19
dic 13

2013, las mejores tabletas para regalar

 

Se acerca Navidad y las dudas sobre cuál es la mejor opción tecnológica para regalar se disparan. Desde esta bitácora intentaremos solucionar algunas de ellas proponiendo durante los próximos días las mejores compras para cada bolsillo. Hoy empezamos con tablets.

 

Antes de ir a la tienda o entrar en la web es importante que tengamos claro para qué se necesita el dispositivo. ¿Priorizamos poder personalizarlo (Android) o la seguridad y la fluidez (iOS)? ¿Es para ocio (Kindle) o para trabajar (Windows)? ¿Necesitamos que sea el tope de gama para un máximo rendimiento (más de 500€) o lo vamos a utilizar para navegar, redes sociales y correo electrónico (con unos 200€ es suficiente)? Lo mismo ocurre con su tamaño y peso ¿cuánta portabilidad necesitamos? Y, por último, ¿nos será suficiente con una conexión WiFi y compartir internet desde el smartphone cuando no haya conexión gratuita o preferimos la opción de 3G y estar siempre en línea?

 

Una vez solventadas estas dudas sólo tendremos que escoger entre estas opciones:

 

 

  • La mejor Android: sin duda, nadie hace mejores dispositivos Android que Google. Las tabletas Nexus son difíciles de conseguir por su maravillosa relación calidad precio. La opción de 10 pulgadas comienza en 399€ y la de 7 en 229€. Nosotros nos decantamos por las versiones sólo WiFi, no sólo nos permiten invertir en más capacidad de almacenamiento en vez de en conectividad 3G, sino que, con una buena tarifa de datos en el smartphone no echaremos en falta la microSIM. Compartir internet es francamente fácil y eficiente en Android y todo un ahorro. Eso sí, si es vuestra decisión, daos prisa, la tienda de Google suele agotarlas con facilidad.
  • La opción Windows: aunque las tabletas con el sistema operativo de Microsoft son las más caras, todavía podemos encontrar algunos buenos precios. Buen ejemplo es Samsung ATIV Book 9. Por unos 600€ tendremos un equipo que nos permite trabajar con la suite Office, una buena autonomía, buen procesador gráfico y una total hibridación con nuestro PC. Es de las más ligeras de su mercado y una buena opción para aquellos que quieren saltar del ordenador a la tableta poco a poco. Eso sí, su valor de reventa (importante en cualquier dispositivo electrónico) no es el mejor.
  • Un eBook potenciado: para la mayoría de los usuarios de tabletas, leer con una pantalla retroiluminada les cansa la vista. Para la mayoría de los usuarios de eBooks no poder hacer ciertas cosas que se puede en las tabletas es una tara. ¿Cuál es el punto intermedio? Kindle Fire HD. En dos formatos (8,9 y 7 pulgadas), la tableta de Amazon hereda lo mejor de dos mundos. El precio de los eBooks -la versión grande comienza en 229€- y la potencia de las tabletas. Eso sí, para los amantes de la libertad (Android, especialmente), un aviso: se es totalmente prisionero de Amazon y su tienda. La versión HDX de 7 pulgadas (también vale 229€) es nuestra favorita. Su hardware no decepciona y su funcionamiento es fluido. Una buena elección para aquellos que van más allá de las marcas.
  • iPad Mini Retina, potencia comprimida: para nosotros, la mejor tableta de este 2013. No es excesivamente caro (389€) para lo mucho que ofrece. Un procesador fulgurante. Un coprocesador gráfico que permite jugar sin límite. La seguridad de iOS y su mastodóntica oferta de aplicaciones específicas para tabletas. Tremendamente fluida. Con un diseño acertado que hereda de la versión anterior y una pantalla sobresaliente. Además, ahora es más ligera que nunca y su autonomía se mantiene en 10 horas. Nuestra elección.
  • iPad Air, todo a lo grande: para los que no les van las medias tintas. El iPad Air es obscenamente ligero. Increíblemente rápido. Sorprendentemente delgado y con una pantalla maravillosa. El Air es la esencia de las tabletas personificada (por algo fue la primera). Su experiencia de navegación está más cercana a la de un portátil que a la de una tablet. En su contra, que la diferencia de pulgadas con el Mini Retina se cotiza a 90€ en todas las versiones y además, pesa 130 gramos más. Habrá que calibrar bien si merece la pena.
  • Alternativa Samsung: si en Apple nos decantamos por la tableta pequeña, para los amantes de Samsung la mejor opción, sin duda, es la tableta grande. La Galaxy Note de 10,1 pulgadas. Como tableta de formato grande que es, su precio se dispara por encima de los 600€ en su versión con 4G, aunque, como hemos dicho, no es la opción más necesaria si se tiene una buena tarifa de datos en el smartphone. Rápida y con multitud de posibilidad gracias a su lápiz Stylus, es una buena opción para los amantes de la marca.
  • ASUS TF101: la propuesta de los taiwaneses es un modelo híbrido con 32 GB de capacidad y un hardware que, aunque no es el más moderno, es muy potente. Se le puede adjuntar por un poco más un teclado que lo convierte en un portátil de pleno derecho. Su precio, 449€ lo hace bastante competitivo, sobre todo si tenemos en cuenta que ronda las 10 pulgadas. Una muy buena opción para alternativos.
  • iPad Mini, el comienzo perfecto: ¿y si el regalo es para un niño o es el primer dispositivo de este tipo para el “regalado”? Entonces lo mejor es ir a algo seguro que no nos suponga un gran gasto. Nos decantamos por el iPad Mini “normal”. La primera versión cuenta con el procesador A5 que moverá perfectamente las aplicaciones para la tableta y que, sin 3G, costará 289€. Es ligero y, gracias a iOS, su curva de aprendizaje es absolutamente plana. No durará mucho más tiempo en el mercado así que esta Navidad es un momento inmejorable para comprarla.

 


04
oct 13

Microsoft, Gates ya no es intocable

 

 

Fundó hace ya 38 años la compañía de software más grande del mundo. Bajo su mandato -abandonó hace trece años el puesto de CEO en favor de Steve Ballmer- la empresa adquirió dimensiones impensables hoy día por cualquier otro actor del negocio tecnológico: hasta 9 de cada 10 ordenadores personales en el mundo trabajaban con Windows, lo que significaba que era la principal herramienta en la primera explosión informática y de internet. Sin embargo, desde su torre de marfil, también cometió enormes errores como no entrar de pleno en el negocio móvil -y dejar que Apple y Google se llevarán el 90% del mercado- o menospreciar la capacidad de internet, hasta enterrar su Internet Explorer o sus diferentes buscadores.

 

Durante los últimos años la figura del hombre más rico del mundo, máximo accionista y presidente de la tecnológica ha sido completamente intocable y, aunque la gestión de Ballmer ha sido positiva -sólo hay que ver cómo han acabado otras empresas “históricas” como Nokia, BlackBerry, HTC o Panasonic ante el empuje de la revolución 2.0- el CEO ha sido siempre el responsable de los errores y el presidente la inspiración para los aciertos. No obstante, con el anuncio de la marcha (¿voluntaria?) de Ballmer, ahora hay varios inversores que quieren que Gates también abandone su cargo para regenerar la empresa y, sobre todo, para revalorizar las acciones.

 

Es cierto que, de momento, nadie se ha inmutado en Seattle (ni en Wall Street). Aunque el capital de esos tres inversores suma el 5%, sólo el de Gates es del 4,5% y su posición de alianzas en el Consejo de Administración parece sólido como una roca. No obstante, sí hay cada vez más voces que se preguntan cuál es el papel exacto del fundador y si su papel a la hora de elegir un sucesor a Ballmer será excesivo.

 

Suenan Allan Mulally, presidente durante la resurrección de Ford; Stephen Ellop (el CEO encargado de hundir Nokia a niveles irrisorios para “regalársela” a Microsoft) y el jefe de desarrollo y estrategia de la empresa, Tony Bates. Tres visiones opuestas que pueden anclar aún más a los de Windows o darle el espaldarazo definitivo para resucitar un gigante con pies de barro.

 

Colocar a Ellop (la duda será si “Roma paga a traidores) o a Tony Bates dejaría intacta la capacidad de presión de Gates y cada vez son más los que se preguntan por el poder desproporcionado de un único accionista y su capacidad de influencia teniendo en cuenta que cada vez tiene menos capital en la empresa… y que cada vez pasa más tiempo gestionando con su mujer la fundación “Bill y Melinda Gates”.

 

Según ha explicado la Agencia Reuters, Bill Gates ha ido bajando poco a poco su participación en Microsoft del 49% del capital que poseía antes de su salida a Bolsa en 1989 con la venta, cada año, de unos 80 millones de acciones lo que, además de multiplicar su fortuna personal, le dejaría sin participación financiera en el cercano 2018.

 

Aunque la empresa sigue teniendo enormes beneficios -22.000 millones de dólares el último año fiscal- y Windows y Office siguen siendo la referencia en el mercado de software, la continua caída de ventas de ordenadores personales obliga a Microsoft a replantearse su presente y su supervivencia. Fuera de este negocio sólo la Xbox parece ser un pilar sólido. La mala noticia es que la era postPC (y postconsolas) anunciada por Steve Jobs -con el que mantuvo una relación de amistad y rivalidad bastante curiosa- está siendo una factura demasiado grande para una compañía que sólo tiene un 5% del mercado móvil mundial. Renovarse o morir.


19
ago 13

Chrome, se cierra el círculo

Parece que Google ha conseguido que la transición desde Microsoft se haya cerrado. Hace poco más de una década la empresa de Bill Gates tenía que defenderse de las acusaciones de monopolio por el dominio absoluto de Internet Explorer en el mercado de navegadores. Hoy, el navegador Chrome de los de Mountain View cuenta con más de un 50% de la cuota, Explorer se conforma con el 30% (de seguir así podría ser superado por Firefox) y eso que no se tienen en cuenta los datos móviles donde Explorer es el cuarto por detrás de Opera, Safari y Chrome.

 

Cuando en 2010 la Comisión Europea exigió a la empresa eliminar Internet Explorer como navegador por defecto -lo que hacía que se pudiera elegir entre una enorme oferta, toda gratuita- millones de personas descubrieron Mozilla Firefox. El primer gran rival de Explorer y, sin duda, el que más capacidad de personalización tiene (por mucho que esto pese en Mountain View).

 

Sin embargo, este pionero libre tenía un duro rival. En 2008 Google presentó Chrome. El colaborador de la Fundación Mozilla (sigue siendo uno de sus mayores sustentos económicos) se llevó a golpe de talonario a muchos de sus mejores ingenieros y, aunque nació rodeado de polémica por el posible uso que la empresa del buscador daría a los datos de navegación obtenidos, su uso sencillo -en una sola caja se podían teclear URLs y búsquedas directas en Google- y su velocidad hicieron que poco a poco ganara decenas de millones de adeptos.

 

Aún así, antes de la sentencia de la UE, Google Chrome -al que al principio sólo se accedía vía invitación para dar sensación de exclusividad y de “experto”- sólo tenía un 10% del mercado y Explorer más de un 55%. En pocos meses ambos navegadores comenzaron a pugnar por el liderato alrededor del 40% y no fue hasta 2012 cuando Statscounter, el mismo medidor que da ahora la mayoría absoluta a Chrome, anunció que el navegador de los de Larry Page era el primero.

 

Sin embargo, lo mismo que provocó la caída de Explorer se puede convertir en un problema para Google. La competencia -con Microsoft y Apple a la cabeza- exigen que Chrome no sea el navegador por defecto de los más de 900 millones de dispositivos Android activados en el mundo. Incluso solicitan que Chrome de la posibilidad de buscar en otros motores como Yahoo! o Bing. ¿Podrá la CE con el gigante californiano? Microsoft era más grande pero, ni mucho menos, más dominadora. Parece que la guerra está abierta y que Firefox podría tener su oportunidad. Mientras, ajeno a todo ello, Opera y Tor, que se caracterizan por el modo seguro en el que protegen los datos de los usuarios siguen creciendo. Lento pero seguro.


19
jul 13

Silicon Valley, el motor de Wall Street

Durante décadas las fábricas de automóviles de Detroit, la industria alimentaria de Chicago o las grandes empresas financieras de neoyorquinas fueron el motor de la primera economía mundial. Sin embargo, desde hace menos de veinte años la riqueza y el potencial económico estadounidense se ha ido a la soleada California. A pocos kilómetros del Golden Gate, cerca de Stanford, Silicon Valley goza de una salud inquebrantable y Google, Facebook, Apple, Hewlett Packard, Microsoft (que “vive” un poco más al norte) y compañía son el pilar en el que se sujeta el Tío Sam.

 

 

Google, beneficios imparables

 

En Mountain View están de enhorabuena. Los beneficios del segundo trimestre del año vivieron un enorme repunte para marcar récord histórico y superar los 3.200 millones de dólares (un 16% más). El principal motivo de esta cifra es la explosión de los ingresos que aumentaron casi un 20% y superaron los 14.000 millones de dólares gracias al incremento de la publicidad en su plataforma y a las beneficios derivados de los dispositivos móviles -sobre todo smartphones-.

 

Larry Page, ayudado por la ola de humanismo que invade el sur de San Francisco dijo que lo importante de estos resultados es “el potencial que tenemos para mejorar la vida de la gente” motivo por el cual siguen “invirtiendo la mayoría de nuestros recursos y tiempo en nuestros principales dispositivos”.

 

Después de unos meses complicados en los que la migración de las pantallas de ordenador a los equipos móviles supuso una bajada de ingresos en publicidad -los anunciantes quieren pagar menos por salir en pantallas más pequeñas- parece que el negocio está volviendo a su ser. Lo importante no es la diagonal del cristal sino a cuántas personas llega y nunca el potencial publicitario había sido tan grande. Se puede enviar el mensaje a cualquiera en cualquier lugar y en cualquier momento. El único límite es la autonomía del equipo.

 

Las acciones de la firma en Wall Street no agradecieron los datos (esperaban que Google creciera un 20%) y se mostraron cautelosos ante la llegada del Moto X, el terminal más potente de la historia de Google y el motivo por el que los californianos compraron la legendaria Motorola. La presentación debería llegar acompañada de la de un nuevo Nexus 7 construido por Asus y que corra al menos con Android 4.3 y un nuevo anuncio sobre el esperado y demorado Android 5.

 

 

Microsoft dispara sus resultados

 

Una semana después de que Steve Ballmer anunciara una reestructuración completa de la compañía los de Windows han anunciado resultados y parece que, por fin, las nubes se alejan de Redmond. En su año fiscal -que cierra ahora- ingresaron más de 77.000 millones de dólares para lograr un beneficio neto de más de 21.000 millones.

 

En resumen, su beneficio anual ha crecido un 28,7%, gracias a lo bien que Windows está resistiendo la caída en la venta de PCs: la facturación creció un 5% en un momento en el que casi nadie compra un ordenador si puede hacer lo propio con una tableta o con un smartphone que no necesite de un ordenador para funcionar -el iPhone o el inminente Moto X-.

 

Su punto más negativo es su lenta transición al universo móvil. Van muy rezagados y Surface, su gran apuesta, se acumula en las estanterías. Por este motivo su división sufrió una “carga” de 900 millones de dólares y ahora se ven obligados a vender sus equipos desde 150 dólares en Estados Unidos -desde los 500 iniciales-.

 

 

Nokia, mejor de lo esperado

 

La gran aliada de Microsoft en el mercado de smartphones respondió mejor de lo esperado reduciendo sus pérdidas un 84% respecto al año pasado. Eso sí, sus ventas cayeron casi un 25%. El principal motivo es que la venta de smartphones fineses se desploma (un 25% menos de unidades y un 40% menos de facturación) y los teléfonos básicos se han dejado 20 millones de unidades por el camino desde los más de 70 millones a 50 millones en doce meses.

 

Nokia está satisfecha porque aunque se ha pasado de 10 millones de Lumia a pocos más de 7 ya se venden más que las BlackBerrys. Lo malo es que de esto sólo se beneficia Microsoft que se coloca como el tercer sistema operativo. En cualquier caso, la competencia parece inalcanzable y en sólo 6 años han pasado de tener el 50% del mercado -maldito iPhone- a poco más del 3% de smartphones. Dramático.

 

Stephen Elop, CEO de la casa, se mostró “orgulloso” por la remontada de la empresa y por el comportamiento de Nokia Siemens Networks (le han comprado a los germanos el 50% de su participación por 1.700 millones de euros) y por el modo en el que están resistiendo una crisis sin precedentes. Siguen teniendo algo más de 4.100 millones de euros en caja, 400 millones menos que hace tres meses pero parece que los números negros están mucho más cerca.


04
jul 13

Doug Engelbart, fallece el padre del ratón

La imagen con la que abrimos hoy nuestro post es un doble homenaje. En primer plano tenemos el primer ratón informático de la historia. Un periférico sin el que no entenderíamos la informática y la relación hombre-máquina como lo hacemos hoy (a pesar de que las pantallas táctiles van ganando terreno). Es, también, un homenaje a Doug Engelbart, su creador que falleció el pasado martes en su casa de Silicon Valley a los 88 años de edad -inventó el dispositivo hace ya 45 años-.

 

Engelbart, quien a pesar de sufrir cáncer desde hace varias décadas nunca dejó de trabajar en su instituto de investigación, no pudo superar unas complicaciones renales y el deceso fue hecho público por el Museo Histórico de Ordenadores.

 

Ajeno a la fama, el investigador fue fundamental en el desarrollo del correo electrónico, de los procesadores de texto y de la propia internet. Sin embargo, ninguna de estas aportaciones superó a la de su equipo más conocido. Es cierto, también, que su desarrollo fue largo: empezó a trabajar en el ratón en los años 60 y no patentó su primer modelo hasta 1970. Era muy simple -poco más de lo que vemos en la foto-: una carcasa de madera que cubría dos ruedas metálicas.

 

El por entonces investigador de Stanford en Menlo Park dio instrucciones a los ingenieros de Xerox para que traspasaran su modelo a un formato más novedoso y manejable. La siguiente “generación” tenía el tamaño de una pastilla de jabón y fue renombrada como mouse. Engelbart nunca recordó el nombre de esta curiosa denominación.

 

La presentación de su idea tuvo lugar en una conferencia en 1968 en la que, con un módem casero, Engelbart presentó online las funcionalidades del ratón. Era el estreno de este equipo… y de las videoconferencias. El Civic Auditorium de San Francisco fue testigo de un salto en el tiempo sin precedentes en la informática y en el modo de comunicarnos. El conocido como “Indicador de Posición X-Y para un Dispositivo de Pantalla” fue todo un éxito.

 

Por concepto el ratón era absolutamente revolucionario. Permitía que los movimientos de nuestra mano se trasladaran al ordenador. Literalmente, dentro de la pantalla. En 1984 Apple comercializó el primer ordenador personal con ratón y desde entonces se convirtió en una seña de identidad de sus Mac (lo siguen siendo ahora por su diseño estilizado, sus enormes funcionalidades gestuales y su diseño con tecnología Bluetooth).

 

Poco después Windows hizo lo propio (hay que recordar que el primer ordenador con ratón fue la computadora Xerox Star8010) y desde que en 1987 desapareció la patente, este periférico se volvió una herramienta inseparable del teclado y la pantalla. En definitiva, se nos va uno de los grandes de la informática. Una de esas estrellas que nos hacen la vida más fácil aunque no siempre estén (o quieran estar) debajo de los focos.