Educar en los tiempos de WhatsApp

Los días 2 y 3 de julio se celebra en el Palacio Miramar de Donostia un curso de verano de la UPV/EHU destinado a abordar los retos que plantean las tecnologías de la comunicación para quienes en su día a día tratan con niños y niñas y adolescentes. El título que le hemos dado resulta bastante explícito: Educar en los tiempos de WhatsApp: adolescentes y redes sociales en los cursos de verano de la UPV/EHU.

Lo hemos organizado Maialen Garmendia y Estefanía Jiménez, profesoras de la UPV/EHU, y el resto del equipo de EUKidsOnline Spain. Vamos a presentar los resultados de una encuesta a nivel estatal sobre el uso de internet entre menores de 9 a 16 años y a sus padres y madres cuyo trabajo de campo se está realizando estos días. Estoy segura de que aportará claves sobre el tiempo, lugares y dispositivos desde los cuales los niños y adolescentes se conectan a la red, el tipo de uso que hacen de la misma y los problemas con los cuales se encuentran.

En el encuentro se ofrecerá al profesorado, fundamentalmente de centros de Educación Secundaria, claves, asesoramiento de tipo legal, información y sugerencias de actuación con respecto a algunos de los focos de conflicto relacionados con internet: el uso excesivo, la práctica y los problemas derivados del sexting, las posibilidades de las redes sociales para el control sexista dentro de las parejas adolescentes, o el manejo de situaciones de acoso escolar.

Entre las participantes en el curso, entre otras, Verónica Donoso, Directora Ejecutiva de Inhope, organismo internacional que regula 41 líneas de denuncias de pornografía infantil en 40 países; Rosario Del Rey, que presentará recursos para gestionar el ciberbullying en los centros escolares, y la psicóloga bilbaina Ianire Estébanez, autora del blog Mi novio me controla lo normal. También participarán Jorge Flores, director de Pantallas Amigas, Ricard Martínez, presidente de la Asociación Profesional Española de Privacidad, Arkaitz Zubiri, experto en sexting, Iker Merodio, Maite Goñi, Mikel Agirregabiria y Jorge Campanillas. Asimismo, se presentarán EMENTIC, el Centro Vasco de Internet Segura y Educación, y los recursos del Gobierno Vasco/Eusko Jaurlaritza para atender a menores que sufren acoso escolar y otras situaciones de riesgo relacionadas con internet. Aquí, el programa completo.

Si te interesa, o piensas que hay alguien a quien pueda interesar, aquí está el formulario de inscripción. La matrícula del curso tiene un 50% de descuento para quienes se dedican a la enseñanza y supondrá una oportunidad inmejorable para profundizar en un tema candente en, ya saben, un marco incomparable. Colaboran el Grupo Noticias y el Departamento de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno Vasco/Eusko Jaurlaritza.

Nos vemos las caras

El dilema es descrito por la RAE como el “argumento formado de dos proposiciones contrarias”. También es el nombre del programa que presenta Juancar Etxeberria en el late time de los miércoles de ETB2, que cada semana analiza cuestiones de actualidad con la profundidad que un programa de televisión permite. El dilema de hoy, después de una primera parte dedicada al debate político, hablará de lo que se le puede pedir a la programación televisiva actual. De metatelevisión, vaya. Para ello cuentan con un grupo de invitados bien variados: José Sanclemente, Mikel Urretabizkaia, Xabier Euzkitze, Mikel Gurpegi, Leire Palacios, Mariola Cubells, Joseba Fiestras… y yo misma. No creo que vayamos a plantear “proposiciones contrarias” entre sí, pero estoy deseando escuchar qué contarán mis compañeros de mesa respecto a un tema que, reconozco, a mí me da bastante que pensar. ¡Ahí les espero!

Actualización: aquí va el enlace al programa completo; entramos en arena a partir del minuto 43… ¡y no nos callan hasta el 120! Fue un placer compartir mesa y minutos -tantos, y tan intensamente aprovechados que se pasaron volando-, con gente tan estupenda. Eskerrik asko guztiei!

Político pop

Bx0EEEdCIAAxJFkCon el permiso del referéndum escocés y sus protagonistas la víspera del Día D, ayer fue el Día de Pedro Sánchez. Cual cantante en promoción, el flamante Secretario General del PSOE se marcó una ronda televisiva que hubiera firmado el más ambicioso representante de una folklórica.

Pedro Sánchez tiene un problema de imagen: no se le conoce. Y si se le conoce, se le confunde con un maniquí de El Corte Inglés. Mala suerte, o mala gestión de la agenda. Su primera comparecencia en el Congreso español coincidió con la muerte de Emilio Botín… pero no es la única ocasión en la que la actualidad le roba primeros planos, protagonismo y segundos de micro. Horror. Vacío. ¡Hagamos algo!, pensaron sus asesores. ¿Por qué no compartir plató con Pablo Motos?

Su visita a El Hormiguero, en Antena 3, ya estaba anunciada. El show de experimentos, canciones, palmadas y veneración al líder ha tentado a varios políticos españoles y, a la espera de la respuesta de Mariano Rajoy, y con la negativa de Pablo Iglesias -en más fácil ir a un plató a soltar soflamas que a aguantar preguntas impertinentes-, Sánchez ha decidido apostar duro desde el principio de curso.

Ya montado en la tabla, no cuesta imaginarle de subidón, atreviéndose también a surfear en las aguas de Telecinco. Imaginen al equipo de Sánchez ayer por la tarde, preparando la entrevista con las hormigas. A alguien se le enciende una bombilla cuando Jorge Javier Vázquez, totémico y declarado votante socialista, anuncia a cámara que retirará su voto al partido para castigar su postura frente al Toro de la Vega. Quizá ni siquiera es coincidencia que en Sálvame se hable del tema. Pedro Sánchez entra por teléfono, su rostro sobreimpreso en la pantalla se equipara al de Chabelita, y ¡zas!, primer golpe de efecto del día.

El minuto de oro de ayer fue para El Hormiguero, que a las 22:31 llevaba el rostro de Sánchez a 3.994.040 espectadores. Sálvame tuvo una audiencia media de 1.771.000 espectadores… y estoy segura de que la aparición del político, aunque no fuese más que por el shock, no desmereció esa media.

Cuando este martes hablábamos en Radio Euskadi sobre este tema (aquí el podcast de la sección entera, que resultó bastante heterogénea), yo reconocía que no tenía del todo claro la conveniencia del matrimonio infotainment-política. En la cultura anglosajona es relativamente habitual que rostros ligados a la política aparezcan en programas ligeros, realities o concursos. Participan activamente como personajes populares porque entienden que la televisión les permite hacer llegar su mensaje de un modo más directo y efectivo que los diez segundos de un corte en los informativos.

¿Es la tourné de Pedro Sánchez populista? Sin duda. ¿Le ha regalado una notoriedad que necesita como el comer? Sí, pero de modo efímero. ¿Aplausos para el programa? Auguraba Gorka Bereziartua en un tuit que para 2015 los talk shows de variedades y risotadas irán colonizando el espacio de los informativos… y pocos serán quienes adviertan el cambio. ¿Realmente lo que esperamos de la clase política es ver cómo se divierte con Pablo Motos? A preguntas pop, respuestas pop. Discurso pop. Decisiones pop. Gestión pop. ¿Estamos preparados para eso?

Por qué la tele

Como comentaba esta semana, la temporada de La caja lista comenzaba el martes con una entrevista al director del recién clausurado FesTVal. Aún no hemos agotado la primera semana del curso y ya parece que vayamos con la lengua fuera, de tanto programa nuevo, estreno, regreso y niño cantor. Así que viene bien un poco de perspectiva para empezar.

La conversación con Joseba Fiestras –aquí– resultó sumamente refrescante, pero me quedo con una anécdota que, del modo en que ningún sesudo tratado podrá hacer, sugiere el tremendo peso de la televisión en la cultura popular que nos rodea. A saber: la estrella más rutilante del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canarias, el año en el que asistió como invitado, casi de tapado, Kabir Bedi, no fue ningún rostro del Hollywood clásico, ni ningún actor de moda. De hecho, la estrella tampoco fue el propio Kabir Bedi. La estrella fue Sandokan; el príncipe pirata malayo, nacido de la pluma de Emilio Salgari y convertido en una serie… al que este actor hindú dio vida.

Contaba Fiestras que Sandokan eclipsó al resto de invitados. Sandokan y no Bedi, de cuya trayectoria poco sabían los fans que le pedían autógrafos o los periodistas que le entrevistaban. La serie Sandokan fue un éxito de la RAI, y en España se emitió en 1976, y nunca se repuso -igualito que Se ha escrito un crimen, oigan…-. Seis capítulos, seis, y parte del imaginario colectivo de medio mundo. Yo nunca la vi, es probable que ustedes tampoco. Y sin embargo saben que Sandokan tenía ojos claros, pelazo al viento y pecho descubierto. Y que respondía a una fisonomía concreta. O quizás a un estilo de vida. Seguro que intuyen lo que es, por ejemplo, estar hecho un Sandokan.

Sospecho que la novela de Emilio Salgari no habría sido suficiente para hacer mella en la cultura popular con tanta ímpetu, de dejar una huella tan profunda. Y si no, pregúntense quiénes son los rostros más populares de la industria del cine, o por qué las carteleras teatrales están llenas de caras televisivas. Sólo por eso, no me digan que no merece la pena acercarse a la caja lista con atención.

Preparados, listos, ¡ya!

Tradicionalmente la televisión ha sido, entre otras cosas, un instrumento al servicio de la instauración de rutinas. ¿Dónde estamos? En Florencia. Entonces es martes. ¿Qué dan hoy? Por fin es viernes. Entonces… por fin es viernes.

Lo que pasa es que con el principio de curso a veces es complicado rehacer ese croquis mental, porque los estrenos se suceden a un ritmo vertiginoso. Echen un vistazo a la hoja de ruta de las generalistas para esta semana: más de diez estrenos en cuatro días. Súmenle el regreso de las nuevas temporadas de concursos, series y programas de todo tipo y pelaje -ETB no se queda atrás, pero le dedicaremos espacio en exclusiva-.

Ya llegará el día en el que los reajustes del programador, cual tornados, se lleven por delante la mitad de estas propuestas, les cambien el día de emisión o retrasen su horario de inicio. Y entonces, en el sofá, seremos nosotros quienes tendremos que reajustar esas mínimas rutinas con las que ya habíamos empezado a contar; somos animales de costumbres.

Suerte que, a poco que hayan seguido la actualidad televisiva estos días, seguro que ya hay muchos nombres, caras y propuestas que les empiezan a sonar. Porque esa es la razón de ser del FesTVal  de Gasteiz, donde las televisiones -salvo las de Mediaset, pero eso es otra historia– han presentado estos días la mayoría de sus propuestas para el curso entrante. El FesTVal es un festival heterodoxo porque los formatos a estrenar no compiten entre sí; se exhiben. Y un absoluto éxito de relaciones públicas -¿qué es, al fin y al cabo, un festival, si no?- que ha conseguido que programadores, empresarios, actrices, presentadores, guionistas y hasta el apuntador -sobre todo, el apuntador- sepan que es ahí donde hay que estar para salir en la foto.

Sólo va por su sexta edición, pero el FesTVal marca decididamente la agenda de la información relacionada con la televisión. Y como además las teles son altamente endogámicas, no ha habido día en la semana pasada en la que no hayamos sabido, en el salón o en la tablet, de alguna novedad catódica bienintencionada.

Por eso no se me ocurre mejor invitado que Joseba Fiestras, director del FesTVal, para comenzar la temporada de La caja lista en Graffiti, de Radio Euskadi. Desde hoy, los martes a las ocho y media tengo una cita con Iñigo Lejarza y Juan Carlos de Rojo a la que ustedes también están invitados. Hablaremos de tele. Será un placer.