MWC, Samsung apuesta por las tabletas

Por mucho que los terminales chinos sean, ahora mismo, los más pujantes en medio planeta, la vara de medir en cuanto a lo que se espera de un terminal siguen marcándola los de siempre: Apple y Samsung. Los smartphones de Huawei, ZTE y compañía siguen siendo más o menos rápidos, potentes, ligeros, grandes, baratos o racionales que los iPhone y Galaxy S. Y teniendo en cuenta que en el Mobile World Congress de Barcelona no estará presente ninguno de los dos (Apple solo presenta sus productos en sus eventos y Samsung, que hace tiempo que va por el mismo camino, ha anunciado el S8 para el 29 de marzo en Nueva York), el sector móvil se ha centrado en el catálogo de LG, Sony, los fabricantes chinos y la segundas lanzas de Samsung.

Galaxy Book, más profesional que nunca


Si hace justo un año Samsung presentaba sus tabletas híbridas bajo la denominación Galaxy TabPro S, ahora le toca el turno a su evolución. Una familia de producto que se presenta en dos formatos tanto de tamaño como de potencia y que tiene como objetivo el sector empresarial. La diferencia entre los dos modelos podría resumirse en que en el de acceso tiene un panel TFT de 10,6 pulgadas y el más capaz tiene uno Super AMOLED de 12.

No obstante, si nos centramos en el segundo veremos que cuenta con un procesador i5 de séptima generación a 3,1 GHz, hasta 8 GB de RAM con 256 GB de capacidad de almacenamiento en formato SSD (y compatible con otros 256 GB por medio de una ranura de expansión microSD, dos puertos USB 3.1 Type-C, más de 10 horas de autonomía con sistema de carga rápida, Windows 10 como sistema operativo y un peso de 650 gramos. Sobresaliente.

Pero hay otro nicho de mercado al que este modelo se puede dirigir si tenemos en cuenta su potencia: aquellos que trabajan con contenidos multimedia. Soporta contenidos HDR (10 bits), el panel y el procesador gráfico permiten un mayor rango de colores y una mayor viveza de las imágenes y el S Pen se ha rediseñado para que tenga una punta más fina (0,7 mm) de modo que soporte y reconozca más tipos de presión.

Galaxy Tab S3, apuesta por el contenido multimedia


También hubo hueco para presentar la nueva generación de las Galaxy Tab S. Una tableta convencional con un hardware de gama alta: cuenta con un chip Qualcomm Snapdragon 820, pantalla SuperAMOLED 4K de 9,7 pulgadas HDR y altavoces quad stereo con tecnología AKG de HARMAN. Además, incorpora cámaras de 13 y 5 Mp capaces de grabar vídeo 4K hasta 30 fps.

Y como gran parte del negocio multimedia reside en los juegos, incorpora la Vulkan API para sacar el máximo rendimiento a los juegos. Un game launcher para aquellos que entiendan que este es el principal uso del dispositivo e incluso un modo “do not disturb” para que las notificaciones no interrumpan la diversión.

El peso máximo en 434 gramos gracias a su trabajado diseño y los materiales nobles. Lo cual no es óbice a que cuente con una batería de 6.000 mAh y carga rápida que gracias a la mejor gestión de la pila de Android 7 nos garantiza muchas horas lejos del enchufe sea cual sea el rendimiento que le exijamos al equipo.

iPad Pro 9.7, el tablet que soñó Steve Jobs

A pesar de que el iPad Mini (en todas sus versiones) sirvió para contener la sangría de ventas del líder del mercado a manos de los equipos Android -y muy en menor medida de los equipos Windows- para la empresa de Cupertino el tamaño de la tableta perfecta son las 9,7 pulgadas. Y por eso los equipos “Air” supusieron un antes y un después en el devenir de este tamaño.

Con el lanzamiento del primer Pro de 12,9 pulgadas muchos pensamos que esta primavera le tocaría el turno a un nuevo Air que actualizara sus especificaciones para quedarse en el justo medio entre el exagerado Pro y el ajustado Mini. Sin embargo, la nueva tablet de 9,7 contaba con el interior del Pro, el formato del Air y una pantalla sencillamente espectacular.

El panel IPS con tecnología True Tone tiene una resolución de 2048×1536 píxeles (264 ppp) es mucho mejor a la hora de gestionar los reflejos; el chip de su interior, el A9X, es el más potente para un dispositivo móvil de Apple hasta la fecha y, aunque cuenta con 2 GB de RAM, la mitad que su hermano mayor, parece que la solvencia está garantizada.

En la mano destaca por su ligereza, por el realismo de sus colores (mucho menos saturados que en el caso de los paneles SuperAMOLED) y por la nitidez de las imágenes. Todo se ha calibrado mejor para que los profesionales que necesitan una herramienta fiable -fotografía o vídeo- cuenten con la misma seguridad que en un iMac. Para ello han empleado la gama de color DCI-P3. Un acierto.

El sistema True Tone que mide la temperatura del color permite una visualización más natural y que esté más acorde al entorno para que tanto leer como ver contenidos multimedia sea mucho menos cansado para nuestra vista. Solo echamos de menos el 3D Touch que a buen seguro haría una gran dupla con el Apple Pencil. Por cierto, el tamaño más compacto del equipo viene genial para el periférico que, ahora sí, se convierte en un verdadero boli sobre algo del tamaño de un cuaderno.

Entre las mejoras netas respecto al iPad Air 2 destacan los cuatro altavoces en las esquinas que mejoran la experiencia musical y de visionado de vídeos de forma extraordinaria. El iPad ha pasado de estar en el vagón del medio del mercado a destacar como el mejor de su categoría por el control de la potencia de los altavoces, su nitidez y su fluidez.

Una de las claves de la mejora es que los acelerómetros del equipo le indican al software siempre qué altavoces están en la parte inferior y cuáles en la superior. De esta forma los graves siempre salen “por abajo” y los agudos “por arriba”.

La otra de las mejoras es que hereda la cámara iSight de los iPhone 6S. 12 Mp que garantizan unas imágenes -fotos y vídeos- de primera. El iPad por fin pasa a ser un dispositivo con el que crear contenido y el nuevo hardware, además, permite trabajar con él de una forma mucho más sencilla. Podemos grabar vídeos 4K con el equipo -el segundo más ligero del mercado- y editarlo gracias a la dupla A9X y 2 GB de RAM.

La falta de la mitad de RAM respecto al iPad Pro grande solo la hemos notado al trabajar con el multitarea o con programas pesados. No significa que no sea rápido y ágil, solo que cuando lo comparamos con el hermano mayor se le nota un poco lastrado. Con un uso convencional o “responsable” de los recursos la nota es sobresaliente y para el que venga de cualquier otro iPad es de matrícula de honor.

En cuanto a la batería, el mínimo son 10 horas demos el uso que le demos al equipo. En casa podemos tenerlo fácilmente 2-3 días sin cargar. Parece que es la cifra estándar de Apple desde el nacimiento del equipo pero lo cierto es que además de ser suficiente, cada mejora en cada generación no lastra ni un minuto la autonomía.

Ser un Pro le permite al nuevo iPad acceder a los accesorios en escala de su hermano de 12,9 pulgadas. En este caso destaca el nuevo Smart Keyboard que no nota gracias a su acertada arquitectura la pérdida de diagonal (si lo hace ligeramente la multitarea que se ve muy premiada por la gigantesca pantalla del grande). Es cierto que con un teclado Bluetooth mayor se está más cómodo pero también nos ha sorprendido la ligereza con la que se puede trabajar con él.

En definitiva, es el mejor iPad hasta la fecha. Destaca por su autonomía, por su velocidad y fluidez, por su pantalla -la mejor hasta la fecha en el mercado tablet- y por su diseño. El único pero es su precio que en su formato básico con lápiz y teclado supera fácilmente los 1.000 euros. Además, los 32 GB de su versión de acceso son demasiado escasos para nada con el apellido Pro.

Samsung Galaxy TabPro S, una respuesta equilibrada

Tanto el segmento de los portátiles como el de las tabletas ha descubierto que hay un gran nicho de mercado entre los usuarios que necesitan algo más versátil que uno de los primeros como aquellos que requieren más potencia de la que ofrecen las segundas. Por eso, cuando Microsoft lanzó su Surface (y sus versiones Pro) fueron muchos los que auguraron su éxito y todos sus rivales sin excepción se vieron en la necesidad de desarrollar modelos que la contrarrestaran.

Samsung, el fabricante con la oferta más completa del mercado de dispositivos móviles, lanzó a sus ingenieros a obtener lo mejor de sus pobladas estanterías hasta desarrollar por completo un modelo de 12 pulgadas y 6,3 milímetros de grosor que, aunque recuerda a algunos de sus rivales por diseño, será a buen seguro uno de los actores principales de su nicho.

Sus estilizadas formas tienen, como siempre en estos equipos, un “daño colateral” y es que su batería se queda en 5.200 mAh. Suficientes para alejarnos un día del enchufe pero algo escasos si le damos un uso intensivo a su pantalla o a las opciones de conectividad. La parte positiva es que se queda en unos escuetos 693 gramos, muy poco para un modelo con la diagonal de un ultrabook.

Una vez más Samsung juega con plásticos en la superficie trasera del dispositivo para bajar la tara. Si bien es cierto que lo mezcla con materiales más nobles como el magnesio para los bordes y marcos, nos resulta un acabado un poco pobre para un equipo premium en prestaciones y en posicionamiento de mercado.

En los bordes, por cierto, se encuentran los botones que nos permiten encender y apagar el equipo, ajustar el volumen así como los puertos de conectividad. Entre ellos destaca el conector USB-C que denota que es un equipo que esperan que tenga una tasa de renovación más lenta. Un equipo potente (como veremos ahora) con todo lo necesario para hacer frente a los portátiles.

Hardware muy equilibrado


Si nos ceñimos a las especificaciones del modelo veremos un híbrido francamente potente: procesador dual core Intel m3 a 0,9 GHz con función Turbo hasta los 2,2 GHz, 4 GB de RAM, GPU Intel HD 515, 128 GB de almacenamiento SSD, chip NFC para la función Samsung Flow, cámaras de 5 Mp y pantalla SuperAMOLED con resolución 2.160×1.440.

Un conjunto con una gran potencia y una sinergia chip-GPU-pantalla que nos permite, incluso, sacar todo el partido a la vertiente de ocio gracias a la plataforma Xbox One Game Streaming. Además, a diferencia de la mayoría de fabricantes, este modelo de 999 euros incorpora siempre el teclado con conexión magnética a la tableta. Hubiera sido perfecto añadir también un stylus (Microsoft lo hace, aunque no teclado que, cierto es, es retroiluminado y el de Samsung no).

Quien quiera encontrarle pegas -si no se las encontramos en este sentido al iPad Pro no se lo haremos a este Galaxy- se podrían haber implementado un puerto no USB-C y un adaptador para conexión por cable a internet. Es cierto que existen adaptadores desde esta versión 3.1 pero también que los usuarios de Windows están acostumbrados a este tipo de facilidades que no solo recortan el precio de los accesorios sino que son un claro guiño a la vertiente profesional. Los coreanos, como los californianos, apuestan por la era inalámbrica, ahora solo falta saber cuánto tardarán en hacerlo sus clientes.

Las cámaras, por su parte, son más que suficientes para un modelo de este tipo. La frontal se defiende de modo notable para las videollamadas y la trasera se aprovecha del panel SuperAMOLED y su saturación de color. Además, será difícil dar un uso intensivo a una cámara que forma parte de un equipo de 12 pulgadas por muy ligero que sea.

Precisamente, el panel destaca como siempre por su brillo, contraste, saturación y nitidez si bien es cierto que en algunos posiciones se nota que el ángulo de visión es menor que en otro tipo de paneles. Además, sus 217 ppp son más que suficientes y su eficiencia energética es sobresaliente (lo que permite una batería más pequeña y un mejor manejo del conjunto).

Para proteger que el panel se “queme” los ingenieros han puesto por defecto un sistema de oscurecimiento de la pantalla cuando está en reposo para que baje su brillo y su contraste algo que no se puede eliminar ni siquiera desde los ajustes de Windows y que acaba siendo muy molesto si estamos, por ejemplo, leyendo ya que tendremos que tocar siempre el panel o alguna tecla para volver a la situación inicial.

En definitiva, tanto por procesador, como por periféricos incluidos, rendimiento de la batería, rendimiento gráfico (no está pensado para gamers y las apps las soporta perfectamente, incluso las de ocio), como por panel, el Galaxy TabPro S nos parece un equipo notable. Para aquellos que primen la productividad es posible que tengan que acabar decantándose por la unión Bluetooth a un teclado rígido -el que viene de serie no es ni de lejos tan práctico como debería-. El TouchPad funciona de forma sobresaliente.

Para aquellos que se centren en la función tablet, hay modelos mucho más recomendables -sin Windows 10, eso sí- con un precio mucho más competitivo. Sin embargo, nos parece que, comparado con Surface nos da una relación calidad-precio correcta: pierde en rendimiento gráfico y teclado pero gana en autonomía, manejo y panel.

Spectre x2, el híbrido que HP necesitaba

Con el mercado PC cayendo en barrena y el de las tabletas estancado por el crecimiento de los phablets y los smartphones de cerca de 5 pulgadas la mayoría de los fabricantes han llegado a la conclusión de que es necesario lanzar productos que aúnen lo mejor de varios dispositivos para ganarse el favor de los consumidores. Equipos que sumen la potencia de los gadgets tradicionales y las virtudes de movilidad de la generación post 2010.

HP es uno de los constructores que mejor sabe escuchar al mercado y por eso ha sacado lo mejor de sus estanterías (y de las de sus socios Microsoft e Intel) para presentarnos el nuevo Spectre x2, una tableta híbrida que destaca por el cuidado y el mimo con el que se ha pensado. Empezando por el packaging, que nos denota que estamos ante un modelo premium desde la caja, hasta por sus materiales de construcción: aluminio de la mejor calidad.

Cuando lo sacamos del cartón destaca su monobloque de aluminio y su pieza móvil de acero inoxidable que permite colocarlo en diversas posiciones para trabajar con él y disfrutar de contenidos multimedia. Sobre el papel recuerda mucho a la solución de Microsoft Surface pero en las manos se nota que los acabados son mejores y que hay un gran trabajo de diseño industrial detrás.

Con solo 8 milímetros de grosor y 0,82 kilos de peso, este modelo de 12 pulgadas tiene un excelente ratio tamaño-peso. No es incómodo de tener en las manos y es muy ligero para transportar. Incluso cuando le acoplamos el teclado -rematado con el mismo mimo y cuidado y con una ergonomía muy bien trabajada- el conjunto se queda en 1,19 kilos. Una cifra excelente para un equipo metálico que promete una gran durabilidad.

Al encenderlo nos sorprende la velocidad con la que carga Windows 10 Home. Es cierto que es un sistema operativo ligero y pensado para no hacernos “perder el tiempo”, pero también se nota el trabajo que hace el procesador Intel Core M7-6Y75 a 1,2 GHz con función boost a 3,1 y dos núcleos acompañado de los 8 GB DDR3L de SDRAM a 1666 MHz. No se nos ocurre ningún trabajo que pueda llevar a cabo un usuario medio que pueda hacer que este hardware flojee.

Además, contar con 128 GB de disco duro en estado sólido nos garantiza una sobresaliente gestión tanto de programas como de contenidos y una carga rápida de cualquier cosa que le pidamos al dispositivo. Como hemos dicho, parece que nada se ha dejado al azar en el desarrollo del Spectre x2 y que tiene claro cuál es su objetivo: ser la referencia entre los híbridos con Windows 10.

Su tarjeta gráfica Intel HD 515 nos permite disfrutar de una gran variedad de juegos -algo importante con las nuevas funcionaldidades de Windows 10- y solo flojea con los títulos más exigentes de última generación. Incluso soporta edición de vídeo y foto siempre que no sea con archivos muy pesados (pensados para dispositivos de otros tipo con otra arquitectura más específica y potente).

Otra cosa que llama la atención es su panel WLED retroiluminado de 12 pulgadas. La tecnología BrightView nos regala colores brillantes, negros profundos, un gran contraste y una nitidez al alcance de televisores de última generación. El salto de calidad dado en este apartado por HP es llamativo. Es cierto que estamos ante un modelo premium, pero también que la calidad de visionado de contenidos (Netflix, por ejemplo) es excepcional. Un factor diferencial respecto a la competencia, sobre todo si le unimos un sistema multitáctil con una agilidad de primera que gestiona de forma fulgurante cada uno de nuestros estímulos.

La otra pata de la experiencia multimedia es siempre el sonido. Después de que Apple comprara Beats la empresa se buscó una nueva pareja de baile y la elección no pudo ser más acertada. Bang & Olufsen pone un equipo de altavoces dobles con un cableado propio y separado para evitar interferencias o ruidos ajenos propios del hardware que destaca por unos agudos definidos y poderosos y unos bajos que, sin llegar a este nivel, no decepcionan y dan una buena experiencia en su conjunto para un equipo de estas características.

Como es habitual en HP, el Spectre x2 cuenta con muy buena conectividad: 2 puertos USB 3.0 Type-C, lector de tarjetas multiformato SD, un combo de auriculares y micrófono y lápiz óptico. En un momento en el que mucho fabricantes optan solo por la nube, HP sigue teniendo claro que tener opciones diferenciadas siempre es positivo y enriquece la experiencia de usuario.

En cuanto a las cámaras, el modelo cuenta con dos, una Full HD de 5 Mp en el frontal que incorpora la tecnología TrueVision para facilitar las videollamadas y otra de 8Mp con el mismo sistema pensada para crear contenido multimedia.

La guinda del pastel es una batería de polímero de ion-litio de tres celdas y 42W/h que nos ha garantizado en varias pruebas 8 horas de autonomía con uso intensivo. Mucho más que suficiente para el día a día.

Respecto al precio, el modelo está disponible por 1.399€ una cifra que puede parecer alta pero que no decepcionará a ningún usuario. Un modelo pensado para perdurar, para convertirse en la solución de tableta y portátil de casi cualquier tipo de usuario y que satisfará a su propietario sea cual sea el uso que le dé.

Ordenadores, 2015 confirma el cambio de ciclo

Hace ya cinco años que Steve Jobs proclamó el inicio de la era post PC. El cofundador de Apple anunciaba a bombo y platillo que la llegada de las tabletas (él se refería al iPad) y la continua mejora de prestaciones de los smartphones haría que cada vez más usuarios dejaran de lado los ordenadores. ¿Tenía sentido cargar con un objeto de dos kilos o más -los de precio accesible- solo para consultar el correo electrónico, navegar por internet y movernos por las redes sociales? ¿Esperar un “lento” arranque, depender de pesados programas y sus actualizaciones, etc.?

Muchos dijeron que Steve Jobs se había pasado de frenada. No era la primera vez que hacía un análisis tan “visionario” pero esta vez parecía condenado a equivocarse. Un ordenador podía hacer mucho más que un smartphone vitaminado. Evidentemente hay tareas que no están reservadas para una tableta -y casi tampoco para un híbrido- pero el gran público (todos nosotros al salir de trabajar) sí pueden desenvolverse con cualquier dispositivo que cuente con las especificaciones de un smartphone medio -ya no tenemos que buscar una tableta premium- y una buena colección de aplicaciones.

Precisamente por eso, si atendemos a las últimas cifras de ventas de ordenadores publicadas al respecto del año 2015 podemos decir que se confirma el cambio de ciclo. A pesar de las novedades del mercado, de sus prestaciones cada vez mayores, sus precios cada vez más bajos y la continua evolución del sector hacia modelos híbridos, el mercado parece haberles vuelto la espalda.

Windows 10 y su política de actualizaciones no está ayudando mucho al sector (más adelante explicaremos por qué), pero el solapamiento de funciones con los equipos móviles -cada vez más potentes y solventes- está siendo la puntilla definitiva.

Si nos centramos en los fríos números encontraremos datos de IDC y Gartner, dos consultoras especializadas que aunque no nos dan cifras idénticas sí tienen porcentajes de evolución similares. Las tablas que os presentamos a continuación (tomadas de las web de Xataka).

Ambas consultoras colocan en el mismo orden a los fabricantes. El primero es Lenovo que durante el último trimestre del año comercializó 15,4 millones de ordenadores, casi uno más que Hewlett Packard. A mucha distancia se encuentra Dell con 10,2 millones y un colchón de más de cuatro millones con respecto a ASUS. En quinto lugar muy cerca del cuarto se encuentra Apple con 5,6 millones de Macs vendidos.

No osbtante, si hacemos caso a los crecimientos relativos al periodo 2014-2015 veremos que todos los fabricantes se dejan entre un 1% y un 10% de las ventas y un buen trozo de su cuota de mercado (el porcentaje se agrava en los “otros” constructores). En el “mundo Windows” solo ASUS parece mantener el ritmo algo mejor que los demás. Y decimos esto porque, curiosamente, la empresa que anunció la caída de los PCs entre los usuarios medios es la única que sobrevive y sigue creciendo y ganando cuota de mercado.

Como decíamos antes, la mala implantación que está teniendo Windows 10, todavía por debajo de Windows 8 y Windows 7; la política de actualizaciones del sistema operativo, que ha levantado multitud de críticas; la baja tasa de refresco de los PCs al ser equipos que cada vez se usan menos y sobre todo, el crecimiento exponencial de iOS y Android en 2015 tanto en unidades vendidas como en capacidades de sus dispositivos son la puntilla y todo un problema para Microsoft, la gran perjudicada con este negocio.