados Unidos. En Europa van algo mejor, con casi un 8% en el Reino Unido y un 3,4% en el Estado, donde en 2010 llegaron a tener un excelente 24% apoyado en los adolescentes que querían ahorrarse dinero en sus facturas y estar conectados a todas horas.

 

Conocedores de su talón de Aquiles, la empresa de Waterloo presentó ayer su nuevo sistema operativo BB10. Pero lo más importante no era el programa, sino todas las aplicaciones multimedia nativas en todos sus nuevos modelos. Thornsten Heins fue el encargado de presentar todos los cambios. Y fueron muchos. El nuevo CEO presentó el nuevo nombre de la empresa -ya no será RIM, Research in Motion, sino Blackberry-, nuevos modelos con nuevo sistema operativo y, sobre todo, una sorprendente nueva directora creativa: Alicia Keys.

 

Una vez hechas las presentaciones, Heins se centró en las más de 70.000 aplicaciones para BB10 en el remozado AppWorld. No faltan las más demandadas como Skype, Whatsapp, Angry Birds, The Economist, The New York Times o El País. Eso sí, el mercado anglosajón sigue siendo preponderante para ellos y los programas en castellano no son los más abundantes. Aún así, el CEO explicó que el énfasis se pondrá en los programas locales: “son los que hacen que ganemos en todos los aspectos, que se confíe en nosotros”, rubricó.

 

Z10 y Q10 son los pegadizos y acertados nombres para los dos nuevos modelos que estrenarán la plataforma. El primero cuenta con una pantalla táctil de 4,2 pulgadas y no tiene el típico teclado físico -y tremendamente ergonómico- de la casa. El segundo baja el tamaño del panel, pero a cambio nos regala el teclado QWERTY completo.

 

Ambos gozan de una multitarea muy mejorada -era el punto más débil en comparación con iOS y Android- y nos ofrecen un “hub” o centro de operaciones al que se accede con un sólo gesto y desde el que podremos elegir que aplicaciones queremos priorizar. El paso entre programas es increíblemente fluido. Como dijo Heins en la presentación en Nueva York: “dejad de buscar, la información irá a vosotros”.

 

Cuando comenzaron los susurros porque el Z10 no tenía teclado, el CEO se apresuró a explicar que se ha trabajado en que la experiencia táctil sea idéntica a la clásica con botones. De hecho, aseguran que con poco uso se puede escribir con gran agilidad con una sola mano. Habrá que probarlo, pero si en un iPhone se puede, ¿por qué no en una Blackberry?

 

Para atraer más a los profesionales, su público objetivo desde su nacimiento, las Blackberrys unirán “ocio y negocio” con la posibilidad de crear dos perfiles separados con las que se pasará de uno a otro con un sólo gesto. Además, se podrán dividir las aplicaciones para cada uno de nuestros “yos”.

 

Si a esto le unimos que la seguridad de los contenidos de las Blackberrys sigue siendo la mejor y que la privacidad es a prueba de ataques gracias a su sistema múltiple de encriptado de los mensajes, las Blackberrys -que tienen un precio muy inferior a los equipos de Apple y Samsung- pueden volver a convertirse rápidamente en los terminales corporativos por excelencia.

 

Blackberry Remember -el sistema de videoconferencia de BB Messenger-, similar a Facetime de Apple o a Skype de Microsoft, una cámara decente -sabemos que no es más que decente porque no se dijo nada sobre ella…- así como acuerdos con productoras y emisoras para realizar contenidos en formatos compatibles con el reproductor de vídeo de los canadienses son solo ejemplos de que BB10 se ha hecho esperar porque se ha hecho bien. Parece tan fiable y seguro como siempre sólo que ahora ya está en el siglo XXI, por lo menos en su segunda década.


05
ene 13

2013, tendencias tecnológicas (y II)

Hoy seguiremos analizando todas las tendencias tecnológicas (y su implicación social) de este 2013 de la mano del periodista de El País, Javier Martín. Si ayer hablábamos de la otra pantalla, la que nos abre una ventana a un mundo de posibilidades a la hora de disfrutar de nuestros programas televisivos favoritos, al realizar las compras o, sencillamente, de interconectarnos con otras personas hoy analizaremos los “daños colaterales” de los smartphones:

 

 

  • Proliferación del malware: del mismo modo que ocurrió con la explosión de Windows y el crecimiento imparable de los PCs durante los años ’90, que trajo consigo el negocio de los virus y los antivirus, la rápida implantación de los dispositivos móviles -sobre todo teléfonos inteligentes- ha traído consigo la llegada del malware móvil. Así, la plataforma con más crecimiento e implantación, Android de Google, es también la que más expuesta está a los virus informáticos de todo tipo. Las cifras son astronómicas y el número de software malicioso destinado a Android se multiplicó por 17 durante el año pasado. Es por ello que 2013 tiene que ser el año en que tomemos consciencia de que debemos proteger nuestros smartphones -que no son más que ordenadores portátiles que llaman por teléfono-. Las consultoras lo tiene claro, el empleo de aparatos personales como herramientas de trabajo es el primer punto de fuga de filtraciones empresariales.
  • La caída del PC: cuando lo anunció Steve Jobs en 2010 muchos lo vieron como la enésima argucia publicitaria del rey de Silicon Valley. Sin embargo, el tiempo le ha dado la razón y las ventas de PCs siguen cayendo sin remedio. Según las tabletas y smartphones se vuelven más independientes de las computadoras, las cifras son cada vez peores para los fabricantes que no se han sabido adaptar a la era táctil. En los próximos años el número de personas con acceso a internet casi se doblará, pero la cifra de ellas que lo hará desde un PC bajará en unos 15 millones (en 4 años). Desde sus teléfonos móviles accederán entre 91 y 100 millones más. En 2015, en Estados Unidos los accesos móviles ya superarán a los fijos con PCs. La principal víctima es Microsoft y los daños colaterales, HP, Dell, Acer, Lenovo… empresas que no supieron medir correctamente al rival que suponían las tabletas.
  • Minitabletas, la nueva herramienta: el mercado cada vez exige tabletas más ligeras y, sobre todo, más baratas -¿uno de los pocos errores de Jobs?-. De aquí que Apple haya lanzado el iPad Mini con enorme éxito y se prepare para minimizar el daño de los Nexus de Google. Las ventas de estos dispositivos se situará entre los 200 y los 300 millones en 2013 (con un crecimiento de entre el 50 y el 75%) en función de cómo responda Europa. Muchos apuestan porque se convertirá en el libro de texto del futuro inmediato para los estudiantes en muchos países. Para los que lo duden, las principales editoriales (también las españolas) se han puesto manos a la obra para digitalizarse.
  • Blackberry, Microsoft y Nokia, la última oportunidad: ningún mercado perdona a los que fallan muchas veces… pero como en el tecnológico todo ocurre más rápido, parece que 2013 será el todo o nada de RIM, Microsoft y Nokia. Los canadienses nos presentarán su nuevo sistema operativo con dos años de retraso y los nuevos terminales con los que, literalmente, harán borrón y cuenta nueva. Mientras, Microsoft rezará porque Windows 8 arranque en todos los mercados y Nokia por no haberse equivocado al apostar por los de Bill Gates. Nokia, por si acaso, presentará también tabletas a finales de año. A su favor, como bien apunta Martín, que a las operadoras no les gusta el oligopolio iOS-Android (mejor dicho, Apple-Samsung) y podrían apostar por una alternativa que les deje más margen de beneficio.
Mientras estas tendencias acumularán los titulares, el 3D, la tecnología NFC como sistema para compartir archivos entre particulares, los ultrabooks, la ciberguerra, las VoIPs, el 4G y, sobre todo, los Big Data se irán implantando entre nosotros para cambiar completamente nuestro mapa tecnológico. ¿Alguna de ellas será importante en 2014? En doce meses la respuesta.