El vino es del color del vino

Imagen: BBC mundo
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A alguien se le ocurrió un día que tenía que resultar chocante y, a la vez, divertido encontrarte con una copa de vino en la mano y que el vino de la copa fuera azul. Se lo contó a unos amigos y así, imagino que entre bromas y veras, alguien lanzó el reto final: “a que no hacemos vino azul; seguro que mucha gente lo compra…   por la curiosidad y por la novedad”. Y ni cortos ni perezosos, se instalaron en el vivero de empresas de la UPV/EHU de la Escuela de Náutica en Portugalete y empezaron a producir botellas de vino azul. El vino lo elaboran con uvas de distintas bodegas españolas, a partir de una mezcla de distintos tipos de mosto fermentado hasta alcanzar una graduación de 11’5 vol%.

Pero el caso es que aunque lo vengo llamando vino desde el principio, porque sí, porque me da la real gana, sus productores no pueden. Lo tienen prohibido. Cuando menos se lo esperaban recibieron la visita de un inspector en sus instalaciones de Portugalete y tras las debidas comprobaciones, se les prohibió proseguir con la actividad en tanto no le cambiaran el nombre a aquella bebida alcohólica de color índigo. Al parecer alguien había puesto una denuncia con el argumento de que aquel líquido azul no podía ser vendido como vino. Resulta que para que algo se pueda comercializar bajo la denominación de vino, ese algo debe reunir una serie de características y entre ellas se encuentra el color. Ha de ser de color de vino. Alguien se preguntará que qué color es ese, el del vino. La respuesta, formulada legalmente quizás con otra expresión, seguro que es “color de vino”. Pero sea como fuere, no puede ser azul. Aclararé que el azul de marras se lo proporcionan mediante una serie de colorantes orgánicos absolutamente inocuos.

Así que suspendieron la actividad y después de estar unos meses (desde el verano) sin producir, vuelven a la carga, aunque ya no pueden llamar vino al zumo de uva fermentado que producen. Creo que se llama Gik, su nombre comercial, y supongo que, de momento al menos, así se seguirá llamando. Espero que la denuncia y todo lo que ha venido después no frustre la aventura, que me parece fantástica. Venden las botellas por internet al precio de 8€, y lo envían a 25 países, desde Alemania o Francia hasta Estados Unidos o Malasia.

Traigo este asunto aquí porque ilustra a la perfección alguna de nuestras taras más odiosas. La administración dice estar muy interesada en que surjan emprendedores (o sea, empresarios con nombre vergonzante), aunque a la hora de la verdad resulta que montar una empresa es una tarea heróica. Y por si eso fuera poco, nos dotamos de normas, como esa del vino, que sirven, por lo visto en este caso, para que quienes están cómodamente asentados en sus negocios dispongan de la herramienta adecuada para cercenar un proyecto empresarial innovador. La denuncia que condujo al inspector al vivero portugalujo fue anónima, claro, pero nadie concibe que el denunciante no fuera algún empresario o asociación de empresarios del sector vitivinícola muy interesado en que el mercado no experimente ninguna convulsión. No vaya a ser que…. Sí, se que se me va a decir que es importante que esté claro qué es cada producto y qué condiciones ha de cumplir, que si el intrusismo, que si la competencia desleal (concepto irónico donde los haya), que si el bien para los consumidores. Muy gracioso todo ello.

La conjetura hoy es que, en realidad, a nuestra sociedad no interesa que haya empresas nuevas, no al menos si esas nuevas empresas suponen algún riesgo para las que ya hay. Y si no les gusta esa conjetura, tengo otra: el vino es del color del vino.

 

Post scriptum: Lo probé en uno de esos actos donde sirven pinchos y bebidas refrescantes y no me gusta el vino azul; es dulzón. Y me siento raro bebiendo algo azul. Pero me gusta que a alguien se le haya ocurrido que se podía ganar dinero haciendo vino azul.

2 comentarios sobre “El vino es del color del vino”

  1. De acuerdo contigo. Me parece una estupidez supina no poder llamar vino a un jugo de uva fermentado. De hecho, ya se distingue entre “vino tinto” y “vino Blanco”. Por que no vino azul?

  2. Hay diversos colores de vino (tinto, blanco (diversos matices de dorado), claro (clarete) y uno portugués que le llaman vino verde), lo mismo que hay diversos colores de uva. Por qué no puede haber vino azul, o morado o anaranjado, o fucsia, siempre y cuando la base de la bebida sea zumo de uva fermentada. A ver si ahora alguien quiere hacernos creer que el vino tinto tradicional solamente lleva zumo de uva, con todos esos olores, matices y sabores que tienen las diferentes marcas y bodegas, lo cual quiere decir que algo más que vino lleva tan exclusiva bebida. Que no se las den de tan puristas. Lo que pasa es que para comercializar vino, tienes que pasar por el aro (no por Haro, jajaja), y pertenecer a las diferentes denominaciones de origen que se han inventado los que manejan estos negocios.

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