Cambio de aires.

Nuevos aires merodean el blog. Aviso que este post va más enfocado a los lectores más habituales del blog, a los que podría nombrar uno a uno (no es el marca), pero no lo haré. Este final de año ha coincidido con el final de un periodo de pruebas, test y reflexiones… y este año nuevo comienzo con ilusiones nuevas/retos/enfoques.

Para los que me conocéis más en persona, sabéis que en octubre nació Peio, segundo heredero de mi imperio de bicis, zapatillas, hierros y mierdas deportivas. Algo que ha sido un elemento más a tener en cuenta en la toma de decisiones. Si cuando nació Jon me planteé dejar el triatlón de larga distancia, el ultra fondo y tal… con Peio aquí tengo todo mucho más claro.

El triatlón distancia Ironman, las carreras a pie a partir de la maratón y este tipo de cosas que hacía, requieren muchas horas (por si no lo sabíais), hay Youtubers que lo hacen en 2 semanas, pero yo no puedo o no me gusta. No solo requieren muchas horas de entreno (esto es lo menos importante), requieren estar al 100% en esto: descansar, planificar, comer bien, dormir por la noche… anteponer en ocasiones el deporte a otras cosas. Y yo a eso, ya no estoy dispuesto, aunque pudiese (que no puedo). Creo que he hecho lo que tenía que hacer y cuando he querido hacerlo y ya estoy cansado. Han sido muchas pruebas en poco tiempo, desde 2008: 5 Ironman, 4 ultras, 6 maratones, medios ironman ni sé, 24h corriendo, pruebas de ciclismo por etapas, Campeonatos de España de ciclocross, cross, atletismo en pista… Ya no me llena.

Con la llegada de Jon bajé de distancia. Pensando que con menos entreno rendiría igual (algo no difícil dadas las expectativas). Pero no fue así. Y lo más triste es que ni me divertía. Han sido dos años no muy productivos. Entrenaba para corta: no rendía en corta y no disfrutaba en larga. Con las dos excepciones de Lesotho Ultratrail y las 24h de ChiangMai.

Sabiendo lo que “me se” venía encima, desde octubre empecé a probar ciertas cosas. La primera cambiar de equipo de triatlón al RCTri, equipo capitaneado por el mejor triatleta nacional (y punto) Richard Calle, necesitaba cambiar de aires. La segunda volver a sacar los kimonos de la bolsa, volver al Judo y probar el brazilian Jiu Jitsu. Y tercero montar un gimnasio en el garaje. Con estos tres cambios he encontrado un equilibro que estaba buscando, creo, quién sabe. Lo bueno de este nuevo enfoque de combinar deportes de lucha, triatlón y trabajo de fuerza, lo que busco es una mejor versión de mi mismo (plano físico) y seguro que llegará la diversión. Sabiendo que nuca voy a correr como lo hacía antes, que no voy a hacer judo como antaño… pero por otro lado puedo hacer muchas cosas que me llenan. Y lo más importante: lo puedo conciliar.

Si has llegado hasta aquí, cosa difícil, pensarás: y para que cuentas esto, te crees que la gente lo estaba esperando? que es como cuando se retiró Induráin? Ni mucho menos, solo que puede servirle a alguien, y por otro lado advertir al lector que ya no leerá determinadas historias. Ni más ni menos. Seguiremos con historias de superación, trabajo y esfuerzo…orientados a otros deportes quizás, no lo sé… 

Os dejo una de las cosas que me motivan bastante, la comunicación. Programa del viernes de Tele 7.

 

Publicado por

Iker Martín Urbieta

Deportista a media jornada.

Contacto: iker.martin@gmail.com
Follow me: @ikermu21

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