Posts Tagged: Samsung


4
may 13

AppStore, a por los 50.000 millones

Cualquiera que entre a la página web de Apple en Estados Unidos encontrará un enorme contador que se mueve exageradamente rápido. Busca un número redondo que marca un nuevo hito de la empresa californiana, de la tecnología móvil y, sobre todo, que buscar marcar diferencias con su gran competidora: Google.

 

El objetivo es alcanzar lo antes posible los 50.000 millones de descargas. Una cifra que llega mucho más rápido de lo esperado (los 25.000 millones de aplicaciones descargadas llegaron en menos de cinco años desde la apertura de la AppStore; el doble sólo ha tardado 14 meses) y que parecía impensable a pesar del buen arranque que tuvo la tienda de programas para iPod Touch y iPhone de Apple. El primer millardo tardó un año. El joven de 13 años Connor Mulcahey fue el “agraciado” en redondear la cifra.

 

Los 10.000 millones se sobrepasaron en enero de 2011 y los 25.000 en marzo de 2012. Lejos quedan lo hitos de los 6 millones de iPhone vendidos del primer modelo -sólo iPhone, sin letras, el original, el que cambió la telefonía para siempre, ese cuyo soporte acabó el 1 de mayo y que ya es “vintage” para Apple- y los primeros momentos cuando llegar a las 50.000 aplicaciones en cartera parecía un esfuerzo titánico.

 

Ahora hay más de 850.000 sólo en el universo Apple (Google espera superar el millón en su PlayStore antes de acabar el año) y de ellas, 350.000 son para iPad, una tableta nacida a finales de 2010 y que muchos decían que era sólo un iPod grande que nunca tendría éxito. Apple, como siempre, ha anunciado que premiará con 10.000 dólares a quien redondee la cifra y que le dará 500 dólares a los 50 siguientes como “premio de consolación” -creedme que acertar el momento es imposible por la velocidad del contador-. El último premio se quedó en China -y casi seguro que este también- que es ya el primer mercado mundial de descargas de aplicaciones.

 

Ninguna de las estadísticas que os pueda dar serán seguras por el constante cambio de este mercado: se descargan unas 19 millones al día: 550 millones al mes. Pero la continua venta de dispositivos iOS -aunque Android crezca a un ritmo imparable, Apple también sigue vendiendo más que nunca- y la llegada continua de nuevas apps hace que muchos apuesten porque la barrera se superará antes del día 15. Por cierto, hay algo que sí que no cambia, la aplicación gratuita más descargada sigue siendo Facebook y la de pago, Angry Birds.

 

 

Blackberry y el fin de las tabletas


Y mientras Apple sigue de celebración por mantener al menos un producto lejos de las garras de Android -Google Play genera menos ingresos, menos descargas y tiene menos programas, de momento- el CEO de Blackberry anuncia que el liderazgo de su empresa está cerca.

 

Según Thorsten Heins, “en cinco años ya no habrá ningún motivo para tener una tableta, tal vez una gran pantalla en el espacio de trabajo, pero una tableta como la conocemos ahora, no”. Para el directivo de los canadienses el motivo es que las tabletas no son un buen “modelo de negocio”.

 

Una de las primeras decisiones de Heins al frente de los de Waterloo fue retirar del mercado su PlayBook, una tableta de la que sólo se comercializaron 150.000 unidades y que supuso unas pérdidas de 400 millones de dólares -y casi la supervivencia- a Blackberry.

 

Para Heins la clave del mercado reside en ser diferentes y fiables. El mejor ejemplo, sin duda, es la llegada de los dos nuevos smarpthones de la casa: uno con teclado táctil y otro con teclado físico. En general el mercado de tabletas -según Heins- está lleno de imitadores y eso hará que Blackberry, como mucho en 5 años, sea, de nuevo, el líder absoluto del mercado de dispositivos móviles. “Ganando toda la cuota de mercado que nos sea posible sin imitar a nadie”.

 

Parece que las cifras de 2013 no indican nada al germano candiense: su empresa ha caído por debajo del 5% de cuota de mercado mientras que Samsung supera ya el 35%. Además, los beneficios que le reporta el iPad a Apple son mayores que la facturación total de su empresa. Si tiene razón es todo un visionario que sabe algo que el resto del mundo desconoce. En cualquier caso, el visto bueno del Pentágono para que el Departamento de Defensa compre dispositivos Blackberry y Samsung denota que algo está cambiando en la empresa canadiense.


23
abr 13

Galaxy S3 vs Galaxy S4, ¿merece la pena el cambio?

Por fin hemos podido probar en profundidad un Galaxy S4. No han sido más que unas pocas horas en el CleanTech Forum de Bilbao de la semana pasada -tenéis toda la información en nuestra web-, pero han sido suficientes para deshojar la margarita de si merece la pena abandonar el S3 y pasarse al nuevo titán del universo Android.

 

La duda es bastante lógica. Hasta ahora los cambios entre generación de Galaxy S solían ser evidentes. Pero del mismo modo que Apple frenó su capacidad innovadora con el iPhone 5 (desde aquí esperamos algo realmente novedoso en junio), los coreanos no se la han jugado demasiado con su nuevo terminal. El S3 ha sido todo un éxito de ventas (durante unos días se comercializó más que el iPhone) y su salto respecto al S2 es más que obvio y recomendable.

 

Si a eso le unimos que Samsung ha prometido que gran parte de las novedades del S4 estarán pronto disponibles con la próxima actualización del software del S3, las novedades objetivas se quedan en una pantalla más grande, un procesador ligeramente más rápido -el del S3 ya es fulgurante- un poco más de autonomía -ganar pulgadas de superficie suele venir con más batería de regalo- y una cámara ligeramente mejor.

 

Aún así, desde aquí nos gustaría darle un tirón de orejas a los asiáticos. El sistema S Health presentado y prometido hace más de un año todavía no está en ningún dispositivo de la casa. Lo mismo ocurre con el sistema de recarga inalámbrica (sólo los Lumia lo llevan de serie). Es cierto que hay alguno en el mercado compatible. Pero también lo es que ninguno es de Samsung.

 

El resumen es sencillo. El Galaxy S4 no demuestra una ventaja operativa evidente en el uso cotidiano -ninguno de nosotros saca el 100% de ningún smartphone nunca- ni tampoco una velocidad superior o una pantalla mejor (sobrepasados ciertos píxeles por pulgada ninguna lo hace). Es por ello que si eres usuarios de un S3 te recomendamos que esperes a las actualizaciones prometidas para tener un “Galaxy S 3,75″.

 

Algo más complicado es el caso de si quieres acceder a la familia Galaxy. ¿Merece la pena pagar por la novedad o adquirimos mejor el S3?. En este caso, sin duda, recomendamos comprar el más moderno. Aunque el anterior bajará de precio de forma notable en las próximas semanas hasta eliminar el stock disponible -la propia Samsung ha indicado que la demanda del S3 se ha cuadriplicado desde que se presentó el nuevo modelo-, la vida útil que esperamos del nuevo modelo será netamente superior. Ya sabemos cómo se la gastan los responsables de Android y los coreanos en cuanto a actualizaciones. No tardarán mucho en olvidarse de la exitosa versión que una vez derrocó al iPhone.

 

Asimismo, somos muchos los que no tenemos claro por qué Samsung cargó el S3 de sensores “fantasma”. Este hardware hizo que los analistas apostaran por una buena colección de accesorios y programas relacionados con el deporte y la salud al margen de Android. Nada más lejos de la realidad. Además, cuantas más opciones sin usar… más probabilidad de fallos. Con el S4 parecen haber decidido ahorrarse problemas… y construcción.

 

 

Ligeramente mejor que el S3… ¿qué hay de los rivales?


Del mismo modo que cada generación de iPhone se enfrenta a rivales cada vez más capacitados, la posición de liderazgo de Samsung en el mercado hace que sea inevitable comparar el S4 con otros androides del mercado.

 

Los dos dispositivos más similares que encontraremos en las tiendas son el Xperia Z de Sony y el inminente HTC One. Mientras que el nipón tiene mejor cámara, un acabado más robusto y resistente y un interfaz mucho más trabajado y diferenciado, el S4 tiene más autonomía (poca más), un procesador mucho más rápido -y eso que el Xperia “vuela”- y una ergonomía ligeramente menos trabajada.

 

En cuanto al taiwanés, el One cuenta con una construcción casi al nivel del iPhone, una cámara que estrena los “ultrapíxeles” de la casa -ocupan menos megas y se procesan mejor las imágenes- así como una ergonomía mucho más trabajada. El S4, por su parte, se impone de nuevo en cuanto a potencia y autonomía.


13
abr 13

Tabletas, escoge bien la tuya

Hace pocos días nos hacíamos eco de los informes de varias consultoras que anunciaban la enésima caída de las ventas de PCs (portátiles o sobremesa) en detrimento de las tabletas. La mayoría de los usuarios se decantan por estos pequeños dispositivos más ligeros, portátiles y casi tan potentes como un portátil para renovar su tecnología. El motivo es sencillo, la mayoría usamos nuestros gadgets para navegar, consultar el correo electrónico, las redes sociales y disfrutar de una película, música o juegos. Nada que una tableta no nos permita hacer mucho más cómodamente que su equivalente con teclado físico. Además, para los que quieran trabajar con ellas, cada vez más suites ofimáticas adquieren la forma de aplicación para que nos llevemos nuestros documentos donde queramos -la explosión de la nube es fundamental para que todo esto funcione-.

 

Sin embargo, igual que cuando acudimos a una tienda de ordenadores o una gran superficie para comprar un portátil nos encontramos con la dicotomía “Windows o Mac” y nos enfrentamos a una vorágine de números -velocidad del procesador, memoria, tarjeta gráfica, capacidad de almacenamiento- y a una colección de siglas relacionadas con la conectividad (HDMI, USB, WiFi, etc…) la explosión del mercado de tabletas ha hecho que casi todos los fabricantes dispongan de una buena colección de tabletas de diferentes tamaños, capacidades y sistemas operativos. ¿Cómo saber cuál es la nuestra? Aquí tenéis cinco claves que os pueden ayudar a convertir vuestro gasto en una inversión.

 

 

  • El tamaño sí importa: antes de decantarnos por un modelo u otro (tanto los equipos con Android como con Windows o iOS están disponibles en diferentes formatos) hemos de tener claro si queremos un equipo ligero o un equipo más “potente”. Existen dos estándares básicos en cuanto a tamaño: uno que ronda las 10 pulgadas (y que es el original creado por el primer iPad) y otro más pequeño que ronda las 7 pulgadas (la primera fue la Galaxy Tab). Existen opciones intermedias pero son minoritarias. Ganar pulgadas nos permitirá trabajar más fácilmente con documentos, navegar más cómodamente por internet y disfrutar más de las películas, fotografías o videoclips. Además, un mayor tamaño redunda en una mayor batería y, por lo tanto, en más autonomía. Por el contrario, los modelos de 7 pulgadas suelen contar con un peso mucho más contenido y una mayor concentración de píxeles por pulgada -mayor resolución-. Es cierto que las tabletas no son excesivamente pesadas, pero también que es mucho más manejable un equipo de 300 gramos que uno de 600. Movilidad o gran formato es la primera disyuntiva.
  • ¿Para qué lo queremos? Si nuestra respuesta es navegar por internet y visitar las redes sociales -y el gestor de correo electrónico- en exclusiva, no necesitaremos un gran procesador ni una tarjeta gráfica de última generación. Será suficiente con un modelo intermedio o de acceso que no supere los 200€. Sin embargo, si somos unos locos de los juegos -los hay de todo tipo en las tiendas de aplicaciones- y queremos hacer nuestros pinitos con los editores fotográficos -sorprenden las posibilidades de algunos como iPhoto- será mejor que nos rasquemos un poco más el bolsillo en forma de hardware… y de pantalla. Las mejores opciones de trabajo son, sin duda, aquellas que vienen con Windows 8 pregargado ya que nos permitirán disfrutar de una experiencia con Office similar a la de un PC clásico. Si el ocio es nuestro objetivo, sin duda el Nexus 7 -en formato pequeño- o el iPad con pantalla Retina han de ser nuestra elección.
  • ¿Qué sistema operativo escojo? De nuevo entran en juego varios factores. Si buscamos un gran abanico de aplicaciones, el nuestro debería ser iOS. Es cierto que Android tiene casi las mismas y que en muchos casos son gratuitas o más baratas, pero también es cierto que muchas de esas aplicaciones no han sido revisadas por Google y que ni son tan completas como las versiones para el sistema de Apple, ni son igual de seguras. Si por el contrario queremos un programa más personalizable o en el que nos podamos ahorrar unos céntimos cada vez que hacemos una compra -creedme, compraréis mucho más de lo que creéis- la elección es el robot verde. ¿Cuándo deberíamos escoger Windows 8 o BlackBerry OS? Cuando queramos un equipo para trabajar casi como en un PC donde el ocio sea secundario. Un último consejo respecto al equipo, no os vendría mal replicar el sistema operativo de vuestro smartphone en vuestra tableta (o viceversa). Es cierto que no es indispensable y que tanto las ranuras de expansión como aplicaciones como DropBox ayudan a compartir cualquier contenido, pero también lo es que tener un mismo SO os ayudará a manejar mejor los dos equipos y, sobre todo, a trabajar más eficazmente en la nube.
  • ¿Sólo WiFi o 3G+WiFi? Por un mero motivo de pragmatismo lo mejor es gastarse un poco más en el momento de la compra y añadir la posibilidad de una conexión 3G. Es cierto que casi siempre se puede compartir el 3G del móvil con la tableta y que cada vez hay más establecimientos públicos y privados con WiFi, pero también lo es que nunca se sabe cuando podríamos querer tener una conexión autónoma. Si no hemos añadido este extra en el momento de la compra ya no podremos hacerlo. Además de tarifas muy competitivas para tabletas de casi todas las operadoras, existen opciones -como es el caso de Euskaltel- que te permiten conectarte cuando quieras realizando micropagos. Una buena opción es 1€ por cada día que te conectes (da igual cuánto navegues o cuánto te descargues). Así podrás controlar tus gastos y saber cuándo quieres pagar por conectarte o es suficiente con el WiFi.
  • Accesorios: es cierto que no es lo fundamental en un dispositivo pero comprarse un equipo que dispone de una buena colección de periféricos y accesorios en el mercado es fundamental. Permitirá conseguir más fácilmente recambios al cargador, las fundas, etc. a mejor precio y es otro modo de personalizar y distinguir nuestro equipo. Casi todos los fabricantes tienen en sus tiendas (online o físicas) una buena colección de estos añadidos y, si no, podemos acceder a los genéricos, pero, por si acaso, es mejor fijarse en el momento en el que hagamos la compra.
Cualquiera que se haya “paseado” por nuestra bitácora sabrá que tenemos unos cuantos favoritos. Por si acaso, os los recordamos. Entre los Android, los Nexus 7 y Galaxy Note 10.1; entre los de Apple, preferentemente, el iPad original (su pantalla Retina es indescriptible) y entre las equipadas con Windows 8 -además de Surface- la Samsung ATIV Smart PC.

 


21
mar 13

Samsung Slim LED ES9000, la definitiva

Muchas empresas tecnológicas se muestran como inagotables fuentes de innovación mientras pretenden llegar al primer puesto de ventas. Una vez allí, se vuelven conservadoras para poder centrarse en otros nichos de mercado que poder conquistar. No es el caso de Samsung que, a pesar de liderar el negocio de las televisiones, los paneles, los componentes y los teléfonos móviles, muestra un apetito insaciable por seguir ganando cuota de mercado gracias a productos tan magníficos como su último panel Full HD Smart TV 3D… ¡de 75 pulgadas!.

 

Lo primero que llama la atención de este modelo es su diagonal de 189 cms. Una vez lo encendemos destaca la nitidez y realismo de sus imágenes gracias a la tecnología 3D HyperReal Engine a 800 MHz y al Algoritmo Micro Dimming Ultimate que se encarga de optimizar el contraste, color y profundidad de la imagen en cada plano de modo automático. Si a esto le unimos un notable sonido 3D (gracias a dos altavoces de 15 w), que era uno de los pocos puntos no sobresalientes del tope de gama de Samsung; una CPU dual core, una webcam ¡retráctil! y conectividad WiFi, tenemos, probablemente, la mejor pantalla en la historia del fabricante coreano.

 

Pero volvamos a apagarla. Samsung ha conseguido diseñar una escultura gracias a un minimarco de 7,9 mm acabado en oro rosa metálico -suena mucho peor de lo que se ve- cuya elección le ha supuesto a la empresa más de 24.000 horas de trabajo (según los propios coreanos). Si observamos el televisor de perfil (es inevitable teniendo en cuenta el tamaño del dispositivo) nos sorprenderemos gracias a un grosor de 4 cms. Puede parecer mucho pero, en persona, es francamente mínimo, es difícil hacerse a la idea de semejante diagonal.

 

Lo siguiente que maravillará a su propietario es que para gran parte de las funciones no necesitará mando a distancia. Mediante la voz o gestos podremos apagarlo y encenderlo, cambiar de canal, poner en marcha aplicaciones, navegar por internet o subir el volumen. Puede parecer friki pero es realmente cómodo y una vez que nos acostumbramos a abandonar el mando, es práctico y rápido.

 

Precisamente, los contenidos online que nos oferta Samsung mediante su software dedicado Smart TV es sobresaliente. Noticias, juegos (jugar al Angry Birds con la mano en semejante panel es maravilloso), contenidos específicos por edades… y todo ello irá aumentando gracias a la apuesta que los coreanos están haciendo por las televisiones inteligentes. Prometen cantidad, calidad y diversidad. Excelente.

 

En su parte trasera encontramos un módulo que se ocupa de la gestión de buena parte del potente hardware, el firmware y el interfaz del televisor. Lo mejor es que dicho módulo se puede actualizar mientras Samsung lance nuevas versiones, lo que permitirá tener siempre un equipo a la última. Un ejemplo: el procesador dual core será, en un futuro no muy lejano, un procesador quad core que permita gestionar mejor los ajustes inmediatos de las imágenes.

 

Por último, en plena evolución de los dispositivos sociales, el televisor es completamente interactivo en lo que se refiere a compartir contenidos (vídeo, música, fotos…) con cualquier otro gadget (su funcionamiento con los smartphones Galaxy es increíblemente eficaz y rápido). Lo mejor, permite reproducir contenidos en streaming directamente en él. En definitiva: Samsung ha vuelto a crear la referencia en televisores. La única mala noticia -marcada por su enorme tamaño- es su precio de 7.999€.


18
mar 13

Galaxy Camera, fotografía social

La fotografía es, para mi, uno de mis puntos más débiles. Es cierto que me encanta. Es cierto que adoro las exposiciones fotográficas y que disfruto mucho más viendo fotografías que observando pinturas o esculturas. El motivo -dentro de mi cabeza- es bien sencillo: nos permite disfrutar de la realidad con un punto de vista analítico y, como cualquier otro lenguaje, está llena de recovecos y trucos que hacen que tanto el fotógrafo como el que observa puedan disfrutar de cierta complicidad. En mi día a día suelo sacar alguna que otra. No muy artísticas -las musas han cerrado esa puerta para mi- pero sí de gran valor para mi. La fotografía, sin duda, es para mi la más social de las artes: no sólo se socializa al “sacar” la imagen, sino al compartirla con otras personas allegadas o no.

 

Es también uno de los pocos artes -me vuelvo a tomar la licencia de dar mi opinión- con un marcado carácter informativo. Muchas imágenes sacadas con smartphones y, seguramente, con nulo carácter artístico, han servido para denunciar situaciones que sin la inmediatez del binomio fotografía-internet habrían pasado desapercibidas. Precisamente por eso los smartphones (que han mejorado mucho sus cámaras respecto a sus predecesores no inteligentes) se han comido el terreno de las cámaras más sencillas. Aquellas dedicadas a las vacaciones, recuerdos, o al periodista social que siempre llevaba una encima para captar la tendencia o la noticia en cualquier lugar.

 

Si a esa inmediatez (vía 3G o LTE) le sumamos una gran facilidad de uso (sacar el terminal, apuntar y compartir) podemos entender el éxito de la resurrección de la fotografía como medio social y la “muerte” de las compactas. Sin embargo, muchos se resistían a abandonarlas por su objetiva mejor calidad óptica basada en mejores sensores y ópticas mucho más trabajadas entre otras cosas porque el espacio no es tan “criminal” como en los teléfonos inteligentes.

 

Precisamente en ese hueco de mercado es donde el primer fabricante mundial de teléfonos (inteligentes o no) ha decidido ubicar su cámara compacta. Tan útil como poco convencional. La Galaxy Camera podría parecer un smartphone que no llama por teléfono completamente enfocado a la imagen. No lo es. Se trata de una cámara compacta con todas las virtudes de estas que permite tirar buenas fotografías, editarlas y, gracias a su total compatibilidad con la mayoría de las aplicaciones del universo Android- compartirlas y “jugar con ellas” en las redes sociales.

 

Su conexión 3G y WiFi permite multiplicar las posibilidades de la cámara. Desde pasarlas al ordenador para hacer trabajos más “completos” hasta colgar en Instagram imágenes impensables desde cualquier smartphone, Galaxy o no. Además, la enorme pantalla de 4,8 pulgadas y una batería notable -es cierto que podría ser mucho mejor, pero la edición en una pantalla de esa calidad e internet pasan su inexorable peaje a la autonomía- tenemos la mejor cámara del mercado en términos de edición y “sociabilización” de contenidos.

 

Su embrión es la Samsung WB850. Esto se traduce en buenas fotografías gracias a su sensor BSI CMOS de 16 Mp, un objetivo 23-481 mm con estabilizador de imagen y una sensibilidad 100-3.200 ISO. Para aumentar su versatilidad, el sistema operativo está optimizado para trabajar sin problemas con vídeo Full HD 1.080p a 30 fps. También destaca su zoom 21x. Poco más. Su menú no está pensado para personalizar al máximo cada toma. Samsung tampoco lo pretende. No se busca una calidad extrema. La mayoría de los usuarios no somos capaces de percibir errores o distorsiones en las imágenes. Sólo buscamos el componente sentimental y divertirnos con la imagen y para eso, los filtros de la Camera son insuperables.

 

Es cierto que su factura de 499€ puede parecer excesiva. Por ese precio tendremos, seguro, muchas cámaras muchísimo mejores. ¿Por qué merece la pena? Si eres un fotógrafo social, de esos que quiere compartir en las redes sociales o con su familia sus momentos -y los de los suyos- recordar fácilmente un viaje o una ceremonia, editarla y disfrutarla desde el segundo uno… Ésta es tu cámara. Por cierto, en ese caso eres un Instagramer aunque no lo sepas. Felicidades, la mayoría lo somos.