Sorgina, la mejor compañera para la noche de las brujas

Faltan solo cinco días para que llegue la noche de las brujas, Halloween y a los amantes de los videojuegos no se nos ocurre mejor forma de celebrarla que con “Sorgina, A Tale of Witches“. Este viejo conocido de nuestra bitácora lleva meses colgado en Steam y es una aventura individual en 3D con acción, puzzles y plataformas ambientada en nuestra mitología e imaginario.

Nominado al mejor videojuego vasco en los premios AZPlay 2016, el título está especialmente orientado a jóvenes con el objetivo de acercarles la cultura vasca a través del ocio. Así, inspirado en lugares emblemáticos de nuestra geografía, el aprendizaje y la diversión (gamificación al fin y al cabo) son el leitmotiv de la aventura.

La protagonista, como ocurre en Sorginen Kondaira (versión física publicada el año pasado) se embarcará con nosotros en una cruzada contra la oscuridad en la que iremos aprendiendo y combinando habilidades mágicas para ir resolviendo puzzles y obstáculos hasta vencer al señor de la oscuridad.

De esta forma, el alto valor didáctico de los puzzles; la exploración de puntos de interés a través de escenarios 3D (como el Bosque de Oma, Santimamiñe, Sorginetxe o Zugarramurdi, entre otros) y la interacción con seres mitológicos clásicos (como Mari o las lamias) son los tres pilares de esta historia mucho más adictiva de lo que parece a simple vista. El juego, además, incluye un apartado de Historia donde se explican todos los apartados anteriores desde un punto de vista más didáctico y completo.

Steam, cuenta con un fondo de más de 7.300 juegos y 142 millones de cuentas con las que ha llegado a picos de 12,3 millones de jugadores simultáneos. La plataforma, creada por Valve Corporation, es un sistema de distribución y gestión de derechos digitales, comunicaciones y servicios multijugador que permite colocar al mismo nivel a los grandes estudios y a los desarrolladores independientes.

Habitualmente, al inicio del verano (vacaciones) y la Navidad (era de regalos tecnológicos y de ocio por excelencia), Valve suele llevar a cabo ofertas de temporada en la que precios de cientos de títulos bajan considerablemente durante un periodo de tiempo limitado.

El otoño pasado, con motivo de Halloween, también se hizo una campaña similar que afectaba, sobre todo, a los juegos relacionados con el terror, las criaturas fantásticas, fantasmas, mitología, etc. Así, aunque este año no hay anuncio oficial sobre la campaña de ofertas relacionada con la noche de las brujas, son varios los foros que estiman que el éxito del año pasado empujará a Steam a repetir formula. Sea como fuere, desde aquí os invitamos a pasar una noche fantástica de la mano de Binary Soul y su bruja aventurera.

Spotify, TimeCapsule es el camino

No son buenos tiempos para Spotify. Es cierto que sigue siendo la plataforma de música en streaming de referencia y que sigue contando con más usuarios (gratuitos y de pago) que cualquiera que sus rivales, pero también lo es que la competencia cada vez es más dura, que el negocio cada vez está más diversificado y que su gran rival cada vez está más cerca gracias a su agresiva política de precios (plan familiar), contenidos (gasto continuo en oferta audiovisual) y calidad -radios y discos en exclusiva-.

Sin embargo, aunque las cifras dicen que hay un gran porcentaje de usuarios que han decidido dejar el programa “pionero” por otros mejor integrados con los sistemas operativos móviles (Apple Music o YouTube son los mejores exponentes) aún quedamos un gran bloque que seguimos consumiendo a una de las tecnológicas europeas de referencia por su capacidad de “tocarnos la fibra”.

Así, cada cierto tiempo hace un recopilatorio personalizado en el que nos trae las mejores canciones del año (las que más hemos escuchado) y nos da muchos datos y estadísticas de una forma muy llamativa para seguir teniéndonos enganchados y hacer que nos conozcamos mejor.

Ahora, sabedores de que su núcleo duro de clientes son aquellos que la vieron nacer como una alternativa a las descargas, ha preparado un regalo de gran valor. Y es que aquellos que hemos superado los treinta todavía recordamos la época de adolescencia en la que la música era un gran vehículo para comunicarnos y socializarnos: intercambiábamos CDs y cassettes y esperábamos el momento en que una radiofórmula ponía nuestra canción favorita para grabarla y escucharla en bucle en el walkman.

Una época en la que no soñábamos más que con DiscMan que no saltaran de canción cuando lo inclináramos y en la que llevar millones de canciones en el móvil era impensable.

Por esto TimeCapsule es un acierto. Si el funcionamiento habitual de sus recomendaciones es el mejor del mercado -con mucha diferencia- ahora han rizado el rizo creando una lista personalizada de títulos de dos horas de duración en la que damos un salto de veinte años para escuchar las canciones que nos marcaron.

Si bien al recibir el email pensé que se trataría de una suerte de listado de éxitos de los ’90 (casi toda la música buena se hace legendaria cuando pasa suficiente tiempo) me he acabado encontrando con un listado tremendamente acertado en el que salen canciones que escuché sin parar en mi adolescencia.

Por si esto fuera poco, el regalo (se puede seguir la lista para no perderla) mejora cuando vemos que podemos crear las típicas radios inspiradas en esas canciones y conseguir que la nostalgia pase a convertirse en una suerte de túnel del tiempo.

Mientras siga con esta estrategia Spotify seguirá mejorando, desmarcándose de la competencia y tendrá más cerca llegar a los ansiados números negros.

 

Sky, última en llegar a la guerra de los contenidos

Si parecía que la guerra por los contenidos televisivos en España tenía claros ganadores (Netflix y, en menor medida, HBO) y grandes perdedores (los canales generalistas y algunas plataformas de pago tradicionales), cada semana que pasa se suma un nuevo actor que viene con un as bajo la manga para intentar cambiarlo todo -de nuevo-.

El último en llegar es Sky, el conglomerado británico que viene con un formato ligeramente diferente al de sus rivales aunque con un precio similar: 10 euros al mes. Su oferta es sencilla: “cientos de películas, 12 de los canales más vistos y series de televisión completas”. Es decir, a una oferta teóricamente similar a la de Netflix y HBO (varían los contenidos en exclusiva) le suma canales de televisión “clásicos”.

Fox, Fox Life, TNT, Historia, SyFy, Disney Junior, Nickelodeon, TCM, Comedy Central, Calle 13, Disney XD y National Geographic podrán verse en directo además de en modo “catch up”: sus contenidos se almacenarán durante 30 días para que se puedan disfrutar cuando y donde se quiera. De momento, advierten, no habrá modo “sin conexión” aunque es algo en lo que están trabajando.

Lo que si disfrutarán sus clientes es de un modo online en el que podrán ver al completo las series de su catálogo. La mayoría, por cierto, pertenecen a los canales antes citados. De momento se trata de 61 series (solo 14 completas) y 258 películas a los que hay que sumar 31 contenidos infantiles.

Uno de los sinsabores del lanzamiento es el deporte. El actual reparto de los derechos ha hecho que no puedan tener oferta de contenidos deportivos, su punto fuerte en otros mercados. Si a esto le unimos que, de momento, no barajan la opción de contenidos propios.

Es cierto que parece que la oferta se queda un poco corta, aunque prometen que irá creciendo con el tiempo -según adquieran derechos- y que la posibilidad de reproducirlo solo a través de equipos iOS y Android -no cuentan por ahora con aplicaciones para smart TVs- puede hacerla algo más incómoda que sus rivales, sin embargo, ofrecen el Sky TV Box, que, por 25 euros, permite tener la aplicación en cualquier televisor.

Aunque parezca, a priori, que llega tarde para hacerse hueco en un mercado donde además de los antes citados también está Amazon Video, Wuaki, Filmin así como el cada vez mayor peso de YouTube, etc. la baza de Sky es captar a aquellos que no se animen a dar el salto definitivo al VOD puro o a aquellos que quieran tener un catálogo de canales de calidad y quieran pagar menos que a un operador clásico.

Los meses nos dirán si realmente tiene hueco en el mercado y no fracasa como ya le pasó a otras propuestas similares híbridas como TotalChannel y MagineTV.

Streaming, el cambio en el modelo de la televisión se consolida

Antes de empezar a desgranar el tema que nos atañe hoy nos gustaría resaltar que los datos de comScore que analizamos (y encontramos en Genbeta) se refieren a Estados Unidos. Si bien, por las horas de consumo medio de televisión en ese país y la forma en la que las tecnologías se consolidan antes de llegar a otras partes del planeta, nos parecen significativos para darlos por válidos como u cambio de tendencia generalizado.

La primera cifra que llama la atención es que en solo medio año, el número de hogares suscritos a servicios Over The Top para la reproducción libre de películas, series o eventos deportivos ha crecido un 16%: de los 44 a los 51 millones. Es cierto que aunque es un incremento de dos cifras no es nada que no haya ocurrido en el pasado. Pero hay algo que sí ha cambiado y suscribe el cambio de modelo en la forma en la que consumimos contenidos audiovisuales: Netflix, Amazon Prime Video o YouTube crecen en número de espectadores (y por lo tanto en share) en las horas  de audiencia punta, el codiciado prime time, y se colocan como la primera opción en Estados Unidos.

Lo más llamativo es que, a pesar de ser un mercado con una enorme presencia de televisores como principal centro de ocio doméstico, ya hay más hogares con equipos conectados -sobre todo ordenadores- a estas plataformas que televisiones con aplicaciones para su visionado. Esto redunda en que hay hasta un 73% de ordenadores que emplea Chromecast, Amazon, Roku o Apple TV (entre otros) para utilizar la televisión como un mero “monitor” para sus contenidos OTT.

La amplia gama de productos de Roku, así como la agresiva estrategia de Amazon con su Fire TV los colocan como las dos primeras opciones del mercado doméstico. El motivo es la menor cuota de mercado de Android en el mercado móvil estadounidense (mucho menor que en Europa o América Latina) y el alto precio del Apple TV en relación a sus prestaciones.

¿Quién es el gran perjudicado de esto? Más de un tercio de los hogares suscrito a un servicio OTT no paga dinero por la televisión ni está suscrito a ninguna plataforma de cable (más de 15 millones). La mitad de ellos solo cuentan con un servicio como Netflix o Hulu. Su retrato robot es el de usuarios interesados por la tecnología que emplean otros dispositivos más allá de las smartTV para conectarse a la televisión 3.0.

Sin embargo, llama la atención que incluso entre los usuarios que emplean tanto las plataformas OTT como las de cable (o satélite) los usan casi en exclusiva para deportes o night shows y las propuestas de Netflix y compañía comienzan a ganar terreno. Los hogares con una sola persona y los de menos capacidad adquisitiva son los que antes cortan las suscripciones a televisión de pago.

De media se consumen 2 horas de contenidos en streaming al día y se abren estas apps unas 12 veces al mes. Y quien gana en estas cifras con diferencia es Netflix. El 40% de los suscriptores lo eligen. Le siguen YouTube Video (gratuito) y Amazon Primer Video (incluido en el precio de Amazon Prime). La relación entre su enorme catálogo y unas tarifas accesibles y bien escalonadas parecen la clave.

¿Deberían tomar nota de ello las empresas a este lado del charco? Sin duda.

Apple, ¿toca redefinir la televisión?

Apple tiene un complicado reto: aunque el último trimestre fue el mejor de su historia, la empresa dirigida por Tim Cook tiene que demostrar que no ha sido una excepción navideña frente a la inercia de 2016. El mercado espera nuevos dispositivos rompedores (iPhone, iPad, iMac, etc.). Los accionistas esperan que pare su sangría en China -donde ha pasado a ser el cuarto fabricante- y que por fin encuentre una alternativa a su dependencia cada vez mayor de su smartphone. Y sus rivales esperan un nuevo producto con el que pueda abrir un nuevo mercado.

Sin embargo, cualquiera que se haya parado a mirar con detenimiento los resultados por departamentos de Apple habrá descubierto que ya hace tiempo que su gran apuesta, su producto rompedor, su esperanza de crecimiento, no es un dispositivo sino una plataforma. Con una base consolidada de más de 1.000 millones de equipos activos: los servicios son su esperada fuente de ingresos futura.

Después de la forma en la que iTunes cambió por completo la industria musical, la tecnológica quiere cambiar por completo el negocio de los contenidos multimedia. Así, aprovechando la mejora que ha vivido Apple Music en los últimos meses (ha pasado de ser una herramienta caótica a ser la opción de 20 millones de usuarios en todo el mundo) en abril se disponen a lanzar sus primeros productos propios para televisión.

Eddie Cue -uno de los directivos de referencia de la empresa-, explicó en el último Code Media organizado por el medio especializado Recode, que Planet of the Apps y Carpool Karaoke serán los dos primeros contenidos. El primero tiene como fin enseñar el mundo de los desarrolladores para potenciar la creación de aplicaciones y, por qué no, convertirlos en estrellas más allá de Silicon Valley.

Para ello han contado con famosos como Jessica Alba, Gwyneth Paltrow o will.i.am como mentores. La mecánica que han explicado recuerda poderosamente a la de Masterchef: los desarrolladores conviven en una incubadora y compiten por ir superando etapas. La prueba final será conseguir el beneplácito de un inversor de capital riesgo para que les dé la financiación necesaria para saltar al mercado.

El segundo, mucho más “comercial”, es una prolongación del programa de James Corden, en el que se comparte viaje en coche con un famoso. Ya han formado parte de las primeras grabaciones artistas de la talla de Alicia Keys y Will Smith (sí, le veremos cantar la banda sonora de “El Príncipe de Bel Air”.

El contenido de todos sus productos se distribuirá en exclusiva en Apple Music. Hasta ahora han trabajado con otras plataformas pero consideran que estas no ofrecen determinados tipos de programas y que ese espacio se puede cubrir desde su propia aplicación en streaming.

La estrategia de casi todas las tecnológicas a corto y medio plazo pasa por consolidar el vídeo. De esta forma, igual que las series y las televisiones ofrecen capítulos ellos pretenden hacer lo propio solo que a través de una app para que el consumo sea más intuitivo y sencillo. Además, el siguiente paso es que el contenido deje de ser unidireccional para ser interactivo y bajo demanda en todas las pantallas de un dispositivo Apple.

Es precisamente este espíritu el que ha hecho que la empresa haya descartado una posible adquisición de una plataforma de distribución de contenidos (tienen dinero en caja suficiente para hacerse con Netflix o casi cualquier otro rival). Según el propio Cue, es el paso natural: de la música, al streaming e incluso a radios. De las apps de contenidos a los propios contenidos. De aprender de los gustos de sus usuarios a través de iTunes, AppStore y Apple Music a crear lo que sus usuarios consumen y demandan. Algo, que ellos entienden como un crecimiento orgánico de la empresa.

Preguntados por uno de los grandes negocios que aún no se han posicionado en la nueva forma de consumir contenidos, la publicidad, la respuesta del directivo fue más ambigua. Si bien promete que no habrá anuncios (el mismo reconoció que se los salta salvo que sea un evento en directo) dice que el sector publicitario tendrá que innovar. No va a desaparecer (financia casi todo) pero realmente no puede imponerse a una audiencia que no quiere verlos.

Saben que el proceso de asentamiento será más lento que el de otros. Puede que similar al de los podcasts que aunque llevan años en su plataforma, es ahora cuando se postulan como un contenido imprescindible para millones de usuarios. Quieren hacerlo bien, sin las prisas que mostraron en Maps o Music. Y saben que tienen potencial y recorrido. Si atinan con los contenidos -hubo espacio para que Apple tomara parte de responsabilidad en las noticias falsas, por cierto- el mercado gana un actor de relevancia. ¿Redefinirán la televisión? Habrá que esperar para verlo.