Sony Xperia XZ Premium

No es un superventas. No es el favorito de los analistas y tampoco el teléfono Android por excelencia. Sin embargo, los Xperia Z (en este caso XZ) siempre han sido unos de nuestros favoritos gracias a su calidad de construcción, su potencia, su equilibrio y, sobre todo, su fiabilidad. Uno de los pocos que es fiel a su lenguaje de diseño y que es fácilmente diferenciable en la gigantesca oferta de smartphones de lujo de la plataforma de Google.

Hace pocas semanas los japoneses presentaron su último XZ Premium, un modelo llamado a ser el tope de gama de la casa y además, el más diferenciado de todos los “tops” del mercado. Para ello han utilizado la receta de sus rivales y unos ingredientes que suelen ser los mejores del mercado: sus pantallas y cámaras.

En la mano, su diseño es inconfundible. Lleva siéndolo desde el primer Xperia Z: mismas líneas, mismos controles físicos, misma sensación de solidez, casi las mismas dimensiones. Todo en él recuerda a su “estirpe” aunque todo en él es nuevo. Es cierto que siempre se implementan mejoras en forma de mejores materiales, más resistentes y ligeros, mejores componentes y más ergonomía. Sin embargo, este producto es icónico y nadie lo confunde en el mercado con sus rivales.

Como siempre, tanto la trasera como el frontal son todo cristal. En este caso Gorilla Glass 5. El metal queda reservado a los bordes superiores e inferiores y el plástico solo hace acto de presencia en los bordes laterales. No obstante, su gran calidad y su tratamiento lo hacen pasar sin problemas por metal noble.

Todo ello lo hace muy cómodo en la mano. Fácil de coger y manejar y muy resistente. Cuenta con certificado IP68 que permite sumergirlo en el agua hasta hora y media. Eso sí, el propio fabricante recomienda no hacerlo o no al menos, con alguna ranura abierta.

Cuenta con un puerto USB 3.1 y un jack de 3,5 milímetros así como con ranura de expansión para microSD, tarjeta nanoSIM y un botón físico para la cámara lo que redunda en un diseño que parece atemporal para lo bueno y para lo malo: tiene el peor ratio de pantalla/tamaño del mercado junto con los iPhone Plus y su peso se va hasta los 195 gramos. Para los que estos sea un hecho diferencial que descuiden, no se siente nada pesado en la mano.

Por cierto, el sensor de huellas tiene una ubicación inesperada: se encuentra en el lateral y, sorprendentemente su funcionamiento es notable. No es el más rápido del mercado pero no falla a la hora de desbloquear el dispositivo casi nunca.

Todo esto se olvida cuando miramos a su pantalla IPS 4K con tecnología TriLuminos y X-Reality heredadas de su experiencia con televisores y que cuenta con una diagonal de 5,5 pulgadas y una resolución de 800 ppp. Una barbaridad. ¿Se nota en el día a día respecto a una 2K? No. ¿Se nota cuando vemos contenidos multimedia compatibles como Netflix? Sí. La diferencia es abismal y ninguna de las que hemos podido probar hasta ahora le hace sombra. Además, su trabajo con contenidos VR es sencillamente brutal. Muy lejos de lo que ofrece su rival más directo: el Galaxy S8.

Solo el contraste, de 550 nits, se queda lejos de las pantallas AMOLED. Sin embargo, los colores son igual de naturales y su demanda energética es ostensiblemente más baja. Y esto es importante cuando se hace dupla con el procesador Qualcomm Snapdragon 835 acompañado de una GPU Adreno 540 y 4 GB de RAM.

En el día a día es de los equipos más fluidos del mercado y no tiembla aunque le exijamos el máximo de potencia gracias al equilibrio de la última versión de Android. La batería de 3230 mAh que nos permiten un uso continuo de 11 horas. Mucho más de lo que hará la mayoría de la gente y suficiente gracias a la sobresaliente gestión energética del conjunto. Además, el sistema de carga rápida QuickCharge 3.0 a buen seguro ayudará a sus propietarios a salir de más de un apuro.

A todo esto hay que añadirle la experiencia fotográfica de Sony: la cámara superlenta es maravillosa pero las tomas predictivas son el factor diferencial respecto a la competencia. El sensor Exmor RS de 19 Mp cuenta con un chip de memoria integrado que le permite una mejor gestión de las imágenes y ser mucho más rápido a la hora de captar contenidos.

En definitiva un modelo sobresaliente para aquellos que buscan un equipo Android de gran capacidad, buena gestión de las imágenes y, sobre todo, algo realmente diferente ante la oferta estandarizada china y la poca diferenciación de la gama alta de LG y compañía.

Mobile World Congress 2016, sus claves

Un año más Barcelona se ha vuelto a convertir durante unos días en la capital tecnológica mundial. Lo que comenzó siendo un evento sobre telefonía móvil ha acabado convirtiéndose en un reflejo del sector y casi todas las empresas que trabajan con equipos susceptibles de entrar en el universo del Internet de las Cosas han querido estar presentes en la capital catalana.

Sin embargo, a pesar de las presentaciones de coches, electrodomésticos y nuevos tipos de redes, las estrellas siguen siendo los smartphones. En un mercado completamente saturado en el que los consumidores cada vez le piden más a sus dispositivos (aunque no siempre para utilizarlo) los fabricantes intentan añadir detalles para diferenciarlos de sus rivales y para aumentar su rendimiento. Os presentamos las claves para entender la Feria más importante del sector a este lado del Atlántico (con permiso del IFA de Berlín) y para averiguar que se avecina los próximos meses.

  • Teléfonos modulares. Si bien no es un concepto completamente nuevo -Google presentó hace meses su Proyecto Ara-, una de las estrellas del MWC fue el G5 de LG. Un smartphone modular que podremos diseñar a nuestro gusto (y modificar a posteriori) según nuestras necesidades reales y nuestra capacidad de gasto. La batería es extraíble por completo, podemos convertirlo en una cámara mucho más potente que la de un smartphone o en un equipo auxiliar de audio. En un momento en el que las grandes marcas se pelean por las cifras de rendimiento la apuesta de los coreanos supone un soplo de aire fresco y la confirmación de que las cosas podrían cambiar en el sector de la electrónica de consumo más potente.
  • Samsung apuesta por la evolución. Esta estrategia tampoco es nueva. La lleva aplicando Apple con su iPhone desde la cuarta generación. Actualiza radicalmente su modelo cada dos años. En los intermedios “solo” añade una S que indican que el hardware ha mejorado pero sin suponer un ataque comercial al diseño de la versión normal. Su principal rival, Samsung, solía lanzar una evolución rompedora cada año que buscaba dejar atrás tanto al producto de la manzana como a todos los demás Android (incluidos los suyos). Esto la obligaba a dar bandazos y el resultado eran ventas cada vez menores desde el S3. Con el S7 han mantenido el sobresaliente diseño del S6 pero han mejorado el rendimiento, el diseño se ha refinado ligeramente (la famosa protuberancia de la cámara se queda en 0,4 milímetros), se incrementa la capacidad de la batería, mejora el rendimiento de la cámara sin subir los píxeles (la óptica es mejor) y, estructuralmente, se ha implementado un sistema de refrigeración líquida que permite un mejor rendimiento del conjunto. Además, vuelve la tarjeta SD extraíble (compatible hasta 200GB).
  • Sony cambia de baza. Los Xperia Z siempre han sido uno de nuestros Android favoritos. El motivo es que estaban muy bien acabados. Con materiales de calidad, sin escatimar en potencia y con un diseño sofisticado. Sin embargo, la presión de los Galaxy por arriba y de los fabricantes chinos por debajo ha dejado sus ventas en cifras residuales y con la creatividad de los ingenieros agotada (en año y medio salieron tres versiones). Por eso Sony ha decidido dejarlos atrás y apostar por una nueva familia llamada Xperia X. Incluyen la tecnología de las cámaras profesionales de la firma nipona, es compatible con Xperia Ear, un auricular de última generación de Sony con el que podemos interactuar y mejora su diseño para volverse más moderno y menos trascendente.
  • La amenaza china. Probablemente las declaraciones más polémicas del MWC las hizo Rick Osterloh, uno de los directivos más relevantes de Motorola, cuando afirmó que según la marcha del mercado no creía que “HTC o Sony estén en el mercado móvil en cinco años”. Después del terremoto en las redes sociales llega el análisis en frío y podría no estar muy desencaminado (aunque por el camino se haya olvidado de dónde está Motorola). A pesar de que el OnePlus no estuviera en el evento y que Huawei se haya centrado en presentar equipos informáticos -el llamativo MateBook con Windows 10-, ZTE ha presentado nuevos modelos de gama media a precios espectaculares en relación a su rendimiento. Xiaomi presentó un Mi5 que sigue la estrategia de Samsung y evoluciona -mucho y bien- la generación anterior. Oppo presentó la nueva generación de baterías que implementarán sus nuevos equipos: 2.500 mAh y con carga completa en 15 minutos así como un nuevo estabilizador de imagen para las cámaras de un grosor similar a “dos hojas de papel” y que en solo 15 milisegundos es capaz de fijar la fotografía.

2015, los gadgets más buscados en Google

Esta  época del año es, sin duda, la más idónea para las listas recopilatorias. Los amantes de las estadísticas ven en ellas un interesante resumen de las tendencias que han marcado los últimos doce meses y, aunque no siempre son fiables, si la fuente tiene una población tan amplia como Google sí es cierto que pueden ser un buen “retrato robot”. Por eso os traemos hoy la lista que han elaborado los de Mountain View con los diez gadgets más buscados.

  • iPhone 6S. Se lanzó el 13 de septiembre, pero, como siempre, los rumores estaban en el aire desde mucho antes. La versión potenciada del terminal que había batido todos los récords no consiguió tantas colas en las puertas de las tiendas de Apple (al menos en Estados Unidos) pero sí logró mejorar las cifras de ventas de su predecesor. Sigue siendo la referencia, la vara de medir de todo su sector. Por eso tantos lo aman y tantos lo odian.
  • Apple Watch. Llegó en marzo y aunque muchos auguraron el primer gran batacazo de Apple en un dispositivo físico en años -lo del 5C quedó muy amortiguado por las buenas ventas del 5S- en solo un mes se comercializaron más unidades que de todos sus rivales juntos con Android Wear en un año. En septiembre actualizaron su sistema operativo y lanzaron nuevos accesorios y correas. Y en diciembre, aunque no hay cifras oficiales de ventas, un estudio de Ipsos demostró que el 62% de propietarios de Apple Watch regalarían uno estas Navidades. No es perfecto, ¿pero a caso debe serlo?
  • Sony Xperia M2. No es un terminal premium. Ni siquiera lo fue en su lanzamiento allá por 2014. Destaca por su buena conectividad (empezando por el 4G), por la calidad de construcción -sello de Sony en todos sus productos- y, sobre todo, por un precio imbatible: 189€. Excelente para un terminal con cámara de 8 Mp, procesador de cuatro núcleos y pantalla de 4,8 pulgadas. La demostración de que no todo lo bueno y barato viene de China se cuela en el tercer puesto.
 
  • Samsung Galaxy Grand Prime. Otro terminal donde se impone el razonamiento calidad precio. Procesador de cuatro núcleos, una pantalla con una buena resolución y 5 pulgadas de diagonal y una cámara de 8 Mp. El estándar de la clase media según Samsung. Un éxito en gran parte del mundo por su buen precio: 160€.
  • Huawei Ascend P7. La marca china se ha hecho fuerte gracias a su buen posicionamiento en las redes y al boca a boca. Un ejemplo de que el prurito Made in China no tiene porque significar nada malo. Se presentó también a finales de 2014 y puso su grosor como bandera de lo que debe ser un premium. Un gran hardware en 6,5 milímetros de grosor: cámara de 13 Mp para la trasera y 8 para el frontal, procesador de cuatro núcleos, pantalla de 5 pulgadas Full HD y 124 gramos de peso. Y todo ello por 349€ libre. Ahora se entiende mejor el problema de Samsung, Sony y LG a la hora de vender sus smartphones en algunos mercados.
  • iPad Pro. La esperada tableta de productividad de Apple ha levantado mucha polémica. Para muchos no es más que un iPad Air 2 vitaminado. En su interior trabaja la mejor ingeniería de la casa en mucho (mucho) tiempo. En cualquier caso, como cualquier otro producto de la casa de Cupertino, la expectativa levantada ha permitido que se ubique en el sexto lugar en solo 4 meses.
  • Sony Xperia Z5. La gama Z de Sony es, sin duda, una de las referencias en su segmento. Terminales que siempre añaden algo a la versión anterior. En este caso, es el primero con panel 4K. Sus acabados son excepcionales. Su rendimiento sobresaliente. Y su precio no es más caro que el de sus rivales. Esperemos que las ventas le acompañen más que a sus predecesores. Lo merece.
  • Sony Xperia Z3. Su sombra es tan alargada como la del Galaxy S3 para Samsung. Su mejora respecto al Z2 fue tan grande y su rendimiento tan notable que a pesar de tener más de un año y dos generaciones posteriores sigue siendo uno de los que mejor venden los nipones. Sus 20,7 Mp de cámara, su panel Full HD de 5,2 pulgadas y el procesador Qualcomm 801 de cuatro núcleos dejan claro por qué. Su precio es de 569€ libre pero es fácil encontrarlo más barato con cualquier operadora. Merecido octavo puesto.
  • Xiaomi Mi5. Aún no está en el mercado. Aún no se sabe fecha de lanzamiento. Pero está en novena posición. Esto deja claro la expectación que levanta (y no solo en China, donde quien manda entre los buscadores es Baidu). Los rumores hablan de un procesador Qualcomm Snapdragon 820 y características que dejarían atrás a cualquier otro Android por un precio muy competitivo. ¿El espaldarazo definitivo para que Xiaomi asalte el mercado de smartphones? Por cierto, la imagen no corresponde al terminal. Es solo un prototipo que corre por la web.
  • iPhone 6S Plus. El hermano mayor, más caro y más potente del iPhone 6S cierra la lista. Una vez los clientes han perdido el miedo a tener un phablet de Apple las ventas le empiezan a acompañar -muchos rivales “matarían” porque sus equipos estrella, desde 749€, tuvieran sus cifras-.

Sony Xperia Z5, materia prima para ser la referencia

Sin duda el último mes ha tenido dos protagonistas en el universo móvil, los nuevos Galaxy S6 Edge Plus y los esperados iPhone 6S y 6S Plus. Los dos referentes del mercado premium (y en general del mercado) han actualizado más próximos que nunca sus primeras espadas para afrontar en plena forma la campaña de Navidad y, sobre todo, seguir ensanchando su distancia con la competencia.

Sin embargo, a pesar de que todos los demás fabricantes pierden dinero cada vez que comercializan un smartphone, hay uno que sigue haciendo las cosas excepcionalmente bien, con una calidad de acabados y de construcción insuperable y una relación especificaciones-precio al alcance de muy pocos (sí, sus precios son altos pero su hardware es siempre el mejor del mercado). Se trata de Sony que ha presentado en el IFA de Berlín su nuevo Xperia Z5, el último de una familia de smartphones premium que siempre es recomendable.

Después de un olvidado Z4, los ingenieros japoneses se han centrado en los dos puntos que más preocupan a los usuarios: la autonomía y la cámara. Fiel al diseño que ha tenido la familia desde su nacimiento -cada generación pule la imagen de la anterior pero son terminales fácilmente identificables-: el nuevo Z5, por ejemplo, mantiene la parte trasera de cristal solo que ahora es más ergonómico y resbala mucho menos. ¿Cómo lo han conseguido? Implementando un esmerilado en el proceso de producción y haciendo que los bordes metálicos sean algo menos curvos. Todo es igual de suave y tiene la misma buena presentación pero por obra y magia de la ingeniería y el diseño, mejora.

Además, para aquellos que quieran disfrutar de su diseño sin necesidad de fundas, están de enhorabuena, sigue teniendo los certificados IP65/IP68 que lo hacen resistente al polvo y al agua (puede sumergirse hasta metro y medio durante media hora en agua dulce o ¡lavarse bajo el grifo!) y gracias a la última generación de Gorilla Glass soporta muy bien los golpes y arañazos. El Galaxy S5 lo intentó pero no ha tenido continuidad y el iPhone sigue con su máxima de que “solo se te caerá una vez”. Lo mejor es que ahora ya consigue todo esto sin necesidad de tapas para los puertos de carga o de la ranura de expansión.

Sony también ha querido evolucionar el sistema de bloqueo por sensor de huella digital en este Z5: ahora está ubicado en el botón de encendido lateral. Parece un sitio eficaz pero poco cómodo y, la verdad, es que esperamos que Sony haya trabajado bien en mejorar el sistema de deslizamiento porque la experiencia que hemos tenido hasta ahora en los equipos Android deja mucho que desear.

La función ahora será permitir realizar pagos (Google y Apple Pay tienen cada vez más presencia en mercado estratégicos para la casa), desbloquear el terminal y, novedad Android, acceder a perfiles propios de modo que cuando prestemos el móvil no tengamos que hacer nada que no sea desbloquearlo para acceder y proteger nuestros contenidos.

La pantalla también mejora. Mantiene las 5,2 pulgadas de diagonal y la resolución 1080p para no comprometer el rendimiento de la GPU o penalizar la autonomía, pero a cambio aumenta el brillo hasta los 700 cd/m2 e incorpora la tecnología X-Reality, Triluminos, Live Colour y Sparkling Contraste que ya equipan los televisores Bravia de referencia y que colocar el cristal del Z5 a la altura de las AMOLED de Samsung.

La batería llega a los 2900 mAh lo que unido al modo Stamina de la casa debería garantizarnos hasta dos días lejos del enchufe en un uso normal según la propia casa. Puede que cuando llegue a nuestras manos y le demos un uso más intensivo no se cumpla esta cifra pero, por experiencia con versiones anteriores, parece que el Z5 seguirá siendo la referencia en su categoría (a pesar de contar con menos tamaño que otros rivales de 5,5 pulgadas). Si a esto le unimos que estrena el sistema de carga rápida del fabricante, en solo 30 minutos alcanzaremos el 50% de la capacidad de la pila.

Sobre su hardware podemos añadir que implementará el procesador Qualcomm Snapdragon 810 en versión 2.1 -sin calentones- y una GPU Adreno 430, con 3GB de RAM y una única configuración de 32 GB de almacenamiento ampliables a 200 con tarjetas de expansión.

Mención aparte merecen las cámaras donde Sony ha sacado lo mejor de sus estanterías. La principal cuenta con un sensor Exmor RS de 23 Mp con tamaño 1/2,3″ que se montará solo en este terminal. Para los que estén pensando que Sony siempre tiene buenos componentes pero mal procesado, los japoneses han anunciado la implementación de un procesador Bionz específico que prometen les pondrá a la altura de sus rivales más destacados.

De forma automática se conseguirá una resolución mínima de 8 Mp pero en modo manual podremos obtener el máximo y contar con un estabilizador digital 5x. En cuanto al vídeo, podrá grabar contenidos en 4K apoyados en un notable estabilizador óptico que debería permitir una calidad mínima notable.

¿Hay algún pero entonces al terminal? Siendo muy quisquillosos podemos argumentar que Sony no ha conseguir hacer más delgado ni más pequeño o ligero el terminal como sí han conseguido Apple, Samsung o LG. Aún así, los 156 gramos y los 7,5 mm de grosor siguen siendo cifras más que notables. Sobre todo si tenemos en cuenta la diferencia de autonomía.

Aunque no sabemos sus precios (pero no creemos que baje en ningún caso de los 700€ libre) el próximo mes de octubre debería llegar a las tiendas. Estaremos esperándolo.

Sony Xperia Z4, ¿falta la versión definitiva?

Prácticamente ningún fabricante suele colocar el lanzamiento de su smartphone de referencia cercano al del iPhone de Apple. El motivo, más allá del rendimiento o las ventas, es que cuando los focos de los medios y los clientes se centran en un producto de los de la manzana los demás quedan irremediablemente en la sombra.

Sin embargo, esta norma no se aplica con los primeras espada de los fabricantes que emplean Android como su sistema operativo de referencia. Así, si el primero en llegar fue el Nexus 6 y poco después le siguió el HTC One M9 y Samsung Galaxy S6, ahora le toca el turno a los LG G4 y al modelo que nos ocupa hoy, el Xperia Z4 de Sony.

Así, aunque el anuncio haya llegado casi por sorpresa, hace pocos días se presentó el modelo que está llamado a sustituir al sensacional Xperia Z3 al menos en Japón (parece que en pocas semanas llegará un modelo para el resto del mundo aunque este ya debería darnos pistas de cómo será la nueva bestia de Sony).

Sobre el papel, el nuevo terminal mantiene las 5,2 pulgadas de diagonal de pantalla y resolución Full HD que se moverá con gran facilidad gracias al potentísimo chip Qualcomm Snapdragon 810 que ya incorporan sus rivales más potentes. Junto a este procesador trabajarán 3 GB de RAM y 32 MB de capacidad de almacenamiento ampliables mediante ranura de expansión hasta 128 GB.

¿Es esto suficiente para llamarlo Z4 en vez de Z3 Neo? Si seguimos analizando el hardware vemos que se mantiene el mismo sensor de 20,7 píxeles y gran calidad aunque esta vez incorpora un sistema de enfoque con detección de fase que mejora la velocidad y permitirá “perseguir” elementos en movimiento.

El Sony Exmor RS IMX230 cuenta con un tamaño 1/2,4″ y permite realizar grabaciones hasta en formato 4K y Full HD hasta 60 fotogramas por segundo. En definitiva una evolución excepcional del actual sensor del Z3 pero -sinceramente- tampoco nos parece un factor determinante a la hora de hablar de una mejora neta del smartphone. La cámara frontal, por cierto, tiene un sensor de 5,1 mp y estabilizador óptico que garantizan videollamadas y “selfies” de primera.

¿Qué hay del resto del hardware? El conjunto es más delgado (6.9 mm frente a los 7,3 del Z3) y pesa 144 gramos, 8 menos que la edición anterior. Aún así, hay espacio para una batería de 2.930 mAh que aunque es más pequeña que en el Z3 promete más autonomía gracias a la mejor gestión de los recursos del 810.

Disponible en cuatro colores -blanco, negro, cobre y verde agua- sigue manteniendo el certificado IP65/8 que lo acredita como resistente al agua y al polvo. En definitiva, sigue siendo un modelo notable que hereda las virtudes de su predecesor y mejora muy poco lo mejorable. Esperaremos a la versión “internacional” para ver si el verdadero Z4 puede seguir siendo una alternativa realmente premium al iPhone.