Binary Soul, tres años de innovación

No es fácil crear una empresa en plena crisis. Mucho menos que sea en un sector tan cambiante y competitivo como el tecnológico -bien sea su hábitat el de los videojuegos, la virtualización o la gamificación-. Y más complicado aún hacer que sobreviva con proyectos de lo más diverso durante tres años. El equipo de Binary Soul no solo lo ha conseguido sino que afronta este nuevo año con multitud de retos y proyectos tan complejos como ilusionantes.

2016, el segundo año de vida de la empresa -se fundó en marzo de 2014- ha estado marcado por proyectos de varios campos que demuestran la versatilidad de la start up bilbaína. En primer lugar destaca el lanzamiento del segundo capítulo de la aventura Sorginen Kondaira: Sorginen Erronkak, disponible para equipos iOS y Android es todo un ejemplo del compromiso de la empresa con la cultura vasca, con el ocio digital y con el aprendizaje de los más pequeños.

Una herramienta que ha obtenido reconocimiento con varias nominaciones a premios y una buena acogida por parte del público. Además, ha demostrado la capacidad de Binary Soul para saltar a nuevas plataformas de entretenimiento. Asimismo, Sorginen Kondaira, la primera aventura para PC,  ya ha conseguido su acceso a la plataforma online Steam tras conseguir los apoyos suficientes en la campaña lanzada en Greenlight, y en las próximas semanas publicará la nueva versión del juego con el que difundir la cultura y mitología vasca a todo el mundo.

En la misma línea, el estudio ha presentado Ferox Anima, un innovador y original multijugador online que combina elementos de otros géneros y donde la comunidad de jugadores será especialmente importante.

Como hemos dicho, la firma también ha querido dejarse ver en la industria con una aplicación desarrollada para Iraupen con la colaboración de Soom Studio. El programa, también para Android e iOS y llamado Vívelo permite a los usuarios conocer el catálogo de la empresa vasca dedicada a la importación y maquinaria industrial. Una herramienta que permite trabajar con realidad aumentada y conocer mejor a una de las referencias de la industria 4.0 de nuestro entorno.

2017, desarrollando lo aprendido

Los proyectos con los que la cooperativa afronta este 2017 son igual de prometedores. Por un lado destaca Gamified Training System. Una potente aplicación que permite formar y capacitar operarios a través de un sistema interactivo que emula distintos tipos de procesos industriales. El programa cuenta con un conjunto de sistemas de fabricación que recrean útiles y máquinas en diferentes puntos de la línea de montaje y es totalmente adaptable a las necesidades del usuario.

Además, la experiencia adquirida en el desarrollo de juegos y virtualización permitirá a la empresa dar el salto a otros mercados como el comercial con el desarrollo de escaparates interactivos con los que las tiendas no solo podrán estar “abiertas 24 horas” sino que podrán tener un potente gancho y elemento diferenciador respecto a su competencia. Desarrollado para cualquier tipo de comercio sin importar el sector minorista al que se dedique, la propuesta se antoja como el siguiente paso dentro del consumo 3.0.

Todo ello serán los aperitivos de un conjunto de proyectos relacionados con experiencias virtuales en los que la empresa demostrará su saber hacer gracias a proyectos anteriores como Euskal Herriko Pilota Birtuala y en los que seguirá siendo punta de lanza dentro del sector en Euskadi.

Para los amantes de los juegos, se verán progresos y nuevas pinceladas en el desarrollo de Ferox Anima, y quizás alguna otra sorpresa más.

Además, desde la cooperativa se ha presentado la nueva web corporativa, más funcional y atractiva tanto para conocer los proyectos de la empresa como para conocer todas las noticias relacionadas con la actividad de la start up. Un cambio que se irá desgranando con nuevos contenidos y secciones a lo largo de las próximas semanas.

Como hemos dicho, un año de lo más prometedor. Zorionak Binary Soul.

Wattio, gestión inteligente de Donostia al MWC

 

Wattio es, probablemente, uno de los mejores ejemplos de que para encontrar la revolución 3.0, esa que convierte nuestros hogares en lugares inteligentes, sostenibles y respetuosos con el medio, no es necesario irse a la costa del Pacífico, a un laboratorio de alta tecnología en Asia o a un paraje idílico en el Norte de Europa.

La empresa donostiarra presentó hace solo unos días en el Mobile World Congress de Barcelona sus nuevos avances en hogar inteligente aplicados al sector energético y de la seguridad gracias a los proyectos que ha desarrollado con Gas Natural Fenosa y la aseguradora Generali.

En palabras de Patxi Echeveste, fundador de la empresa, en la presentación: “con los productos y servicios del hogar conectado, las aseguradoras, compañías energéticas y las operadoras de telefonía modifican su modelo de negocio con sus clientes, al establecer una relación más directa y transparente”.

Los nuevos sistemas permiten que el cliente pueda tener información sobre el consumo de energía en tiempo real, así como los niveles de CO2, lo que les permite conocer su huella ambiental y reducir su factura. La empresa ha trabajado bajo la máxima de que “la energía más limpia es la que no se consume”.

El proyecto queda consolidado si atendemos al último Índice de Eficiencia Energética en el Hogar llevado a cabo por la Fundación Gas Natural Fenosa, que concluye que las viviendas en España tienen un potencial de ahorro del 27,4%. Es por ello que las soluciones ofrecidas por el Internet de las Cosas (IoT) resultan cruciales ya que permiten tener el hogar y su consumo bajo control y ahorrar consumo energético -y factura-.

Además, el sistema implementa un sistema de alarma anti-intrusión en una misma aplicación móvil lo que hace que se simplifique el uso de los sistemas inteligentes de la casa. Esa aplicación forma parte de un equipo de control del hogar al que se está conectado al 100% y permite una personalización conforme a las necesidades de cada usuario. Desde encender la calefacción hasta apagar una lámpara y ver en tiempo real el consumo, recibir alertas de aperturas de puertas y movimiento y acceder a grabaciones de vídeo para saber si alguien ha accedido al domicilio.

Su presentación en el stand organizado por la Secretaría de Estado para la Sociedad de la Informaicón y la Agenda Digital fue uno de los más aplaudidos y tuvo un gran éxito ya que contó con la colaboración de más de 60 empresas que pudieron ampliar sus contactos y demostraron la complementariedad de las nuevas tecnologías a la hora de llevar la revolución digital a nuestro hogar.

Wattio, centrada desde su nacimiento en convertir casa convencionales en hogares inteligentes, ha tenido a lo largo del último año varios acuerdos con compañías internacionales como Esprinet, un gigante con más de 600 empresas en su cartera y más de 40.000 clientes en Italia. En definitiva, un ejemplo de cómo las buenas ideas, por medio de la tecnología, puede llegar a cualquier rincón del planeta sea cual sea su origen.

Bind 4.0, industria e innovación siempre de la mano

Desde hace tiempo existe en Euskadi una apuesta firme por la Industria 4.0. Una nueva forma de reinterpretar este sector estratégico para la economía a partir de la implantación de procesos productivos de alto valor añadido mediante nuevas tecnologías, softwares y sistemas de control en las fases de creación del producto para mantener altos estándares de calidad que supongan una ventaja competitiva definitiva en el mercado.

Herramientas como la fabricación aditiva, la producción mediante impresiones 3D, la robótica colaborativa (equipos industriales emplazados en entornos abiertos para que interactúen entre sí y con humanos), los sistemas ciberfísicos (añadir tecnologías de la información y la comunicación a equipos industriales analógicos para volverlos inteligentes), la realidad virtual y aumentada, la computación en la nube y el análisis del Big Data, son fundamentales para cimentar ese salto productivo.

Con grandes conglomerados industriales volcados en su reconversión al 4.0 -destacan CIE Automotive, CAF, ABB o Danobat- tanto las instituciones públicas como las propias empresas privadas vieron desde el principio la necesidad de crear un programa acelerador de start ups para crear el tejido necesario que permitiera a Euskadi afianzarse en un sector estratégico a nivel mundial a medio plazo.

El programa, llamado Bind 4.0 ha preseleccionado a 52 start ups que presentarán sus propuestas y proyectos con el fin de acceder a los programas de mentoring en el que además de acceder a formación y tutorización intensivas pueden recibir importantes sumas de financiación para desarrollar sus objetivos.

Bind 4.0, así mismo, es un escenario idóneo para el networking en el que todos los participantes podrán acceder a un ecosistema de colaboración interempresarial fundamental para que las pequeñas empresas puedan conseguir aliados estratégicos que garanticen su futuro y potencien su crecimiento y las compañías consolidadas puedan recibir ideas de los actores innovadores.

Planteado desde un principio de equidad en el que todas las empresas cuentan con las mismas posibilidades de presentar y desarrollar su proyecto, algunas de estas pequeñas firmas podrán conseguir contratos de hasta 75.000€ para llevar a cabo actividades relacionadas con la industria inteligente.

En definitiva, un programa de 24 semanas en el que las start ups se juegan la posibilidad de pasar a formar parte de uno de los ecosistemas empresariales más importantes de nuestra economía y en el que las grandes corporaciones tienen la oportunidad de incorporar nuevas formas de entender el desarrollo industrial y la tecnología gracias a las aportaciones de emprendedores e innovadores.

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Crowdfunding, la financiación de las start ups y la innovación en el siglo XXI

A pesar de que vivimos en una época en la que la sociedad exige el emprendimiento y la innovación a los jóvenes y a las start ups, hemos visto muchos casos en los que la falta de financiación acaban matando proyectos que por su calidad podrían tener mucho recorrido. Las redes sociales y las nuevas tecnologías de la información, sin embargo, han permitido el nacimiento de nuevos sistemas de financiación que consiguen que algunas de esas buenas ideas lleguen a buen puerto.

Se trata del fenómeno del crowdfunding o micromecenazgo que es la cooperación colectiva de un grupo de personas que realizan una red para conseguir dinero u otros recursos para potenciar que un tercero lleve a cabo un proyecto u objetivo.

Es la aplicación 2.0 de un movimiento que ya vio su versión analógica antes: artes como la música ya vivieron a finales del siglo XX episodios en los que este tipo de donaciones permitieron giras como la de Extremoduro en 1989 o la de Marillion en 1997. El cine, también, es una de las industrias que más lo ha empleado para sacar adelante proyectos poco interesantes económicamente para las productoras.

Aunque en el Estado el mercado del micromecenazgo es bastante pequeño (unos 10 millones de euros, 20 céntimos por ciudadano al año), en conjunto hay plataformas que demuestran que este modelo de financiación está más en forma que nunca. Kickstarter, por ejemplo, ha recaudado desde su nacimiento casi 2.600 millones de dólares para casi 112.000 proyectos. Las cifras, aunque excepcionales palidecen si nos centramos en el lado humano: casi 11,6 millones de personas han donado alguna vez y de ellos casi 3,7 millones han financiado varios proyectos. En total ha habido más de 32 millones de donaciones.

Algunos sectores como el de los videojuegos, además, es el que más crece y durante el último año el dinero donado ha alcanzado los 144 millones de dólares, el doble que en 2014 y una inversión definitiva para que tanto la vertiente de ocio como la educativa de esta industria goce de una buena salud y una buena cantera.

Una categoría totalmente ligada al desarrollo de videojuegos, serious games, realidad virtual y otras herramientas es el de tecnología o hardware. Cada año es la que más dinero recibe: uno de cada cuatro euros donados que han permitido llevar adelante proyectos como Oculus Rift -antes de que fuera adquirido por Facebook por casi 2.000 millones de dólares-. Gracias a ello, la plataforma es una de las 500 webs más relevantes de internet parece una de las pocas ajenas a esa catástrofe de recaudación que algunos prevén para estos micromecenazgos a lo largo del próximo lustro.

Son muchos los que opinan que el crowdfunding ha explotado gracias a la crisis económica que nos ha llevado a un concepto mucho más grande de solidaridad pero también se ha convertido en una moda que acabará pasando y los expertos auguran que en un periodo de tiempo corto la recaudación bajará y que sólo los proyectos considerados “estratégicos” conseguirán salir adelante.

No obstante, el devenir del crowdfunding, explica que sólo se producirá una evolución lógica en un sistema que ha roto el status quo de la financiación de proyectos. Al final, serán los títulos donde los donantes vean más calidad los que reciban la financiación. Si hay un proyecto sólido, se lanza en Kickstarter y se anuncia bien en redes sociales y se busca parejamente financiación sólida el éxito tiene muchas opciones de llegar.

La duda que se plantean algunos inversores es el “retorno” del dinero. Por ejemplo con la compra de la antes mentada Oculus: se puso en marcha con dinero de todos pero sólo unos pocos recibieron la lluvia de dólares. ¿Deberían retornar parte de la inversión a otros proyectos? ¿Debería promocionar ellos la innovación de nuevas promesas? ¿Es sólo la plataforma de algunos que se arriesgan para llegar al estrellato?

Pero este no es el único reto al que se enfrenta el sistema. Las cantidades que se mueven hace que tanto el Estado como los inversores requieran un marco legal sólido que ayude a regularlo. La duda del retorno de inversión parece solventada con figuras como el equity crowdfunding en el que se da un intercambio de acciones por el dinero donado.

Además, son muchas las instituciones financieras que están apoyándose en grupos de presión (lobbys) que pretenden una regulación más estricta para no perder su trozo de mercado en cuanto a su posición como “financiadores únicos” de las start ups.

Aún así, las posibilidades de crecimiento y desarrollo a partir del crowdfunding así como la seguridad del nacimiento de una nueva economía que no hubiera visto la luz mediante sistemas de financiación tradicionales hacen que todos estos riesgos merezcan la pena.

Bind 4.0, acelerando hacia la innovación

Industria 4.0, innovación y disrupción son términos que ya hemos oído muchas veces como soluciones necesarias a la crisis financiera y de competitividad que lleva azotando a Occidente durante casi una década. Una forma de seguir siendo líderes gracias a un know how que redunde en productos de mayor calidad y construidos bajo unos parámetros de competitividad y sostenibilidad irrefutables.

Sin embargo, el gran reto de esta cuarta revolución industrial no es encontrar las formas técnicas de llevar esto a buen puerto. Al final, la fabricación aditiva, la robótica colaborativa -con equipos industriales en entornos abiertos donde interactúan entre sí y con humanos- o los sistemas ciberfísicos (convertir TICs mediante en máquinas inteligentes las fábricas) son tan inminentes como hace poco lo fue la computación en la nube, el big data, la impresión 3D o la realidad aumentada. Solo hay que darse un paseo por algunas plantas 4.0 como la de Siemens en Alemania.

 

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Euskadi siempre ha sido uno de los centros de producción industrial más importantes del sur de Europa y tanto instituciones como empresas privadas saben que seguir manteniendo este status requiere de una importante inversión en formación, equipos… y futuro. De ahí el nacimiento del programa de aceleración de start ups Bind 4.0.

Este programa, diseñado por SPRI y el Gobierno Vasco y que cuenta con el apoyo de compañías como ABB, CAF, CIE Automotive, Danobat Group, Euskaltel, Iberdrola, ITP, Mercedes Benz, Michelin y Repsol-Petronor, se apoya en cuatro pilares básicos en este tipo de instituciones público-privadas:

  • Mentoring, gracias al que las nuevas semillas acceden a la formación intensiva y tutorización por parte de algunas de las empresas más importantes del sector con el fin de proponer y desarrollar proyectos de industria 4.0 -incluyendo financiación que puede llegar a los 500.000 euros para llevarlos a cabo).
  • Networking, fundamental a la hora de instaurar una cultura de colaboración interempresarial y de generar un ecosistema de start ups a nivel vasco, estatal y europeo. Proporcionar a una firma joven los contactos adecuados es indispensable para potenciar su crecimiento y garantizar su estabilidad.
  • Financiación, mediante la consecución de contratos de hasta 75.000€ para desarrollar proyectos relacionados con industria inteligente.
  • Equidad, que permite que todas las empresas y proyectos cuenten con las mismas oportunidades a la hora de desarrollar y consolidad sus propuestas 4.0.
Con una duración de 24 semanas, esta iniciativa busca atraer nuevas soluciones de industrialización inteligente a Euskadi para convertir el sector en uno de los puntales en campos como la visión artificial, la seguridad cibernética y los ya mentados anteriormente.
Noticia recomendada por Binary Soul