13
ago 14

Samsung Galaxy Alpha, la era del metal

A pesar de que el referente de la gama Galaxy es el S y que el Note es el dominador absoluto del mercado de los phablet, Samsung ha depositado todas sus esperanzas en un dispositivo llamado a revolucionar por completo la gama de referencia del universo Android. Se trata del Galaxy Alpha, un smartphone que, como es habitual en la casa coreana, destaca por su potente procesador, una tarjeta gráfica sobresaliente y una pantalla a la cabeza del mercado. Sin embargo, no destaca por eso, sino por su fina estructura de metal.

¿Por qué ahora? Todos esperábamos esta novedad para septiembre. El IFA de Berlín es el escenario perfecto. No sólo es el primer gran evento después del verano -todo un desierto para el sector- sino que también es la fecha perfecta para quitar protagonismo a lo que sea que vaya a presentar Apple en septiembre. No obstante, los últimos datos de la empresa muestran que su estrategia está perdiendo efectividad. Es cierto que sigue siendo el primer fabricante mundial (de electrónica de consumo, de teléfonos y de smartphones) pero también que la competencia china empieza a desbancarla. De nuevo, ¿por qué? Los terminales de Xiaomi o ZTE son igual de potentes que los coreanos… y su construcción es la misma. No existe un factor diferencial definitivo en cuanto a marca o acabados como sí puede ocurrir con los de la manzana o Sony.

Es por ello que ya que muchos de los terminales premium de la casa superan sin problema los 600€ ha llegado la hora de demostrara a los clientes potenciales por qué sí merece la pena decantarse por ellos y no por otro rival Android con las mismas especificaciones pero mucho más barato.

La clave, de nuevo, está en la calidad percibida y la calidad de fabricación (algo que el sector premium del automóvil lleva décadas trabajando). Por fin los diseñadores de Samsung se han decantado por un marco de metal. Obviamente es el primer paso ya que la carcasa trasera sigue siendo de plástico de gran calidad… pero no hay rastro de metal, cristal o ningún otro material “noble”.

Aún así, el aspecto del Galaxy Alpha es mucho más estilizado que la de cualquier otro producto de la casa: primero por su grosor (6,7 mm) que lo dejan clavado en 115 gramos, nada mal para un equipo con una diagonal de… ¡4,7 pulgadas! -nos vamos a acostumbrar mucho a esta medida en las próximas semanas, creemos-.

En cuanto a especificaciones se mantiene un escalón por debajo del intocable S5, pero eso no significa que sea un terminal medio: pantalla SuperAMOLED HD con una resolución de 1.280×720 píxeles; procesador OctaCore (Quad 1.8 GHz más otro Quad a 1.3 GHz), RAM de 2 GB y capacidad de almacenamiento de 32 GB… sin ranura SD. Parece que todo lo premium tiene ciertos puntos en común. Incluso la batería tiene una capacidad de 1.860 mAh, más similar a un iPhone que a un Galaxy.

La dupla de cámaras se ha trabajado con mimo. La posterior tiene una resolución de 12 Mp con la posibilidad de grabar contenidos UHD. La frontal (cada vez más demandada por la moda de los selfies y las videollamadas), 2,1 Mp. Todo ello aderezado con la conectividad típica Android (LTE, NFC), un sensor de huellas y un pulsómetro y la última versión de Android, la 4.4.4. Disponible en blanco, negro, dorado y azul, llegará a las tiendas en septiembre.

 


03
ago 14

Galaxy Note 4, objetivo iPhone 6

Hasta ahora la batalla entre Apple y Samsung se había librado siempre con los iPhone y Galaxy S como contendientes. Esto permitió, entre otras cosas, que el Galaxy Note se haya convertido en uno de los terminales más relevantes para los coreanos y, también, en el phablet de referencia. El extra de pulgadas en su diagonal hizo que durante meses fuera el único del mercado, unido a las excepcionales capacidades de su hardware lo ha convertido en un objeto de culto.

Sin embargo, la sangría en la cuota de mercado que ha llevado a los de la manzana a dejar de crecer por sus pantallas más pequeñas que el universo Android parece que se acabará con el lanzamiento del iPhone 6 en dos formatos diferentes: uno de 4,7 pulgadas y otro de 5,5. Uno cubrirá a los Xperia Z, Galaxy S y compañía y el otro tendrá como objetivo los phablet coreanos y chinos.

Precisamente por eso, el primer fabricante mundial se ha apresurado a anunciar la presentación del nuevo Galaxy Note 4 el 3 de septiembre, dos semanas antes que la supuesta fecha en la que se dará a conocer el iPhone 6. La fecha, por cierto, es la misma en la que Sony anunciará su Xperia Z3, el terminal que ha conseguido ganarse el respeto de clientes y competencia y que todos los años araña una buena cantidad de ventas a los coreanos.

No obstante, parece que heredar capacidades del S5 o aumentar tamaño -en algún momento tendrán que parar- ya no será suficiente para seguir siendo “el” phablet. Todo ello, unido a la buena acogida del Galaxy Round parece indicar que el Note 4 tendrá dos formatos. Uno con una pantalla plana clásica y tecnología AMOLED y otro con la pantalla ligeramente curvada, más fino y tecnología OLED para el panel. Para los que quieran la versión más clásica, lo más probable es que cuente con resolución QHD, un aliciente para distanciarse de los rivales.

El terminal, por supuesto, será el primero de la familia con certificado que le acredita como resistente al polvo y al agua y probablemente el primer Samsung que emplee el nuevo chip Snapdragon 805 unido a la GPU Adreno 420, un 40% más potente que la actual. Respecto a la cámara, donde Samsung no suele fallar pero se ha quedado por detrás de Sony y compañía, lo más probable es que se opte con una de 16 Mp que, si no nos parece necesaria, si supondrá un salto de calidad respecto a la actual y un problema para Apple (muchas veces por no decir siempre, las cifras venden tanto como los hechos en el mercado tecnológico).

La única duda que nos queda es si Google tendrá ya preparado y querrá presentar su nuevo Android L en el terminal coreano (y no en “su” Nexus 6) o si los asiáticos tendrán que conformarse con la versión 4.4.3. Parece que el choque de trenes está servido.


30
jul 14

Nexus 6, el último gran Motorola

Si hay algo que ha aprendido Google es a generar rumores sobre sus Nexus como Apple hace con sus iDevices. El terminal, que ha generado siempre grandes expectativas desde su primera generación al tratarse del único Android “original”, ni siquiera fue nombrado en el último Google I/O -la conferencia anual de los de Mountain View- y desde entonces las “noticias” sobre la desaparición de la gama, su sustitución por unos nuevos “Silver” o quién serían sus fabricantes han sido objeto de todo tipo de artículos en internet.

Sin embargo, las últimas filtraciones parecen comenzar a dar respuesta a todos estos misterios. Por un lado, Motorola, otrora empresa de Google y hace pocas semanas vendida a Lenovo, será quien tome el relevo de LG en la fabricación del nuevo smartphone de la casa. Motorola, ha vuelto a ganar reputación con sus últimos terminales, algunos de ellos colocados por los analistas entre los mejores del mercado Android.

Respecto al sistema operativo, pocos dudan de que el 6 será el primer terminal en estrenar la última generación de la plataforma, llamado Android L. En cuanto al tamaño, parece que el buen resultado de los phablets en el mercado y la propia denominación del terminal harán que ambas compañías se decanten por un equipo que rondará las 6 pulgadas.

Esto no sólo permitirá a Google neutralizar los efectos del supuesto iPhone 6 de 5,5 pulgadas, sino también hacer frente al Galaxy Note 4 de Samsung, su principal aliado pero también su rival más importante por el peso específico que tiene dentro de los fabricantes con Android.

Entre el resto de novedades que Android Police afirma haber conseguido destaca la implementación de un lector de huellas para el desbloqueo del terminal -lo que comenzó como una excentricidad de Apple ha vuelto a marcar tendencia-, el pago en Google Wallet y, sobre todo, para agilizar la funcionalidad del equipo.

Sobre la fecha de lanzamiento, se espera que el Nexus 6 llegue en noviembre de este mismo año siguiendo la tradición de ediciones anteriores. Además, coincidiría con la presentación del nuevo tablet que HTC está fabricando para Google y que sustituirá al Nexus 7.


22
jul 14

Apple e IBM, enemigos íntimos

A pesar de que para muchos el mundo informático se divide en Apple, Google y Microsoft, la primera rivalidad “épica” de este sector tuvo lugar en los años ’80 del siglo pasado entre los de Steve Jobs y la empresa entonces dirigida por John R. Opel. El anuncio que sirvió para personalizar la batalla entre Apple y la alianza Microsoft-IBM marcó un antes y un después tanto en el devenir de la industria publicitaria como de las propias compañías.

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Sin embargo, una nueva relación de fuerzas en el mercado, un escenario con IBM como una de las principales consultoras del planeta pero no como un fabricante de hardware y con Apple como la empresa con mayor bursátil del parqué, más ventas, creadora de tendencias y buscando nuevos mercados que conquistar ha hecho que estos enemigos íntimos firmaran la semana pasada para que los iDevices lleguen de pleno al universo empresarial.

 

Como anunciaron en una entrevista en la NBC los CEOs de ambas compañías el acuerdo permitirá el desarrollo de software para que los iPhone y iPad sean imprescindibles en un mercado hasta hace poco dominado por Nokia, BlackBerry y todavía por Microsoft (se le resiste y mucho a Google).

 

IBM le permitirá a Apple acceder a su inmensa experiencia en gestión y software para empresas. Los de la manzana otorgan a los blue chips su sobresaliente soporte de hardware (conocido como Apple Care) además de la seguridad que siempre va unida a los equipos de Cupertino. Para Virginia Rometti, responsable de los de Amonk, “la seguridad de Apple y su experiencia en dispositivos táctiles” convierte a los californianos en el compañero de viaje perfecto para dar el salto a los equipos móviles inteligentes. Cook se reafirma en “la movilidad a lo grande”.

 

La profecía del difunto Jobs cuando presentó hace cuatro años el iPad, “los ordenadores seguirán existiendo pero no serán para todos, sino para trabajos concretos” hizo que su alegoría entre los tractores (ordenadores) y coches (móviles y tabletas) parecía inalcanzable puesto que la productividad de estos últimos en el campo laboral parecía irremediablemente escasa. No obstante, la inminente llegada de 100 programas pensados ex profeso para el rendimiento en el trabajo, así como el desembarco de Office y la gratuidad de iWork (además de la compatibilidad con Google Docs) parece cerrar el círculo y convertirse en el acta de defunción de los ordenadores en muchos casos.

 

Si hace poco parecía que el acuerdo entre Samsung y Lookout ponía a los asiáticos por delante gracias a los sistemas de encriptación que estos prometían a los programas (muy válidos) diseñados para Android, la colaboración entre ambos gigantes supone un golpe en la mesa y pone en el disparadero a iOS como posible sustituto de Windows en muchas oficinas gracias a su capacidad de gestión.

 

También Satya Nadella verá como sus planes de convertir Surface 3 en el equipo de las oficinas de medio mundo y a Office y Windows 9 (inminente) quedan de lado frente a un modelo más barato (sorprende pero sí, el iPad lo es respecto al tablet de Microsoft), más rápido, más eficiente y estable. Sin duda los nuevos iPad Air 2, Mini Retina 2 y el rumoreado Pro tendrán mucho que decir en una batalla que, de la noche a la mañana se ha puesto muy bien para los herederos de Steve Jobs. Quién lo iba a decir.


12
jul 14

Exynos ModAp, el as en la manga de Samsung

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Gran parte de la guerra de los smartphones (y de la tecnología) viene marcada por cifras de capacidad y potencia que raras veces son comprensibles o accesibles para el usuario medio. Sin duda, el procesador es la joya de la corona en cualquier dispositivo. Sin ir más lejos, el lanzamiento de los coprocesadores A7 y M7 de Apple tuvieron casi el mismo protagonismo que el del propio iPhone 5S y su implementación en los nuevos iPad Air y iPad Mini fueron para los de la manzana el factor diferencial que los colocaba a la altura de los Android más potentes.

Sabedores de esto los ingenieros de Samsung empezaron hace un año a crear variantes de los terminales de la casa con diferentes procesadores. Por un lado la falta de capacidad productiva y por otro la falta de un modelo a la altura de los Qualcomm más potentes hicieron saltar las alarmas en Corea.

Después de meses de duro trabajo Samsung por fin ha conseguido dibujar su propio as frente a la competencia, el nuevo procesador Exynos ModAP, un chip de 28 nanómetros y conectividad LTE que tiene a los Snapdragon 801 y 805 en su punto de mira.

Uno de los puntos fuertes frente a los actuales procesadores que usan los asiáticos es su mayor capacidad para gestionar imágenes fijas -parece que su rendimiento baja en la gestión del vídeo, aunque han prometido mejoras en las inminentes nuevas versiones-. De momento el tope son 8 Mp y 30 frames por segundo.

Como no podía ser de otro modo, y como ya puso de moda la versión 7 del chip de la manzana, el nuevo Exynos tendrá un coprocesador para gestionar más fácilmente los periféricos y toda clase de sensores de la nueva familia Gear. Las apuestas giran sobre cuál será el primer equipo en el mercado que lo incorporará. Aunque todo apunta a un smartphone o tablet -para los que se han pensado y que son la mayor fuente de ingresos del mercado-, algunos analistas hablan de un nuevo Chromebook que permitiera a los coreanos testar el potencial del chip sin poner a prueba la reputación de sus productos propios.