CES 2018, las claves para entender este año


Un año más el Consumers Electronics Show de Las Vegas supone el pistoletazo de salida del año “tecnológico”. Después de la competida campaña navideña (en la que las grandes empresas de electrónica hacen caja) la primera y principal feria del año nos indica cuáles son las tendencias que hemos de esperar a corto y medio plazo. Estas son las claves para entender el evento.

2018 será el año de los hogares inteligentes. No tanto por la llegada de la domótica a las viviendas -su coste es aún elevado debido a las inversiones que puede suponer en edificios antiguos- sino por la entrada de los asistentes virtuales. Si el año pasado fue el de Alexa, este año el foco recae sobre Google Assistant (los de Mountain View vuelven a Nevada), Bixby de Samsung y Siri de Apple.

Precisamente el retorno de Google supone una inyección a muchos de sus socios (LG o Sony ya han anunciado equipos multimedia inteligentes compatibles con su plataforma) así como un espaldarazo a un nuevo perfil de eventos que empieza a quitarle protagonismo incluso a los Salones del Automóvil.

Y es que en solo dos días, desde que el CES cierre las puertas, el NAIAS de Detroit abrirá las suyas en un momento clave en la reconversión de la industria del motor. Los coches autónomos y las fuentes de energía sostenibles serán los protagonistas en ambos eventos. La duda es cuál de los dos ganará la batalla a la hora de presentar los avances más trascendentes en el negocio de las cuatro ruedas.

También es un momento clave en el negocio de los televisores. Este año hay mundial de fútbol y, al igual que los años “olímpicos” hay una subida importante en las ventas de estos dispositivos. Si bien parece que el mercado ha desechado las tecnologías 3D y las pantallas curvas, el 4K se ha convertido en un estándar consolidado y la duda queda entre los sistemas OLED y LCD. O, lo que es lo mismo, LG contra Samsung.

No menos importante es todo lo que ha rodeado a los contenidos. Cuando aún no ha pasado la sorpresa por la compra de 21st Century Fox por parte de The Walt Disney Company y aún no se sabe cómo acabará la fusión de AT&T y Time Warner a causa del complejo entramado legal por el que está pasando, se empieza a notar la tensión legal que rodea a la neutralidad en la red (o la falta de la misma) en Estados Unidos. De cómo se resuelva esto dependerá el futuro de muchos mercados: el de los contenidos en streaming, el de las empresas de telecomunicaciones y el de los distribuidores de internet.

Y es que estos últimos están en plena conversión hacia el 5G. Aunque su implantación no despegará hasta 2019 y no será hasta Tokyo 2020 cuando el gran público podrá ver su potencial, este CES ya ha demostrado las virtudes del LTE Gigabyte y del 5G inalámbrico para hogares. Es cierto que muy pocos equipos son compatibles (el Galaxy Note 8 es de los pocos que se nos ocurre), pero también que puede ser el primer pilar de las ciudades inteligentes.

Precisamente preparar para esta nueva generación a los dispositivos móviles hace que el evento haya sido el escenario perfecto para la presentación de las novedades de Energous y Powercast en materia de carga inalámbrica de dispositivos -parece que ninguna empresa consigue dar un salto de calidad en la autonomía de las baterías– y también para comprobar el estado de salud de Intel después del escándalo de la seguridad de sus chips y de comprobar que, mientras, Qualcomm y Nvidia siguen con su carrera por desarrollar chips “móviles” cada vez más capaces.

Y es que el mercado PC y tablet ha demostrado en la cita, una vez más, que está cada vez más cerca de unificarse (para el gran público), con prestaciones que se igualan, una autonomía y movilidad cada vez mayores y, sobre todo, una nueva forma de uso cada vez más similar. Incluso entre profesionales.

Sobre todo si tenemos en cuenta el ritmo al que crecen las ventas y se diversifican los nuevos dispositivos wearable. Los equipos de Fitbit, Garmin y Apple son cada vez más fiables para la monitorización de la salud y esto ha provocado la llegada de todo un arsenal de periféricos para todo tipo de usuario. Casi todo es susceptible de llevar un chip y tanto el CES como lo que vendrá durante los últimos meses buscará hacernos la vida más sencilla (y segura).

Por último, este parece el año del todo o nada de las realidades aumentada y virtual. Las herramientas ARKit de Apple y ARCore de Google, el hardware MagicLeap, la división Oculus de Facebook, así como los nuevos proyectos de HTC, Intel y HP indican que es algo más que una moda pasajera. ¿Se adaptará a la mayoría de usuarios? ¿Se quedará como una herramienta profesional o como una excentricidad incomprendida para geeks? En la Feria han apostado fuerte, pero no siempre aciertan.

Noticia recomendada por Binary Soul

Premios 2016: imagen y sonido

Un año más se acerca el final del año y el momento de recapitular cuáles han sido los mejores dispositivos tecnológicos de este 2016. Equipos pensados para hacernos la vida más fácil y, sobre todo, para suponer una mejora en nuestro día a día (la tecnología nunca ha de ser el fin sino el medio). Esta séptima edición de los Premios La Caverna Cibernética buscan premiar tecnologías accesibles con un buen equilibrio entre rendimiento, utilidad y precio. Además, seguimos con la evolución que marcan los consumidores (y en el apartado de hoy los equipos reproductores dejan paso a los centros de ocio y a las plataformas de contenidos).

Mejor televisiónSAMSUNG KS9500

En 65 o 78 pulgadas, el modelo curvo SUHD de los coreanos devuelve a Samsung al trono (del que cayó por culpa de la tecnología OLED de LG el año pasado) gracias a su excelente paleta de colores, su diseño, su enorme contraste y su tecnología para minimizar los reflejos. Lo más impresionantes es que a pesar de su gran carga tecnológica y formato, su precio parte de los 3.999€

Mejor centro de ocioPLAY STATION 4 PRO

Si hubiera que definirla con una palabra, ésta sería potencia. Además es tremendamente versátil como centro de ocio gracias a Netflix, Spotify, el fondo de contenidos de Sony, etc. Su 4K dinámico es, por ahora, imbatible; su hardware destila potencia y velocidad y el ecosistema PS la convierte en un rival, por fin, a la altura de Xbox en este apartado. Un gran salto evolutivo.

Mejor plataforma de contenidosNetflix

Un año después de su aterrizaje en nuestro mercado se ha convertido en la referencia gracias a su apuesta por los contenidos propios, por conseguir recuperar parte de las licencias y por sus continuas actualizaciones. Este año, con la llegada de HBO llega su verdadera vara de medir pero, por el momento es imbatible. Por cierto, si disfrutáis de una pantalla 4K no dudéis en pagar el extra. Vale hasta el último céntimo que cuesta.

Mejor dispositivo de sonidoPhilips Fidelio B8

Cuando oímos hablar por primera vez en Xataka Home de una barra de sonido compatible con la tecnología Dolby Atmos fuimos bastante excépticos. Además, su precio no llegaba a los 1.000 euros. ¿Una forma muy inteligente de potenciar nuestra televisión ocupando y gastando poco? ¿Un dispositivo que acabaría olvidado en la última página de un catálogo? Una vez probado nos enamoró su sistema 5.1.2, su sistema de calibrado de audio, las posibilidades de personalización y su nitidez. Perfecto para espacios reducidos (o abiertos) y con un diseño excepcional. El complemento perfecto.

Mejor cámara de fotosCanon EOS 100D

En un momento en el que el mercado se divide entre aquellos (la gran mayoría) que consideran que la cámara de su smartphones es más que suficiente para captar sus fotos del día a día y aquellos puristas que emplean la más alta tecnología para retratar el mundo, modelos como la Canon EOS 100D cobra más sentido que nunca. Una réflex compacta con un precio contenido (por debajo de los 500€) que cuenta con toda la calidad de los nipones: un excelente visor, un software sencillo e intuitivo. Lanzada en 2014, sigue siendo la mejor del mercado en relación calidad-precio.

Mejor cámara de vídeoGOPRO HERO5 BLACK

Con los móviles ocupando todas nuestras grabaciones y capturas, las cámaras han dejado de ser una herramienta para recordar nuestro día a día y las más pujantes son las de acción. Y a pesar de los apuros que pasa la empresa y de que cada vez tiene más rivales de calidad, ninguna, aún, supera a GoPro y su gama Hero. Más ligera, más compacta, más capaz, con mejor diseño y el mismo precio. ¿Quién da más?

Televisiones, ¿cómo escoger la adecuada?

2016 es año bisiesto y eso significa que además de tener un día más, cuenta con un verano cargado de eventos deportivos: a los habituales (ciclismo, tenis, varias competiciones de motor…) se le suman la Copa América y la Eurocopa de fútbol y, sobre todo, los Juegos Olímpicos. Y cuando esto ocurre los fabricantes de televisores saben que se juega mucho ya que son millones los clientes en todo el mundo que se plantean cambiar su equipo para ver como nunca a sus héroes deportivos.

Sin embargo, del mismo modo que ocurre con los teléfonos inteligentes o los ordenadores, enfrentarse a las especificaciones técnicas de estos dispositivos puede ser muy complicado -sobre todo si queremos compararlos- y puede hacer que tomemos una decisión poco acertada (y paguemos por algo que no queremos o, sobre todo, necesitamos).

Lo más importante es centrarnos en para qué vamos a usar el televisor (¿realmente usaremos el 3D?, ¿es fundamental para nosotros el 4K?), no salirnos de nuestro presupuesto (hay muy buenos equipos por mucho menos de lo que pensamos) y decidir a partir de estos cinco parámetros: el tipo de pantalla, la resolución, la tasa de refresco, la conectividad y el tipo de smart TV que es.

  • Tipos de pantalla: hay cuatro. Los paneles de plasma, los LCD, los LED y las OLED. Y la clave en todas ellas es la luz. Cómo se ilumina cada una de ellas. Porque de esto sale también la calidad de la imagen y la duración de los propios equipos. Las LCD lo hacen mediante bombillas fluorescentes cuya luz es bloqueada por los pixeles de la pantalla de cristal líquido (LCD). Las LED usan el mismo sistema solo que emplean, como su nombre indica, LEDs. La tercera evolución del sistema es el de las OLED en las que en vez de emplear una fuente de luz son los propios píxeles los que se iluminan mediante diodos orgánicos. Finalmente, el plasma emplea una mezcla de gases nobles entre dos cristales que al recibir una corriente eléctrica se convierten en plasma y generan luz. Todas ellas tienen ventajas y desventajas. Las primeras son las más económicas; las LED sacan pecho en resolución y brillo; las OLED son imbatibles en cuanto a profundida de negros y contrastes; y las de plasma son las que ofrecen los mejores y más variados colores.
  • Resolución. Básicamente hay tres niveles. El primero lo componen los televisores HD Ready con una resolución de 1280×720 píxeles. La más habitual en equipos de precio bajo es cada vez más escasa por la democratización de los paneles Full HD con resolución 1920×1080 píxeles. Por encima se encuentra el 4K que cuenta con una resolución mínima de 3840×2160 píxeles y que cuando reproduce contenidos con esta resolución es casi hipnótico. El problema es que casi no hay. Fuera de este peldaño hay fabricantes como Samsung que han mejorado la ultra alta definición con mejoras de color y contraste y lo han bautizado SUHD.
  • Tasa de refresco. Tan importante como el punto anterior (aunque muchos vendedores lo obvien) es la tasa de refresco de la imagen de nuestro posible televisor. Se mide en hercios porque se refiere al número de veces por segundo que la luz ilumina la pantalla. La media se encuentra entre los 50 y los 240 Hz aunque hay equipos que rondan los 1000 Hz (eso sí no de forma constante sino actuando de una forma similar al turbo de los coches, puntualmente). A mayor tasa de refresco más calidad de imagen y menos sombras (ghosting).
  • Conectividad. Es cierto que con la mejora de capacidades de las consolas, los home cinemas (muchos de ellos con reproductores integrados) y las plataformas en línea cada vez necesitamos menos cables para sacar todo el partido a nuestro televisores. No obstante no todo el mundo tiene una PS4-Xbox One, un home cinea con bluray integrado o un Chromecast/Apple TV con lo que será fácil que mientras nuestros equipos se actualizan necesitemos un buen puñado de puertos. Por eso la mayoría suelen venir con varias entradas HDMI y puede que algún euroconector (Samsung, por ejemplo, trae un adaptador HDMI-Euroconector entre la colección de cables que regala) para no dejar desconectado a los equipos más antiguos.
  • Smart TV. Y es que el HDMI, como hemos dicho con los Chromecast y compañía, es clave en la forma en la que consumimos televisión. Plataformas como Netflix, Waki, HBO Premium en breve, YouTube o Spotify están cambiando la forma en la que accedemos a los contenidos y por eso es importante tener claro que nuestro equipo tenga (o sea compatible con equipos) Smart TV. De esta forma no solo podremos mantener actualizado el software del dispositivo. Samsung utiliza Tizen, LG y Sony, Android TV, aunque todas ellas son compatibles con las principales plataformas.
Volviendo a factores más mundanos como el precio, por menos de 500 euros es fácil encontrar equipos de Sony, Panasonic o LG que ofrecen resolución 4K, smart TV e incluso compatibilidad con contenidos 3D (pasivo o no da para otro post). A partir de esta cifra encontraremos modelos con Android TV, mejor conectividad, paneles curvos (Samsung), mejoras en el audio y mucha más tasa de refresco.
Y será a partir de los 1.000 cuando encontremos los paneles más grandes con tecnología OLED (ahora mismo la mejor del mercado junto a la Quantum Dot de Samsung) 3D activo de última generación, 4K, etc. Solo hay una cosa que nosotros no podemos responder: ¿qué necesitas realmente? No es lo mismo usarla para ver un partido de fútbol que una serie cargada de efectos especiales o cine de autor.

4K, desarrollo olímpico

Curiosamente, aunque sea el cine uno de los generadores de contenidos más importantes para consolidar o lanzar nuevas tecnologías audiovisuales, normalmente son los eventos deportivos, que congregan a cientos de millones de personas alrededor de las pantallas, los que son el espaldarazo definitivo para que una nueva tecnología se consolide y democratice. Los Juegos Olímpicos y los Mundiales de fútbol suelen ser un aliciente para que muchas personas compren nuevos televisores.

Así, el pasado Real Madrid-F.C.Barcelona del mes de noviembre tuvo algo de especial. La señal se produjo y difundió en ultra alta definición. Sobre el papel no es nada novedoso. Series de televisión Juego de Tronos y The Wire, con cientos de millones de seguidores en todo el mundo, llevan tiempo haciéndolo. Y nuevos actores como Netflix ya comercializan tarifas 4K compatibles con sus contenidos en este formato (House of Cards, por ejemplo). Sin embargo, la emisión íntegra de la señal de los Juegos de Río este agosto parece que será el evento que nos hará migrar a este nuevo formato.

Es cierto que no basta solo con tener un receptor compatible con la señal 4K ya que la cadena ha de emitir en Ultra HD. Por eso, a pesar de las 30 millones de televisiones compatibles comercializadas el año pasado en todo el mundo los fabricantes han apostado también por hacer accesibles a la industria las cámaras necesarias. Panasonic, por ejemplo, cedió sus AK-UC3000 para “el clásico”.

De momento no hay una gran oferta. Y la que hay tiene contenidos demasiado específicos: una de las más llamativas son las imágenes que la NASA capta de La Tierra y que el operador de satélites SAS ofrece en exclusiva para Estados Unidos. En total los luxemburgueses cuentan con 20 canales 4K, muy pocos si tenemos en cuenta que distribuye 2.230 FullHD y otros 5.018 en otros formatos inferiores.

FashionOne, dedicado a la moda, o PearlTV, de televenta, son otros de los que se aprovechan de la calidad de imagen para realizar su actividad. El responsable de la segunda, por ejemplo, explicaba a El País, que un comprador quiere ver todos los detalles de un producto y que el 4K permite ver “hasta la composición de la prenda en la etiqueta”.

El problema del 4K es el ancho de banda que necesitan. Y como el espacio radioeléctrico es limitado, es muy complicado que la TDT vaya a difundir por el momento este tipo de canales. Para hacernos una idea, un canal con esta definición ocupa el mismo ancho de banda que toda la señal de Atresmedia. El satélite no tiene este problema pero para que pueda llegar correctamente necesita de complejos sistemas de compresión.

Por eso la industria insiste en que el desarrollo del 4K -su reto- es necesario que participen todos los actores: fabricantes, operadores y creadores. El objetivo es que en 2020 hasta 200 canales europeos distribuyan esta señal. Y parece que los eventos deportivos más inminentes (los mecionados Juegos de Río, la Eurocopa de este verano y el Mundial de 2018) serán los encargados de masificarla.

HDR, ¿qué significan las “nuevas” siglas de la televisión?

Llevan meses siendo la comidilla en el negocio de los paneles, monitores y televisores. Tres letras que prometen traer un salto al mundo de la imagen mayor que el que supuso el 4K. A la altura de la brecha entre el DVD y el BluRay. Y, sin duda, en el pasado CES 2016 han sido las siglas más escuchadas en los stands de algunos fabricantes: HDR o High Dynamic Range. Pero, ¿qué significan realmente y qué aportan a nuestra experiencia de usuario?

Si seguimos un orden cronológico en lo que a calidad de imagen se refiere, al Full HD le superó el 4K y la UHD -ultra alta definición- y parecía que el summum durante un tiempo serían los quantum dots o puntos cuánticos. Sin embargo, la llegada a los televisores de la tecnología HDR (presente en las cámaras desde hace tiempo) promete poner todo patas arriba.

Como hemos dicho, cualquier aficionado a la fotografía o a los videojuegos lleva oyendo estas siglas desde hace tiempo. Incluso los smartphones incluyen esta opción desde hace algunas generaciones. Muchas tarjetas gráficas incorporan esta tecnología que tiene como objetivo reproducir una gama de luminancia más amplia. Explicado de una forma más sencilla, es capaz de crear mayor intensidad en las gamas más oscuras y en las más claras para ganar más detalle. Los negros son más oscuros y los tonos claros más luminosos. Un contraste mucho más potente y marcado que nos ofrece un nivel de detalle sin comparación con los televisores comercializados hasta la fecha.

En fotografía la forma de aplicarlo es sencilla: se emplean varias capturas de la imagen con diferentes exposiciones que al combinarse entre ellas permiten obtener una instantánea con una gran cantidad de información y por lo tanto con un gran detalle en las zonas más claras y oscuras. En definitiva, una imagen más definida y de más calidad.

Cuando aplicamos esto al vídeo la imagen multiplica su calidad y conseguimos una nueva forma de ver lo grabado. Y aquí es donde entra otra de las bazas del HDR en juego: si el 4K supuso una enorme inversión para toda la cadena de producción y los Quantum Dots son una baza solo del reproductor, el HDR permite incluir a los productores sin un gran esfuerzo económico pues, como hemos dicho, es una tecnología que se lleva tiempo utilizando en otros campos.

De hecho, si el talón de Aquiles de la Ultra Alta Definición ha sido que el hardware ha estado listo antes que los contenidos, ya hay productoras como Netflix o Amazon que ya tienen contenidos compatibles con esta tecnología.

Por eso cuando algunos fabricantes decidieron implementar nuevos sistemas de atenuación de la retroiluminación (bajar el tono negro sin evitar que los claros sean más brillantes) todas las piezas del puzzle encajaron. Lo más curioso es que según muchos expertos el HDR podría dejar fuera de juego a la sensación del último año en paneles: el OLED de LG. El motivo es sencillo, si bien permite tonos negros mucho más oscuros al apagar selectivamente los LEDs, sus tonos claros no consiguen todo el brillo que necesita el HDR para completar escenas más nítidas. Es cierto que en la feria de Las Vegas los coreanos mostraron un panel específico para este “nuevo” sistema, pero también lo es que Sony y Samsung llevan cierta ventaja y que Panasonic ya ha lanzado su propio Dynamic Range Remaster.