Chatarra

Este domingo por la noche, zappineando sin mucho afán, acabé delante de un programa inclasificable protagonizado por dos hermanos dedicados al noble arte de rebuscar entre trastos viejos, arreglarlos, transformarlos o restaurarlos, y venderlos en los mercadillos neoyorkinos. Se llama Dirty Money, y Discovery MAX –canal del que hablaremos un día de estos– lo ha doblado y rebautizado como Dinero fácil. En realidad es otro de esos docu-realities gringos con bien de guionización, ritmo rápido, y careta con guitarreo. La clave, como siempre, está en la personalidad de sus protagonistas, que en este caso son el talento creativo de Jimmy DiResta y el salero del cómico John DiResta. Bien, no crean que todos los tesoritos que fabrican a partir de lo que encuentran en la basura se les ocurren automáticamente y sólo a ellos dentro de su sótano de película. Pero Dirty Money, que produjo el año pasado Discovery Channel, es fresco, rápido y entretenido. No abunda en tópicos ni insulta a ningún colectivo. Igualito igualito que el docu-reality que está pergeñando Cuatro para “muy pronto”. Miedo da.