Las rosas de David Austin

David Austin nació en el año 1926, en Albrighton, (Wolverhampton), Reino Unido, en la misma granja donde hoy vive.
El los años 60, empezó como viverista, a partir de un libro de rosas antiguas quiso tratar de combinar, las mejores características de los viejos Rosales con lo mejor de las nuevas rosas.
Se dedicó a criar Rosales más adecuados a las necesidades del jardinero, que serían extraordinariamente hermosos, pero más fáciles de podar y cuidar.
Las flores tendrían los aromas embriagadores de las rosas antiguas, mayor capacidad de floración, y más amplia gama de colores como las rosas modernas.
David Austin estaba convencido de que sus Rosales tenían algo interesante que mostrar, pero en aquel momento no consiguió que nadie le prestara atención, entonces decidió crear su propio vivero para vender sus rosas Inglesas directamente al público.
Más de cuarenta años después, sus rosas se cultivan y son muy apreciadas por todos los jardineros del mundo.
A sus variedades las llamó: Patience, Constance, Beatrice, Edith, Charity, Keira, Miranda, Carey, Kate, Darcey, Tess…….
Una de las más apreciadas es la variedad Juliette, su suave tono melocotón, y sus grandes flores con numerosos pétalos, junto con su inconfundible fragancia con notas de té, la hacen muy especial.
Os pongo unas fotos para que podáis ver su belleza.

Aitor Uribarri Martínez, la música en el corazón

La música brota de su corazón , irrumpe por los brazos y salta de las manos a la pandereta,como mensaje del alma, a golpes acompasados, rítmicos…
Se llama Aitor Uribarri Martinez, recuerda que cuando tenía tres años su tío le regaló una batería de plástico, aporrearla para sacarle sonidos era lo que más le gustaba, y ahí empezó todo, su amá consciente de la afición de su hijo por la música, le matriculó con solo cinco años, en una pequeña escuela de Algorta, para aprender a tocar el piano.
Después, a la escuela de música André Isasi, para seguir aprendiendo, reconoce su pasión por los instrumentos “ruidosos”, soñaba con tocar el tambor, reconoce entre risas…..
Por esa época en la ikastola comenzaron las clases de trikitixa y pandero, y fue entonces cuando se sintió tremendamente atraído, por ese instrumento que en su mente, aún de niño, le recordaba a un tambor.
Después, el tocar en público junto con trikitilaris, y hacer disfrutar a la gente, fue lo que le reafirmó y le unió, aún más, a su querido pandero.
Comenta orgulloso que siempre contó con la ayuda de su familia, acompañándole a todos los eventos que tuvieran que ver con este tipo de actuaciones, como la trikitixa eguna, o a diferentes actos donde estos instrumentos eran los protagonistas, se siente muy afortunado y agradecido por el respaldo que siempre tuvo de los suyos.
Recuerda con especial cariño una actuación en el café antxoki, cuando el genial Xabi Aburruzaga convocó a varios panderojoles, que en aquellos momentos no superaban los 11 años, para una actuación con unos alumnos de trikitika de la escuela de Xabi Aburruzaga, fue ahí donde Aitor tuvo claro que pocas cosas le hacian tan Feliz como la emoción que sentía al tocar su pandero en perfecta sintonía con la triki.
A partir de ahí y después de un duro trabajo su técnica mejoró muchísimo, porque comprendió también que tenía que aprender a cantar, después, actuaciones en fiestas y eventos, junto con su primer pareja, el trikitilari Gorka Mostajo.
Luego las llamadas de importantes artistas como Joseba Urrutia, Koldo Iturbe y Xabi Aburruzaga, mejoraron aún más su técnica, y también aprendió muchas cosas más, a disfrutar y a hacer disfrutar, y eso siempre se transmite, en la actitud, en el escenario, la naturalidad, la compenetración y su sonrisa.
Siempre pensando en mejorar, también aprendió a tocar la txalaparta, la batería y el cajón flamenco…..
Por curiosas coincidencias de la vida, Aitor conoció al trikitilari Gotzon baticon, surgió una amistad que les llevó a tocar juntos en cada ocasión que se presentaba, no sólo fueron perfeccionando sus instrumentos, sino aprendiendo muchos aspectos de la vida, que por su juventud no habían tenido ocasión.
Luego llegó la oportunidad de tocar con Xabi Aburruzaga y su banda, un maestro de la triki, que se complementa a la perfección con el pandero de Aitor y también con su voz.
Xabi y su banda hicieron enseguida que Aitor fuera un compañero más, y eso se nota, la implicación , el compañerismo y la unión siempre se notan, se extienden al público, se contagia el entusiasmo y así consiguen emocionar.
Aitor es una persona alegre entusiasta y con un talento enorme, que nunca olvida a los que tocaron con el, le dieron una oportunidad, o le enseñaron.
Le auguro un futuro maravilloso, y pronto será un maestro del pandero, algo muy nuestro y que gracias a personas como él perdurará para siempre.

Eskerrik asko Aitor

El Ford Thunderbird de Thelma y Louise, un canto a la libertad

Thelma y Louise es una road movie, dirigida por Ridley Scott en el año 1991.
Esta película de culto, tiene un tercer maravilloso protagonista, la belleza del Ford Thunderbird fabricado en el año 1966, este coche tiene un papel protagonista indiscutible, ya que todo el hilo argumental de la película gira al su alrededor, simbolizando la huida, las ansias de libertad, la vida al límite y la muerte misma.
Su nombre Thunderbird, significa “pájaro del trueno”
Y remite a una creencia mitológica de los indígenas norteamericanos.
Este coche de 1966 pertenece a la cuarta generación de este modelo, que incorporaba uno de los interiores más lujosos de la época.
Se había rediseñado para lucir un frente más estilizado, y en la parte posterior Lucía dos grandes protecciones rectangulares que sostenían los faros.
El Thunderbird descapotable de color verde otorga a esta road movie un sabor muy especial, es el tercer protagonista y a veces diría que el primero.

Guillem Anguera, el mago del acordeón diatonico

El músico Catalán, Guillem Anguera, presenta su primer disco en solitario “14 km”, con la discográfica NDDISKAK (gratuito), lo podéis descargar en:http://www.guillemanguera.cat
¡ Me siento músico de toda la vida!
Empezó tocando el piano, pero en su casa siempre había diversos instrumentos de música, fue al terminar la selectividad, cuando le cautivó el sonido del acordeón diatonico, del que ahora es uno de los mejores embajadores.
Guillem, define su disco como el inicio de un proyecto que tenía en mente desde hace años, y que trata el diatonico en ámbitos diferentes a los de la música tradicional, a la que estamos acostumbrados, con creaciones propias, que mezclan estilos diferentes.
Para este trabajo ha contado con la colaboración de músicos como Xabi Aburruzaga y Kepa Junkera, entre otros muchos…
El día 4 de Junio, Guillem, presentará su disco en el teatro principal de Valls (Tarragona), a las 19 horas, y el día 5 de Noviembre habrá una fiesta de los “14 km”, en el teatro Bartrina, de Reus, con la presencia de los músicos, que han colaborado en este disco.

El color verde que mató a Napoleón

En 1982 se dio a conocer un análisis químico del papel pintado del estudio de la casa Longwood, donde Napoleón pasó los últimos seis años de su vida.
El papel tenía pintadas rosetas marrones y verdes, y el pigmento verde contenía arsénico.
Debido a la humedad y la falta de ventilación de la estancia, además de la colaboración de algunos hongos, que favorecían la descomposición del arsénico, se producían unos vapores que eran inhalados por los habitantes de la casa.
El veneno estaba camuflado en el color verde Scheele, llamado así en honor a su descubridor, el químico Sueco Carl Wilhelm Scheele.
Este verde fue el favorito del pintor romántico William Turner y también del Impresionista francés Edouard Manet.
El papel pintado verde mató a miles de familias en el siglo XIX.
Este moho acabó también con la vida del emperador.