Posts Tagged: Windows


26
nov 12

Windows 8, sus claves

Windows 8 ya ha pasado por nuestras manos. El nuevo sistema operativo integrado de Microsoft nos regala una imagen más moderna y novedosa, diferenciada de sus rivales y de sus versiones anteriores (sólo Windows Phone 7.5 se da un aire) y, sobre todo, más estable. Sólo sabemos que, de momento, 4 millones de personas han confiado en el nuevo producto de los de Ballmer durante el primer fin de semana… aunque los distribuidores esperaban más. Aquí tenéis sus secretos.

 

 

  • Lo primero que hay que saber es que a pesar de que es compatible con todos los sistemas móviles existentes (tabletas, ultrabooks, portátiles, consolas y smartphones), no hay un sólo Windows 8. La versión estándar, la disponible para portátiles y equipos de sobremesa, trabaja en todos equipos con procesadores Intel y AMD. Además, permite migrar todos los contenidos y programas que había en tu ordenador Windows 7 (sean de Microsoft o de un tercero). No obstante, frente a este Windows 8 “normal”, Microsoft nos oferta la versión RT. Se trata de una opción menos potente dedicada a tabletas y smartphones (que cuentan, en general, con un hardware más humilde). Sólo corre con procesadores ARM y no es compatible con versiones anteriores del sistema de Microsoft. Eso sí, todos ellos contarán con el ModernUI que se caracteriza por sus widgets que muestran en sus rectángulos y cuadrados toda la información del usuario en tiempo real.
  • Para los que no les guste el nuevo interfaz, Microsoft ofrece una versión “clásica” para aquellas pantallas no táctiles. Lo malo es que desaparece el menú de inicio y tendrás que fijar los accesos directos a las aplicaciones si quieres acceder a ellos rápidamente. También cuenta con muchos atajos de teclado para hacer la experiencia lo más similar al de una pantalla táctil (Win+Tab abre el menú izquierdo y Win+I la configuración en el lado derecho y el botón de iniciar/apagar, todo un misterio que me llevó tiempo encontrar). Aún así, si te empeñas en tabletizar tu ordenador, tanto Microsoft como Logitech ofrecen un buen catálogo de accesorios (caros) que nos permiten emplear un touchpad a modo de pantalla táctil (similar al Magic Mouse y al Magic Trackpad de Apple). Sin duda, y por experiencia propia, la mejor opción es combinar teclado con pantalla táctil. Todo sale mejor -la experiencia táctil es peor que en Android o iOS).
  • Lo que no cambia es el “peso” del programa. Es cierto que, a diferencia de Windows anteriores, éste maneja muy bien los programas pequeños (aplicaciones) y permite tener varios abiertos a la vez sea cual sea la capacidad del equipo. Sin embargo, a diferencia de OS X, requiere mucho hardware para trabajar en programas de edición de vídeo e imagen. Hay que seguir pensándose bien para qué se va a utilizar el PC antes que comprarlo. Eso sí, ahora todo va mejor y más rápido. Lo mismo ocurre con los ultrabooks que reviven el binomio Wintel. La mayoría llevan discos SSD muy rápidos pero poca capacidad. Por eso es fundamental que se trabaje con Skydrive -una sinergia maravillosa con el nuevo entorno operativo-. El login con Hotmail (Live) permitirá tener siempre a mano la configuración, preferencias, contactos, archivos, fotos… Sólo hay que entrar en la nube.
  • El nuevo interfaz permite, en cualquier soporte, aprovechar mucho mejor toda la superficie de la pantalla. En el caso de las táctiles, tiene una enorme ventaja sobre iOS y Android y es que las aplicaciones se despliegan desde el mismo borde del panel. Si a eso le unimos equipos generosos en pulgadas, todos los smartphones se convierten en “minitabletas”. Además, si en algún momento se pierde alguna aplicación, la opción Win+Q permite listar todas y buscarlas en una suerte de spotlight. Cerrar aplicaciones es mucho más complejo. Hay que pasar el dedo de arriba hacia abajo para que aparezca el marco del programa y si vuelves a bajar se cierra.
  • Aunque parezca sorprendente, después de que algunas versiones de Android obvien Flash -las de los Nexus-, Microsoft ha hecho que su IE10 para equipos móviles no carguen este complemento web debido a “la falta de seguridad del formato”. Parece que Jobs se saldrá con la suya y el HTML5 gana apoyos rápidamente. En cualquier caso, como ocurre con los Mac, desde la versión de sobremesa no habrá problema con los chicos de Adobe.
  • Por cierto, si Windows 8 te da problemas, solucionarlos será mucho más rápido. Con pulsar SHIFT+F8 se accederá a un menú de arranque del ordenador muy sencillo, gráfico y eficaz. En los equipos móviles, suerte con el reseteo. La verdad es que es más estable que cualquier Windows anterior. Ya era hora.
  • Por último, la opción Windows to go -pensada para la versión Enterprise pero hábil en la estándar- permite cargar un menú de arranque personalizado Windows que se pregraba en una llave USB de al menos 32 Gb. Funciona incluso en un Mac. Una maravilla.
Como conclusión, la mejora de Windows no viene sólo por la solución de problemas de otras versiones, sino por su carácter novedoso y diferente. Por fin el programa de Microsoft vuelve a ser atractivo. En cuanto a versiones móviles, creo que hasta que no aumenten exponencialmente las aplicaciones -que sobre todo se incluyan las importantes, no será rival para Android. En cuanto a iOS, su secreto en esta pelea se reduce a dos palabras: iPad y iPhone.

 


21
nov 12

Windows 8, ¿demasiado tarde?

Mucho hemos hablado hasta ahora de Windows 8, sus bondades y su condición de producto clave para evitar la caída de Microsoft ante el empuje de los dispositivos móviles equipados con Android (Google) y el crecimiento imparable de Apple en todos los mercados. El sistema operativo, como tal, es mucho más rápido, estable, vistoso y fiable que cualquier otro Windows hasta la fecha. El mayor problema es que somos muchos los que hemos cambiado a OS X o Linux y que nos costará volver a confiar en los de Redmond.

 

Las grandes cadenas encargadas de distribuir el nuevo entorno operativo explican que la acogida por parte de los clientes ha sido bastante tibia. Es cierto que las cifras de ventas son enormes pero, por primera vez, son mucho más bajas que las expectativas generadas -Apple sabe bastante de lo peligroso que es crear un entorno de rumores alrededor de un producto y defraudar a la crítica- y si se compara con la revolución de Windows 7 (un bombazo de ventas por lo malo que era su antecesor), el nuevo producto sale muy mal parado.

 

Parece que poco a poco se dará una migración completa por parte de las empresas -el gran negocio para Microsoft por las altas tarifas de las licencias- pero, si tenemos en cuenta que las previsiones de ventas de PCs son muy negativas (un 15% menos en 2013) y que las de tabletas siguen disparadas (crecerán un mínimo de un 50%), el as en la manga de los de Ballmer se desvanece: da igual ofrecer un ecosistema unificado si los clientes prefieren Android e iOS para sus tabletas, smartphones, televisiones, etc…

 

Aún así, los del Estado de Washington son optimistas: achacan el lento -pero seguro- despegue a la complicada situación económica que se vive en Europa, su mayor mercado; el enorme inventario de ordenadores equipados con Windows 7, que ahora están rebajados y que compiten con precios muy bajos con los nuevos Windows 8 y, sobre todo, las ventas de iPads y tabletas Android que, en muchas ocasiones, son perfectos sustitutos de un ordenador doméstico -y que ya no necesitan de un PC o Mac para actualizarse-.

 

Steve Ballmer, mientras, explica que las bajas ventas vienen en parte porque la mayoría de los usuarios se decantan por la actualización web: en los tres primeros días se descargaron cuatro millones de copias de Windows 8. La cifra no está mal, pero palidece ante los 3 millones de iPhones comercializados en 24 horas o los 6 millones acumulados en el primer fin de semana de comercialización. Sobre todo si comparamos precios.

 

Mientras, fabricantes como HP han anunciado una caída de las ventas de PCs del 12% en octubre y no parecen muy satisfechos con la promesa de que Windows 8 sería el revulsivo del mundo PC. Sobre todo si tenemos en cuenta que Apple ha aumentado casi un 15% la venta de sus iMac y más de un 5% la de toda su familia de ordenadores portátiles MacBook.

 

Si tenemos en cuenta que cada vez son más las voces como las de Jakob Nielsen, gurú en usabilidad, que afirma que “Windows 8 es decepcionante tanto para usuarios avanzados como para novatos” (lo curioso es que lo hace en su blog Use It, todo un ejemplo de interfaz penoso) puesto que ofrece muchas opciones de entrada en el equipo -pantalla táctil, teclado físico y ratón en el caso de los ultrabooks de nueva generación- pero que no permite la multitarea en más allá de dos aplicaciones a la vez. “La intención es buena, concluye, pero se equivoca de usuario”.

 

Como en toda revolución en un sistema operativo, es necesario que Windows 8 vaya recibiendo retoques en forma de actualizaciones gratuitas, también que Microsoft sea capaz de convencer a las empresas de que migre al nuevo formato. Es todo un reto, el 36% sigue con Windows XP y el 40% con  Windows 7. Si consigue hacerse con las empresas -y las convence de que cierren el ecosistema a partir del ordenador y no del dispositivo móvil que ya tienen-, puede que todavía tengan algo que decir. Si no, sólo faltará que Google se decida a crear un Chrome en condiciones para que Microsoft sólo se una a la palabra Office en poco más de un lustro. En 2009 Microsoft comercializó algo más de 240 millones de copias de su Windows 7. Todavía tiene 11 meses para superarse, ¿lo conseguirá?

 

De momento, Steven Sinofski, máximo responsable de Windows y principal candidato a sustituir en un futuro no muy lejano a Steve Ballmer como CEO de la empresa, ha abandonado la compañía por la puerta de atrás tras más de 23 años “de servicio”. ¿Tendrá este movimiento algo que ver con la salida de Forstall, el responsable de iOS de Apple, de la empresa de la manzana? Seguramente.


15
nov 12

Nokia, golpe de efecto

La finlandesa Nokia parece dispuesta a renacer. A pesar de los malos resultados que la alejan de Samsung en la carrera por ser el primer fabricante mundial de móviles y la coloca en séptimo lugar por detrás de la coreana, Apple, RIM, HTC, ZTE y LG en el mercado de smartphones, todos los indicios apuntan a que 2013 puede ser el año de la vuelta del otrora gigante. No sólo porque Windows Phone es el único sistema operativo para teléfonos inteligentes que crece además de Android (aunque está a años luz de la cuota de mercado de iOS), sino porque de vez en cuando se permiten dar golpes de efecto con su saber hacer como han hecho hoy frente a Google y Apple.

 

La empresa escandinava ha anunciado el lanzamiento inminente de Here, un servicio de mapas gratuito disponible para los usuarios de iOS y que el año próximo llegará a la tienda de aplicaciones Google Play. El programa supone todo un giro para la integración de Nokia Maps dentro de Windows Phone y, además, una muestra a Apple de que ellos sí saben hacer estos programas (Tim Cook tuvo que pedir perdón por la chapuza de Apple Maps) y de paso una forma de adelantarse a Google, quien afirma que no tiene prisa por lanzar una versión de Google Maps para los iPhone, iPad y iPod.

 

Para quienes tenemos un teléfono con una manzana mordida es toda una buena noticia volver a disfrutar de mapas fiables y rápidos que no sólo trabajan perfectamente sin conexión a internet, sino que interactúan con los usuarios sin necesidad de escribir las órdenes. Sólo con la voz.

 

Así, la compañía pondrá un paquete de software a disposición de los desarrolladores de contenidos para la plataforma de los de Mountain View para que puedan implementar sus mapas en las aplicaciones que  diseñen para Google Play.

 

Cuando parecía que no iba a haber más sorpresas, los fineses han explicado que Here también será compatible con Firefox OS, el sistema operativo alternativo creado entre la Fundación Mozilla y Telefónica pensado para los países en vías de desarrollo, ávidos consumidores de smartphones de bajo coste.

 

El primer Firefox OS llegará con Here a las tiendas brasileñas en 2013 y gracias a que ambos programas están basados en HTML5 son totalmente compatibles entre sí. Una forma maravillosa para que Nokia se cuele en esos mercados con su software y “acostumbre” a los usuarios cuando quieran dar el salto a un teléfono inteligente de gama más alta.

 

Por cierto, ya han comenzado los rumores sobre posibles smartphones de baja gama equipados con Firefox OS. Para ello es clave saber del éxito de los ASHA, que todavía no cuentan con Windows Phone y que siguen trabajando con Symbian y, sobre todo, la gran cantidad de recursos que Nokia da a la fundación Mozilla en su apoyo al freeware.

 

Estos mismo días se ha sabido que Nokia se ha hecho con la empresa de mapas e imágenes 3D Earthmine, lo que permitirá que los fineses compitan directamente con el Streeview de Google y, sobre todo, que Windows Phone tenga ya una herramienta más potente que los mápas de Bing para potenciar y geolocalizar las búsquedas.

 

Como conclusión: Nokia se cuela del fallo de Apple, se cuela en iOS ante la indecisión de Google, entra en el creciente universo Android, se vuelve indispensable para Windows Phone y, de paso, gana un nuevo aliado como Mozilla. ¿Cómo reaccionarán ahora Apple y Google?


28
oct 12

Windows 8, sus cinco claves

Por fin ha llegado el día D. Microsoft comercializa su última versión de Windows, el sistema operativo más extendido del mundo -por poco tiempo si Android sigue creciendo a este ritmo- y el dominador absoluto desde hace casi treinta años en el mundo de los ordenadores. Se presenta, por fin, con una imagen fresca, una velocidad de ejecución y una estabilidad a la altura del hardware de su tiempo. Sin embargo, si hay algo que caracteriza y convierte a este entorno en un programa muy apetecible incluso para los mas Mac-adictos es su compatibilidad y sencillez. Aquí tenéis las cinco claves del Windows llamado a hacer de Microsoft la empresa dinámica que fue en sus primeros tiempos.

 

 

  1. Windows correrá con cualquier dispositivo digital: frente a otras versiones anteriores que dejaban obsoleto a cualquier dispositivo, Windows 8 es lo suficientemente ligero como para poder actualizarse en equipos que trabajen con Windows XP. Muchos defensores del PC criticaban los altos precios de Apple, sin embargo, si se quería tener un ordenador a la altura con Windows, cada tres o cuatro años -como mucho- era necesario ampliar la memoria, el procesador, etc. Microsoft ha comprendido que el manejo de un dispositivo ha de estar por encima de sus capacidades. ¿El motivo? Ha sido pensado para trabajar desde equipos con poca capacidad como los smartphones y las tabletas, por lo que cualquier “cosa” con 1 Ghz de procesador y 1 Gb de RAM podrá con él. En los equipos de última generación, sencillamente, vuela. Por cierto, funciona con equipos táctiles, con teclado, sin él… Felicidades Microsoft.
  2. El ordenador se hace tableta y la tableta se hace smartphone: que Windows XP esté en la lista de actualizables no deja de ser un recuerdo entrañable del pasado. Sobre todo si tenemos en cuenta que las ventas de portátiles puros y sobremesas están cayendo en barrena. La clave son las tabletas, los híbridos y los smartphones. Precisamente por eso, el interfaz de la octava versión abandona la imagen que nos ha acompañado veinte años y se pasa a los widgets y a las ventanitas personalizables. Para los más nostálgicos habrá una visión “clásica”, sin embargo, la más recomendable es la nueva. Por cierto, todos los iconos se actualizarán al momento: mail, redes sociales, actualizaciones de software. Todo en la punta de los dedos (o del vetusto ratón).
  3. Sincronización absoluta: la primera empresa que descubrió que no tenemos un sólo dispositivo digital, sino varios, y que queremos tenerlos todos vinculados fue Apple. Miles de millones de dólares de facturación después y millones de clientes perdidos para Microsoft más tarde, los de Redmond se han dado cuenta de la necesidad de que todo nuestro entorno esté sincronizado: tabletas, teléfonos, televisión, consola, ordenadores… Todo disponible en cualquier momento. Además, se han adelantado a otros rivales. Con un sólo lápiz USB podremos llevar toda la información y configuración de nuestro dispositivo favorito a cualquier otro equipo con Windows.
  4. El último en DVD: cuando Apple presentó esta semana el nuevo iMac sin lector óptico de DVD muchos dijeron que no era comprensible. Los de Cupertino dijeron que el soporte físico está en las últimas. La nube y las redes WiFi Direct -AirPort para Apple- son el futuro. Ya lo hicieron con la disquetera… y tuvieron razón. Como Windows tiene un público más extenso y anticuado, los de Microsoft no han sido tan radicales, pero sí han advertido que es la última versión que se puede adquirir con soporte físico. Las demás -incluidas las últimas actualizaciones de Windows 8- se tendrán que hacer vía internet. ¿Y si no tienes internet? Sencillamente -y como bien dicen en GQ- no podrías estar leyendo esto…
  5. Fin de los problemas: el más grave problema que tenía Windows (7 incluido) era la seguridad. El entorno de Microsoft es el favorito de los hackers y es una plaga de virus. En Microsoft prometen mucha más seguridad y estabilidad. Software actualizado y, sobre todo, nuestra información será más segura -para almacenarla y compartirla-. Skydrive será fundamental para ello.
El Windows que conocemos ha muerto (debió hacerlo hace diez años). El nuevo ha llegado para quedarse y, sinceramente, se plantea como un serio problema para Android -nos ofrece un ecosistema cerrado y son varios los fabricantes de smartphones que están tocando la puerta de Microsoft- y Apple (si es más estable, hará falta que tanto iOS y OS X den un salto radical para ser más atractivos visualmente). Felicidades Microsoft.

 


11
oct 12

Microsoft, en busca del ecosistema perfecto

Durante años Microsoft se jactó de que el éxito de su negocio -inmenso gracias a Windows y a su suite Office- residía en su relación con los fabricantes: Intel en los chips y otros constructores como HP, Dell o IBM garantizaban su implantación. Ellos desarrollaban el entorno operativo de referencia y las empresas de hardware adaptaban sus novedades para su correcto funcionamiento.

 

Mientras, Apple intentaba volver a su gloria pasada. A punto de quebrar a mediados de los ’90 fue, precisamente, el dinero de Microsoft el que ayudó a los de Cupertino a sobrevivir hasta que Steve Jobs volvió con la cartera llena de dinero y la cabeza llena de ideas. Comenzó por el iPod, siguió con iTunes, el iPhone, el iPad, los MacBook, iOS…

 

Apple ofrecía por primera vez dispositivos que interactuaban entre ellos con éxito. Un ecosistema cerrado -para lo bueno y lo malo- que funcionaba perfectamente y que, sobre todo, destacaba por su sencillez. Los de Redmond, mientras, veían como Explorer se caía del primer puesto entre los navegadores, miles de personas en todo el mundo abandonaban Windows para pasarse a Mac OS (ahora OS X) y que la revolución móvil (smartphones y tabletas) les cogía con el pie cambiado.

 

Sin embargo, si algo a caracterizado siempre a los de Steve Ballmer es su capacidad para adaptarse (tarde, pero se adaptan) a las nuevas situaciones. Precisamente por eso, después del rotundo éxito cosechado por la Xbox, la única consola que ha conseguido plantarle cara tanto a la Play Station de Sony como a la Wii gracias a Kinect, y la buena acogida que están teniendo los teléfonos con Windows Phone 8 así como expectación levantada por la tableta Surface, el CEO de Microsoft ha dejado entrever en una carta a los accionistas que el siguiente paso podría ser un smartphone construido por la propia empresa.

 

Ballmer se congratula de que en el mundo hay 1.300 millones de dispositivos registrados que funcionan con alguna versión de Windows. La mala noticia es que casi todos son equipos de sobremesa. Windows tiene muy poco que decir por el momento en la era de internet -dominada por Google- y de los dispositivos móviles -donde Google y Apple son los completos dominadores-.

 

Esta nueva estrategia permitirá a Microsoft competir con sus rivales de dos modos diferentes: por un lado suministrando a empresas como Lenovo, HP o Dell de software que sirva para imponer sus servicios entre los portátiles, equipos de sobremesa y, en menor medida, en las tabletas y smartphones que no trabajen exclusivamente con Android. Por otro lado, con sus propios productos debería obtener un mejor rendimiento de los dispositivos, poder manejar mejor el precio de los productos y, sobre todo, ofrecer una alternativa al ecosistema completo de Apple.

 

La idea es que con sólo sacar el dispositivo de la caja -con el hardware lo más optimizado posible- el usuario disfrute de modo inmediato del universo Xbox y también pueda vincular rápidamente todas sus herramientas de trabajo y ocio que ya tiene en otros equipos sean o no construidos por los de Ballmer. Gana con sus productos y gana con los de los demás.

 

La clave seguirá siendo Windows, en este caso su versión 8, presente desde el 26 de octubre en ordenadores, portátiles, tabletas, consolas, teléfonos y cualquier cosa que se comercialice con el logotipo de Windows. Skydrive será la llave para disfrutar de todo ello. Lo malo, es que muchos de los equipos que funcionan ahora con Windows 7 se quedan obsoletos. Un gran fallo al estilo Android. Mientras, las ventas de ordenadores de sobremesa con el sistema de la casa han caído un 9% por tercer año consecutivo. Parece un buen momento para actualizarse.