UNA MAREA ROSA SOBRE BILBAO…

“No veas la cantidad de gente que está pasando con esa camiseta rosa” me ha comentado mi tendero cuando he ido a  hacer la compra matutina. ” Creo que es para el cáncer de mama…O sea que pagas por la camiseta con la que vas a correr y lo que se recauda va para la campaña…Muchas mujeres con niños…Bueno, es un buen plan para el domingo si no vas al monte…Por lo demás parece una manifestación…”

Exactas y sabias palabras de alguien que no conoce la obra de Durkheim y sin embargo es capaz de analizar un fenómeno social con tanta precisión. Pues Durkheim ya avisó, a principios del siglo pasado, de que las religiones tradicionales serían sustituidas por las civiles, y aunque él no entrevió en estas últimas más que el nacionalismo y el incipiente socialismo, hoy ya sabemos que hay muchas variantes desde el ecologismo hasta el futbolismo pasando por el feminismo. ¿Y para qué? Sin duda para rellenar ese hueco enorme dejado por “la muerte de Dios” que el propio Durkheim identificó como una metáfora de la muerte de la sociedad que estaba desapareciendo.

Y si las religiones tradicionales tenían sus dogmas, sus sacerdotes ,sus ritos y sus pecados, las modernas también los tienen siendo más visibles, como siempre,  sus ritos, y allá donde había una “ecclesia” de creyentes hoy hay asambleas o conciertos (o partidos de futbol “en la Catedral”) , y donde procesiones, manifestaciones, y donde cruces y estandartes, banderas esteladas,  españolas, ikurriñas ( incluso “tuneadas”)  y hasta  blancas ( no voy a hablar de banderas rojas, porque ya no salen)…como ocurrió ayer.¿ Y para qué? Sin duda para volver a sentir el grupo protector, ese que nos vuelve humanos ( esto ya lo anunció Aristóteles: zoon politikón.

Algunos ( y algunas) listillos ( y listillas), a la vista de estas constataciones intentan apartar la mirada como si todo esto no fuera con ellos ( o con ellas): probablemente, se siente dioses ( o diosas) y están, consecuentemente, endiosados ( y endiosadas. Otros ( y otras) recuerdan al Baltasar Gracián de “más vale loco con todos que sabio a solas” sumándose sin rechistar y disciplinadamente a esta o a aquella marea. Pero yo prefiero  repetir el ” y me parece bien” del príncipe Salina, el protagonista de El gatopardo, de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, una obra que  releo con detenimiento  cuando me parece que mis puntos de vista políticos comienzan a ser demasiado claros …o demasiado rosas.

Un comentario sobre “UNA MAREA ROSA SOBRE BILBAO…”

  1. No se haga ilusiones, herr profesor, sus puntos de vista son cada vez más claros no porque haya leído mucho sino porque ha vivido mucho a consecuencia de la edad.z

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