Tokyo Game Show, la realidad virtual ya es más que una apuesta

Un año más Tokyo se ha convertido durante unos días en el epicentro del ocio digital mundial. Aunque su Game Show no tiene el tirón de eventos como el E3, ser el centro de operaciones de gigantes como Sony y Nintendo hacen que la feria se convierta en una referencia ineludible para toda la industria.

La edición de este año, sin embargo, ha provocado sentimientos encontrados: mientras que para el consumo interno se puede catalogar de éxito rotundo debido a su récord de asistencia (271.000 personas, tres mil más que el año pasado y veinte mil más que hace dos), el encuentro ha dejado un sabor amargo en Occidente por una conferencia de Sony con poco gancho y la falta de verdaderas novedades.

Como nota curiosa, los Dating Sims fueron protagonistas en el apartado más lúdico. Este género de juegos tan genuinamente japonés (y tan extraño para los occidentales) consiste en crear simulaciones de citas y tiene un cierto contenido romántico -aunque no están relacionados con el manga o el anime-

El factor diferencial, sin embargo, fue el espacio que los organizadores reservaron a empresas (las invitadas especiales de este año eran 30 latinoamericanas) que intentan hacerse un hueco en el sector o que utilizan la tecnología de los videojuegos para desarrollar proyectos en nuevos campos.

Aplicaciones (no solo juegos) para smartphones así como propuestas de realidad virtual coparon buena parte de la atención de los asistentes que ven como ésta nueva técnica se consolida no solo para uso industrial y comercial sino también como una nueva forma de consumir contenidos en nuestros hogares.

A puertas de la comercialización del sistema de realidad virtual de Sony, fueron muchos los visitantes que pudieron probar el nuevo equipo y ver las bondades de esta nueva forma de interactuar con el software (y, por qué no, la otra realidad). Es por ello que, tanto refiriéndose a los jugadores como a los consumidores de contenidos multimedia, todos los representantes de firmas involucradas en la realidad virtual hablaron de crear experiencias para el usuario más allá de una nueva forma de relacionarse con los juegos.

Con más de 50 juegos preparados para lanzarse a la vez que las VR de Sony, la multinacional nipona ha creado un equipo de 330 desarrolladores cuya única finalidad es crear contenidos y nuevos formatos compatibles con esta tecnología a la que, según Yasu Takahasi (directivo de Sony responsable de la realidad virtual) es el presente y futuro del sector.

HTC, uno de sus rivales en este nicho de mercado mostró las mejoras de su plataforma para que los ordenadores también puedan acceder a todas las virtudes de la realidad virtual: desde un catálogo de juegos compatibles con el formato, hasta nuevas opciones para que los desarrolladores creen herramientas y soluciones para la industria.

La apuesta de HTC más allá de los juegos pasa por el negocio inmobilario, la industria automotriz -modelaje de coches y virtualización de los procesos de fabricación- así como campos científicos (medicina, química, física, etc.).

En definitiva, la vigésima edición del Tokyo Game Show sirvió para mostrar al público que los juegos son solo la punta del iceberg de una tecnología -la realidad virtual- que tiene mucho que ofrecer a la sociedad.

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IFA 2016, el mercado móvil se posiciona

Una vez más el IFA de Berlín se está mostrando como la gran feria europea de electrónica de consumo y como el escaparate perfecto para la mayoría (Apple siempre va por libre) de los fabricantes de cara a la campaña de Navidad, sin duda la más importante del año. Es por eso que durante los próximos días analizaremos las novedades y tendencias que nos llegan desde la capital alemana.

Desde hace casi una década el negocio de dispositivos móviles es el más importante para el sector. No solo por su facturación sino por la imagen de marca que traslada a otras familias de productos de sus catálogos. Así, aunque el mercado empieza a mostrar agotamiento a causa de su saturación, los principales aspirantes a suplantar a la dupla Samsung-Apple han venido con fuerza al IFA.

Empecemos por Sony. El gigante nipón está buscando desde hace tiempo la forma de reposicionarse en este nicho ante los problemas que tiene para lograr beneficios. A pesar de su éxito con otros productos -como la PlayStation- su reputación y sus buenos equipos nunca han conseguido despegar en ventas.

Así, si hace unos meses pudimos comprobar en el Mobile World Congress como la empresa apostaba por los Xperia X -mucho más sencillos y eficaces que los anteriores modelos a la venta- ahora Berlín ha sido el lugar elegido para mostrarnos el XZ. El nuevo buque insignia de la casa nipona. Como el resto de compañeros de familia tienen un diseño bien definido y diferenciado y materiales de calidad. Ahora, además, incluyen muy buenas especificaciones.

En la mano es un modelo robusto -casi monolítico- que gracia a las esquinas curvadas se hace fácil de manipular a pesar de su tamaño (superaa las 5 pulgadas). Para su carcasa han trabajado con un metal (ellos lo llaman arkaleido) tintado en tonos mate. Todo en un conjunto de 161 gramos.

La pantalla tiene resolución Full HD lo que facilita el trabajo del procesador Qualcomm Snapdragon 820 acompañados de 3 GB de RAM. Además, el panel IPS añade la tecnología TriLuminos y X-reality lo que garantiza buenos resultados. En cuanto a la cámara -una forma que tiene siempre Sony de diferenciarse de su competencia- cuenta con un sensor de 23 Mp que emplea la tecnología de enfoque en tres pasos de la casa y que garantiza buenos resultados. Además, han querido hacer un guiño a los amantes de este arte permitiendo ciertos ajustes manuales que permitirán resultados mucho más personalizados.

Con capacidades de almacenamiento de 32 o 64 GB (ampliables con tarjetas de hasta 256 GB) así como los 2.900 mAh de batería y el puerto USB Type-C aseguran a sus futuros propietarios que el gasto de más de 699€ (libre en versión de 32 GB) no será para un dispositivo que les durará poco.
Huawei quiere crear una nueva clase de smartphone

Como siempre decimos, la única diferencia entre el sector tecnológico y los demás es la velocidad a la que ocurren las cosas. Si hace 9 años ni siquiera pensábamos que los teléfonos inteligentes pudieran tener éxito a medio plazo, ahora el mercado está saturado y los fabricantes piensan en crear nuevos nichos con los que ganar ventas y fidelizar clientes.

El mejor ejemplo lo tenemos en Huawei que lleva meses intentando colarse entre Samsung y Apple en el negocio de telefonía móvil y tabletas. Los chinos saben que el mercado premium es casi inaccesible por el carácter de “bien posicional” que han adquirido los Galaxy S, iPhone y compañía. Sin embargo, saben que hay un enorme mercado de clientes potenciales esperando por modelos con un buen rendimiento y un precio más “democrático”. Y es aquí donde ellos quieres colocar sus nuevos Nova y Nova Plus. Una suerte de súper gama media.

Lo primero que llama la atención en los Nova es su calidad de materiales. El metal y el cristal se funden tanto en la trasera como en el frontal de ambos para conseguir un resultado excelente. Muy superior a lo que se espera de un gama media y muy cerca de un premium. Además, los dos modelos estrenan la tecnología propia que permite apilar componentes y crear equipos más compactos.

En su interior trabaja un procesador Qualcomm 625 de ocho núcleos a 2 GHz con una GPU Adreno 506 y 3 GB de RAM. El almacenamiento interno alcanza los 32 GB, el panel de 5 pulgadas es un IPS Full HD y la autonomía la garantiza una batería de 3020 mAh. En cuanto a la cámara, se trata de una Sony con 12 Mp de resolución.

Para los que les parezca poco, el Plus llega a los 16 Mp con estabilizador óptico y su batería crece -gracias a la mayor diagonal del panel- hasta los 3.340 mAh. Los precios, por cierto, son imbatibles: 399€ para el “pequeño” y 429€ para el Plus.

E3 2016, ¿qué novedades llegarán a la industria de los juegos?

Como cada mes de junio el Centro de Convenciones de Los Ángeles (California) es sede la Feria más importante de la industria de los videojuegos. Los grandes del hardware (Microsoft y Sony) sacan pecho de las capacidades de sus dispositivos y los estudios se engalanan para presentar las primeras imágenes de producciones más propias de Hollywood -no en vano ya facturan más que sus vecinos cineastas-.

Este año, además, es la confirmación de la llegada de nuevas tecnologías al mercado. La realidad virtual ya está consolidada como una de las grandes apuestas del sector a corto y medio plazo. Sony ya ha puesto de largo su PlayStation con resolución 4K y los rumores indican que Microsoft hará lo propio con una nueva Xbox preparada para competir cara a cara con los nipones.

Por supuesto esto trae consigo la llegada de actualizaciones y nuevas entregas de títulos legendarios que se ponen al día para cambiar por completo la experiencia de juego de los usuarios. A continuación os dejamos algunos trailers de los juegos más esperados:

Battlefield 1 con un nuevo motor gráfico y ambientado en la Primera Guerra Mundial es, sin duda, uno de los grandes protagonistas del evento.

Call of Duty: Infinity Warfare también mejora su potencia gráfica y vuelve más complejo el argumento para que los jugadores puedan viajar al futuro y al espacio. Además, conseguirán una versión remasterizada de Modern Warfare.

Civilization VI, entre tanta vorágine de videojuegos para consolas uno de los lanzamientos más aplaudidos será el del sexto capítulo de la saga para PC de Sid Meier que coincide con el 25 aniversario de la franquicia. Todo el juego se ha reescrito para incrementar el colorido, mejorar la imagen e incrementar las opciones de jugabilidad. Indispensable.

Deus Ex: Mankind Divided. Otra saga que lanza un nuevo título. Heredero directo de Deus Ex: Human Revolution, la nueva aventura se centra en una amenaza terroristas en un apocalíptico año 2029. Eso sí, la nube y la experiencia de las entregas anteriores hace que podamos disfrutar de todas las técnicas aprehendidas en el anterior juego para incrementar nuestras capacidades ahora.

FIFA 17. En año de Copa América, Eurocopa y Juegos Olímpicos EA tenía claro que tenía que lanzar un título que supusiera un salto de calidad evidente para los jugadores. La gran novedad es que cambia su motor gráfico Ignite por el Frostbyte -que ya hemos visto en Battlefield- lo que le reporta mejoras en la imagen y en la fluidez de movimiento de los deportistas.

Forza Racing Championship es otro de los títulos indispensables de eSports. En este caso se presenta este aperitivo en el que se darán recompensas reales a los jugadores virtuales y en los que se añaden nuevas mejoras en la conducción de estos deportivos de ensueño.

Gran Turismo Sport también se pone al día para hacer frente a la franquicia exclusiva de Xbox. En este caso se han aliado con la FIA para mejorar el realismo de los circuitos, ha incrementado el número de coches disponibles y será disponible con el sistema de realidad virtual de Sony. ¿Qué más se puede pedir?

Y todo ello es solo la guinda a una Conferencia en la que aunque no se podrá conocer mucho más sobre la nueva PS4 con UltraHD se seguirán confirmando rumores sobre ella y su rival de Microsoft. La idea, si bien no es suplantar a la actual generación -con la que convivirá- pretende satisfacer a los jugadores con televisores 4K que demanden mayor calidad de imagen. Lo mejor es que todos los juegos serán compatibles con ambos dispositivos de modo que los propietarios de la PS4 “convencional” no verán como su equipo queda obsoleto.

La nueva “Neo” (es su nombre interno) será una alternativa más cara que se colocará por encima de los 500€. El motivo es sencillo, la empresa ha dicho que sacará beneficio con cada unidad vendida y eso hará que supere esa cifra puesto que es casi imposible conseguir un equipo compatible con 4K por menos de ese precio hoy día en el mercado.

Al parecer también se irán desvelando rumores sobre una nueva Xbox One en 2017 y una versión Slim de la actual con resolución 4K, compatibilidad con Oculus y la plataforma Xbox TV y aplicaciones propias.

PlayStation, ¿prepara Sony una versión 4K?

Si alguna vez alguien ha intentado discernir qué consola es mejor entre PlayStation y Xbox habrá descubierto que es prácticamente imposible. La enorme batalla técnica que empezaron hace tres lustros Microsoft y Sony se ha caracterizado siempre por una evolución radical del hardware en cada edición para ser la más potente. Ni siquiera el mismísimo Sheldon Cooper es capaz de discernir fácilmente la elección adecuada.

Puede que el catálogo o alguna prestación muy específica sea la que decante la balanza en una duda con consecuencias multimillonarias en el sector. Precisamente por eso, los ingenieros de Sony podrían estar ultimando una versión “4,5” de la PlayStation con un motor gráfico más potente capaz de soportar juegos con resolución 4K.

Dar el salto a la ultra alta definición es más complicado de lo que parece. Como ya sabrán los gamers de PC, los requisitos gráficos necesarios para contar con una experiencia fluida en juegos con un alto nivel de detalle y esta resolución son altísimos. Por eso los japoneses quieren tirar la casa por la ventana -previo lanzamiento de la PS5- y crear un hardware que también sea capaz de soportar realidad virtual.

Tras el éxito de PlayStation VR en el pasado GDC de San Francisco se da por hecho que ya hay varios desarrolladores trabajando en títulos compatibles con la realidad virtual y que el salto al 4K es solo cuestión de meses. El problema, demasiado común en el universo de las videoconsolas, es que ocurrirá con los millones de usuarios que se quedarán al margen con este nuevo formato. ¿Habrá algún plan renove para dar el salto? ¿Habrá la tan escasa retrocompatibilidad? Seguro que dependiendo de la dirección de estas respuestas las mejoras llegarán en una versión intermedia o en la próxima edición de la PlayStation (y de su gran rival, Xbox).

Mobile World Congress 2016, sus claves

Un año más Barcelona se ha vuelto a convertir durante unos días en la capital tecnológica mundial. Lo que comenzó siendo un evento sobre telefonía móvil ha acabado convirtiéndose en un reflejo del sector y casi todas las empresas que trabajan con equipos susceptibles de entrar en el universo del Internet de las Cosas han querido estar presentes en la capital catalana.

Sin embargo, a pesar de las presentaciones de coches, electrodomésticos y nuevos tipos de redes, las estrellas siguen siendo los smartphones. En un mercado completamente saturado en el que los consumidores cada vez le piden más a sus dispositivos (aunque no siempre para utilizarlo) los fabricantes intentan añadir detalles para diferenciarlos de sus rivales y para aumentar su rendimiento. Os presentamos las claves para entender la Feria más importante del sector a este lado del Atlántico (con permiso del IFA de Berlín) y para averiguar que se avecina los próximos meses.

  • Teléfonos modulares. Si bien no es un concepto completamente nuevo -Google presentó hace meses su Proyecto Ara-, una de las estrellas del MWC fue el G5 de LG. Un smartphone modular que podremos diseñar a nuestro gusto (y modificar a posteriori) según nuestras necesidades reales y nuestra capacidad de gasto. La batería es extraíble por completo, podemos convertirlo en una cámara mucho más potente que la de un smartphone o en un equipo auxiliar de audio. En un momento en el que las grandes marcas se pelean por las cifras de rendimiento la apuesta de los coreanos supone un soplo de aire fresco y la confirmación de que las cosas podrían cambiar en el sector de la electrónica de consumo más potente.
  • Samsung apuesta por la evolución. Esta estrategia tampoco es nueva. La lleva aplicando Apple con su iPhone desde la cuarta generación. Actualiza radicalmente su modelo cada dos años. En los intermedios “solo” añade una S que indican que el hardware ha mejorado pero sin suponer un ataque comercial al diseño de la versión normal. Su principal rival, Samsung, solía lanzar una evolución rompedora cada año que buscaba dejar atrás tanto al producto de la manzana como a todos los demás Android (incluidos los suyos). Esto la obligaba a dar bandazos y el resultado eran ventas cada vez menores desde el S3. Con el S7 han mantenido el sobresaliente diseño del S6 pero han mejorado el rendimiento, el diseño se ha refinado ligeramente (la famosa protuberancia de la cámara se queda en 0,4 milímetros), se incrementa la capacidad de la batería, mejora el rendimiento de la cámara sin subir los píxeles (la óptica es mejor) y, estructuralmente, se ha implementado un sistema de refrigeración líquida que permite un mejor rendimiento del conjunto. Además, vuelve la tarjeta SD extraíble (compatible hasta 200GB).
  • Sony cambia de baza. Los Xperia Z siempre han sido uno de nuestros Android favoritos. El motivo es que estaban muy bien acabados. Con materiales de calidad, sin escatimar en potencia y con un diseño sofisticado. Sin embargo, la presión de los Galaxy por arriba y de los fabricantes chinos por debajo ha dejado sus ventas en cifras residuales y con la creatividad de los ingenieros agotada (en año y medio salieron tres versiones). Por eso Sony ha decidido dejarlos atrás y apostar por una nueva familia llamada Xperia X. Incluyen la tecnología de las cámaras profesionales de la firma nipona, es compatible con Xperia Ear, un auricular de última generación de Sony con el que podemos interactuar y mejora su diseño para volverse más moderno y menos trascendente.
  • La amenaza china. Probablemente las declaraciones más polémicas del MWC las hizo Rick Osterloh, uno de los directivos más relevantes de Motorola, cuando afirmó que según la marcha del mercado no creía que “HTC o Sony estén en el mercado móvil en cinco años”. Después del terremoto en las redes sociales llega el análisis en frío y podría no estar muy desencaminado (aunque por el camino se haya olvidado de dónde está Motorola). A pesar de que el OnePlus no estuviera en el evento y que Huawei se haya centrado en presentar equipos informáticos -el llamativo MateBook con Windows 10-, ZTE ha presentado nuevos modelos de gama media a precios espectaculares en relación a su rendimiento. Xiaomi presentó un Mi5 que sigue la estrategia de Samsung y evoluciona -mucho y bien- la generación anterior. Oppo presentó la nueva generación de baterías que implementarán sus nuevos equipos: 2.500 mAh y con carga completa en 15 minutos así como un nuevo estabilizador de imagen para las cámaras de un grosor similar a “dos hojas de papel” y que en solo 15 milisegundos es capaz de fijar la fotografía.