Las torcaces, todavía sin pasar

La entrada de palomas se está demorando esta temporada, a pesar de los fuertes vientos del sur, mientras las malvices poco a poco siguen llegando

El viernes 19 se contaron por Iparralde 50.000 palomas de las más del millón que quedan por pasar Muchos zorzales alirrojos llegaron de forma inesperada la víspera de la apertura, el pasado 11 de octubre

Bilbao

LA temporada de puestos al pase, a torcaces y malvices, comenzó con fuerza justo la víspera de la apertura general, el 11 de octubre, con una inesperada llegada de muchos zorzales alirrojos (Turdus iliacus), los ejemplares más pequeños de la familia de las malvices. Esta pequeña ave, que cría sobre todo en Escandinavia y en los otrora países del Este, además de en Alemania, Holanda, Bélgica, Suiza o la vecina Francia, dio la sorpresa al adelantarse en su paso al zorzal común, mucho más numeroso este en efectivos y que desde esas fechas suele llegar a la Península en mayores o menores movimientos, pero casi diarios, durante esta segunda quincena de octubre.

Las malvices comunes (Turdus philomelos) tampoco han deparado todavía en Bizkaia ninguna jornada de las denominadas como de gran entrada, así que su llegada puede producirse cualquier día de estos, a sabiendas que su tránsito hacia el sur se prolongará durante varias semanas y hasta bien entrado noviembre. Aunque es un pájaro que se reproduce prácticamente por toda Europa, incluyendo Ucrania y Rusia, sus poblaciones oscilan entre los cuarenta y los setenta millones de efectivos, aunque su futuro también esté lastrado, cómo no, con las prácticas agrarias modernas usadas en las últimas décadas.

azules En cuanto a la torcaz (Columba palumbus), sin duda la mayor protagonista de estas fechas, el pasado viernes 18 se registró un primer pase de las aves “azuladas” empujadas por el viento del sur y seguramente por la luna llena de la víspera. Y es que los más veteranos saben que en estos días con los cambios de luna los movimientos migratorios están asegurados, a nada que los vientos acompañen. Y lo que en las cumbres navarras desfavorece, el viento sur, resulta óptimo para que los bandos de palomas bordeen la costa del Cantábrico y aparezcan por cualquier punto de Gipuzkoa o Bizkaia, y luego se adentren en la Península en dirección sur o suroeste, en busca de las dehesas extremeñas y portuguesas.

Los más inquietos acuden por internet a los sitios en las que se informa del movimiento de palomas, siendo la referencia obligada la de palombe.com, en la que se da cuenta de los movimientos de esta ave desde los puestos estratégicos dispuestos en las localidades de Iparralde de Banka, Sara, Arnegi y Urruña. Así, quienes el viernes pensaron que se habían perdido el primer gran golpe de palomas en la pasa, se quedaron mucho más tranquilos al ver que los conteos de ese día 19 de Palombe se cifraron en apenas cincuenta y dos mil palomas en total. Una bagatela respecto a, por ejemplo, las 559 mil sumadas el martes 23 de octubre de 2012, o las 473 mil del lunes 29, también del año pasado. Así que nos queda aún prácticamente toda la paloma torcaz aún por pasar, en cifras totales que durante los últimos años han oscilado entre los más de un millón de torcaces, como mínimo, y los dos millones y medio de palomas, en las zonas más altas de las tablas anuales registradas desde el año 2000. Claro que las palomas torcaces también pasan por el resto de Pirineos y por la costa mediterránea, pero nuestras referencias más cercanas, las palomas que llegarán a nuestros montes, son las que ven desde esa “esquina” de Iparralde y que, según los vientos, irán derechas hacia Nafarroa o se echarán a la costa.

En cualquier caso, las expectativas de la presente temporada siguen completamente intactas a sabiendas de que aún quedan varios días de muchas palomas sobrevolando nuestros cielos. A qué altura pasen es otro asunto, ya que dependerá más de los vientos que traigan de frente, o de cola, y de lo fogueadas que lleguen en su periplo migratorio europeo, lo que las vuelve más desconfiadas si cabe. Aunque con retraso, está claro quedan excelentes días por delante para ver muchas palomas sobre nuestros cielos vascos. La campaña palomera está casi por empezar.

Los puestos de pase, con los días contados

 

EL calendario avanza inexorable por noviembre y los aficionados al pase ya saben que a partir de ahora serán mucho más contados y distanciados los días en que lleguen las migratorias, donde la malviz o zorzal es la pieza más solicitada. Ello repercute también en la actividad de las líneas de pase de reglamentación especial, donde aguardan 1.457 puestos solo en Bizkaia, en las 109 líneas de pase establecidas en 38 municipios del territorio. Cada vez hay más puestos sin llenar porque desde mediados de noviembre deberán concurrir situaciones meteorológicas concretas para que las aves que aún están en Europa decidan cruzar los Pirineos, en busca de un invierno menos hostil que en sus lugares de crianza. Así que las miradas al tiempo ya no sólo serán a nuestros vientos, que también, sino vigilando que en el centro y norte europeos lleguen temporales de agua o mejor de nieve y frío que empujen a las migratorias a viajar hacia el sur. Porque a pesar de la bonanza, en teoría, de estos días pasados, los que han salido al monte han visto que los zorzales brillaban por su ausencia. Los chaparrones del fin de semana apenas dejaron ver una pocas malvices entre chubasco y chubasco, y luego el lunes y martes pasados los vientos del este no trajeron ninguna sorpresa en cuanto a pájaros.

Torcaces

Para estas jornadas, hoy y mañana, en los que se prevén vientos del sureste, los palomeros ya van echando cuentas de que no es muy probable de que aún resten grandes días de pasa de torcaces. De hecho, según los conteos realizados por palombe desde los collados vascofranceses de Arnegi, Banka, Sara y Urruña, este año 2012 presenta el segundo mejor número de avistamientos de lo que llevamos de siglo, con un total de 2.449.624 palomas en un censo que se cerró el pasado domingo día 11. Solo en 2005 se superó esta cifra, con 2.477.468 palomas, y con unos datos que entre 2009 y 2011 no llegaron a sumar el pase de millón y medio de ejemplares. Así son muchos los que ven ya el vaso casi vacío, aunque cualquiera sabe. Los censos se realizan entre el 15 de octubre y el 11 de noviembre, por lo que siempre se pueden quedar muchas palomas fuera de las cuentas. Las que pasan a primeros de octubre, que este año no parece haber sido el caso, y sobre todo las que pasan cuando ya no hay nadie que las cuente, a partir del día 11. Muchos becaderos saben bien lo que es ir con los perros acabando noviembre o incluso a primeros de diciembre y ver durante un par de horas el ajetreo de muchos bandos grandes de palomas cruzar cuando nadie las espera. Otras fuentes apuntan a las condiciones que les dan nuestros vecinos del norte para que los bandos se queden de manera más o menos estable a invernar por encima de los Pirineos, en un estado que siente devoción por la caza y por las palomas en general. Esta retención, a base de campos de cereal sin recoger, se puede ver alterada casi en cualquier momento por un temporal de frío que las empuje a bajar hacia el sur, dando una sorpresa a los valientes que aún aguanten en las líneas de paso establecidas. Porque en general, este sí ha sido un año de ver muchas palomas, pero no tanto de capturarlas. Las grandes bolas de torcaces que han cruzado nuestros cielos, con cierto retraso y en torno a los días 23, 24, primero y luego 29 y 30 de octubre, así como los días 7 y 8 de noviembre, en general han pasado altas, fuera del alcance de las escopetas. Algo similar ha sucedido con las malvices, ya que salvo en contados días y lugares concretos, no ha habido aún un día excelente de pase de zorzales, de esos que parece que riegan Bizkaia de plumas, porque estos pájaros nunca llegan solos. Desde estos días en adelante, son muchos también los que aparcan los bártulos del pase y salen con sus perros detrás de las becadas, que además sí que están entrando. Pera esa es otra historia muy distinta.

La temporada de caza, a pleno rendimiento

 

ESTOS últimos días han llegado nuevos contingentes de aves migratorias, completando las satisfacciones de todos los cazadores, desde los más humildes que cazan en mano a lo que salga, pasando por los puestos, en los que han seguido pasando malvices y torcaces, además de las primeras sordas, cuyas noticias de capturas corren como la pólvora en el seno de este particular colectivo. Por si fuera poco, la apertura del pasado domingo de la veda en comunidades como Castilla y León ha permitido medirse a muchos miles de cazadores vascos con sus perros en pos de las perdices, liebres y conejos, principalmente. La patirroja no pasa por su mejor momento, sin duda, como consecuencia del complicado año de sequía padecido, amén de otros peligros de los que nadie parece querer saber nada, como el envenenamiento del campo, y la propia federación castellana ha hecho un llamamiento para que se cace en función del estado de las especies y de los hábitats. Esto es, con moderación siempre, aprovechando allí donde se pueda y mimando donde haga falta. Pautas que se siguen habitualmente pero que este año toca vigilar aún más.

Pase

Los cazadores de migratorias llevan unos días que no paran. Tras el chaparrón de pájaros del día 24, el jueves pasado unas cuantas malvices y algunos bandos rezagados de palomas animaron un fin de semana pasado por agua en el que solo algunos zorzales hicieron acto de presencia. Continúa leyendo La temporada de caza, a pleno rendimiento

Espectacular chaparrón de torcaces

Los sufridores de la fiebre azul con las palomas torcaces disfrutaron de lo lindo el lunes pasado, 31 de octubre, en una jornada que seguramente tardarán tiempo en olvidar. Aunque fueran muchísimos más los avistamientos de bandos de azuladas que las capturas realizadas. Hay días en los que la escopeta se convierte en una simple compañera para disfrutar con la vista de ciertos regalos que las migraciones nos obsequian cada año, y sobre todo si sucede en un día más accesible al monte a ser en pleno puente festivo para muchos cazadores.

Las señales de una gran jornada comenzaron antes incluso de las primeras luces, ya que junto a los cantos nocturnos que delataban la presencia y paso de malvices, algo habitual por estas fechas, se sumaban los sonidos de las calandrias, aves precursoras de las esperadas palomas. Al alba, muchas malvices del país y algunas alirrojas provocaban los primeros traqueteos en las líneas de puestos. Con menos frío que la víspera, según avanzaban los rayos de sol, se hacía notar el viento sur, primero muy fuerte en los altos y luego más moderado.

Por toda la costa vasca comenzaban a asomar los primeros bandos Continúa leyendo Espectacular chaparrón de torcaces