La malviz, protagonista forzosa

SALVO entre los cazadores del norte peninsular, donde el paso de las aves migradoras resulta ser la única alternativa cinegética durante toda la temporada de caza, en poco más de dos décadas a nivel peninsular el zorzal o malviz ha pasado de ser un pájaro que rara vez se merecía gastar un cartucho a convertirse en el protagonista indiscutible de muchos parajes donde incluso se ha convertido ya en la principal pieza de caza menor. El progresivo declive de la perdiz, junto a los altibajos de liebres y conejos, han propiciado el paulatino pero inexorable giro de muchas escopetas hacia la más pequeña de las especies cazables a nivel estatal. Un importante contingente alado, cifrado en varios millones de ejemplares, que llegan desde tierras europeas durante estas semanas y cuya captura se prolongará al menos hasta enero o incluso finales de febrero.

En Euskadi, para los cazadores más modestos que no cuentan con perro, la malviz es la pieza principal de caza durante toda la temporada. Bien desde puesto reglamentado, en zonas querenciosas sin regular o cazándola al salto, resulta ser la base de toda su actividad cinegética, enriquecida por los dos o tres días contados de palomas torcaces que llegan por estas fechas con vientos del sur, y a los que ocasionalmente luego pueden sumarse, por delante de los temporales de frío europeos, otros pájaros como avefrías, agachadizas y ciertas especies de acuáticas. Y poco o nada más, porque para cazar la sorda en Bizkaia es obligatoria la compañía del perro. Quien tire a una becada sin perro o le dispare desde puesto, puede llevarse una desagradable sorpresa. Y no solo por la propia legalidad, sino porque hasta entre los propios cazadores existe una campaña denominada Stop esperari impulsada por Adecap Gazteak y el Club de Cazadores de Becada en contra de esta prohibida modalidad de caza, hecha a traición.

Tipología

Volviendo a las malvices, las más abundantes son las comunes o del país, que incluso crían en la franja cantábrica, pero cuyos efectivos suman millones cuando llegan desde Europa. Le siguen, en abundancia, los zorzales alirrojos, algo más pequeños que los comunes y que llegan desde los países más al norte de Europa, como los países bálticos o Islandia. Menos abundantes aún son los zorzales reales, o dúrdulas, como se les llama por estos lares, pájaros más corpulentos que los dos anteriores a los que les delata su capirote de color gris ceniza. Y el más grande de los zorzales es el charlo, cuyo reclamo carraspeante le delata desde bien lejos. Aunque es un ave sedentaria en nuestras latitudes, sobre todo en los bosques de roble, muchos ejemplares más llegan antes del invierno desde el centro y norte europeos. Los dos zorzales más grandes en tamaño, el real y el charlo, son muy sensibles a las olas de frío y los inviernos duros.

Respecto a cuándo llegan, las primeras malvices comunes se retrasaron respecto a estos años anteriores pero comenzaron a verse en la tercera semana de octubre. Los vientos del sur depararon algunas buenas mañanas malviceras en las zonas de costa, aunque luego no todos los pasos de interior disfrutaran de su llegada. Los primeros zorzales alirrojos se dejaron oír aunque de una forma contada y a alturas muy considerables. Luego, los sucesivos cambios de tiempo frenaron la entrada de estas pequeñas aves y de todo el pase en general, incluidas las palomas torcaces. Pero después de unos cuantos días sin pájaros, de repente volvieron a cruzar nuestros cielos.

Si los óptimos para este trasiego aéreo son vientos del sur o norte, o incluso este, anteayer con noroeste en zonas interiores de Gipuzkoa hubo un chaparrón de malvices, mientras no llegó nada a Bizkaia. Otra de las virtudes de esta pequeña viajera. Así que a vigilar vientos y cielos que aún quedan buenos días de pase de malvices por llegar en estos días de noviembre.

Recta final de la temporada de caza

La época navideña tampoco ha dado tregua a los cazadores vascos, que prosiguen con más pena que gloria en sus salidas durante estas últimas semanas gracias a la práctica inexistencia de aves migratorias por nuestros lares. Apenas alguna becada muy contada y más resabiada para estas alturas del calendario cinegético, y casi ninguna malviz ya en jaros y arbolados, de las únicas especies cazables que quedan para los vizcainos.

Es lo que tiene, para bien y para mal, hallarse en una zona de paso entre el continente europeo y la Península Ibérica. Solo queda conformarse, mientras por otras latitudes hispanas se puede cazar casi a diario estas mismas especies en zonas donde se encuentran más o menos asentadas. Aunque tampoco parece que por pagos castellanos, extremeños o andaluces la densidad sea la similar a otras temporadas.

invierno La razón principal que se esgrime en los diversos foros es que todavía no ha llegado propiamente el invierno a Europa. Quienes han visitado en estas pasadas fechas festivas países como Alemania, por ejemplo, aseguran haber visto muchos zorzales y palomas ante la ausencia de nieve o de grandes fríos propios de esta época. Una situación que se repite asimismo en las zonas y países más al norte, como Polonia, Rusia o los países escandinavos o bálticos.

Los pájaros, al haberse retrasado la llegada del invierno y sus rigores, a través de las grandes nevadas y de temperaturas de muchos grados bajo cero, tampoco han realizado su viaje migratorio al sur. El viento sur de anteayer martes en Bilbao, con temperaturas de 16º en la costa a comienzos de enero dan pista de, cuando menos, el retraso de las estaciones. En Berlín, las predicciones para esta misma semana oscilaban en mínimas de dos a cinco grados, y máximas de seis a ocho, con lluvias débiles para sábado y domingo. Días suaves para la capital germana.

temporal A los aficionados les queda la esperanza de contemplar esta situación en positivo, esto es, que todavía algún temporal fuerte de nieve y frío pueda empujar a las muchas migratorias que no nos han sobrevolado a realizar su viaje en las próximas semanas dentro de este mes de enero. Los cazadores de zorzales, que aunque tuvieron buenas jornadas a mediados de octubre pasado, echan de menos el paso de las malvices alirrojas, y también los sorderos agradecerían la llegada de alguna nueva remesa de becadas, que se dejan ver ya con cuentagotas desde primeros de diciembre. Un mes de “sequía” prácticamente completa que a pesar de todo no ha desanimado a los forofos de la caza con perro y con el recuerdo lejano de un próspero noviembre que sí trajo sordas.

Para los que viajan hasta tierras castellanas en pos de la perdiz roja, en muchos de los acotados ya han terminado la temporada con la intención de que las pocas patirrojas supervivientes sean las que repongan la especie para la próxima primavera. Como siempre, la fiesta va por barrios aunque no parece que haya sido un mal año de perdiz.

cierre Volviendo a nuestras zonas, en Bizkaia la temporada general de caza 2011-2012 acabará de forma general el 31 de enero, aunque para la sorda se prolonga hasta el 12 de febrero en terrenos de régimen cinegético especial, según consta en la orden de vedas del Boletín Oficial de Bizkaia número 151 del 9 de agosto de 2011. El jabalí termina en Bizkaia el domingo 29 de enero.

Gipuzkoa cierra su campaña general también el 31, prorrogando la becada hasta el 19 de febrero con precintos y partes de captura. En Araba la temporada acaba asimismo el 29, y el 5 de febrero el jabalí. En Nafarroa acaban el domingo 29 para las especies de caza menor en general, mientras el jabalí al 26 de febrero. Y quien quiera seguir cazando, en Extremadura podrá hacerlo en puesto fijo hasta el 19 de febrero.