El futuro de la caza. Perspectivas ¿alentadoras?

Los máximos representantes cinegéticos Sarasketa, Iturmendi e Iker Hidalgo recalcan la necesidad del respaldo de todos los cazadores en los próximos años

COMO ya adelantamos, el club de cazadores Bilbur, con motivo de su 25º aniversario, realizó una interesante mesa redonda en Bilbao bajo el título El futuro de la caza. Perspectivas ¿alentadoras? en la que participaron los principales representantes del ámbito cinegético, como el presidente de Adecap y de la Oficina Nacional de la Caza, Juan Antonio Sarasketa Leguina; el presidente de la federación autonómica de caza de Castilla y León, Santiago Iturmendi, además del presidente de la federación territorial de caza de Bizkaia, Iker Hidalgo; acompañados por Magdalena Iturmendi, cazadora y experta en planes cinegéticos.

Aunque el plantel, de auténtico lujo, hubiera sido para un lleno abrumador, apenas unas docenas cazadores, la mayoría socios del propio Club Bilbur, respaldaron un encuentro cercano que dio pie a preguntas sobre los principales temas que inquietan al colectivo. Entre los asistentes e invitados, junto al presidente de Bilbur, José Luis Nuñez, y el vicepresidente, Javier Zorriketa, y diversos directivos, estuvieron aficionados y personas inquietas e interesadas en el encuentro como el presidente de la Federación de Burgos, José Antonio Calzada; el biólogo y periodista Julen Rekondo, el exarmero bermeano Antón Goikoetxea Kurtzio, o Alejo Mendizabal, expresidente de la sociedad de Caza y Pesca de Mundaka, entre otros.

Así, Iker Hidalgo abrió plaza recordando que cada año 16.500 vizcainos sacan la licencia en el territorio, antes de recordar las dificultades que encuentran para gestionar bien el corzo en Bizkaia o los problemas que tienen con los daños causados por el jabalí y que pagan los cazadores. Iker solicitó que los cazadores estén unidos e informados para afrontar los retos que llegarán, a sabiendas que la federación y las asociaciones son buenas conductoras de las preocupaciones de los cazadores.

“El campo te la da y te la quita” Por su parte, Magdalena Iturmendi, valoró los problemas que padecen desde Bilbur, e insistió en desarrollar el mejor aprovechamiento posible de cada acotado, a sabiendas de que la mayoría de los socios son sorderos y la cría de este pájaro se resuelve muy lejos. Magdalena recordó que las poblaciones tienen que estar equilibradas, aunque hay muchísimos predadores, y que “la caza, te la da y te la quita el campo” aseguró. Su padre, Santiago Iturmendi, cifró en veinticinco los años que lleva en tareas federativas, ahora al frente de Castilla y León, antes de hacer una metáfora sobre la situación de la caza menor y la mayor con la casa que tiene cada una. Así, mientras la menor vive en una casa absolutamente deteriorada, sin paredes ni techos, en los que es imposible que se pueda desarrollar y vivir; por el contrario la caza mayor “tiene una casa estupenda” gracias al abandono de los montes y donde han proliferado jabalíes y corzos de forma espectacular en los últimos años.

Iturmendi afirmó que caza y agricultura han de ir de la mano y que, de cara al futuro, “como colectivo tenemos que tener otra actitud. De la caza lo sabemos casi todo y los problemas los solucionamos en la barra de un bar” por lo que pidió a los cazadores que colaboren en los proyectos que están en marcha, y a las federaciones y asociaciones que hagan cosas, olvidando individualismos. “Hay que apoyar a la gente que trabaja por la caza, y es un poco esfuerzo de todos”, resumió.

En ese sentido también incidió Juan Antonio Sarasketa, recordando que la Oficina Nacional de la Caza “ha abierto una puerta a la esperanza” con la próxima reforma de la Ley de Tráfico y los accidentes con animales salvajes, a pesar de los empeños contrarios de alguna aseguradora, y la próxima Ley de Montes, “gracias a muchas personas que arropan el trabajo que se hace a favor de la caza de forma altruista”. Al final, fue una tarde que se hizo corta para resolver todos los asuntos que marcarán el futuro de la caza.

El Club Deportivo de Cazadores Bilbur celebra sus cinco largos lustros de actividad

El Club Deportivo de Cazadores Bilbur celebra sus cinco largos lustros de actividad, formado por vizcainos que acuden a cazar al burgalés Valle de Losa

Bilbao

CORRÍA 1988 cuando un grupo de cazadores decidió crear el Club Deportivo de Cazadores Bilbur, nombre que hace referencia al origen principal de sus socios, Bilbao, y al destino en el que desarrollarán su actividad, la vecina provincia castellana de Burgos. En aquella directiva pionera estaban los Campillo, Zorriketa, Núñez, Pindado y Menchaca, para gestionar entonces las más de 30.000 hectáreas de acotados, con un elevado número de socios y tres guardas propios para un club que poco a poco iría definiéndose de cara al futuro. Así, cuando llega el vencimiento iban dejando los acotados que no les interesan, y se van centrando en el Valle de Losa con un menor número de socios para poder gestionar el club y los acotados de una manera más adecuada. En la actualidad, Bilbur cuenta con 65 socios y siete directivos que gestionan la caza en nueve pueblos del cercano Valle de Losa, a menos de una hora de coche de la capital, y que totalizan unas 9.500 hectáreas. También tienen una línea de pase con treinta puestos de paloma y zorzal en Peña Angulo, aunque las preferencias de sus asociados sean las migradoras; las esquivas codornices en verano y, sobre todo, la becada a finales de otoño y en invierno, siendo la práctica totalidad de los socios sorderos. Las perdices no pasan por su mejor momento y, aunque cuentan con varias salidas anuales, son muy contados los que persiguen a las escasas patirrojas que perviven en el Valle de Losa. Depender de las migratorias determina que luego haya temporadas mejores y peores, sabiendo de la dependencia anual de los pájaros. Así, por ejemplo la última campaña fue muy mala para la codorniz, floja en el pase de palomas y muy irregular en becadas, aunque la entrada de inicios de diciembre pasado propició varias jornadas memorables. La caza mayor, de jabalí y el corzo, llevan unos cuantos años con las mismas cuadrillas.

CLAVE

La receta del éxito de este club deportivo radica en la fidelidad de sus socios, ya que alrededor de un 75% de ellos son “fieles a la filosofía del club, unos cuantos incluso pertenecen a él desde su fundación” asegura su presidente, José Luis Núñez, quien lidera un grupo humano que en cada salida y en cada jornada quiere hacer bueno su sobrenombre de club deportivo, además de mantener una “muy buena relación” con las diversas Juntas Vecinales de aquellos acotados donde cazan, así como con las diversas instituciones burgalesas, como la federación de caza o la delegación territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.