Tablets Windows, cinco con un precio insuperable

Android es, a día de hoy, líder del mercado de tabletas apoyado en tres pilares: un sistema operativo potenciado por fabricantes de referencia; precios para todo tipo de necesidades y gustos y una tienda de aplicaciones inmensa. Apple tiene en sus iPad a los líderes en ventas (por dispositivos no por sistema operativo) apoyado en la estabilidad a prueba de bombas de iOS, unos materiales de de primera calidad, un valor de reventa altísimo y la App Store más completa para tabletas. Pero si lo que buscamos es productividad el do de pecho lo da Windows.

Su compatibilidad con los documentos generados en PC es absoluta. Da igual lo complejos que sean, se volcarán exactamente igual en tu dispositivo. Sea cual sea su origen. Hasta ahora su talón de Aquiles era su alto precio y una tienda de aplicaciones mínima pero ambos defectos se van solucionando poco a poco. Y por eso os traemos cinco tabletas Windows por 250 euros (o menos) que deberíais tener en cuenta cuando vayáis a renovar vuestro equipo.

  • Energy Tablet Pro 9 Windows 3G. Empezamos por nuestra favorita. La tablet de la imagen que abre nuestro post cuenta con conectividad 3G para no depender de la cobertura WiFi a la hora de trabajar o acceder a redes sociales o correos electrónicos. Con un panel IPS Full HD de 8,9 pulgadas es perfecta para aprovechar las apps de productividad de la plataforma de Microsoft. Su procesador Intel Atom de cuatro núcleos y sus 2 GB de RAM mueven Windows con soltura y sus cámaras de 5 y 2 Mp son más que suficientes para un equipo que no está pensado para la fotografía (¿alguna tablet lo está?). Los materiales de construcción son notables y con una relación calidad-precio inmejorable. Todo ello aderezado con Office 365 Personal, 60 minutos al mes en llamadas por Skype y un TB en One Drive para almacenar lo que queramos en la nube gratis durante un año. Y, que no se nos olvide, tres meses en Waki.tv. Su precio, 239€. ¿Quién da más?

  • Vexia Win Tab 8. Por algo menos de dinero (149€) Vexia ofrece un equipo con procesador Intel Atom quad core con 32 GB de almacenamiento y 1 GB de RAM que mueven correctamente un pantalla IPS HD de 8 pulgadas y que destaca por sus dimensiones compactas y la fluidez con la que mueve el sistema operativo. Su batería de 4.400 mAh le garantizan una autonomía de un día sin problemas gracias a la buena gestión de la energía de Windows y sus cámaras nos permitirán darnos algún capricho de vez en cuando. Una muy buena compra.

  • HP Stream 7 Signature Edition. De venta solo en la tienda de Microsoft y preconfigurada con una versión de Windows con un software antivirus premium gratuito que no caduca y no tiene versión de prueba destaca por su resolutiva pantalla HD de 7 pulgadas su procesador Intel Atom de cuatro núcleos a 1,33 GHz, sus 32 GB de almacenamiento y sus 8 horas de autonomía así como su suscripción de un año gratis a Office 365 Personal y 1 TB de regalo en One Drive el mismo periodo. Todo ello por 99€ y con la confianza de un producto fabricado por Hewlett Packard. Nos parece irresistible gracias a detalles como su microUSB que permite ¡cargar! otros dispositivos.

  • Acer Iconia Tab 8 W. Otro fabricante de relumbrón que se lanza a este mercado de tablets Windows asequibles con un chip quad core que mueve muy fluidamente el sistema operativo -de los que mejor rinde cuando trabajamos con varias apps simultáneamente- y los videojuegos compatibles con la plataforma. Bien construido, destaca su pantalla HD IPS2 con colores vivos y que requiere poco de la tarjeta gráfica. Una muy buena compra por 149€.

  • Inves Duna Tab 803S. Puede que no sea el que tenga el mejor hardware (peca por tener solo 16 GB de almacenamiento cuando otros cobran menos por 32). También que no sea el fabricante con más prurito. Pero su pantalla, procesador y RAM son idénticos a sus rivales de comparativa y les suma que se ha construido con materiales reciclables que cumplen las normativas más estrictas. Hasta su batería de 4.000 mAh cumple con creces todos los requisitos. Y todo ello por 169€. Otra de nuestras favoritas.

Microsoft, evolución al hardware

Hace tan solo una década Microsoft era el actor principal del universo informático. Su sistema operativo, Windows, era la referencia absoluta en los ordenadores de medio mundo y eso le permitía controlar internet a través de su Explorer y casi cualquier negocio tecnológico. Su mundo (el mundo tecnológico en general), sin embargo, se sacudió con la explosión de los smartphones, la computación en la nube y las tabletas.

Buen ejemplo de ello es la carta que Bill Gates ha enviado a sus empleados para celebrar las cuatro décadas de la compañía. “Vivimos en un mundo multiplataforma” reza el fundador y máximo accionista de la empresa de Redmond. Y eso ha hecho que los de Windows y Office se hayan tenido que adaptar para asegurarse la supervivencia. Primero Steve Ballmer apostó por el hardware y ahora Satya Nadella se ha decantado por los servicios y su Drive.

Vayamos por partes. Microsoft ya no es solo un proveedor de software para terceros fabricantes de dispositivos. La compra de Nokia (muy polémica por cómo se fue desarrollando) le ha otorgado a la empresa una enorme presencia en el mercado móvil -sobre todo en los modelos de gama media y los mercados en desarrollo. Sus pizarras inteligentes están presentes en casi todos los centros de reuniones relevantes. HoloLens se antojan como una de las pocas propuestas realistas de realidad virtual (aplicado tanto al ocio como al mundo profesional) y, Xbox, sigue cosechando éxitos a pesar de la feroz competencia de la PlayStation de Sony.

Pero esto no es todo. Sus históricos grandes aliados -Hewlett Packard, Dell, Lenovo, Acer y compañía- son ahora también sus competidores gracias al gran éxito de Surface. Lo que empezó siendo una respuesta al iPad ha acabado convirtiéndose en un portátil híbrido de gran capacidad. Tanto que si bien su primera versión no fue especialmente exitosa, la segunda se ganó millones de adeptos entre los profesionales y la tercera está batiendo récords de reservas en su versión “doméstica”.

Y, aunque la piedra angular de todo esto sigue siendo Windows, que promete ser el primer sistema operativo completamente funcional y compatible entre las cinco pantallas (smartphone, tableta, ordenador, consola y televisión) la clave de su éxito reside y residirá en el concepto global que Microsoft ha adquirido respecto a su completo software y su potentísimo hardware.

Surface 3 será la guinda a la costosa estructura (por tiempo, recursos y esfuerzo) que Microsoft puso en marcha cuando decidió reciclarse. Esta familia híbrida supone ya el 4% de los ingresos de la multinacional y aunque todavía no reporta beneficios al nivel de su otro gran éxito, la Xbox, lejos quedan las pérdidas que le ocasionaron las primeras versiones. Las cifras son geniales: más de 1.000 millones de facturación y un incremento de ventas del 24%. De seguir la tendencia así pronto será un actor muy relevante en el negocio de los ultraportátiles y las tabletas.

Más difícil será recuperar el terreno perdido entre los teléfonos inteligentes. Aunque los Lumia han vuelto a repuntar en ventas un 28% los 243 millones que le costó a los de Redmond integrar a los fineses en su estructura y los 7.000 millones de dólares de la operación dejan muy muy lejos los números negros. Además, la explosión de los terminales asiáticos de gama media y el inquebrantable éxito del iPhone sea cual sea su precio y su capacidad dejan cada vez menos margen para sus rivales.

Aún así hay espacio para la esperanza. La Xbox, que comenzó siendo un enorme agujero negro para los beneficios de la compañía es ahora la piedra angular sobre la que Microsoft sustenta toda su oferta de ocio y sobre la que consigue demostrar su capacidad de construir dispositivos sobresalientes. Parece que el futuro de la empresa, gracias a su migración, está asegurado unas cuantas décadas más.

Abril, mes de aniversarios

Siempre hemos dicho que la única diferencia entre el mercado tecnológico y cualquier otro es simplemente la velocidad a la que ocurren los cambios. Los lanzamientos, las novedades, se suceden a un ritmo frenético que hace que todo sea más cambiante incluso que en el sector de la moda.

Precisamente por eso no es nada habitual ver cumplir 40 años a una empresa y mucho menos liderando varios nichos de mercado cruciales para entender nuestro día a día. Pero el de Microsoft no es el único aniversario de este mes de abril. El iPad y Pinterest son otros dos motivos de celebración.

Microsoft celebra sus cuatro primeras décadas con una carta de Bill Gates

El 4 de abril de 1975 Bill Gates y Paul Allen fundaban una pequeña empresa de desarrollo y comercialización de software. La empresa nacida cerca de Seattle comenzó a crecer en los años ’80 del siglo pasado gracias a su alianza con varios fabricantes de hardware que necesitaban de un sistema operativo que diera vida a sus productos. Su trabajo con IBM, principal empresa de la industria en la época y gran rival de Apple Computer permitió que sus plataformas comenzaran a llegar a las empresas y a casi todos los hogares.

Poco a poco, la democratización del ordenador personal dio a la empresa de Redmond una presencia en el mercado gigantesca que solo se vio amenazada con la llegada de internet (y el auge de las puntocom) así como con la explosión de la era móvil. Sin embargo, su reubicación en el mercado como una empresa de servicios, hardware y soluciones informáticas le ha permitido seguir creciendo en nuevos segmentos del mercado: junto a Windows y Office ahora Xbox, Surface, Bing o Azure siguen coleccionando éxitos y usuarios en todo el planeta.

Para celebrar estas cuatro décadas de éxito (que gracias al recambio de Steve Ballmer por Satya Nadella parece que serán unos cuantos más) Gates ha enviado una carta a todos sus trabajadores que os dejamos en la imagen de continuación.

Un lustro con el iPad

Y de Redmond viajamos un poco más al sur, a Cupertino, para hablar de un producto que ha cambiado por completo el universo de los dispositivos móviles y que, curiosamente, no hubiera sido posible sin el dinero que su gran rival (Apple) recibió de Microsoft para sobrevivir hace más de una década.

El 3 de abril de 2010 salía a la venta la primera generación del iPad. Lo hizo solo en Estados Unidos y dos meses después tras un éxito inesperado para propios y extraños llegaba a otros nueve países para seguir batiendo todos los récords de ventas de un equipo a medio camino entre el exitoso iPhone y los ordenadores portátiles.

Curiosamente, a pesar del éxito que demostraron ser los iPod, iTunes, iPhone, iMac, MacBook y compañía el producto se recibió muy negativamente por multitud de medios y analistas (esta vez Steve Ballmer fue más cauto que con el iPhone cuando dijo que “nadie lo compraría”). Wired, como bien nos recuerda Gizmodo, dijo que “solo era un iPhone gigante“.

Sin llegar a conseguir el éxito que predijo Jobs (no acabó con los PCs) el iPad hizo que toda la competencia se viera obligada a lanzar un dispositivo que se compraba por millones. Microsoft tuvo que reprogramar gran parte de Windows 8 (y lanzar urgentemente 8.1) para adaptarse a las pantallas táctiles y los portátiles se vieron obligados a convertirse en equipos mucho más ligeros para poder sobrevivir -bienvenidos sean los ultrabooks-.

Pinterest, “el buscador de imágenes” cumple un lustro

Aunque se creó a finales de 2009 no salió a la luz hasta principios de 2010 por eso podemos incluir a Pinterest en este mes de celebraciones. Seleccionada por Times en 2011 como una de las 50 mejores webs del año superó pronto los 10 millones de usuarios.

Desde entonces la propia empresa se ha definido más como un buscador de imágenes que como una red social y es ahí donde ha conseguido una enorme relevancia y subsistir donde otras han cedido frente a Instagram, Facebook y compañía.

Con oficinas en Tokio, Londres, Parías, Berlín y Sao Paulo y más de 500 trabajadores, está disponible en 30 idiomas, ha crecido un 150% en 2014 en Estados Unidos gracias a lo que cada día se suben 14 millones de artículos nuevos. Además, su buen hacer con las empresas ha conseguido que dos tercios de sus contenidos sean corporativos.

Surface 3, mejor en todo

Si bien la familia Surface nació como una demostración a los usuarios de iOS y Android de que Microsoft tenía mucho que decir en el negocio de las tabletas, los ultraportátiles y los todo en uno, el lanzamiento de la primera versión coincidió con el punto de mayor éxito del iPad y sus resultados fueron más bien discretos.

Sin embargo, las versiones Pro, la continua mejora de la plataforma móvil de Windows -que promete ser toda una referencia cuando la versión 10 esté ya disponible con toda una nueva hornada de productos y para actualizar desde 8.1- y el desarrollo de programas de referencia del catálogo de Microsoft hiceron que la segunda generación fuera un éxito de ventas en algunos mercados estratégicos.

Por eso, después de que Surface Pro 3 batiera todos los registros de las anteriores, la empresa ahora liderada por Satya Nadella ha decidido lanzar una versión de acceso que quiere llegar al gran público con un precio mucho más competitivo, con la potencia de un ultrabook y un diseño realmente acertado y diferenciado.

Si hay algo que ha caracterizado a Microsoft en todos sus lanzamientos de hardware es la calidad de sus productos. Saben que hay un gran segmento de público dispuesto a pagar más si todo está “bien construido”. Por eso, mantener los materiales y el diseño que tanto éxito ha dado a la versión Pro 3 era prioritario. Además, dentro había que incorporar toda la potencia que se pudiera sin suponer una amenaza para el hermano mayor. Justificar una factura de 599€ era fundamental.

La calidad se ve en detalles como el teclado, con menos márgenes del de la Pro 3, teclas igual de amplias y el mismo recorrido y tacto suave. Los anclajes magnéticos están perfectamente asegurados y prometen seguridad al conjunto. Incluso el Touchpad (¿se necesita con una pantalla táctil?) tiene un tacto rápido y suave.

A simple vista la diferencia más notable es que la pantalla pasa de una enorme diagonal de 12 pulgadas a una de 10,8. Eso -que dudamos sea un factor diferencial a la hora de decantarse por la Pro- se traduce en un peso más contenido de 622 gramos. En cuanto al grosor, 8,7 mm, Microsoft asegura haber preferido sacrificarlo para poder seguir incluyendo un puerto USB 3.0, además de la entrada de auriculares, un Mini Displayport y el Micro USB de carga de rigor.

Si volvemos a la pantalla, nos encontramos con un panel formato 3:2 y resolución de 1.920×1.280 con una buena saturación de color, un contraste solvente, buen brillo y una calidad similar a la de la Pro 3. También nos ha llamado la atención que en la parte trasera del panel se ha incorporado un pie que permite colocar la tableta en la misma posición que un portátil y trabajar con ella en una postura mucho más natural.

Sus cámaras, muy bien integradas, por cierto, cuentan con 8 Mp y 3,5 Mp de resolución. Además, la principal cuenta con autofocus y prometen hacer una dupla muy solvente con el panel sobre todo para un equipo que no está pensado para sacar fotografías (ninguna tableta lo está por mucho que Apple insista).

Potencia bruta

El dispositivo estrena la familia Cherry Trail de procesadores Intel Atom X7 con cuatro núcleos que trabaja a 1,6 GHz. Chips de bajo consumo que no necesitan ventilador y que se pueden configurar con dos niveles de potencia para el usuario doméstico. Por un lado, la versión de acceso contará con 2 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento. Por otro, la versión con 4 GB de RAM y 128 GB de capacidad que lo mete de lleno en el mercado de los ultrabooks.

Decimos lo de mercado doméstico porque, para la educación han diseñado una tercera variante con 2 GB de RAM y 32 GB de disco duro que, aunque sea la opción más humilde garantiza con creces un rendimiento notable. Como siempre, todas las versiones darán la posibilidad de sumarle conexión LTE.

En cuanto al software, todas las Surface 3 correrán con Windows 8.1 actualizable -gratis- a Windows 10. Incluirán, por cierto, un año de Office gratis y, si se desea, las empresas podrán solicitarlo con la versión Windows 8.1 Pro 64, aunque la licencia, como es habitual en los de Redmond, es bastante más cara.

¿Merece la pena decantarse por una Surface Pro 3 teniendo en cuenta este hardware? La verdad es que para un usuario medio es mucho más que suficiente. Si ya es capaz de mover con una ligereza inusitada Windows 8.1 su rendimiento con Windows 10, mucho más ligero, debería ser sobresaliente. No obstante, aquel que quiera ir más allá de Office y las aplicaciones habituales y quiera instalar programas más pesados (nos viene a la cabeza Photoshop) podría preferir la potencia que le garantizan los chips i3, i5 e i7 que Intel y Microsoft han reservado para la Pro 3.

¿No tiene nada mejorable? Solo dos cosas, el Stylus debería poder guardarse dentro de la estructura de la Surface -da igual que se inspiren en un bloc de notas clásico, tener que “pegarlo” magnéticamente a la tapa o el teclado es incómodo- y deberían haber apostado por la calidad también “donde no se ve”. El cargador no se corresponde con el precio de un equipo de 599€ al que, si le sumamos el teclado, se va hasta los 728€. Por todo lo demás, un equipo excepcional para los amantes de Windows y aquellos que duden entre si un portátil o una tableta es su mejor opción para sustituir a su PC.

Windows 10, sus novedades para smartphones y tablets

Como decíamos ayer, la unificación de Windows 10 para todos los dispositivos no sólo supone una enorme ventaja comparativa para los desarrolladores frente a iOS y Android (los programas serán absolutamente intercambiables) sino que -por comodidad y rendimiento- ha de ser el espaldarazo necesario para que Windows pase de ser el tercero en discordia en el negocio móvil a una alternativa real a la propuesta de Apple (por entorno cerrado y seguro) y Google (por potencial de trabajo y variedad de dispositivos).

Más allá de la sincronización de archivos y programas entre dispositivos de forma automática (eso sería algo muy pobre que ya lleva tiempo ofreciendo iCloud) Windows 10 ofrece una experiencia única de usuario. Una continuidad entre todas nuestras pantallas y una herramienta unificada sea cual sea el soporte.

Además, a pesar de que la imagen es muy similar a la que Microsoft nos proponía con Windows 8, el grado de personalización es mucho mayor. Con sutiles gestos nos aparece el menú de aplicaciones que, si se quiere, se auto ordena en función de las que más usamos o de las de más reciente instalación. El diseño por capas translúcidas, además de ser mucho más acertado, ligero y moderno, es mucho más ordenado y ahorra tiempo en el uso. En definitiva, un salto de varias generaciones respecto a versiones anteriores (parece que tenían razón que llamarlo Windows 9 sería quedarse corto por el salto que supone esta nueva edición).

Las notificaciones también reciben un buen repaso. Se vuelven interactivas como en Android e iOS y, además, quedan unificadas entre plataformas (como en OS X) de modo que podemos descartarlas y responderlas desde cualquier pantalla y que todo quede actualizado al momento en todos los dispositivos. Asimismo, aunque la versión que mostraron no era la definitiva prometieron al auditorio una app de mensajería donde unificar programas de terceros para escoger, al estilo iMessage, la forma en la que responder a nuestro interlocutor -sea cual sea la forma en la que nos ha escrito-.

El punto fuerte, sin embargo, será en la preinstalación por defecto de Office. Word, Excel y Power Point estarán por fin como herramienta en Windows (curiosamente en Windows Phone no lo estaban pero sí se podían adquirir en iOS). Así, al unirse a Outlook, Calendar y el gestor de fotografías, se crea un ecosistema de programas que lo coloca a la altura de la dupla iLife-iWork de Apple y por delante de Google Docs. Además, el rediseño para adaptarlo a las pantallas de móvil y tableta no supone una pérdida de identidad para con los PCs.

¿A qué terminales llegará?

Aunque desde el principio prometieron que todos los equipos con Windows Phone 8 podrían actualizarse a Windows 10 -es más ligero y rápido- ahora desde Redmond explican que no todos los equipos con la versión anterior tienen hardware para soportar la última versión del sistema operativo multiplataforma. La idea de la empresa es que la mayoría puedan hacerlo (no han explicado cuáles son esas demandas de hardware que requiere W10) pero características como el teclado flotante, la integración absoluta de Skype, el rediseño del interfaz o el nuevo Office podrían quedarse fuera de modelos no tan antiguos.

La primera build, que estará disponible en febrero ya nos dará una idea de que modelos podrían quedarse fuera de este gran salto. Sin embargo, en Lumia Conversations aseguran que trabajarán hasta el último día para que sean los menos.