Decepción tras las codornices

LAS generosas expectativas de los cazadores para la media veda de codorniz de esta temporada comenzaron a descender desde el mismo día de la apertura, el pasado jueves, porque en las zonas castellanas más al sur los resultados sí fueron mejores pero ni de cerca los esperados, y en las zonas más norteñas muchos gestores de acotados decidieron retrasar hasta el domingo el comienzo de la caza, al contar con muchas de las fincas de cereal aún sin cosechar. Los extendidos sueños entre los cazadores de que esta podía ser una excelente campaña comenzaron con bastante mal pie, a sabiendas y con la precaución de que quedan muchas jornadas hábiles por delante, y también muchos trigos en pie donde se guarecen unas cuantas codornices que se dejan oír a media luz.

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La Federación de Caza de Castilla y León, tras la primera jornada del día 15, emitió un comunicado con sus primeras impresiones, entre las que destacaban la desigualdad de los resultados, dependiendo de las condiciones de cada zona, reconociendo las “perchas decepcionantes” de sus comunidades más sureñas, sin cobertura para los pájaros. Flojos resultados en Moraña y Ribera del Duero y leve mejoría para Cerrato, Esgueva y Tierra de Campos. Para las provincias más al norte, especialmente Soria, Burgos y León, mostraban sus esperanzas en las zonas sin cosechar y valorando en cualquier caso como mejor en su conjunto la campaña presente respecto a la pasada. Y también ofreciendo un guiño a los crecientes bandos de perdices avistados, aunque sin olvidarse de las prácticas agrícolas perjudiciales para la fauna en un buen año en la parte climatológica.

perro Según Iñaki Elorriaga, afamado criador y adiestrador vizcaino, con varios títulos mundiales deportivos a sus espaldas, en estas fechas el perro se convierte en el auténtico protagonista y quienes cuentan con buenos canes preparados sí que han podido disfrutar de estas jornadas. “Si tienes perros, cazas” recuerda, antes de considerar que “hay codornices para entretenerse” aunque eso sí, muy alejados de aquellos tiempos ya extintos en que resultaba fácil capturar unas docenas de codornices en los primeros días.

El balance que realiza Elorriaga por territorios en base a las opiniones recabadas entre sus conocidos cifra en más de la docena de capturas en la apertura al sur de Burgos, al igual que en la riojana Hervías, y alguna más en zonas próximas a la capital burgalesa, resultados que luego bajan para el fin de semana pasado. En Palencia, muchas zonas por cosechar y capturas en torno a la media docena y en León poca codorniz en general. Datos que corroboraba la prensa local, similar a lo ocurrido en Zamora ante la escasez de aves. Más cerca, en La Rioja, también se registraron resultados muy dispares aunque en general mucho mejores que los nefastos de la temporada anterior. Si en Rioja Baja la temporada apenas ha habido codornices, en zonas próximas a la capital el número de efectivos recuperaba las cifras de hace cuatro o cinco años, al igual que en la llamada Rioja Alta, en Haro, Briñas o Anguciana, aunque también con bastantes campos sin cosechar por el retrasado cereal.

En otras zonas más al norte de la provincia de Burgos, muchos acotados retrasaron la apertura del jueves 15 al pasado domingo 18 en espera de la llegada de cosechadoras. Había pueblos enteros, como en el próximo Valle de Losa, en las que apenas el 40% de los agricultores había recolectado su cereal. La apertura del domingo, salvo casos puntuales, fue desastrosa y a partir de las 9.00 de la mañana se dejaron de oír las detonaciones. El martes mejoró, poco, el panorama, al descender las zonas de trigo sin cosechar. Así que para los días que aún quedan por delante solo resta confiar en los movimientos propios de estas aves y que las enfardadoras dejen algo de refugio para este pájaro, así como para los pollos que se han dejado ver. Desde luego, la excelente campaña de codorniz que se presumía no está siendo tal.

A vueltas tras las codornices

LA jornada de apertura de la media veda de codorniz no fue buena, aunque tampoco llegó el desastre histórico que algunos vislumbrábamos. Porque el pasado día 15 hubo codornices que, aunque en menor cantidad con respecto a otros años, dejaron la puerta abierta a la esperanza del futuro movimiento de algunos asentamientos provocados por la intensa sequía que padece la meseta y el adelanto de las cosechas. La inclemente presencia de las enfardadoras sigue levantando ampollas pero, a pesar de todo, parece que sigue habiendo codornices en sus lugares más tradicionales.

Volviendo a la apertura, al sur de tierras alavesas, el criador y adiestrador zornotzarra Iñaki Elorriaga comenzó la campaña de forma similar a otros años, aunque quizás con algunas capturas menos, con poco más de la docena en su haber; eso sí, siempre abatidas de una forma obligatoriamente “reglamentaria”, a perro puesto y con el compañero a patrón. Y las novedades que le llegaban eran de capturas por debajo de la decena de aves, mal en la Bureba, y destacando la sequía que ha llegado a cegar manantiales y fuentes en su zona. También su preocupación por las perdices y los síntomas de que no han criado bien este año, al encontrar pocos pollos o alguna pareja con tan solo un par de crías.

Además, las noticias que llegaban de La Rioja eran peores, con ausencia de la pequeña cotúrnida en demasiadas zonas acotadas en una tendencia que sigue a la baja. En cuanto a la provincia de Burgos, la sequía también le pasa su factura particular. Olvidada la zona sur, en la que hace más de dos meses se cosechó, la mayoría de las esperanzas se concentran de la capital hacia el norte, con resultados desiguales esa primera jornada. Así, Ramón Tijero, gerente de la empresa armera Borchers, constataba el bajón del arranque con su peor cifra de capturas en un estupendo coto cercano a La Brújula, con dos docenas pasadas en las dos primeras jornadas, algo impensable para aquel óptimo entorno.

Excepciones

En los valles más al norte, Losa o Mena, el mejor promedio de nuevo rondaba la media docena de codornices, y bastantes menos al día siguiente, jueves. Por supuesto, siempre con excepciones positivas para algunos afortunados que rozaron la veintena de pájaros. Algo impensable en Valladolid o Ávila, mientras que Soria y sobre todo Palencia o León estaban a la espera de movimientos de pájaros de la montaña.

Pero aún quedan muchas jornadas de media veda por delante y es seguro que las cifras remontarán en diversos territorios con la presumible circulación de estas pequeñas migradoras. Según datos de Fedenca, Fundación para el Estudio y la Defensa de la Naturaleza y la Caza, al año en España se capturan entre 1,3 y 1,5 millones de codornices, números que ha tenido que recordar recientemente el presidente de la Federación de Castilla y León, Santiago Iturmendi, ante un nuevo ataque ecologista pretendiendo prohibir la caza en media veda.

Quien quiera obtener datos de las capturas anuales recogidas por la Junta de Castilla y León, las puede encontrar en su página web, y ahí verá que las capturas cifradas en la comunidad vecina oscilan entre el medio millón pasado y las setecientas mil codornices; esto es, la mitad de las que se capturan a nivel estatal. A ellas habría que sumar las que se capturan en Aragón, cada vez más, Castilla La Mancha y otras comunidades menos proclives como Extremadura, Andalucía, o las mediterráneas. Además de las nuestras, claro, y las vecinas cantábricas.

Hablamos de una especie que se renueva cada año, a pesar de todos los enemigos que le acechan y donde la caza no es de los peores. De hecho, después de recorrer los campos los días 15 y 16, el fin de semana y anteayer mismo hubo capturas donde supuestamente era ya imposible que quedaran pájaros. Pero allí estaban de nuevo las codornices.