Virtualización, la apuesta de las tecnológicas para este 2017

Si el CES de Las Vegas es el mejor termómetro posible para saber la tecnología que vendrá en los próximos meses en casi todos los ámbitos de nuestro día a día (desde la automoción hasta el hogar digital, el transporte de mercancías o nuestro salón) el Mobile World Congress de Barcelona es el escaparate de la tecnología que las tecnológicas ya tienen preparada para vender en el sector móvil (que, dicho sea de paso, cada vez está más presente en todas las facetas sociales y económicas posibles).

Sin duda, el sector estrella del último MWC fue el de la realidad virtual. Además de mostrar la buena salud de la que goza en diferentes mercados (el más llamativo puede que sea el de los juegos pero los que más potencial muestran con diferencia son la industria, la medicina y la educación) muchos fabricantes hicieron públicas sus cifras de ventas y las cifras que esperan del mercado durante estos doce meses. Y los números son halagüeños.

De todos los productos disponibles, destaca en cifras el sistema Samsung Gear VR, líder indiscutible en 2016 y con un crecimiento esperado del 48% y también la implantación que espera tener Google Daydream -la empresa de Mountain View espera pasar de poco más de un cuarto de millón de unidades comercializadas a ser la líder del sector-. Sony, por su parte, espera el empuje de las nuevas PS para que su propuesta de realidad virtual tenga una posición destacada en el mercado. ¿Y de Oculus? Los pioneros en manos de Facebook solo anunciaron que, de momento, no habrá una versión para Mac… mientras Apple sigue gestionando patentes propias de realidad virtual.

Samsung vuelve a la carga


Los coreanos parecen haber dado con la tecla del mercado gracias a una propuesta que se apoya en su enorme plataforma móvil y en un precio mucho más competitivo que la de sus rivales -así como una sobresaliente relación calidad-precio-. Y también han mostrado una gran capacidad para encontrar aliados estratégicos para mejorar el rendimiento de su familia Gear VR.

El último ejemplo es el de Oculus, que ha supervisado el mando móvil que acompaña a las nuevas gafas de Samsung. Hasta ahora, para gestionar las imágenes teníamos que “apuntar con la mirada”. Sin embargo, el nuevo pad permite controlar acciones con la mano mientras miramos a otro sitio. De esta forma, el mando suma un touchpad y un gatillo que nos permitirán realizar diferentes acciones en función de cómo combinemos su manejo. Esto hace que la interacción sea mucho más “natural” pudiendo coger cosas, agarrarlas, arrastrarlas, soltar objetos, inclinarnos y (para los gamers), disparar.

El mando también incorpora los botones “Home” y de retroceso así como los controles de volumen. Su diseño es especialmente ergonómico: pesa 64 gramos y tiene unas dimensiones de 108x48x38 milímetros. Medidas notables si tenemos en cuenta que su interior cuenta con acelerómetro, giroscopio y hueco para pilas AAA que le dan una autonomía de unas 80 horas.

Las lentes tienen una diagonal de 42 mm y ofrecen un campo de visión de 101 grados. Implementan una nueva tecnología que permite corregir distorsiones y minimiza la sensación de mareo. Además de los obligados giroscopio, acelerómetro y sensores de proximidad, así como puertos microUSB y USB Type-C para la carga. Su peso se queda en 385 gramos, una cifra muy llevadera.

MWC, Samsung apuesta por las tabletas

Por mucho que los terminales chinos sean, ahora mismo, los más pujantes en medio planeta, la vara de medir en cuanto a lo que se espera de un terminal siguen marcándola los de siempre: Apple y Samsung. Los smartphones de Huawei, ZTE y compañía siguen siendo más o menos rápidos, potentes, ligeros, grandes, baratos o racionales que los iPhone y Galaxy S. Y teniendo en cuenta que en el Mobile World Congress de Barcelona no estará presente ninguno de los dos (Apple solo presenta sus productos en sus eventos y Samsung, que hace tiempo que va por el mismo camino, ha anunciado el S8 para el 29 de marzo en Nueva York), el sector móvil se ha centrado en el catálogo de LG, Sony, los fabricantes chinos y la segundas lanzas de Samsung.

Galaxy Book, más profesional que nunca


Si hace justo un año Samsung presentaba sus tabletas híbridas bajo la denominación Galaxy TabPro S, ahora le toca el turno a su evolución. Una familia de producto que se presenta en dos formatos tanto de tamaño como de potencia y que tiene como objetivo el sector empresarial. La diferencia entre los dos modelos podría resumirse en que en el de acceso tiene un panel TFT de 10,6 pulgadas y el más capaz tiene uno Super AMOLED de 12.

No obstante, si nos centramos en el segundo veremos que cuenta con un procesador i5 de séptima generación a 3,1 GHz, hasta 8 GB de RAM con 256 GB de capacidad de almacenamiento en formato SSD (y compatible con otros 256 GB por medio de una ranura de expansión microSD, dos puertos USB 3.1 Type-C, más de 10 horas de autonomía con sistema de carga rápida, Windows 10 como sistema operativo y un peso de 650 gramos. Sobresaliente.

Pero hay otro nicho de mercado al que este modelo se puede dirigir si tenemos en cuenta su potencia: aquellos que trabajan con contenidos multimedia. Soporta contenidos HDR (10 bits), el panel y el procesador gráfico permiten un mayor rango de colores y una mayor viveza de las imágenes y el S Pen se ha rediseñado para que tenga una punta más fina (0,7 mm) de modo que soporte y reconozca más tipos de presión.

Galaxy Tab S3, apuesta por el contenido multimedia


También hubo hueco para presentar la nueva generación de las Galaxy Tab S. Una tableta convencional con un hardware de gama alta: cuenta con un chip Qualcomm Snapdragon 820, pantalla SuperAMOLED 4K de 9,7 pulgadas HDR y altavoces quad stereo con tecnología AKG de HARMAN. Además, incorpora cámaras de 13 y 5 Mp capaces de grabar vídeo 4K hasta 30 fps.

Y como gran parte del negocio multimedia reside en los juegos, incorpora la Vulkan API para sacar el máximo rendimiento a los juegos. Un game launcher para aquellos que entiendan que este es el principal uso del dispositivo e incluso un modo “do not disturb” para que las notificaciones no interrumpan la diversión.

El peso máximo en 434 gramos gracias a su trabajado diseño y los materiales nobles. Lo cual no es óbice a que cuente con una batería de 6.000 mAh y carga rápida que gracias a la mejor gestión de la pila de Android 7 nos garantiza muchas horas lejos del enchufe sea cual sea el rendimiento que le exijamos al equipo.

Galaxy S8, estas son las filtraciones del nuevo top de Samsung

2017 es un año clave para Samsung. El primer fabricante mundial de smartphones acabo 2016 de la peor forma posible debido a los problemas del Galaxy Note 7. La séptima generación del phablet pionero en el mercado tuvo que ser retirado por problemas de diseño que provocaban que explotara y eso no solo dañó gravemente la imagen de la marca, sino que supuso pérdidas millonarias -se habla de hasta 17.000 millones entre las indemnizaciones, gastos de gestión y lo que dejó de facturar- y allanó el camino para el iPhone 7 Plus y sus rivales chinos.

Sabedores de esto, los responsables de la multinacional coreana saben que necesitan crear expectación en el mercado y lanzar un modelo muy superior a sus rivales y absolutamente fiable -por eso han anunciado que [Enlace roto.]-.

Como viene siendo habitual entre las empresas tecnológicas -que tienden a externalizar no solo los componentes sino también el ensamblaje de los mismos- ya se han producido filtraciones sobre cómo será el nuevo modelo. Evan Blass (@evleaks en Twitter) publicaba la imagen con la que abrimos el post junto con el texto “este es el Galaxy S8 que se lanzará el 29 de marzo”. De ser cierto esto -y casi todos los medios dan por buena la fuente por su histórico de aciertos-, parece que Samsung no quiere esperar a un nuevo Note para empezar a remontar en el mercado.

La estrategia de Samsung, a tenor de las imágenes, es la de mantener una estética continuista en cuanto al diseño. Tanto el mercado como la industria coinciden en el acierto que son los bordes curvados de las versiones Edge de los S6 y S7. Fijándonos más, parece que también se mantendrá la cámara de 12 Mp, una de las mejores del mercado. Así que la mejora en este apartado vendrá de la mano del software.

Las filtraciones, sin embargo, indican que el factor diferencial de este modelo (sobre todo para con los demás Android), será su asistente virtual al que llaman Bixby. Con un botón dedicado, dicen que podrá llevar a cabo tareas más complejas que cualquiera de sus rivales.

Finalmente, respecto al hardware, destaca la pantalla. Pasa de una relación de tamaño de 16:9 a una de 18,5:9 y resolución QHD en dos tamaños. Uno pequeño de 5,8 pulgadas y otro mayor de 6,2 pulgadas. En ambos casos, el panel ocupará el 83% del frontal, con lo que sigue la carrera por llegar al terminal sin marcos. La pantalla, por cierto, implementará un sistema similar al 3D Touch de Apple para detectar diferentes presiones y dar diferentes opciones en cada caso.

En su interior trabajarán dos chips diferentes. Por un lado estará la opción con un Exynos de la propia Samsung y por otro, el poderoso Qualcomm Snapdragon 835 -que de momento solo tendrá este modelo en el mercado-. En ambos casos, será un 11% más potente que el actual, contará con un 20% más de capacidad gráfica y gastarán un 20% de energía. Algo sobresaliente si tenemos en cuenta que la pila se quedará en los 3.000 y 3.500 mAh dependiendo del SoC.

La memoria interna estándar será de 64 GB con ranura de expansión compatible hasta los 256 GB. Si bien, hay debate en torno a la RAM. Parece que será de 4 GB en todos los casos, aunque hay analistas que siguen defendiendo una versión con 8 GB. Los precios, en teoría, partirán de los 799€ para el modelo pequeño y 899€ para el más grande.

Televisiones, ¿cómo escoger la adecuada?

2016 es año bisiesto y eso significa que además de tener un día más, cuenta con un verano cargado de eventos deportivos: a los habituales (ciclismo, tenis, varias competiciones de motor…) se le suman la Copa América y la Eurocopa de fútbol y, sobre todo, los Juegos Olímpicos. Y cuando esto ocurre los fabricantes de televisores saben que se juega mucho ya que son millones los clientes en todo el mundo que se plantean cambiar su equipo para ver como nunca a sus héroes deportivos.

Sin embargo, del mismo modo que ocurre con los teléfonos inteligentes o los ordenadores, enfrentarse a las especificaciones técnicas de estos dispositivos puede ser muy complicado -sobre todo si queremos compararlos- y puede hacer que tomemos una decisión poco acertada (y paguemos por algo que no queremos o, sobre todo, necesitamos).

Lo más importante es centrarnos en para qué vamos a usar el televisor (¿realmente usaremos el 3D?, ¿es fundamental para nosotros el 4K?), no salirnos de nuestro presupuesto (hay muy buenos equipos por mucho menos de lo que pensamos) y decidir a partir de estos cinco parámetros: el tipo de pantalla, la resolución, la tasa de refresco, la conectividad y el tipo de smart TV que es.

  • Tipos de pantalla: hay cuatro. Los paneles de plasma, los LCD, los LED y las OLED. Y la clave en todas ellas es la luz. Cómo se ilumina cada una de ellas. Porque de esto sale también la calidad de la imagen y la duración de los propios equipos. Las LCD lo hacen mediante bombillas fluorescentes cuya luz es bloqueada por los pixeles de la pantalla de cristal líquido (LCD). Las LED usan el mismo sistema solo que emplean, como su nombre indica, LEDs. La tercera evolución del sistema es el de las OLED en las que en vez de emplear una fuente de luz son los propios píxeles los que se iluminan mediante diodos orgánicos. Finalmente, el plasma emplea una mezcla de gases nobles entre dos cristales que al recibir una corriente eléctrica se convierten en plasma y generan luz. Todas ellas tienen ventajas y desventajas. Las primeras son las más económicas; las LED sacan pecho en resolución y brillo; las OLED son imbatibles en cuanto a profundida de negros y contrastes; y las de plasma son las que ofrecen los mejores y más variados colores.
  • Resolución. Básicamente hay tres niveles. El primero lo componen los televisores HD Ready con una resolución de 1280×720 píxeles. La más habitual en equipos de precio bajo es cada vez más escasa por la democratización de los paneles Full HD con resolución 1920×1080 píxeles. Por encima se encuentra el 4K que cuenta con una resolución mínima de 3840×2160 píxeles y que cuando reproduce contenidos con esta resolución es casi hipnótico. El problema es que casi no hay. Fuera de este peldaño hay fabricantes como Samsung que han mejorado la ultra alta definición con mejoras de color y contraste y lo han bautizado SUHD.
  • Tasa de refresco. Tan importante como el punto anterior (aunque muchos vendedores lo obvien) es la tasa de refresco de la imagen de nuestro posible televisor. Se mide en hercios porque se refiere al número de veces por segundo que la luz ilumina la pantalla. La media se encuentra entre los 50 y los 240 Hz aunque hay equipos que rondan los 1000 Hz (eso sí no de forma constante sino actuando de una forma similar al turbo de los coches, puntualmente). A mayor tasa de refresco más calidad de imagen y menos sombras (ghosting).
  • Conectividad. Es cierto que con la mejora de capacidades de las consolas, los home cinemas (muchos de ellos con reproductores integrados) y las plataformas en línea cada vez necesitamos menos cables para sacar todo el partido a nuestro televisores. No obstante no todo el mundo tiene una PS4-Xbox One, un home cinea con bluray integrado o un Chromecast/Apple TV con lo que será fácil que mientras nuestros equipos se actualizan necesitemos un buen puñado de puertos. Por eso la mayoría suelen venir con varias entradas HDMI y puede que algún euroconector (Samsung, por ejemplo, trae un adaptador HDMI-Euroconector entre la colección de cables que regala) para no dejar desconectado a los equipos más antiguos.
  • Smart TV. Y es que el HDMI, como hemos dicho con los Chromecast y compañía, es clave en la forma en la que consumimos televisión. Plataformas como Netflix, Waki, HBO Premium en breve, YouTube o Spotify están cambiando la forma en la que accedemos a los contenidos y por eso es importante tener claro que nuestro equipo tenga (o sea compatible con equipos) Smart TV. De esta forma no solo podremos mantener actualizado el software del dispositivo. Samsung utiliza Tizen, LG y Sony, Android TV, aunque todas ellas son compatibles con las principales plataformas.
Volviendo a factores más mundanos como el precio, por menos de 500 euros es fácil encontrar equipos de Sony, Panasonic o LG que ofrecen resolución 4K, smart TV e incluso compatibilidad con contenidos 3D (pasivo o no da para otro post). A partir de esta cifra encontraremos modelos con Android TV, mejor conectividad, paneles curvos (Samsung), mejoras en el audio y mucha más tasa de refresco.
Y será a partir de los 1.000 cuando encontremos los paneles más grandes con tecnología OLED (ahora mismo la mejor del mercado junto a la Quantum Dot de Samsung) 3D activo de última generación, 4K, etc. Solo hay una cosa que nosotros no podemos responder: ¿qué necesitas realmente? No es lo mismo usarla para ver un partido de fútbol que una serie cargada de efectos especiales o cine de autor.

Huawei P9, vieja fórmula para entrar en el top

Hubo un tiempo -no muy lejano- en el que los smartphones se dividían en dos grupos: el iPhone y los iPhone Killers. Terminales en los que el argumento para proclamarse el mejor terminal del mercado era la potencia bruta. No importaba tanto el diseño (Samsung Galaxy o LG) si no las especificaciones -las cámaras de los Xperia o los Lumia eran antológicas-.

Para placar lo que los usuarios podían hacer con sus terminales (la estrategia que siempre ha tenido Apple), los fabricantes mostraban lo que sus teléfonos eran capaces de hacer. Y así nacieron equipos como los Galaxy S3, que a día de hoy sigue sacando los colores por prestaciones a muchos smartphones medios de última generación.

Ahora el panorama ha cambiado. El diseño tiene mucho más peso, la contienda parece decantada para Apple y Samsung (los demás fabricantes tradicionales suelen perder dinero con cada dispositivo que venden) y solo los fabricantes chinos parecen tener algo -mucho- que decir. Entre ellos destaca Huawei que con su P9 ha decidido retomar la antigua fórmula Android para, ahora sí, luchar cara a cara con los equipos más potentes del mercado. Especificaciones no le faltan.

Con una gama estructurada en P9 y P9 Plus, los orientales cuentan con un aliado de lujo en el apartado fotográfico. Leica se ha encargado de desarrollar las lentes y el software de la cámara lo que garantiza que los usuarios de los nuevos smartphones de Huawei contarán con la mejor tecnología del mercado por el momento.

Pero la cámara es solo la guinda de un pastel con hasta 4 GB de RAM; un procesador de ocho núcleos Kirin 995 (cuatro Cortex A53 a 1,8 GHz y cuatro Cortex A72 a 2,5 GHz); doble cámara trasera de 12 Mp con sensor de blanco y negro y sensor a color por separado para aprovechar mejor la entrada de luz; panel IPS de 5,2 pulgadas y resolución 1.920×1.080 (423 ppp), conector USB-C y una batería de 3.000 mAh.

Y todo ello con un diseño notable en el que se emplean metales pulidos para aumentar la sensación de ligereza (además de muy delgado es un peso pluma en toda regla), aunque el fabricante ha confirmado que también se comercializará con metales cepillados y acabado cerámico. Como no podía ser de otro modo, el excepcional panel cuenta con tecnología Gorilla Glass. Lo más increíble es la gran pila de su interior.

La pantalla no cuenta con tecnología UHD pero si tenemos en cuenta la cifra de 423 ppp no solo no notaremos la diferencia sino que lo agradecermos en forma de más autonomía y un mejor rendimiento gráfico. Los ángulos de visión nos han parecido buenos y el brillo (no lo hemos podido ver en exteriores soleados) nos ha parecido correcto.

Volviendo a la cámara, su punto fuerte, Leica ha desarrollado una lente Summarit H 1:2.2/27 ASPH con una apertura máxima f/2.2 (el Galaxy S7 tiene f/1.7). Para solucionarlo, emplean dos cámaras, una con sensor en blanco y negro que triplica la entrada de luz y que permite equilibrar la cifra con modelos más “capaces” sobre el papel. Técnicamente capta un 90% más de luz que un Galaxy S7 y un 240% más que un iPhone 6S.

Si a eso le unimos que el software que han implementado los alemanes al que ya tenía Huawei -con funciones más propias de una cámara profesional que de un smartphone- tenemos un conjunto excepcional que hará las delicias de quienes quieran “algo más” para sus fotos.

Hablando de software, la capa EMUI 4.1 sobre Android 6 no nos ha parecido una gran evolución sobre la anterior pero hemos de reconocer que su funcionamiento es excepcionalmente fluido y que es de las mejores del mercado para quien quiera algo diferente.

Por último, el lector de huellas dactilares, el puerto de carga USB Type C, el diseño de la antena triple  y una autonomía de más de un día para un usuario normal (que juguetee bastante con cámara, etc.) nos parecen aditamentos sobresalientes para un equipo que en su configuración más capaz se queda en 649€. Como hemos dicho, la vieja receta creada por Samsung y compañía (mucho hardware) sigue funcionando para entrar en el top y mirar a los ojos a todos los premium.