El agua de Bilbao. La ría del ocio o del negocio.

Es cierto que no me gusta entrar en estos temas “polémicos” y según ha ido avanzado la historia del blog han ido a menos, pero es que este tema lo han dejado botando y había que chutar. No se trata de nada más que, nadar en la ría de Bilbao sí o no… Antes que nada decir dos cosas: los más importantes y las verdaderas víctimas de esta historia son los deportistas (luego diré porqué no pongo triatletas ahora) que no se nos olvide, los que han estado enfermos son ellos y a ellos habría que darles explicaciones (si las hay). La segunda, voy a tratar desde mi punto de vista (opinión personal) la gestión de los acontecimientos surgidos a raíz de que las personas que enfermaron por nadar en la ría o no. No de la propia ría, si no de la gestión de la información y de la gestión del propio incidente. Paso a exponer cosas que a mi modo de ver son “raras”.

Por situar al lector menos familiarizado con el asunto. El 23 de junio salta la noticia de que varios triatletas han sido hospitalizados, alguno grave, por una enfermedad denominada: lepteroris. No me expando más, tienen la nota aquí.

Se señala como factor de riesgo el triatlón de Bilbao del 20 de mayo. 20 de mayo-23 de junio. Un mes. Es cierto que hay un periodo de incubación, pero según las declaraciones de los triatletas, ahora ya si podemos decir triatletas ya que según el comunicado lo han contraído muy probablemente en el triatlón de Bilbao, empezaron a sentirse mal al de pocos días. No está de más aplicar el principio de prudencia, analizar, ver… pero por esa regla de tres, no redactas un comunicado así. No está balanceado. No olvidar lo dicho al principio: la víctima no es la prueba, son los triatletas. En ese mes, ola de calor mediante, he visto nadar, hacer padel surf (campeonato incluido), canoas… a niños, excursiones, despedidas… Pero si hay una bacteria así?, qué hace esa gente? Sabemos si el día de la prueba estaba esa bacteria en la ría, se hicieron análisis (ese día digo), se han hecho análisis alguna vez?

Tras el comunicado, empiezan los despropósitos (iba a decir circo o show, pero es que compañeros lo han pasado mal y no es para bromas). Estaba en cuestión la ría… el maná del turismo del nuevo Bilbao. Un tema más controvertido que los fichajes en el Athletic. Se puede nadar en la ría? Está la ría sana? Hemos vendido que la regeneración de Bilbao pasa por la limpieza de la ría y tenemos a un triatleta ingresado y alguno más a punto de ingresar? (y no quiero entrar en otros sucesos de otros años). No es un tema trivial, la ría es motor de muchas actividades, se hablaba de hacer una playa. La ría es imagen, es dinero y es política. Y por eso se ha gestionado tan mal, porque hay muchos intereses.

Me choca, que se de por hecho que los triatletas se infectaron en la ría. Yo mismo en privado o en este blog que no deja de ser un mero espacio de reflexión personal, pienso que lo han contraído ahí o que al menos tiene toda la pinta. Pero no me atrevería a decirlo con esa rotundidad. No se sabe seguro… porque no hay análisis, no hay registros y no hay pruebas… Y si las hubo el día de la prueba y no se hizo nada, ya esto es muy grave. A raíz de este trágico accidente, hemos movido un árbol que estaba lleno de manzanas, muchas podridas. Quién autoriza a una empresa a realizar una prueba deportiva? Se ha hecho la prueba sin autorización? Supongo que no, diría que seguro que no. En virtud de qué se ha dado el VB? a ojo, metiendo el dedo y probándola? pues sí, se puede nadar, o no, parece oscurita.

No será, que la imagen de la ría llena de triatletas es una foto que nos llena de orgullo y satisfacción? Y esa foto había que tenerla sí o sí. No lo creo, aunque a veces lo parecía. Digo el triatlón como las travesías, los partidos de waterpolo o los acuatlones. Hubo una época que parecía que había que hacer de todo en la ría, menos análisis parece. Aún me acuerdo de la primera edición… todos querían salir en la foto.

A raíz del comunicado empiezan las dudas de los políticos… que si yo no tengo competencia, que si yo me bañaría, que yo no me baño ni loco, que no es apto para el baño, que está prohibido… se oyó de todo. A esto voy con la crítica a la gestión. Parece (digo parece porque espero estar equivocado y lo espero de verdad y sin ironía) que el hecho de nadar en la ría o no, ha sido un tema de decisión política. Y no se han seguido los cauces oportunos y además todos han mirado a otro lado, porque interesaba. Algo así como un vacío legal. El Gibraltar de la natación.

Bueno… como colofón a este despropósito, se realizan LOS ANÁLISIS… la bacteria de marras ya no está. Pero hay otras, entiendo que igual de malas. Y tachán: no es apto para el baño, pero que el que quiera puede bañarse bajo su responsabilidad. Ojo… Todo mucho más tranquilo. Es como si ahora en el Tour no cortan el tráfico y dicen: oye cuando llegues a un cruce si viene un coche, ándate con ojo, bajo tu responsabilidad. Estoy casi seguro, que si este análisis se hace en otras zonas de natación dará resultados similares más o menos graves. Pero el hecho es que se han hecho aquí y se ha gestionado fatal.

Voy terminando. Agazapado y confesando claramente que no tengo ningún interés ni a favor ni en contra de: nadar en la ría, el ayuntamiento, las diputaciones, el gobierno vasco, la federación española o vasca… que me da igual todo eso, salvo la salud de los compañeros… he visto comportamientos rarunos. A saber: se ha visto que hay un colectivo que le tenía ganas al triatlón de Bilbao, por lo que sea, ellos sabrán, personalmente no creo que tengan la culpa o dicho de otra manera: no creo que sean tan estúpidos de hacer una prueba sin el consentimiento de….. y esto es lo importante. Otro grupo de interés ha puesto el ojo en la gestión del alcalde y otros estamentos públicos. Que había que defender el baño en la ría casi por encima de todo: qué hacemos con los que saltan del puente de la Salve, los del Red Bull… que se tiren con la boca cerrada y un mano en la nariz? Las excursiones de niños en la ría?. Lo que estoy seguro es que se ha sido mucho más estricto (gracias) con el tráfico en el sector ciclista que en la natación.

Normalmente estas historias acaban con una moraleja, después de todo este lío, al menos hemos aprendido que…nada, no hemos aprendido nada, porque estamos peor. Qué hubiese pasado si el chico que estaba grave hubiese muerto? de quién es la culpa? de él, seguro que no. Y no me vengáis como he oído: y si le muerde un tiburón de quién es culpa? la diferencia entre negligencia y accidente no es tan fina. No es lo mismo resbalarte y caerte, a que no se controle el tráfico y un camión te pase por encima.  Y ahora qué? Las pruebas que han invertido en disputarse en la ría porque parecía que todo estaba correcto, ahora qué!!!! A ver si nos hemos tirado a la piscina y no había agua.

Esto no deja de ser mi opinión personal. He intentado ser lo más objetivo posible, pero me es imposible, dado que yo podría ser uno de los infectados. Soy el primero al que le gustaría que el nadar o bañarse en la ría fuese algo cotidiano. Pero solo si se puede. Si no, es utilizarnos para sacar la foto, ir a fitur o donde corresponda y vender una cosa que no es.

La medalla finisher y la gestión de la derrota.

Hoy va un post de psicología de garrafón, quedan avisados. Y si me apuran para el target que creció más cerca de Oliver y Benji que de La patrulla canina.

Una de las ventajas de practicar muchos deportes (de manera compulsiva) y hacerlo (por deformación profesional) con la mente abierta, es que obtienes pequeños análisis de la situación que en estos deportes se vive. Las diferencias entre el mundo del triatlón: entiéndase aquí, maratón, marchas btt, runners… y el mundo de los deportes de lucha, es palpable. Hoy trataré solo un aspecto, la gestión del fracaso y sus derivadas.

Uno de los aspectos que más me gustaban del triatlón era que siempre se ganaba, siempre y todos? Bueno si esto lo lee mi mujer dirá que no, porque siempre acababa enfadado. Pero el 99% de los “finisher” habían ganado. Bien porque su objetivo era terminar, bien porque le han ganado al del club, bien porque han mejorado el tiempo del año pasado, bien…. Esto no pasa en un deporte en el que te enfrentas a otro y solo uno gana. O ganas o pierdes. Y te ha ganado una persona, no una carrera. Una persona con nombres y apellidos, no una situación.

Con el paso del tiempo y mientras corría en soledad me he dado cuenta que esto es uno de los atractivos del triatlón/running… Cada sábado te regalaga una oportunidad de llevarte un premio moral. Un refuerzo. Como el que está a régimen y se come un helado a escondidas. Estaré puteado en el curro, pero ojo: hoy he mejorado mi marca 1minuto. Psicológicamente esto es muy positivo, salvo que bajes tanto el listón que la autocomplacencia se apodere de ti.

En un combate de judo no pasa eso… tú puedes entrenar como un animal, tener tus tácticas, tus técnicas… pero luego viene uno mejor y para casa… no hay medalla finisher. No vale con lo de: al menos he acabado. Esta gestión de las emociones es algo que hay que trabajar. Incluso se pueden gestar miedos, no quiero que me toque este luchador porque siempre me gana… En cambio tú puedes decidir no correr el triatlón de Zarautz porque el puerto de Aia es muy duro…

No digo que sea ni bueno ni malo, ni mejor ni peor… simplemente es algo que he observado y que al salir un poco de la burbuja del triatlón (nunca mejor dicho) me he dado cuenta. También es un punto a favor de entender que proliferes tantos corredores de mediana edad. Es más balsámicos acabar con el reto de correr la Herri Krossa que apuntarte al campeonato de pádel y perder todos los partidos 6-0 6-0. Una humilde deducción, seguramente errónea, es que te tiene que gustar mucho el pádel para seguir…Te tiene que gustar mucho jugar, ya que cada vez que juegas pones de manifiesto tus miserias y virtudes (lógicamente) y esto a veces es duro.

De vez en cuando soltaré alguna reflexión. A parte que creo que puede aplicarse a otros ámbitos de la vida.

 Nadal de marca blanca

Volvemos a la carga, campeonato de españa de veteranos de judo.

Ni estaba muerto, ni estaba de parranda… hace tiempo que no dedicaba tiempo a este blog. Las razones son dos y muy sencillas: no tengo mucho tiempo y mi actividad deportiva no ha estado enfocada en el marco del running-triatlón, etc etc… Pero aunque sean pocos, hay gente que sigue o seguía este blog, y aunque solo sea por estos o porque simplemente me apetece, es momento de retomar la actividad…

Dejábamos esto hablando del duatlón de Sopelana. La carrera fue buena (quedé entre los 5 últimos o así). Contento por volver a competir, por ponerme el mono, por hacer transiciones… pero siendo muy realista y sabiendo que no tengo la cabeza en esto. Poco después corrí la carrera de montaña de Arrigorriaga, la corta y nocturna, mejores resultados y muy satisfecho por el trabajo hecho y más sabiendo que no tenía la cabeza ahí. ¿Y dónde tenías la cabeza? En este fin de semana, en el Campeonato de España de Judo Veteranos.

Desde que nació Peio (Octubre) ya vi que aunque quería y que me gustaba mucho el triatlón, ya no tenía ni fuerzas ni ganas de afrontar otra temporada al “100%” pensando en cloro, bici y zapatillas. Son diez años y estoy saturado, saturado porque uno de mis problemas es que me vuelco mucho y eso me desgasta.

Paralelo al crecimiento de Peio, crecía el uso del kimono y los entrenos en el tatami. Primero un poco, luego un poco más…para acabar desde semana santa muy focalizado en la prueba del sábado. Lo he ido simultaneándolo con el jiu jitsu brasileño, algo que me ha servido mucho.

Después de 15 años, había que volver con un campeonato? pues seguramente no. Pero yo soy así. No sé hacer las cosas en bromas y como estoy acostumbrado a la derrota, no me preocupa volver con un rotundo fracaso deportivo. Ya que sería solo deportivo, porque en lo personal estoy muy satisfecho. Excusa de mediocres. Vuelvo en la categoría de -66kg, lejos quedan los -60kg pero cerca quedan los 76kg que pesé el lunes después de las vacaciones de semana santa. Había que volver a entrenar duro, retomar las rutinas, pero sobre todo… entrar en la categoría.

En este tiempo también he aprovechado para matricularme y así poder ejercer como Entrenador personal y experto en nutrición deportiva. Es algo que siempre me ha gustado y que me gustaría saber más y ayudar a quien le pueda interesar.

Espero retomar el blog con más asiduidad. De momento les dejo el programa del viernes en Tele 7 con consejos para los que se inician en triatlón:

Septiembre el mes de los compromisos… o no. Triatlón TV.

Septiembre suele ser la época de los buenos propósitos, de las buenas intenciones… no pasa nada si no los cumples, en diciembre tendremos otra oportunidad, con el cambio de año. Como la elección de un “gobierno”. Yo el 31 de agosto a las 23:50 me fumé cuatro cigars y a las 24:01 lo dejé, por lo que ya he cumplido. Me queda un año sin presión.

Dicha esta chorrada, para mi septiembre es uno de los meses más importantes del año. Creo que si eres deportista, muchas veces los años van de septiembre a julio. Es un mes en el que conviene meter algún cambio para evitar que no parezca otro año más…época de planificar, de organizarse, de, de… pongan aquí lo que quieran. En mi caso concreto, para los que sigan el blog con cierta asiduidad, a nivel deportivo tampoco podría afirmar que ha sido un año septiembre-julio. Entre que me medio lesioné en febrero, luego estuve lanzando, luego con mi situación personal tampoco puedo planificarme bien…creo que llevo una larga pretemporada de 3 años aproximadamente. Tampoco me preocupa mucho porque algo he competido (y lo seguiré haciendo), pero si que es cierto que la ausencia de una buena planificación imposibilita cualquier objetivo. No puedes estar toda la vida improvisando o haciendo una época de volumen y cuando llega la época de afinar y meter series, no hacerlo… o peor hacer series sin hacer una buena fase volumen…

Creo que en esta vida, la clave es la adaptación. El que no se adapta acaba loco. Y dicho sea de paso, tampoco creo que a estos niveles (de edad y físico) sea malo tener un nivel de entreno medio, con un compromiso medio y evidentemente con un nivel de competición bajo, pero que nos permita competir en varias disciplinas, en varias modalidades y llevar una vida “normal”. De ahí que creo que el modelo por el que me decante para este 2016-2017 y el que recomiendo a personas con mi perfil (cierta edad, compromisos familiares, laborales…) entrenar las tres disciplinas del triatlón, con cierta asiduidad, que estén más o menos balanceados, tratando de mantener un nivel medio que con unos meses de ajustes previos antes de la competición te permita competir con cierta dignidad.

Esto no es más que una opinión personal, sin ninguna base, únicamente la experiencia, que vale lo mismo que la de cualquiera de ustedes. Yo he probado la otra opción, centrarse en un foco, dedicar el poco tiempo que tengamos en una disciplina y ver qué tal va. A mí por ejemplo no me va bien, pero claro me gustan muchas cosas, me gusta mucho competir, me gustan mucho muchos deportes. Y con un entrenamiento muy focalizado nos cuesta rendir en otras, lógico: no es lo mismo preparar un 1500m y tratar de correr una maratón… Creo que si nos decantamos por esta opción, es mejor ir a una distancia intermedia, si preparas un media maratón (por ejemplo) te puedes mover por distancias más cortas y un poco más largas. Sin pretender ser experto en ninguna, pero con más “éxito” que yendo a más cortas.

Lo que si varía respecto a otros años, es el nuevo programa o mejor dicho, nueva orientación de Correr no es de cobardes TV. Rotamos un poco hacia el triatlón, espero que os guste,

Constancia Vs Sacrificio

Muchas veces leo que la clave de conseguir “algo” en el deporte (sea cualquiera que sea) es la constancia. Que hay que ser constante. Páginas y páginas de revistas “especializadas” en running, triatlón… que no son pocas ya, hablan del valor de ser constante. Incluso esas cuentas en redes sociales de motivación de garrafón: constancia. Yo creo que no, la clave es el sacrificio.

He llegado a esta conclusión con el ensayo error, el método de análisis de los poco instruidos, como soy yo. Cosas que se pueden obtener con pruebas médicas o de rendimiento, yo las obtengo chocándome contra un muro. Además de una experiencia y de analizar y/o leer biografías.

Con la constancia se consigue tener unos hábitos y un cierto nivel. Pero con el sacrificio es cuando se obtienen resultados, sea cual sea (bajar de 50min en un 10.000 o acabar un Ironman o ganar una medalla olímpica). Tú puedes tener el hábito de correr todos los días pero si no te sacrificas, simplemente acumularas kilómetros, llegará un punto en el que no mejores. Serás muy constante pero no serás mejor. En otra etapa de mi vida, cuando hacía judo, llegué a la misma conclusión: yo iba a entrenar todos los días (cuando digo todos, es todos) pero siempre peleaba con gente de igual o menor nivel. Era muy constante. Llegó un punto en el que era capaz de estar todo el entreno a un alto nivel, pero era engañarse. Cuando empecé a entrenar con gente mejor que yo, no aguantaba ni la mitad del entreno, los dolores cuando acababa de entrenar eran enormes… me estaba sacrificando. Salí de mi zona de confort y mejoré. Y paradójicamente descubrí que esa zona de no confort, la del sacrificio es la única que me gusta. Como dice mi mujer, es que a ti te gusta pasarlo mal (tampoco creo que sea eso).

Todo esto viene a colación con mi última etapa en el blog (para los dos o tres que lo sigan) y la que espero que venga. Cuando acabo el Ironman de Frankfurt en 2012 había llegado a una cota de sacrificio relativamente alta. En marzo estaba en un estado de forma asqueroso y en julio había obtenido mi mejor marca. De marzo a julio hubo sacrificio. Ese sacrificio conseguí alargarlo hasta el ultratrail de Tenerife y la Andalucía Bike Race, casualidad mis tres mejores carreras (no creo que fuesen casualidad).

Con la llegada de Jon cambié ese sacrificio por la constancia. He entrenado todos los días que he podido, yo no miento. Pero no me he sacrificado como lo hacía antes. Bajé de distancia para entrenar menos tiempo, todo por no sacrificarme. Dejé el triatlón por no nadar, por no sacrificarme. Dejé de salir en bici temprano para poder dormir, por no sacrificarme. Entrenaba pero no daba el 101%. Y cuál es el resultado? que aunque ha sido la etapa a nivel personal más feliz de mi vida, a nivel deportivo y salvo por las 24h de Tailandia (que me costaron un huevo) han sido tres años de mierda. 

Es por esto que prefiero tener resultados mediocres, pero con sacrificio, que seguir siendo constante y no disfrutar. Sin más, son reflexiones que le surgen a uno.

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