Fisioterapia, cuando salud y tecnología van de la mano

 

Es muy difícil poner en duda el peso que la tecnología (sea cual sea su origen) tiene en la medicina. Durante décadas el estudio de la adaptación humana a un ambiente tan hostil como el Espacio ha redundado en avances que, aunque hoy damos por sentados, son indispensables en nuestra día a día: la Tomografía Axial Computerizada (el TAC que permite detectar tumores); los microchips, herederos directos de los circuitos integrados de asistencia de vuelo del Apolo 3; el termómetro de oído desarrollado a partir de una lente capaz de la luz infrarroja que detectamos como calor ; la espuma con memoria de los asientos diseñada para proteger a los astronautas en los aterrizajes; los filtros de agua o los brackets desarrollados con una cerámica transparente empleada en las aeronaves.

Del mismo modo, el avance en la conquista de este ecosistema ha hecho también que la medicina dé un salto para tratar las dolencias derivadas de la adaptación de los humanos a ese entorno. La ingravidez, por ejemplo, provoca en los astronautas problemas ortostáticos al volver a casa: una bajada de la presión sanguínea que hace que sus piernas se vuelvan pesadas y su cabeza tenga un mejor flujo a causa del efecto de la Tierra sobre sus cuerpos.

Esto hizo que la NASA y el Centro Aeroespacial Alemán se pusieran manos a la obra para desarrollar una herramienta que permitiera una recuperación más rápida, eficiente y segura a los astronautas (hasta el 80% de los que vuelven de la Estación Espacial Internacional los sufren): la Terapia de Vacío Intermitente.

Y, como hemos dicho antes, esta tecnología ha podido dar el salto a la medicina convencional para poder tratar otras dolencias. Vacusport genera una presión negativa (vacío) en intervalos combinados con la presión atmosférica (positiva) que producen un efecto fisiológico de una dilatación y compresión rítmicas que estimulan el flujo sanguíneo aumentando la capilarización y favoreciendo la eliminación de residuos celulares.

Esto permite la estimulación cardiovascular y la activación del flujo linfático, la reafirmación del tejido conectivo, tiene un gran efecto analgésico y reduce los edemas, eleva el pH (promoviendo la síntesis del colágeno) y resulta en bajos umbrales de lactato y ácido úrico.

Si lo pasamos a dolencias generales y disciplinas sanitarias, permite la recuperación de lesiones deportivas mucho más rápido (ligamentos, tendones, articulaciones, huesos y fascias), así como la regeneración tras un gran esfuerzo físico y realizar terapias intensivas para minimizar el dolor y los edemas.  El sistema, asimismo, acelera la cicatrización de heridas, se muestra muy eficiente en la rehabilitación post quirúrgica y supone un enorme avance en el tratamiento de problemas lumbares y hernias discales.

Indiba Activ, cómo acelerar el proceso natural de curación

Mucho más cerca, en Barcelona, la empresa Indiba ha desarrollado un sistema de energía electro-regenerativa que permite activar el metabolismo de las células restableciendo su equilibrio y aumentando la vascularización y la temperatura interna en los tejidos del aparato músculo-esquelético.

Todo ello permite la recuperación de la capacidad funcional debido a la recuperación del movimiento, a la normalización del tono muscular y al incremento de la elasticidad derivados de la aceleración de los procesos naturales de curación.

El funcionamiento es el siguiente: se transforma una energía fría de alta frecuencia relativa (0,5 MHz) en temperatura interna, es decir, se incrementa la temperatura corporal y se aplica una corriente eléctrica de bajo voltaje de dos formas diferentes: capacitivo y resistivo.

En el primer caso funciona de una forma similar a un condensador eléctrico: se da la interposición de una capa dieléctrica entre dos capas metálicas que sirven de almacenaje y dos electrodos que se aplican sobre el cuerpo, uno aislado móvil y otro fijo de acero inoxidable que tienen la capacidad de transformar energía fría en temperatura similar a la del propio organismo.

Por cierto: temperatura y calor no son en este caso lo mismo. No se aplica un calor extremo sobre el cuerpo -el cerebro, por ejemplo, se daña gravemente por encima de los 42 grados-, sino que se emplea esta tecnología para aprovechar la condición del cuerpo humano como semiconductor y conseguir un aumento de la temperatura corporal que va de dentro hacia fuera sin dañar el organismo.

La transmisión de energía resistiva está destinada a tejidos más resistentes al paso de la corriente como articulaciones, huesos, ligamentos y tendones. En este caso se aplica combinada con terapias manuales y cinesiterapia para ser más efectivo.

Todas estas técnicas, que a la gran mayoría nos resultan ajenas a pesar de su efectividad, están al alcance de nuestra mano en centros de fisioterapia y osteopatía como FisioSalud en Astrabudua (Erandio) donde desde 2005 aplican las técnicas más vanguardistas para la recuperación del paciente.

FLL Euskadi, el éxito de apostar por los más jóvenes

Decía el filósofo, psicólogo y pedagogo estadounidense John Dewey que “lo ideal no es que un niño acumule conocimientos, sino que desarrolle capacidades” y bajo esta idea se lleva desarrollando desde hace años la First Lego League (FLL), un torneo internacional con formato deportivo que busca potenciar la ciencia y tecnología así como el espíritu creativo e innovador en jóvenes de entre 10 y 16 años.

La finalidad es educar divirtiendo (gamificación) a través de la elaboración de un proyecto científico, el diseño y programación de un robot Lego MindStorms y consolidar los valores de la FLL: el trabajo en equipo, la innovación, la inclusión y la coopertición -la suma de cooperación y competición, competir ayudando y aprendiendo de los demás-.

Este pasado fin de semana tuvo lugar la octava edición de la FLL Euskadi, que se ha convertido en un programa integral de promoción de la ciencia, la tecnología y la innovación entre escolares. Hasta la fecha han participado más de 2.000 escolares y 12 equipos han llegado a los torneos internacionales.

Sin embargo, gracias a la colaboración con la Agencia Vasca de la Innovación-Innobasque, podemos decir que la FLL Euskadi cuenta con algunos factores diferenciales respecto a otras que se celebran en el resto del planeta. Dentro de este proyecto colaborativo participan centros de investigación, voluntarios, empresas, centros educativos y la propia Administración.

De hecho, es el único en el que tanto empresas como centros tecnológicos imparten charlas y visitas a los escolares para que estos conozcan los proyectos de I+D+i que se desarrollan en Euskadi además de los perfiles profesionales asociados a todos estos retos. En definitiva, una forma de dar valor añadido a la competición local y de unir la realidad socioeconómica vasca con el reto internacional FLL.

En esta edición han formado a los escolares Neiker Tecnalia, la Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco, Urdaibai Bird Center, Azti Tecnalia, Aberekin, Aquarium Donostia, Animalario SGIkerb de la UPV, la Fundación Hazim, el Basque Center for Applied Mathematics (BCAM), Ertzaintza, Ethological Solutions y Txepetxa Asociación de Anillamiento.

2017, una edición multitudinaria y responsable


Las cifras de la edición de este año han sido sobresalientes. La sede de Euskaltel en Derio fue el marco perfecto para que 500 jóvenes organizados en equipos mostraran a los más de 1.500 asistentes sus propuestas innovadoras. La cita, además, contó con un completo programa de actividades programadas en el Opengune como un taller de drones, una exhibición de la unidad canina de la Ertzaintza o propuestas de start ups como Binary Soul que acercaron con sus nuevos juegos móviles.

Dos equipos de la ikastola Begoñazpi de Bilbao y uno de Axular Lizeoa coparon los tres primeros puestos que dan derecho a acceder a la final estatal desde donde podrán optar a clasificarse para el Open European Championship y al World Festival de Estados Unidos donde se citarán los finalistas de las 1.500 ediciones celebradas en 88 países de todo el mundo y que tenían como reto la forma de mejorar la relación entre animales y personas.

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Frío y tecnología textil, ¿hay alternativa a las plumas?

Con la llegada del invierno y de varias olas de frío polar al sur de Europa, son muchas las personas que se están acercando a las tiendas para hacerse con prendas de abrigo para protegerse de las temperaturas bajo cero. La respuesta que se encuentran ante la pregunta de ¿qué es lo mejor para abrigarse del frío? depende, mucho, del tipo de establecimiento al que acudan.

En las tiendas de las firmas de moda la respuesta es unánime: las prendas técnicas rellenas de pluma. No hay duda de su sobresaliente capacidad de aislamiento frente al frío. Sin embargo, este tipo de prenda tiene dos problemas, uno técnico y otro ético. El primero es simple: cuando la prenda se moja, si no es completamente impermeable -y pocas veces lo son por el diseño de las prendas (tienen costuras para no estar excesivamente “hinchadas”) las plumas pierden el 100% de su capacidad calórica. La solución que tienen algunas de estas empresas es utilizar el efectivo recubrimiento de GoreTex pero esto hace que el precio de la prenda se dispare (fácilmente por encima de los 400€). En cualquier caso, el lavado de la prenda seguirá siendo un problema -con o sin recubrimiento- ya que al mojarse las plumas se apelmazan y con el paso del tiempo pierden capacidad aislante.

El segundo problema, el ético, se explica fácilmente si uno navega un poco por la web y averigua cómo se consigue la pluma de las aves (las de mayor calidad son las de pato y ganso nórdico. Salvo alguna empresa que emplea materiales de animales alimentarios -y raras veces consiguen cubrir toda la demanda- el proceso es sencillamente atroz y salvaje.

¿Qué ocurre entonces cuando buscamos una alternativa tecnológica (sintética) a la capacidad aislante de las plumas? Desde hace décadas son varias las empresas que han buscado alternativas que sirvan para aislar la temperatura corporal sea cual sea la temperatura ambiente.

Probablemente el más avanzado de todos sea el PrimaLoft desarrollado por Albany Internation y empleado preferentemente por The North Face. La empresa californiana ha creado un tejido de relleno que inicialmente era una mezcla de materiales naturales (pluma reciclada) y sintéticos que garantizaba un aislamiento térmico del 98% incluso en condiciones de humedad extrema.

Con diferentes rangos de capacidad calórica (Silver, Gold y Black Hi-Loft) hace poco presentaron un giro más de tuerca al concepto con el PrimaLoft Silver Eco: confeccionado en un 70% con materiales reciclados sintéticos sometidas a un tratamiento hidrófugo permite una sensación de calidez inmediata sin abultamiento. Además, permite guardarse plegado -las plumas se deben guardar extendidas-, un lavado convencional y un mantenimiento de larga duración.

Otro de los sistemas más reputados del mercado es el Thinsulate de 3M. Del mismo modo que ocurrió con el exitoso GoreTex, la empresa de Minnesota ha desarrollado diferentes variables para aplicarlo a todo tipo de prendas y calzados. La tecnología Thinsulate no solo permite aislar térmicamente la temperatura corporal del usuario sino que no permite pasar la humedad -incluso en forma de lluvia o nieve intensas- más allá de su capa exterior.

El sistema es tan eficiente que han desarrollado variantes que resisten el fuego, son sumergibles, se ajustan completamente al cuerpo para la práctica deportiva o se pueden aplicar en ventanales. Uno de sus recubrimientos más exitosos es el que han conseguido con un 50% de materiales reciclados gracias a los últimos desarrollos que permiten su reutilización.

El último sistema que traemos hoy es el Hollofil desarrollado por DuPont. Esta química, también estadounidense, emplea el relleno Dacron (una fibra con diferentes composiciones -la principal es el poliéster- desarrollada por otra empresa) que estructura con un núcleo hueco para hacerlo más liviano -y darle forma a pequeñas “celdas” de aire que retienen el calor corporal y se convierten en un conjunto comprimible y liviano.

A esto le suman el aislante Thermolift Extreme, que sirve de recubrimiento para el núcleo del tejido y lo mantiene a salvo de la humedad y el frío exterior. El resultado es uniforme, muy ligero, aislante y con un mantenimiento tremendamente sencillo. Además, como en los anteriores, las empresas han realizado evoluciones hacia materiales reciclados y reciclables.

En definitiva, alternativas igual de efectivas en picos de frío, con una mayor vida útil, mucho más respetuosos con el medio ambiente y con un precio más competitivo. Nosotros ya tenemos respuesta para quien nos pregunte si es mejor la pluma o el sintético.

Prizm, Oakley redefine las gafas de sol

Es muy probable que cuando hablamos de Oakley y deporte la mayoría de nosotros pensemos en las gafas deportivas que equipan ciclistas, triatletas, atletas, esquiadores y golfistas y que llegaron a la máxima expresión tecnológica cuando, de la mano de Intel, lanzaron las Radar Pace la versión inteligente de sus legendario modelo que implementa un sistema de entrenamiento en tiempo real que recopila y analiza datos, ajusta los resultados al rendimiento esperado -y al entrenamiento real- y que se puede controlar por voz durante el ejercicio.

Sin embargo, hoy no vamos a analizar este prodigio técnico sino que nos vamos a centrar en la última innovación que ha lanzado la empresa californiana y que busca redefinir las lentes gracias al estudio de la luz y de la óptica.

Bajo el nombre de Prizm Oakley implementa una nueva tecnología en sus lentes polarizadas que permite a los usuarios ganar detalle en las imágenes enfatizando los colores donde el ojo es más sensible a la luz. De esta forma se optimiza el espectro visible lo que nos permite una mayor seguridad (en la carretera, el mar o un descenso, por ejemplo).

La misión de Prizm es minimizar la excesiva sensibilidad del ojo humano ante determinado rango de luz. En ciertos entornos muy concretos no somos capaces de distinguir correctamente las tonalidades o contrastes con lo que perdemos parte de la imagen.

Estudiando estos entornos, la captación de la luz por parte del ojo humano así como la reacción del cerebro ante determinados estímulos el departamento de I+D de la empresa ha conseguido desarrollar una serie de tintes que forman parte del cristal desde el proceso inicial de desarrollo de las lentes y que permiten filtrar el “ruido” de fondo de la luz que interfiere en nuestra visión hasta llegar a la imagen más óptima posible.

Si tuviéramos que hacer una analogía con un equipo de audio, las nuevas lentes son una suerte de ecualizador que busca equilibrar al máximo el balance de colores y reflejos de la luz en nuestros ojos para conseguir optimizar siempre el resultado.

Además, como no todos los entornos tiene la misma exigencia ni la misma gama cromática, se han trabajado con diferentes tintes para optimizar el resultado en todos los entornos: Road busca mejorar la visión en entornos de conducción o ciclismo; Trail mejora los rojos y marrones para distinguir entre arena, roca, raíces en las transiciones entre zonas de sombra y luz intensa típicas del entorno de bosque y montaña; Golf se centra en diferenciar los colores para que el deportista pueda controlar mejor la profundida; y Baseball Outfield resalta los diferentes tonos de azul del cielo para mejorar el contraste de cualquier objeto en el aire.

¿Significa esto que son gafas para un uso en un entorno específico como la carretera o el deporte? Oakley ha desarrollado también un último tipo de lente denominado Daily Polarized que busca potenciar y definir los colores más pálidos para permitir una sensación más cálida, relajada y placentera y, sobre todo, segura, en cualquier entorno.

Además, como es habitual en todos los productos de la casa americana, las lentes Prizm cuentan con una especial protección contra impactos para proteger en cualquier circunstancia el ojo del usuario además de incrementar su resistencia al paso del tiempo.

Premios 2016: Mundo digital

En esta categoría aunamos todos aquellos equipos y avances que tienen una incidencia directa en nuestro hogar, nuestra movilidad y nuestro día a día. Tecnologías, puede que menos mediáticas que las de categorías anteriores, que transforman nuestro mundo y nos permiten un salto de calidad en nuestras vidas.

Mejor equipo informático Raspberry Pi 3

La tercera generación de Raspberry es más potente y está más conectada que nunca a pesar de mantener su precio de 35 euros. Cuenta con un nuevo procesador de cuatro núcleos con un rendimiento cuatro veces mayor que el de la primera placa, Bluetooth 4.1 de bajo consumo, WiFi, ranura microUSB, puerto de Ethernet, USB, etc. La primera piedra de cualquier proyecto autónomo para mejorar nuestro hogar, aprender y acercarnos a la informática.

Mejor iniciativa de movilidad Tesla Autopilot 8.0

El papel de Tesla en el mercado de la automoción no es fácil puesto que su apuesta no es solo cambiar la fuente energética que empuja nuestros vehículos privados, sino que quiere cambiar por completo cómo nos movemos (nosotros y las mercancías). Después de los problemas surgidos por el accidente mortal que sufrió el propietario de un Tesla que circulaba con Autopilot -aunque luego se demostrara que no fue culpa del coche- salieron a la luz casos de personas que se habían salvado gracias a su asistente. La nueva versión del software no solo implementa enormes mejoras de seguridad para con otros vehículos sino respecto a su propio comportamiento autónomo. El camino que seguirán Uber, Volvo, Ford, Google y compañía ya lo han marcado los chicos de Elon Musk.

Mejor ordenador de sobremesa Microsoft Surface Studio


Independientemente de su éxito comercial o no (el tiempo lo dirá), este dispositivo de Microsoft se merece el premio por el mero hecho de intentar redefinir una categoría tan estancada como la de los equipos de sobremesa, hasta hace bien poco, el centro tecnológico del hogar. Con una pantalla de 28 pulgadas con tecnología PixelSense, el Surface Studio no solo es la herramienta más potente sobre la que nunca se ha trabajado con Windows, sino un potente centro creativo, un sobresaliente equipo profesional y una apuesta por una nueva forma de relacionarnos con los dispositivos gracias a Surface Dial. Su tarifa sobrepasará los 3.000€ pero era un ejercicio obligatorio.

Mejor portátil Apple MacBook Pro

Cargado de polémica por su Touch Bar -al que cada vez le salen más usos- y por su escueta RAM (estamos seguros de una actualización este mismo año que duplicará las opciones), el MacBook Pro parece ser la rúbrica definitiva de Apple en su carrera por un mundo sin cables (los esperados AirPods ya dejan claro por donde van las intenciones también en cuanto a los móviles). No obstante, su pantalla, su potencia gráfica, su ligereza y autonomía así como la potencia de sus procesadores son la evolución lógica después del éxito de ventas del MacBook. Por cierto, es el MacBook más reservado hasta la fecha antes de su lanzamiento.

Mejor ordenador convertible HP Spectre x360

Del mismo modo que existe un nicho de mercado que busca tabletas con “algo más” -y de ahí el éxito de las Pro de Apple y de las Surface de Microsoft-, existe otro que no quieren desprenderse de sus portátiles pero le piden más versatilidad. Precisamente para ellos modelos como el Spectre x360 de HP es un modelo imprescindible. Increíblemente fino y ligero, casi sin marco y con una pantalla con una definición excepcional, cuenta con una bisagra articulada que le permite plegarse 360 grados cerrado o abierto. En su interior trabaja un hardware de última generación con un interesante precio de poco más de 1.000 euros.