La reina de las tarimas está escocida

Disculpen la ordinariez, pero ese era el hilo argumental declarado del último capítulo de Gandía Shore por el que me pasé hace unos días. El documental de MTV España está siendo una de las revelaciones de la temporada para la cadena: este domingo alcanzó un 3,5% de cuota de pantalla. 750.000 espectadores con la tele puesta, muchos de ellos dispuestos a entrar en el juego, reír las gracias, comentar la boutade de turno y tener tema de conversación en Twitter y fuera de él.

Así que me alegra saber que Conchi Medrano, catedrática de Psicología Evolutiva y de la Educación de la UPV/EHU, cuyo trabajo alrededor de la influencia de los realities entre los adolescentes hace tiempo conocía y respeto, considere que hay otros modelos sociales más perjudiciales que los que aparecen en Gandía Shore o en cualquiera de sus antecendentes. Ella menciona como influencias realmente negativas el antiejemplo de Urdangarin y los mercenarios de la vida privada -y estoy segura de que también podría hablar de algún que otro “millonario prematuro”-, y considera que un entorno familiar “normal” es un modelo mucho más potente en la formación de la identidad adolescente que un programa de televisión.

Así que me quedo más tranquila después de leer la entrevista que Arantza Rodríguez publicó el sábado 8 en Deia y el resto de diarios del Grupo Noticias. Las palabras de Medrano acompañan este reportaje sobre el programa, en el cual aparecemos Arturo Torró, alcalde de Gandía, y quien les dirige a ustedes estas líneas. A lo que pueden leer aquí -¿y ya desde el cinismo?-, sólo me queda añadir mis felicitaciones a MTV España, que gracias al formato ha conseguido una notoriedad fuera de toda duda que ya quisieran para sí el resto de las TDT, y a la productora del programa, Magnolia, que ha sabido encontrar a bufones a la medida de su esquema. A saber, el de unos personajes dispuestos a llevar al extremo sus personalidades límite a cambio de un par de bolos de discoteca.

“Del cuarto poder al primero”

Aunque el verano sea la estación del año que más facilita la lobotomización televisiva, en estos días de supuesta relajación pueden compatibilizar el culebrón agosteño, [Enlace roto.], con la lectura de la prensa. Ahí les dejo un reportaje de Raquel Ugarriza en Deia, que reflexiona sobre las siempre llamativas relaciones entre periodistas y políticos. De los tres diputados generales de la CAV hay dos que en vidas pasadas ejercieron el Periodismo, que no son ni probablemente serán los últimos en dar ese mismo salto. Junto a las reflexiones en primera persona de Martín Garitano, Aintzane Ezenarro, Ortuzar y Beitialarrangoitia, quien les escribe sugiere algunos motivos que explican esta fluida relación: el conocimiento de los ciclos comunicativos que se le supone al periodista y su manejo de las herramientas y los mensajes para llegar a la opinión pública. [Enlace roto.], entre friega y friega de Nivea.

TDT: llegó, vio y… ¿venció?

Este domingo Mertxe Peña le dedicaba en [Enlace roto.] una doble página al primer aniversario del apagón analógico . El 2 de abril de 2010 comienzó la era digital -que para 300.000 hogares vascos convive con la era de la televisión por cable-. Evidentemente, ya entonces gran parte de la ciudadanía vasca había accedido a la TDT. Seguro que recuerdan con cariño aquellos meses tan divertidos del “¿me compro un decodificador o ya aprovecho para cambiar de televisión?”, “cómo elegir el mejor modelo, comparativa de precios y características” e incluso de reclamos locos: “¡con la compra de una batería de cocina, decodificador de regalo!”.

La sustitución del parque de receptores analógicos por otros capaces de reconocer las señales digitales debería haber venido acompañada de cambios en la oferta televisiva. Y lo cierto es que las cadenas se han multiplicado y los espectadores hemos asumido que la ronda zapineadora puede llevarnos un rato más. Las empresas se han intentado ir posicionándose, ocupando sus frecuencias con contenidos para algunos públicos más o menos definidos -niños, jóvenes, mujeres, hombres…-, y el consumo de TDT sigue subiendo. Pero aún está en franca minoría con respecto al de las cadenas convencionales.

En el reportaje (aquí en PDF) se recogen varias opiniones respecto a este primer año: la de Manuel Campo Vidal -presidente de la ATV y director y presentador del programa Los anuncios de tu vida, los jueves por la noche en TVE1-, la de Javier López, gerente de Análisis de Barlovento Comunicación, la de María Zalbidea de Ateleus y la de quien suscribe estas líneas, entre otras. ¿A ustedes qué les parece? ¿Ha merecido revolucionar el patio? ¿Están bien aprovechadas las posibilidades que ofrece la digitalización de la señal? ¿El menor atisbo de tormenta les priva de la señal o se la pixela? ¿Hay más ruido que nueces detrás de este forzado paso adelante? Por de pronto, los hábitos televisivos de la mayoría no han cambiado . Pero sí vamos accediendo a más y más contenidos, las cadenas se atreven a utilizar a sus filiales como plataforma para hacer pruebas, los padres y madres en apuros saben qué cadena conviene enchufar para aparcar a los niños en caso de necesidad, y además casi todas las televisiones permiten activar opciones para ver las películas y series en idioma original, con o sin subtítulos. Y eso, amigas y amigos, no tiene precio…

Divinas y seductoras

Esta semana se ha celebrado el Día Internacional de la Mujer. Una excelente oportunidad para poner sobre la mesa la definición de mujer que la televisión contribuye a alimentar: una masa indefinida de compradoras potenciales de todo tipo de productos y servicios, y un target de espectadoras a las que, por muy “liberadas” que estén, les siguen interesando esos siempre útiles consejos de belleza y decoración. Como espectadora compulsiva de Decogarden, agradezco que el Do It Yourself haya superado ya hace tiempo lo del destornillador y la sierra de calar. Pero me parece una ofensa que, a día de hoy, los programas autobautizados como “para mujeres”, matinales y vespertinos, omnipresentes, sigan haciéndose acreedores de valoraciones peyorativas. Lo femenino sigue siendo lo banal: el cotilleo, la casquería, la dieta adelgazante  y las varices, y las últimas tendencias en bañadores.

A todo ello me refiero en este artículo (en PDF) que ayer (9) apareció publicado en [Enlace roto.].