Televisores 2015, revolución inteligente

Aunque su tasa de renovación sea mucho menor que la de cualquier otro dispositivo tecnológico doméstico, los televisores suelen reflejar lo mejor de la capacidad de innovación de las principales empresas de electrónica de consumo. Samsung, LG, Sony, Panasonic y compañía aprovechan para demostrar la potencia de sus paneles, de sus sistemas de conectividad y sus sistemas operativos. Verdaderos centros de ocio donde el diseño tiene un rol fundamental. Os presentamos las últimas ediciones de las Smart TVs de referencia.

  • Samsung JS9000. La clave de todo reside en su tecnología Nano Crystal Color que permite ver los colores con un tono más natural. El tope de gama de la familia SUHD potencia la experiencia inmersiva gracias a su panel curvo y al sistema Auto Depth Enhancer que, según los coreanos, es la sensación más cercana al 3D del mercado. Y todo ello aderezado con un emparejamiento Smart TV-smartphone que vuelca la información preferida del usuario en su pantalla de 55 pulgadas. Siguen siendo la referencia, sin duda.

  • Philips 9109. Ultraplano, con ultra HD, Ambilight a ambos lados del panel y arriba y abajo y Android TV. ¿Qué más se puede pedir? Un procesador de seis núcleos de alto rendimiento al que no se le resiste ningún escalado ni imagen sea cual sea su resolución. El Perfect Motion Rate de hasta 1000 MHz  y el sistema Pixel Precise Ultra HD dan una calidad de imagen nunca antes vista en el catálogo de la compañía. Su sonido, como siempre, espectacular y su mando a distancia con teclado QWERTY y puntero es más propio de un tablet que de un equipo doméstico.

  • LG 8507. Tener como vecino a Samsung hace que LG siempre busque soluciones alternativas para diferenciar y vender sus productos. La tecnología IPS de su panel con resolución 4K y un audio sobresaliente gracias a un sistema de sonido creado por Harman/Kardon garantizan una muy buena experiencia multimedia. Su sistema operativo, WebOS, es una delicia por lo intuitivo que es y su diseño sin marcos dan una presencia incontestable sea cual sea su emplazamiento. Muy recomendable.

  • Sony Bravia X94C. Los japoneses la venden como la experiencia 4K definitiva y, aunque no estemos seguro de que sea el mejor televisor del momento, sí está entre los tres mejores. Su diseño es bestial. Su presencia fuera de toda duda. La calidad y profundidad de las imágenes saca años a muchos de sus rivales y el sonido hace que no necesite ningún periférico. Además, la dupla con Android TV la convierte en una extensión del smartphone, tablet o portátil. Y todo ello gracias al chip X1 que marca -y mucho- la diferencia.

  • Panasonic CX750E. Las legendarias Viera siguen siendo las grandes referencias del mercado a pesar de estar por detrás en estrategia de marketing frente a Sony y la dupla coreana. La resolución y nitidez de su panel 4K es impactante. Sus colores ganan en brillo respecto a otros modelos más bajos en el catálogo. Solo cede un poco ante la competencia con un sistema operativo menos completo, aunque lo compensa con un buen diseño y un precio muy competitivo.

Smartphones premium, los mejores de la primera mitad de 2015

La primera mitad del año ya ha pasado y, con el verano a comenzando, las grandes tecnológicas se van de vacaciones con los deberes hechos. Los siguientes lanzamientos llegarán previa campaña navideña. Por eso nos parece un buen momento para recapitular cuáles han sido las estrellas en el mercado de smartphones los últimos meses.

  • iPhone 6 y 6 Plus. Es cierto que llegaron a finales de 2015 pero el ciclo de presentaciones y renovaciones de los de Cupertino y su corto catálogo hace que sigan siendo la opción más moderna en iOS. Han batido todos los récords de unidades y facturación y han permitido a Apple ser líder del mercado mundial varios meses. ¿Cuáles son sus señas de identidad? Una pantalla que va hasta las 5,5 pulgadas (en el caso del Plus); capacidad de almacenamiento escalada en 16, 64 y 128 GB y un rendimiento y una fluidez de referencia a pesar de que, sobre el papel, su hardware es menos capaz que el de la mayoría de sus rivales con Android. Su precio, a partir de 699€ no ha sido óbice para conquistar a defensores acérrimos de Google. Su versión S, que se presentará en otoño, promete dar mucha guerra.

  • BQ Aquaris E6. En el lado opuesto al iPhone, la pequeña casa española BQ muestra un equipo con chip de ocho núcleos a 2 GHz, 2 GB de RAM, dual SIM, cámaras de 5 y 13 Mp y 16 GB de capacidad ampliables mediante ranura de expansión por solo 300€. Sin duda, el mejor terminal del mercado por relación calidad-precio. Merece, y mucho, la pena.

  • Energy Phone Pro HD. Con la misma filosofía que el anterior, cuenta con un panel de 5 pulgadas y resolución HD y un procesador de ocho núcleos a 1,7 GHz. Peca de tener solo 1 GB de RAM -aunque con Android 5 se nota menos- y 8 GB de capacidad ampliable. Aún así, sus acabados son buenos y su precio de 179€ lo convierte en un equipo de acceso más que reseñable.

  • Google Nexus 6. Aunque haya bajado su tarifa, es el primer smartphone premium de Google. Su procesador Quad Core a 2,7 GHz, su pantalla QHD AMOLED de 5,96 pulgadas y su cámara de 13 Mp trabajan a la perfección con el único Android puro del mercado. Es una referencia por rendimiento y eficacia.

  • Honor 6+. Una de las revelaciones de la temporada es este phablet con panel Full HD de 5,5 pulgadas, coprocesador de 8+1 núcleos, 3 GB de RAM y 32 GB ampliables de capacidad de almacenamiento. Un equipo que con un precio de 400€ está pensado para plantar cara a cualquier otro terminal premium del mercado.

  • HTC One M9. Cuando lo probamos vimos que HTC se había centrado en evolucionar la versión anterior. Su chip de ocho núcleos (4+4) a 2 y 1,5 GHz, 3 GB de RAM y sus cámaras de hasta 20 Mp denotan que no han querido dejar nada al azar. El problema es que su rendimiento no es claramente superior al resto de Androids tope de gama y su precio parte de 849€ sin promociones. Diferente pero excesivamente caro.

  • Huawei Ascend Mate 7. El terminal de bandera de una de las empresas chinas revelación del mercado es un equipo con panel de 6 pulgadas y resolución Full HD, chip de ocho núcleos a 1,8 GHz y 2 GB de RAM que destaca por unos acabados mucho mejores de lo esperado y un rendimiento excepcional gracias a la ligera capa de personalización que los ingenieros chinos han implementado sobre Android. Y todo ello por 499€.

  • LG G4. Uno de los que más rumores ha levantado es este equipo con la mejor tecnología de los coreanos y un diseño realmente diferenciado. Su panel IPS con resolución 2K, su chip de seis núcleos a 1,8 y 1,44 GHz y sus 3 GB de RAM son solo el aperitivo para un equipo con cámaras de 8 y 16 Mp y una fluidez sobresaliente. Vale cada uno de los 699€ que nos piden por él.

  • Microsoft Lumia 930. Uno de esos terminales que nos parecen estupendos gracias a la buena evolución de Windows 8.1 y a su espectacular hardware y que promete mucho más cuando pueda correr con Windows 10. Procesador quad core a 2,2 GHz, 2 GB de RAM, una cámara espectacular y 32 GB de almacenamiento para un gran heredero de los mejores Nokia que nos pide menos de 500€ por llevárnoslo a casa. Sobresaliente.

  • Motorola Moto X. El tope de gama de la resucitada Motorola es un smartphone de 5,2 pulgadas, procesador de cuatro núcleos a 2,5 GHz, 2 GB de RAM y un sistema multimedia sobresaliente. El cambio de manos de Google a Lenovo no se ha notado en nada en el rendimiento de Android y su precio sigue estando en 429€. Una maravilla.

  • Samsung Galaxy Note 4. Teníamos que elegir entre éste y el Galaxy S6 pero las ventas y el peso de la familia Note como creador de un nicho de mercado ha hecho que nos decantemos por este “otrora” gigante de 5,7 pulgadas con pantalla Quad HD, procesador Quad Core a 2,7 GHz, 3 GB de RAM, stylus integrado y cámara de 16 Mp. Es caro pero sus acabados y su rendimiento lo hacen tan especial como único. Merece la pena.

BlackBerry, entre la espada y la pared

Si hace poco más de un lustro BlackBerry (RIM) era uno de los pesos pesados de la era de los smartphones -y de su explosión en el mercado- ahora a duras penas se mantiene activa. Sus terminales tienen una presencia anecdótica y cada vez pierden más mercado. No es de extrañar por tanto que los rumores se pregunten quién la comprará o cuándo se centrarán en otros negocios.

Sí es cierto que el mercado ha acogido bien a sus modelos Classic y Passport y que parece que la vuelta a la senda de los beneficios está cerca. Eso podría disparar (como ya ocurrió hace un año) el interés de algún gigante de Silicon Valley por los canadienses. Xiaomi, Huawei o Lenovo ya han mostrado -sobre todo la última- que las adquisiciones son una buena estrategia para crecer pero el nombre que más está sonando desde finales de mayo es el de Microsoft.

La empresa de Satya Nadella está en pleno proceso expansivo y la expectación creada por Windows 10 los ha armado de moral. Además, su cartera está llena y parece que necesitan un empujón para gestionar la maltrecha división móvil -que ha heredado la estructura de Nokia-. En el parqué cifran la operación en 7.000 millones de dólares, una cifra más que asumible por los de Redmond, aunque la intención de John Chen, CEO de la empresa, de mantenerla independiente podría dar al traste con la operación.

¿La independencia pasa por Google?

La determinación de Chen es tal que, según han filtrado cuatro trabajadores relacionados con la empresa, los de Waterloo están ultimando el lanzamiento de un smartphone a finales de verano que correría con Android. Sí, uno de los dos sistemas operativos que la han dejado con menos de un 1% del mercado de terminales inteligentes.

No tener que desarrollar y mantener un sistema operativo propio e independiente -que además es casi irrelevante- le permitiría centrarse en lo que mejor hace: el software y la gestión de seguridad en dispositivos algo que hacen como pocos. Además, no es la primera vez que los canadienses se acercan al programa del robot verde. Las aplicaciones de Google son compatibles y ejecutables en BlackBerry OS 10 y ya han adaptado su plataforma Knox para los androides de Samsung.

Todo apunta a que el smartphone con sistema slide que presentaron en el Mobile World Congress de Barcelona será el primero en disfrutar del “nuevo” sistema operativo de la casa y que poco a poco los demás lanzamientos le seguirán. La duda es que ocurrirá con los terminales que ya corren con BB OS. Mientras, la empresa -que desmiente cualquier rumor- seguirá centrada en el nuevo sistema de gestión de dispositivos BES12 para traer una plataforma de seguridad para empresa que trabajen con Windows y Android.

Samsung y Samsonite, socios de altos vuelos

Parece que todos los productos que nos rodean son susceptibles de recibir la denominación de “inteligentes”. Electrodomésticos, coches, ropa, accesorios, todo puede recibir un sensor de conectividad que permita controlarlo y monitorizarlo desde el teléfono. La última idea la han tenido los chicos de Samsonite y Samsung que se han propuesto crear maletas con conectividad que harán que nuestros paseos por los aeropuertos y la calle sean más seguros.

Aunque aún no han dado muchas explicaciones sobre las funciones de los baúles inteligentes, sí han hablado de una función que a buen seguro servirá para minimizar las largas horas de espera en los aeropuertos y es que gracias a sus sensores se facturarán solas automáticamente cuando entremos en el aeródromo.

Un sensor en la estructura de la maleta permitirá calcular el peso de la misma y gracias a la información del número de vuelo que tendremos en la app del móvil se encargará de cerrar el proceso del check in de modo automático. Solo tendremos que llevarla a la cinta transportadora para que la embarquen a nuestro destino.

Además, otro sensor nos lanzará un aviso cuando se pierda la sincronización con el móvil -en caso de pérdida o robo- y nos mandará una señal de GPS para saber dónde se encuentra en ese momento la maleta y nuestras pertenencias.

Los modelos de alta gama contarán -esto gracias a Samsung- con un sistema motorizado que hará que la maleta nos siga por el aeropuerto (y la calle) sin necesidad de tirar de ella. Sin embargo, teniendo en cuenta el peso y el tamaño que tienen algunas maletas nos parece que necesitarían un espacio para las baterías y el sistema tractor que lo hace inviable a corto plazo (aunque pocas empresas tienen más capacidad para sorprendernos que la coreana).

Moto X vs Galaxy A5, lucha por la Tierra Media

Son dos súper ventas gracias a unos acabados notables, un hardware de primera y un precio sobresaliente. Dos de los terminales sobre los que se cimenta el éxito de sus marcas y la buena marcha de Android. Smartphones pensados para satisfacer -sobradamente- las necesidades del usuario medio y demostrar que no es necesario un top para tener un terminal a la última. La duda que nos surge es, ¿cuál es mejor?

Samsung Galaxy A5, forjado para el éxito

Su nacimiento marcó un antes y un después en la compañía coreana. El A5 no solo venía a simplificar la enorme gama de productos “medios” del primer fabricante mundial, sino que demostraba el interés del nuevo equipo de diseño en invertir en materiales con una mayor calidad percibida. El primer smartphone de la casa con un cuerpo íntegro de metal que, además, cuenta con un enorme panel sAMOLED de cinco pulgadas con resolución HD que, gracias a un marco mínimo hace que el terminal parezca mucho más pequeño de lo que es en realidad.

La pantalla, además, implementa la tecnología Adapt Display que permite que tanto el brillo como la saturación de color de la imagen se adapten al entorno lo que, unido a la función Adjustable Audio -que aumenta y disminuye el volumen según el ruido ambiente- hace que sea un terminal especialmente apto para disfrutar de los contenidos multimedia en exteriores.

Pero antes de seguir con las funcionalidades, entremos dentro de su cuerpo metálico donde trabaja un chip Quad Core a 1,2 GHz junto con 2 GB de RAM. Unas cifras que pueden parecer “humildes” en comparación a los dispositivos tope de la casa -envueltos en una carrera loca de cifra- pero que son mucho más que suficientes para mover Android 5.0 y casi cualquier contenido o aplicación en el dispositivo. El secreto, en parte, reside en el panel: buena resolución pero poca exigencia a la GPU.

La capacidad interna es de 16 GB ampliable mediante una ranura de expansión para tarjetas microSD hasta los 64 GB. En cuanto a las cámaras, la dupla es una posterior con una resolución de 13 Mp y sensor CMOS que saca fotos con una calidad notable y una frontal también con sensor CMOS y una resolución excepcional de 5 Mp perfecta para los amantes de los selfies.

Además, sabedores de los “problemas de capacidad” que la capa TouchWiz había provocado en los Galaxy S y Galaxy Note, los encargados de desarrollar el software nativo de Samsung se centraron en dotarlo solo de extras “básicos” y atractivos. El mejor ejemplo, su sistema de reconocimiento por voz y de movimientos que permite realizar más cómodamente los selfies (el sistema Wide Selfie, además, permite realizar auto fotos panorámicas uniendo tres tomas y permitiendo que entren más protagonistas en la imagen).

Respecto a la batería, su capacidad de 2.300 mAh permite una autonomía real de un día gracias a su sistema de gestión de energía Ultra que permite deshabilitar las funciones menos relevantes cuando la energía en reserva es baja. Por cierto, el dispositivo es 4G. ¿Su precio? 399€ libre sin descuentos.

Motorola Moto X, el inicio del renacer

La entrada de Google en Motorola fue igual que la de un elefante en una cacharrería con la única diferencia de que el dinero de los de Mountain View sirvió para resucitar a un fabricante del que casi nadie se acordaba. Su posterior venta a Lenovo, lejos de hacer desaparecer la marca, permitió que todos los modelos de la gama se retocaran y ganaran en presencia manteniendo un precio excepcional. ¿Su mejor exponente? Sin duda el Moto X.

Aunque por procesador, el Moto G esté más cerca del Galaxy A5, la falta de RAM y sus peores acabados hace que el Moto X sea el rival más directo para los coreanos. Su panel es ligeramente más grande (5,2 pulgadas) y cuenta con mayor resolución (1080p frente a los 720 del A5) lo que, aunque redunda en una mejor calidad de imagen, también acorta las diferencias en el rendimiento del procesador (en este caso un Qualcomm Snapdragon 801 a 2,5 GHz). Para solverntarlo, la GPU Adreno también es una quad core que permite un rendimiento sobresaliente del conjunto.

También cuenta con 2 GB de RAM y una capacidad de almacenamiento de 16 GB ampliables. Su cámara posterior tiene también 13 Mp -en este caso permite grabar vídeo con resolución 4K- pero la cámara frontal se queda en solo 2 Mp.

Como en el Samsung, la batería tiene una capacidad de 2.300 mAh y, aunque nos prometan un día lejos del enchufe, sus mayores especificaciones redundan en una menor autonomía -por mucho que el procesador sea uno de los más ahorradores del mercado-.

El exterior también es completamente metálico y cuenta con una gama de colores algo más completa. Sin embargo, la mayor diferencia con el modelo de Samsung -tanto en rendimiento como en funcionamiento- reside en lo que ellos denominan una “experiencia Android pura”. Aquí no hay capa de personalización. Ni se la espera. Todo esto hace que Lollipop sea mucho más ligero y rápido sin que esto reste posibilidades de trabajo, conexión con periféricos o incremente el precio (de hecho, cuesta 385€ libre).

 

¿Lo convierte esto en un mejor terminal? No necesariamente. Ambos dan un rendimiento similar (sobresaliente), cuentan con un diseño diferenciado y poco visto y, sobre todo, un precio extraordinario. A favor del Samsung cuenta la mayor gama de productos compatibles dentro de la familia Galaxy así como su mejor trabajo en conjunto a otros dispositivos que el usuario pueda tener en su hogar -televisión, home cinema, etc-. El Motorola, no obstante, se presenta como una alternativa para el que quiera músculo y un terminal Android sin aditamentos. Los dos, en cualquier caso, son una compra acertada que dará muchas satisfacciones a quien los adquiera.