Bilbao Open House y VR, dos nuevas formas de entender nuestra ciudad

Los próximos 23 y 24 de septiembre Bilbao será la protagonista del evento Open House, un festival de “puertas abiertas” en el que la cultura, la arquitectura y los ciudadanos se entremezclarán para mostrar a todo aquel que se acerque a la Villa el espíritu de la ciudad a través de sus edificios y sus habitantes.

La arquitectura y el urbanismo de una ciudad marcan la forma en la que se relaciona con sus pobladores. La forma en la que estos desarrollan su día a día y el modo en el que los gestores, a lo largo de las décadas, buscan la forma de renovar un entorno y cubrir las cambiantes necesidades sociales.

Los espacios públicos, las grandes infraestructuras, los edificios emblemáticos, etc. siempre tienen tras de sí una razón de ser que se traduce en decisiones -muchas veces polémicas-, historias y pequeños detalles que marcan la diferencia y que acaban labrando el espíritu de cada población.

Es por ello que eventos como Open House permiten que todos nos acerquemos a esos puntos históricos que esconden mucho más de lo que parece. Hasta 45 edificios que nos recuerdan cómo se desarrolló la estructura urbana de la villa, cómo los ciudadanos tomaron parte de esta evolución (ahora en pleno siglo XXI los movimientos vecinales son indispensables pero, ¿fue siempre así?) y las plasmaron en un nuevo concepto de civismo.

De esta forma, la organización propone varios itinerarios (ruta de viviendas de Bilbao; ruta Bilbao de tres épocas; arquitectura contemporánea; las claves de la transformación a través de cuatro edificios) en los que San Mamés; el archivo histórico de Euskadi; la sede de EiTB; el sifón de Deusto; la Iglesia del Carmen de Indautxu; las viviendas de Solokoetxe; el mercado de la Ribera; la Universidad de Deusto; la Biblioteca Foral; la Torre Madariaga o el Palacio Olabarri se convierten en protagonistas de la ciudad.

El festival Open House Worldwide nació en 1992 en Londres de la mano de Victoria Thornton con el objetivo de mostrar a sus convecinos el papel del diseño, la arquitectura y el urbanismo en emplazamientos críticos para la vida diaria.

A lo largo de este cuarto de siglo el movimiento se ha diseminado con mucho éxito por más de una treintena de ciudades entre las que destacan Nueva York, Melbourne, Helsinki o, más cerca, Barcelona. Un experimento de aprendizaje colectivo que cosecha un gran respaldo social allá donde se implanta. Las cifras hablan por sí solas: el año pasado en Londres hubo 275.000 visitantes en los más de 800 edificios que tomaron parte de la edición.

Bilbo VR, la capital desde otro punto de vista

Para aquellos que no quieran esperar hasta el fin de semana o que simplemente quieran llevar la ciudad (su historia y puntos de interés) en el bolsillo, la cooperativa tecnológica Binary Soul ha desarrollado una aplicación para iOS y Android en la que a través de la pantalla táctil o mediante un dispositivo de realidad virtual se podrá visitar de primera mano emplazamientos imprescindibles.

La app, completamente gratuita, se muestra como un mapa indispensable de la Villa, una forma rápida de moverse de un lugar histórico a otro y, sobre todo, una herramienta perfecta para los turistas y para darse a conocer en la ciudad.

Nokia 8, un retorno prometedor

A finales de 2016 se anunció la vuelta de Nokia. Una empresa antaño dominadora del mercado móvil que cayó en desgracia por una serie de malas decisiones y que fue finiquitada por sus patentes de malas formas de la mano de Microsoft. Su vuelta vino de la mano del Nokia 6, un gama media-alta que dejó frío a muchos; se consolidó con los Nokia 3 y 5 presentados en el pasado MWC y ahora se rubrica con el Nokia 8, un modelo llamado a plantar cara a los tótem del universo Android.

Un modelo que debe respetar algunas tradiciones de las anteriores generaciones (sí, apuesta por la fotografía y las ópticas Carl Zeiss) pero que tiene mucho trabajo para destacar en un mercado saturado y, sobre todo, para no caer en los errores de los antiguos Lumia que pusieron los últimos clavos en el ataúd de los finlandeses.

Como era de esperar -rumores mediante- en su interior trabaja el potente Qualcomm Snapdragon 835 que ya encontramos en otros modelos de la competencia como los Galaxy S 8 de Samsung. Le acompañan 4 GB de RAM y 64 de almacenamiento ampliables mediante microSD. Todo ello debería ser más que suficiente para mover muy rápido Android 7.1.1. Sobre todo porque los “lapones” han apostado por no poner ninguna capa de personalización sobre el sistema operativo.

La conectividad es sobresaliente: USB 3.1, minijack, WiFi de doble banda, LTE Cat 9 y sistema de carga rápida Qualcomm 3.0. Algo que, de antemano, parece necesario por los escasos 3090 mAh de la batería. Y decimos escasos porque tendrán que alimentar una pantalla QHD.

Como decíamos antes, para la óptica ha apostado por trabajar con Carl Zeiss. Aunque por primera vez lo hacen con una doble lente, estándar casi obligatorio en los gama alta desde hace unos meses. Se trata de la suma de un sensor RGB de 13 Mp con uno monocromo de 12 Mp. El primero cuenta con estabilizador óptico, una apertura f/2.0, un ángulo de visión de 76,9 grados, enfoque con detección de fase y flash de doble tono.

Para dar un toque diferente a las posibilidades multimedia estrenan los vídeos Dual Sight: se graba a la vez con la cámara delantera y trasera. El resultado, un vídeo partido en dos mitades simultáneas con puntos de vista enfrentados recibe el nombre Boothie. Todo ello con un sistema de audio envolvente gracias al empleo de tres micrófonos.

La cámara delantera tiene una resolución de 13 Mp con una apertura f/2.0 enfoque con detección de fase y flash mediante la pantalla. Todo encajado en un chasis de aluminio unibody con unos marcos prominentes -no se han sumado a la moda sin marcos iniciada por LG-  y una pantalla con una diagonal de 5,3 pulgadas. El conjunto, por cierto, tiene unas medidas bastante contenidas.

El panel QHD tiene un brillo de 700 nits y una protección Gorilla Glass 5 con terminación 2.5D que deberían garantizar mucha resistencia al cristal. La estructura del smartphone le ha otorgado el certificado IP54 de resistencia a salpicaduras pero no a inmersiones.

La única incógnita que queda es el precio de este nuevo equipo. Hasta ahora la empresa se ha caracterizado por precios contenidos en su nueva etapa. Ya no son los líderes y el precio hay que “ganárselo” al igual que los clientes. Los rumores indican que la cifra no debería superar por mucho los 500 euros. Eso lo haría francamente atractivo gracias a su apuesta multimedia y a un Android limpio. La duda es si será capaz de romper los pruritos del mercado.

Por el momento echamos de menos un certificado IP68, certificados Dolby 6 -similares a los que tuvieron algunos Lumia- o carga inalámbrica: añadidos de los tope de gama Android que por presión de un mercado saturado están bajando de precio.

Bilbo VR, Bilbao como nunca la habías visto antes

Nadie duda del potencial de Bilbao como referencia turística en el arco atlántico europeo. Una ciudad reinventada en la que la industria pesada ha dejado paso a hoteles de cinco estrellas, museos de renombre internacional, edificios de alto valor arquitectónico, restaurantes de primer orden y actividades lúdicas y deportivas que atraen cada año a millones de turistas que quieren empaparse de lo mejor que ofrece la Villa.

Historia, tradición, innovación, cultura, gastronomía y naturaleza ofrecen un cóctel ganador que hace que el sector esté en un periodo de pujanza histórica. Y, como ocurre con la reconversión de la capital, el turismo también quiere llevar la vanguardia por bandera como factor diferencial respecto a lo que ofrecen otros destinos.

En este contexto, la cooperativa tecnológica Binary Soul ha desarrollado con el apoyo de la Diputación Foral de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao una aplicación móvil de realidad virtual que permite experimentar con los lugares más emblemáticos de la Villa como si se estuviera in situ.

Con tan solo un smartphone (es compatible con iOS y Android) y unas gafas cardboard (es compatible con otros dispositivos VR pero estos se caracterizan por su bajo coste, perfectas para turistas) se puede acceder a una docena de emplazamientos imprescindibles: la Plaza Nueva, la Catedral de Santiago, el Mercado de la Ribera, el Teatro Arriaga, la Alhóndiga, San Mamés, el Palacio Euskalduna, el palacio de la Diputación Foral de Bizkaia, la Gran Vía, los museos Marítimo y Guggenheim, el puente Zubi Zuri y el Ayuntamiento.

Por cierto, para los que no quieran cargarse con un dispositivo más (las gafas), la aplicación implementa un formato táctil igual de eficaz y con una calidad de imágenes sobresaliente que hará las delicias de aquellos que quieran conocer más el entorno.

Cada uno de los puntos contará con al menos dos fotografías en 360 grados que permitirán visualizar el emplazamiento por fuera desde varios puntos de vista y el interior de aquellos lugares en los que esté permitido. Además, algunos tendrán una visión diurna y otra nocturna del panorama.

Por supuesto, todos los puntos de interés tendrán adjunta información en inglés, castellano y euskara y con el paso del tiempo irá implementando nuevos emplazamientos de interés turístico, histórico y cultural que quieran sumarse a este catálogo.

La aplicación, ya disponible en las tiendas de aplicaciones para iPhone y Android, tendrá uno de sus momentos estrella durante la próxima Aste Nagusia 2017 en la que Iberdrola tendrá preparadas gafas VR personalizadas en su stand en colaboración con Bilbao Gozatu 360º. Además, varios comercios locales ayudarán a presentar rutas gastronómicas y culturales más desconocidas para los visitantes. En definitiva, una experiencia única para que propios y extraños veamos nuestra ciudad como nunca antes.

Galaxy Note 8, filtrado voluntario para ganar notoriedad

Hace años que las tecnológicas no hacen demasiados esfuerzos para evitar las filtraciones. Es cierto que suelen dejar las grandes novedades lo más ocultas posibles pero el misterio de los primeros iPhone o Galaxy ha desaparecido gracias al enorme flujo de información que generan los rumores (bien dosificados) y que suelen permitir testar el mercado con bastante antelación.

Sin embargo, el caso del Galaxy Note 8 es excepcional. El primer motivo es el fracaso técnico y comercial (y de imagen) que su predecesor le supuso a Samsung. El segundo es por la necesidad de volver a reconectar a los clientes potenciales con el producto (sobre todo después de la migración masiva que hubo hacia otros phablets como los iPhone 7 Plus o los Huawei y compañía). El último es que el Note lleva tiempo siendo el buque insignia de la gama smartphone de los coreanos y esto siempre merece un trato especial.

No obstante, hasta ahora nunca se había visto una promoción con tanto adelanto: en un tweet han mostrado la imagen del nuevo modelo que tenía como motivo principal publicitar la última generación de procesadores de la casa: los sobresalientes Exynos.

El chip, el mismo que equipan los nuevos Galaxy S8, será el potente 8895 con tecnología de 10 Nm y ocho núcleos (cuatro del tipo M2 de alto rendimiento y cuatro tipo Cortex A53 especializados en el ahorro de energía).

El dispositivo que lo equipe podrá conectarse a redes LTE con una tasa de descargada de 1Gbps gracias al módem incorporado al procesador y será compatible con WiFi MiMo pensado en conectarse a varias redes WiFi de forma simultánea para aprovechar al máximo la cobertura (incluidos los módem WiFi N).

Al margen de los detalles del SoC, la imagen que acompaña al mismo también incluye el terminal con una relación de pantalla 18,5:9 con un marco superior muy estrecho con sensor lumínico y cámara. Uno de los puntos más polémicos del diseño -por lo que ocurrió con la anterior generación- ha sido su pantalla curva. Para los que piensen en problemas anteriores, son menos acentuadas que en los S8 y, sobre todo, solo han buscado estilizar el conjunto.

A poco más de un mes de su presentación el próximo 23 de agosto, una de las dudas que tienen los analistas es el procesador que acompañará en algunos países al potente Exynos 8895. La mayoría de los debates se centran entre los Snapdragon 835 y 836 (este se ha medio filtrado por parte de algunos proveedores de los coreanos aunque no hay nada definitivo.

Móviles, ¿cómo afectan a nuestro cerebro?

Desde la eclosión de los smartphones a finales de la década pasada y su invasión de casi cualquier aspecto de nuestra vida privada y pública (somos muchos los que creemos que han roto las barreras entre ambas), se ha generado un enconado debate sobre cuál es el efecto que tienen sobre nuestro cerebro. Más allá de debates sobre el electromagnetismo o la dependencia que sufrimos respecto a sus utilidades, cada vez son más los investigadores que buscan saber cómo nos afecta en nuestras funciones cognitivas.

Así, uno de los últimos -y más polémicos- estudios en salir a la luz es el de la Escuela de Negocios McCombs, de la universidad de Texas en Austin, recogido por la revista Journal of the Association for Consumer Research y que reza que “tener el móvil delante nos hace menos inteligentes. Incluso si está apagado”.

Para llegar a esta conclusión los investigadores realizaron varios experimentos con 800 usuarios de smartphones con el fin de controlar cómo se desenvolvían realizando determinadas tareas cuando estaba el móvil cerca, incluso si este estaba apagado.

Uno de los más llamativos consistió en pedir a los participantes que se sentaran frente a un ordenador a realizar una tarea que requería bastante concentración. La idea era medir la mejor capacidad cognitiva de los mismos, esto es, su capacidad para procesar y almacenar datos en su cerebro en un momento concreto. Antes de empezar todos los participantes debían poner en silencio su teléfono ya fuera sobre el escritorio, en su bolsillo, en otra habitación o en su bolso.

Los resultados fueron claros: todos aquellos que dejaron el terminal en otra habitación superaron con creces a quienes los mantuvieron cerca. Sobre todo a aquellos que lo dejaron en su escritorio boca abajo. Esto sugiere que la presencia de nuestro dispositivo móvil cerca disminuye nuestra capacidad cognitiva puesto que aunque su mente no esté pensando conscientemente en el smartphone sí utiliza una pequeña parte de sus recursos en prestarle atención.

El estudio demostró un resultado lineal según el cual cuanto más cerca estaba el terminal del sujeto menos atención mostraba (menos capacidad cognitiva) sobre la tarea que se le había encomendado. El hecho de que el terminal estuviera cerca era suficiente puesto que todos los usuarios lo tenían en silencio y algunos incluso decidieron apagarlo.

De esta forma, la necesidad de “obligarnos” a no pensar en las notificaciones que nos pudieran estar llegando hace que se dé una suerte de “fuga” de nuestra capacidad cognitiva y que no podamos concentrarnos como deberíamos en las tareas que tenemos delante. Sin duda algo a tener en cuenta a la hora de estudiar y trabajar y una forma muy representativa de saber cómo estos pequeños -y útiles en muchas ocasiones- dispositivos nos limitan nuestras capacidades durante muchas horas al día.