NEW YORK: LOS HISPANOS IMPRESCINDIBLES.

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En la Gran Manzana en cuanto se oye un poco de castellano, siempre hay alguien que interviene . Por supuesto, estoy hablando de camareros, dependientas de tiendas de ropa, recepcionistas y otros oficios similares. Es igual que visites  Hollister , Urban Outfitters  o  esa pequeña maravilla de Le pain quotidien – que sirve un permanente brunch– o, incluso el recomendable Bill´s Bar. En cualquiera de estos lugares hay hispanos.

Y es que ciertamente la vida cotidiana de Nueva York sería inconcebible  sin los hispanos. Cubanos,peruanos, guatemaltecos, colombianos y sobre todo mexicanos – esos, sí, a los que el nuevo presidente les quiere poner un muro- hacen funcionar la ciudad trabajando un buen número de horas y viviendo a base de sueldos muy bajos y muchas propinas ( esas gratuities del 15, el 18 o el 20% que tanto despistan al europeo y sobre todo al mediterráneo.

En este sentido todavía está totalmente vigente aquella famosa película A day without a Mexican / Un día sin mexicanos  (2004) de Sergio Arau , un documentary- falso documental o mocklumentary , como los de Michael Moore – en el que se plantea lo dificil que lo tendrían los gringos, si , por arte de birlibirloque, desaparecieran del Imperio todo los mexicanos y mexicanas que limpian las calles, recogen la basura, cuidan a los bebés y sacan a pasear a los ancianos.

Hay , además, en esta presencia de los  hispanos un desbordante deseo de evidenciarse, de hacerse notar, mientras que en el caso, por ejemplo, de la comunidad negra,más bien se aprecia un ánimo permanente de retirada a su ghetto , a su barrio o a su calle, mientras se pierden tarareando la música que no cesan de escuchar en sus auriculares.

Probablemente, así como los blancos tuvieron a su Martin Scorsese  y los negros a Spike Lee, en poco tiempo los hispanos tendrán el director o la directora  que ponga sus cuitas  y aspiraciones on the screen . Por lo que he oído, habrá que estar atentos a  realizadores como Joe Menéndez o Issa López…

 

 

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