Bizkaia amplía el cupo de aves migradoras

El Departamento de Agricultura de la Diputación Foral de Bizkaia, en la orden publicada el pasado miércoles 7 de septiembre, BOB nº 171, que regula la caza de la paloma y zorzales migratorios en las líneas de pase con reglamentación especial para esta campaña, añade al final una disposición adicional para la orden foral de vedas publicada en agosto, en la que establece “un cupo máximo para las especies migratorias de 30 capturas por persona y día”, una medida que celebrarán sin duda los miles de cazadores de a pie vizcainos que no acuden a las líneas de pase tradicionales y que ven cómo se acaba con un cupo de difícil justificación para un territorio cuya caza se basa casi al cien por cien en el pase de aves migradoras en otoño e invierno.

Toca felicitar al departamento dirigido por la diputada Irene Pardo, al hacer así más cabal y justa la caza en Bizkaia también para los que por un motivo u otro no acceden a los puestos reglamentados, donde no existe limitación de capturas aunque sí una reglamentación estricta de control y de partes de capturas que deben formalizar con el ente foral. Siempre habrá quien no se contente con las treinta piezas, pero el salto dado respecto a la legislación existente hasta hace unas semanas, supone una más que evidente mejoría.

Un hecho habitual de la caza en Bizkaia es que durante los contados días que “hay pase”, sobre todo de malvices o zorzales, y también de torcaces, sobre todo a finales de octubre y primeros de noviembre, empuja a que muchos cazadores salgan al monte sin contar con un puesto asignado, a recorrer o bien ponerse en zonas de querencia y de paso de estas aves en su migración hacia el centro y sur peninsular.

Ello propicia que esos días en ciertos sitios algún cazador llegue a las diez malvices capturadas en pocos minutos al alba, y por tanto el cazador deba retirarse y dejar de cazar al contabilizar diez capturas, cifra a todas ridícula al hablar de zorzales, e incluso de palomas torcaces. Por supuesto, hablamos que el fin de todas las capturas es acabar cocinadas sobre una buena mesa, si es compartida mejor aún, en un proceso en el que quedan prohibidos, fuera y dentro de la caza, cualquier artilugio digital o casete capaz de atraer de forma engañosa a estas aves hasta el alcance de las escopetas más desalmadas e ilegales.

TOPES. Hay que remitirse al año 2004 para recordar la doble bofetada que recibían los cazadores de a pie vizcainos al ver cómo se les prohibía cazar los viernes, y llegaba en el artículo 4 de “Protección a la fauna en general”, el texto que decía “debido a la necesidad de evitar capturas abusivas en los periodos de olas de frío, en la que por las grandes concentraciones de aves que se producen y las circunstancias extremadamente favorables para su captura, podrían llegarse a cifras muy altas de ejemplares abatidos, que ocasionarían notables riesgos para sus poblaciones, se establece un cupo máximo de capturas para toda la temporada, de 10 piezas de caza total por persona y día”. Qué tendrían que ver los abusos de contados personajes con el irrisorio cupo para todos los vizcainos. Como ejemplo, en Andalucía cuentan con un protestado cupo de 35 zorzales al día, por no hablar de las sonrojantes tiradas de palomas y zorzales por otros lares hispanos. Estas páginas han denunciado cada temporada este cupo, la última el pasado 11 de agosto, hasta al fin poder reconocer su justo mérito al ente foral.

Claro que nunca llueve a gusto de todos, y la orden para los puestos con reglamentación especial se publicó con retraso, el pasado día 7, tan solo dos días antes de que acabara el plazo para entregar las solicitudes, el 9, una semana antes del primer sorteo de mañana, 16 de septiembre. Esta modalidad durará entre el 25 de septiembre y el 30 de noviembre, en los casi mil quinientos puestos habilitados para la caza de aves migratorias en Bizkaia.