25
ene 15

A10X, ¿el primer chip de Apple para sus Mac?

Si hay algo que ha caracterizado a Apple tanto en la era de Steve Jobs como en la de Tim Cook es su objetivo de no depender nunca de terceros en la construcción de sus equipos (y, por lo tanto, en el abastecimiento de componentes). Así, la buena experiencia que han tenido con la construcción de procesadores propios para equipos cada vez más diversificados (del iPod Nano al Apple Watch pasando por Apple TV, smartphones y tabletas) ha hecho que los rumores sobre un posible chip propio para los Mac cobre fuerza.

Controlar todos los procesos de preproducción, presentación, lanzamiento y mejoras es fundamental para una empresa de estas características (que desarrolla solidariamente su software y su hardware) por lo que el último informe de la consultora KGI que asegura que estos componentes verán la luz en un plazo máximo de dos años cobra cada vez más sentido.

El primero de estos modelos sería el chip A10X lanzado en 2016 en el MacBook Air de 12 pulgadas. Un modelo de acceso que tendría suficiente con un procesador a medio camino entre un Intel Atom y un i3 como el que ya entregan las últimas versiones de iPhone y de iPad y que gracias a una versión aún más ligera de OS X y a las mejoras que se implementarán en los A9 y A9X daría las prestaciones a las que nos tiene acostumbrada Apple.

El procesador, fabricado integramente por Samsung (su colaboración nos ha dejado dispositivos de referencia y los coreanos tienen capacidad más que de sobra para surtir una demanda millonaria) se construirían con tecnología de 10 Nm (los novedosos Broadwell de Intel cuentan con tecnología de 14 Nm) sería el banco de pruebas para, más adelante, comenzar a implementar componentes más potentes para los modelos medios y de gama alta del catálogo.

Si nos fijamos en la nomenclatura que emplea KGI, el A10X debería emplear arquitectura ARM, radicalmente opuesta a la x86-64 que emplea actualmente Intel en sus chips para ordenadores y que condicionar la diferente oferta de aplicaciones existente para iOS y OS X.

Para los MacBook más potentes, iMac y Mac Pro (palabras mayores por su rendimiento y capacidad), los de Cupertino contarían con hasta tres proveedores de sus chips. Por un lado, el ya mentado Samsung y, por otro, la propia Intel y Global Foundry lo que garantizaría, de nuevo, el suministro para las ventas (crecientes) de estos equipos y permitiría aprovecharse de la experiencia con ambos para crear equipos a medida de las nuevas versiones de los sistemas operativos.

Por último, si nos fijamos en la tabla de lanzamientos de los nuevos modelos, podemos ver que en 2016 llegará el procesador S2 o, lo que es lo mismo, la nueva versión del Apple Watch. Con la consecución de un desarrollo integral del hardware y el software Apple parece ganar una nueva batalla al conseguir ser un poco más independiente de los proveedores. Veremos en qué queda todo esto.


24
ene 15

Mi Note, Xiaomi cambia de inspiración

Xiaomi es, sin duda, uno de los fabricantes chinos más activos, con más crecimiento y más reputado del mercado. La relación calidad-precio de sus dispositivos es sobresaliente y su desarrollo como empresa tecnológica está fuera de toda duda. Sin embargo, del mismo modo que le pasó antes a Samsung (titán al que tiene en su punto de mira), su “inspiración” en otros modelos de la competencia es excesivo.

El último dispositivo en llegar a su catálogo es el Mi Note, un phablet que más allá de ser la evolución del Mi4 y el Redmi Note, es un modelo de gama alta que, según el CEO de la empresa -Lei Jun-, tiene como rival el iPhone 6 Plus.

Por dimensiones, cuenta con una diagonal de 5,7 pulgadas y un grosor de 6,95 milímetros. Si ahora os decimos que el peso es de 161 gramos podemos concluir que es más grande, fino y ligero que el de la manzana y que el Galaxy Note, modelo al que prácticamente clona en diseño. ¿Cuál es el secreto para semejante milagro técnico? Que tiene dos acabados muy diferentes entre sí y que en su configuración más capaz (es el Android más potente hasta la fecha) su precio ya no es tan de gama media-baja.

El punto fuerte -para Xiaomi- del Mi Note es su panel. Construidos por Sharp y Japan Display, uno cuenta con resolución Full HD mientras que el segundo es un “2K” -2.560×1.440 píxeles- y un contraste de 1:4000 lo que, unido a una notable saturación del color, da un resultado mucho mejor de lo esperado (habrá que ver cuál es la vida útil de esos paneles sin quemarse). El apellido de esta versión es PRO. Ambos cuentan con protección Gorilla Glass 3 tanto para el panel como para la parte trasera.

Sabedores de la importancia de la reproducción de contenidos multimedia en los equipos de estas dimensiones, Lei Jun subrayó que ha incorporado un chip de sonido (se encargada de decodificarlo) ESS ES9018 de Sony para gestionar el audio en calidades 24-bit/192 kHz (similar a la del último walkman de los nipones) además de añadir unos auriculares a la altura -hasta ahora era uno de los puntos a mejorar de los Xiaomi-.

Para las cámaras, de nuevo, el proveedor elegido ha sido Sony. La principal, de 13 Mp emplea el módulo IMX214 que ya han llevado algunos Xperia y que, además, trabaja con estabilizador óptico. El flash de dos tonos (que tan buenos resultados da en modelos como el iPhone) ha sido desarrollado por un experto en LEDs: Philips. Una pena que no mentaran nada sobre el nuevo software de imagen desarrollado por MIUI.

Respecto al procesador, los chinos han vuelto a contar con Qualcomm para los dos niveles de acabado de su Mi Note. La versión Full HD trabaja con un Snapdragon 801 acompañado por 3 GB de RAM y una batería de 3.000 mAh. Para el PRO han escogido el chip 810 con arquitectura de 64 bits acompañado de una RAM de 4 GB, 64 de memoria interna, conectividad LTE y una batería que crece muy poco (y segará la autonomía) de 3.090 mAh.

Los precios, obviamente, han subido, sin embargo, siguen siendo muy competitivos. La versión de acceso del Mi Note normal tiene un coste de 320€ mientras que el PRO más avanzado tiene un precio de 450€. Más que en Mi anteriores pero menos que en cualquier otro modelo premium de la competencia.

Por primera vez los ingenieros han dejado de lado las reminiscencias más obvias a Apple y Samsung y, aunque su diseño es similar al segundo y la interfaz muy parecida a los primeros, podemos decir que el Mi Note es el primer equipo de la casa con personalidad propia y que demuestra que Xiaomi, si sigue esta senda puede ser algo más que el tercer fabricante mundial de smartphones.

 

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20
ene 15

Samsung Z1, la confirmación de Tizen

Si la mayoría de fabricantes Android se han dado cuenta -demasiado tarde- de que le han dado a Google demasiada relevancia en el mercado móvil (sólo Apple es capaz de hacerla frente en los mercados anglosajones, del norte de Europa y Japón), ahora sus principales valedores intentan independizarse de él y mostrar a los consumidores alternativas de calidad y fiables.

En el mercado premium la pugna entre los de la manzana y los fabricantes del robot verde está bastante igualada (sin embargo, este nicho es lo suficientemente pequeño para que las cifras sigan siendo abrumadoras para Android). No obstante, los de Google todavía no se han enfrentado a un rival serio en la gama media y de acceso. Y es ahí donde Samsung, LG y los fabricantes chinos podrían encontrar su oportunidad de escapar del monopolio Android.

Si LG ya está mostrando dispositivos -y se plantea mostrar terminales- con WebOS, ahora es Samsung la que nos trae el nuevo Z1, un equipo de gama baja que corre con Tizen, el mismo entorno que ya se puede disfrutar en sus wearables, cámaras y, pronto, en sus televisores.

El Z1 se ha pensado ex profeso para los mercados emergentes donde se comercializará por unos 90 dólares (en la India, por ejemplo, será un gama media por precio) y donde su objetivo será marcar las distancias con Nokia y sobre los terminales chinos que trabajan con Android.

Por especificaciones pasa bastante desapercibido: cuatro pulgadas de diagonal, panel WVGA, chip de dos núcleos y 768 MB de RAM así como una cámara posterior con flash y 3,1 Mp de resolución o una frontal VGA. Con 4 GB de memoria interna ampliable, sólo 3G y conectividad WiFi y Bluetooth 4.1, añade una batería de 1.500 mAh y aún así se queda en 112 gramos.

La estrategia de Samsung para este Z1 (muy por debajo de las especificaciones del primer prototipo Z) es la de construir una base sólida sobre la que, más adelante, desarrollar terminales mucho más potentes pero con un precio igual de atractivo que haga que muchos usuarios potenciales de Android opten también a usar un ecosistema más cerrado.

Samsung ha explicado que el secreto para el precio del terminal reside en la ligereza de Tizen 2.3 que permite -habrá que verlo- ejecutar aplicaciones Android sin problema y sin tanta necesidad de recursos como el programa del robot verde. En cualquier caso, una declaración de intenciones del primer fabricante mundial de smartphones que ha visto como cede terreno rápidamente por arriba frente al iPhone 6 y, por la gama media y baja frente al empuje de los dispositivos chinos, terminales Android mucho más baratos.


16
ene 15

LG Smartwatch, la nueva baza de WebOS

Parece que los fabricantes de dispositivos móviles han aprendido la lección. Del mismo modo que focalizarse en Windows ha hecho que Microsoft domine el mercado de ordenadores con mano de hierro (a pesar de sus errores de bulto a lo largo de la última década) muy por encima de los constructores; la prisa de Samsung, LG y compañía por responder a Apple hizo que cayeran en una trampa de dos caras a la hora de lanzar sus smartphones. Por un lado, conseguían un sistema operativo que se desarrollaría mucho más rápido que iOS -la victoria parecía segura- pero, por otro, su dependencia de Google se volvió total y ahora ninguno se atreve a dar el salto a otras plataformas nacidas para ser terceras.

Precisamente por eso, con el nacimiento de los wearables y con el mercado de televisiones inteligentes sin un líder claro (parece que nadie ha dado con la tecla de qué querrán los consumidores), los mismos que apostaron por Google ahora quieren lanzar sus propias alternativas. Es cierto que es un problema para desarrolladores y clientes -por mucho que sean sistemas operativos compatibles entre sí-, pero también parece la única forma de salir del atolladero de Android TV.

Si hace poco anunciábamos que las nuevas televisiones inteligentes de LG (segundo fabricante mundial) trabajarían con WebOS y que Samsung (líder) se iba a decantar por Tizen, ahora le llega el turno a los smartwatches. Esos dispositivos de los que todo el mundo ha oído hablar, que llevan tiempo en el mercado, pero que siguen esperando al terremoto Apple Watch para saber si, de verdad, será un negocio rentable.

La buena acogida del Moto 360 y Android Wear nos hizo pensar que la mayoría de las empresas del lado Android iban a decantarse por este excelente sistema operativo para bloquear las opciones de la competencia y lanzar al mercado un producto de garantías. Sin embargo, el CES de Las Vegas ha demostrado que muchos quieren crear ecosistemas propios al modo Apple que les garanticen la supervivencia como marca más allá de sus productos.

En la Feria de este año llamó la atención sobremanera que no sólo se confirmaran los rumores que publicó The Wall Street Journal sobre una línea de productos independientes de Google de los coreanos, sino que Audi presentara su reloj inteligente -construido por LG- y que este trabajase con WebOS. Objetivamente, no es sorprendente si tenemos en cuenta que tanto la empresa del Grupo Volkswagen como Mercedes han pedido al Gobierno alemán que pare el desembarco de Google en los vehículos alemanes (¿por qué no de Apple? ¿Ha conseguido convertirse en la buena de la película sólo dejando que los de Mountain View crezcan tanto como lo hizo Microsoft?).

Por diseño y funcionamiento, parece un equipo con Android Wear pero, más allá de lo que podría ser una capa de personalización late un sistema operativo que parece que crecerá mucho en los próximos meses y que muchos dan por hecho entrará en toda la gama de productos de LG (y puede que de otros fabricantes).

Después de que el Galaxy Gear R, la versión más potente y seria de Samsung haya apostado por Tizen y que este modelo premium y menos geek de LG se decante por la plataforma creada por Palm hace años nos preguntamos cómo responderá a esto Google, si su nuevo socio de referencia será Sony (que necesita volver a ser referente en el mercado y que de momento ha encontrado en los californianos un modo de ser más capaz) y, sobre todo, qué pensarán en Cupertino de este cambio de estrategia que hace más independientes a sus rivales… pero también más débiles frente al consumidor.

Os dejamos con el vídeo de Android Central en el que nos cuentan todos los secretos del nuevo reloj inteligente.

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15
ene 15

CES 2015, las novedades de Samsung

Cuando los rumores sobre el Galaxy S6 se dispararon y muchos pensaron que las “malas ventas” de la división móvil de los coreanos -y la espectacular recepción del iPhone 6- iban a hacer que no esperasen al Mobile World Congress, Samsung demostró que es mucho más que teléfonos y tabletas. Con intención de seguir siendo el mayor fabricante mundial de electrónica de consumo y de dominar cada vez más mercados -el de la domótica es uno de los que más le interesa- estas son las novedades más interesantes que presentaron en Las Vegas.

  • Unidades SSD portátiles. La idea es llevar todas las ventajas de esta tecnología fuera de los ordenadores para competir directamente con los discos duros externos tradicionales. Con capacidad de 256, 512 y 1024 GB y un peso de 30 gramos ofrecen una velocidad de hasta 450 Mbps además de un cifrado AES 256 bits. Con un precio en Estados Unidos que parte de los 179 dólares, parece que es el primero de una larga estirpe de periféricos que inician el mundo del almacenamiento híbrido SSD-nube.
  • Super UHD. Si parece que el UHD es lo último -casi no tiene contenidos- estamos equivocados. La nueva tecnología de nanocristales de Samsung está pensada para, a misma resolución, mejorar contraste, brillo y nitidez. Las cifras de los ingenieros coreanos son reseñables: una profundidad de color 64 veces mayor que la de un televisor “convencional” y 2,5 veces más de brillo. Y todo mientras el procesador gestiona el brillo adecuado en función del entorno, la imagen y optimiza el gasto energético. En definitiva, un panel LED que rinde como un OLED sin sus desventajas. La creación de la UHD Alliance con productoras de Hollywood, además, parece garantizar contenidos de alta calidad de imagen y sonido.

  • Internet de las cosas. El 32% de los estadounidenses quieren implementar dispositivos de este tipo en sus hogares pero sólo el 2% los tienen instalados. El 64% de los wearables de ese país llevan el logo de los coreanos en su carcasa. Y más del 50% quieren disfrutar de algún tipo de conexión en todo momento. Esto explica la apuesta por reforzar los dispositivos de este tipo y por lanzar servicios como Milk Music y Milk Video, pensados para hacer frente a Google y Apple en su terreno. Sobre todo porque durante los próximos meses llegarán a todos sus smartphones, tabletas… ordenadores y televisores.

  • Electrodomésticos ultracapaces. La batalla con LG tiene pinta de marcar una época. Desde soportes para tabletas en la cocina que se conectan con los electrodoméstico para controlar los tiempos de cocción desde la receta, hasta hornos dobles, aspiradores robotizados controlables y ajustables desde el móvil o lavadoras de dos alturas que incorporan lavaplatos para optimizar el flujo de agua.