Receta: Mazapán casero

Ya queda pocos días para disfrutar de las vacaciones de Navidad. Después de aprender a realizar algunos de los dulces más míticos de estas fechas como los tradicionales mantecados/polvorones y el delicioso turrón de chocolate, para finalizar nada mejor que otra receta para realizar con los más pequeños de la casa: mazapán casero. Este postre realizado con azúcar y agua, al realizarlo en casa nos aseguraremos de no incluir ningún tipo de aditivo adicional. Muy sano para tomar con el café el día de Reyes junto al rosco.

Ingredientes:

  • 250gr de azúcar
  • 1 dl. Agua
  • Zumo de limón
  • 250gr de almendra molida
  • 2 claras de huevo
  • Azúcar glas

Elaboración:
Pondremos en un cazo al fuego, el azúcar, el agua y unas gotas de zumo de limón, dejares hervir hasta conseguir un almíbar a punto ebra, esto es cuando se coge entre 2 dedos y al separarlos se forma un hilo entre ellos. Mientras conseguimos el almíbar, ponemos en un cazo la almendra molida y le añadiremos una clara de huevo, la mezclaremos bien y haremos lo mismo con la segunda, una vez bien unificado le añadiremos el almíbar y lo coceremos todo junto sin dejar de trabajarlo durante unos minutos, en caso de que nos quedara muy seco, le añadiremos otra clara de huevo.

Verteremos el conjunto sobre una encimera a poder ser de mármol, la cual hemos rociado con una capa fina de azúcar glas y trabajaremos la masa estirándola con rodillo hasta que enfrié. Una vez fría le damos las formas que queremos, pintamos con clara batida y gratinamos para que nos queden dorados por la parte de arriba.

Receta: Turrón de Chocolate blanco o negro

Pasada la Navidad, aún quedan muchas comidas y cenas familiares para compartir las más típicas recetas navideñas con todos vosotros. En especial, todas aquellas que tengan que ver con los dulces y los postres. Si hace un par de días os traje al blog la receta para realizar mantecados y polvorones caseros, seguimos con la fórmula para realizar un delicioso turrón de chocolate blanco o negro con almendras y pipas de calabaza.

Ingredientes

Para el turrón:

  • 700gr de chocolate blanco o negro
  • 650gr de praliné de almendra
  • 100gr de pipas de calabaza

Para cubrir:

  • 100gr de cobertura de chocolate
  • 60gr de manteca de cacao.

Elaboración:

Fundimos el chocolate y el praliné por separado en baños maría, una vez liquido, los mezclamos y le añadimos las pipas de calabaza. Lo echamos en un molde para turrón y lo dejamos enfriar hasta que coge consistencia. Una vez duro, lo desmoldamos y lo colocamos sobre una rejilla para proceder a darle el baño de chocolate fundido con manteca de cacao.

Receta: Polvorones y mantecados caseros

La Navidad es momento de llenar nuestras despensas de deliciosos dulces. Mis favoritos: los polvorones. Esta especie de torta de manteca, azúcar y harina se cocinaba tradicionalmente en los hornos de piedra y leña de toda España.

Aunque ahora podemos encontrar cientos de empresas que siguen utilizando el método tradicional, no hay nada como realizarlos nosotros en casa. No necesitaréis muchos ingredientes y es una receta ideal para hacerla con los más pequeños de la casa debido al trabajo manual que tendremos que realizar. Os animo a todos vosotros a que la probéis.

Ingredientes:

  • 250gr de harina de trigo
  • 200gr de manteca de cerdo
  • 100gr de azúcar glas
  • 100gr de almendra molida

Elaboración:
Para comenzar, esparcimos la harina sobre una placa de horno y la tostaremos a una temperatura media. De vez en cuando removemos para que tueste por todos lados de igual manera. Una vez tostada, la dejamos enfriar y mezclamos con el resto de los ingredientes sobre la mesa. La trabajamos con las manos hasta que nos quede homogénea. Cuando esta coja cuerpo, la estiramos con ayuda de un rodillo dejándola del grosor que queramos dar a nuestros polvorones y mantecados caseros. Cortamos con un molde y los ponemos en una placa de horno previamente untada con mantequilla o la misma manteca de cerdo, espolvoreamos con harina y las horneamos a fuego suave por espacio de 10 minutos. Sacamos y espolvoreamos con azúcar glass.

Receta: Revuelto de hongos del país

Ha comenzado la temporada de hongos y setas en el País Vasco. Existen cientos de maneras de prepararlos pero una de las más sencillas y mejores es tan solo con un poco de sal, huevo y los hongos partidos en pequeños cachos. Así mantenemos prácticamente intacto el sabor de la preciada materia prima. Antes de nada, recordad los consejos que os dimos la semana pasada para la recolección y manipulación de los hongos y setas en la montaña. ¡Empezamos!

Ingredientes: (para 4 personas)

  • 300gr de hongos
  • 2 claras
  • 5 yemas
  • Sal
  • Aceite de oliva

La mejor forma de conseguir este excepcional plato, es intentar modificar durante la elaboración lo menos posible su sabor. Para ello limpiaremos concienzudamente el hongo ayudándonos de una puntilla o un cuchillo pequeño para raspar toda posible impureza como tierra u otros desechos de su piel. Terminaremos limpiando por completo el hongo con ayuda de un trapo humedo. Nunca bajo el agua, ya que absorvería parte de esta y perderíamos por completo la esencia y aroma del hongo.

Una vez limpio, cortaremos en pequeños dados el fruto y lo pocharemos en aceite de oliva a fuego medio. Una vez estén blandos, los escurriremos del aceite y los volvemos a poner en la sartén mezclandolo con la clara de huevo hasta que cuaje. En ese momento añadiremos las yemas removiendo constantemente ya fuera del fuego para conseguir una textura homogénea. Emplatamos y podemos acompañarlo de unas tostadas de pan frito.

Cómo hacer el mejor bacalao al pil-pil

Hace un par de semanas os contamos el secreto para realizar la mejor tortilla de patata del mundo. Seguro que muchos de vosotros habéis intentando realizarla con éxito, así que para no desaprovechar ese ímpetu y os acerco el secreto detrás de unas de las salsas más famosas del mundo. El Pil-Pil, originario de Bilbao, se ha convertido en la mejor forma de preparar un rico bacalao o unas kokotxas y deleitar a nuestros comensales. ¿Quieres conocer la técnica que utilizan los cocineros profesionales? ¡Empezamos!

Como todas nuestras recetas, para conseguir un buen plato necesitamos una buena materia prima. En este caso, tan importante como un buen bacalao del que hableremos más adeltante, es usar el aceite adecuado: un aceite de oliva de un grado con su punto de acidez/amargor justo. Un truco para regular el punto de amargor es “matar” el aceite. Esto se consigue calentando a fuego suave el aceite que vamos a usar para hacer el pilpil con diferentes verduras, como por ejemplo: puerro, tomate, pimiento rojo, ajos. De esta forma reducimos la acidez y proporcionamos el sabor suave que querremos para nuestro bacalao al pilpil.

En cuanto al bacalao, el mejor es un buen bacalao salado y de tajada no muy gorda que posteriormente desalaremos en varios cambios de agua hasta conseguir el sazonamiento justo para hacer el bacalao. Este debe ir siempre con piel ya que la mayor proporcion de gelatina, tan necesaria para montar un pilpil, se encuentra entre la piel y la carne.

Un pilpil, una salsa tan conocida por todos nosotros, parece que se forma por arte de magia, pero nada más lejos de la realidad. Los grandes dicen que es necesario mucho mimo y cuidado en la elaboración de este plato tan emblemático de la cocina bilbaina. El pilpil no es más que una emulsión de tres ingredientes de este plato: grasa (aceite), proteina (gelatina de bacalao) y agua. En su justa medida conseguiremos que estos tres productos formen a base de un movimiento circular, el cual introduce aire a la salsa que emulsiona y ligue.

Ingredientes (para 4 personas):

  • 1/2 kilo de tajadas de bacalao
  • 1 litro de aceite (1º)
  • 1/2 pimiento rojo
  • 1 Puerro
  • 1 cabeza de Ajos
  • 1 Tomate
  • Guindilla roja seca

Elaboración:

Hay muchas formas de hacer un buen bacalao al pilpi, tantos como bilbainos hay en la villa. La más tradicional, comenzaremos matando el aceite con las verduras a fuego lento durante unos 15 minutos aproximádamente. Una vez que las verduras han soltado parte de su jugo, las retiraremos y calentaremos aún más la sarten con el aceite. Una vez calentado lo verteremos en una cazuela de barro sobre las tajadas de bacalao, cubriendo de esta forma la totalidad de las mismas.

Dejaremos reposar el conjunto unos cinco minutos hasta que el aceite temple y el bacalao haya soltado toda su gelatina (líquido blanquecino al fondo de la cazuela). Este es el momento de empezar a pilpilear la cazuela de barro. Haremos movimiento circulares para, de esta forma, emulsionar toda la salsa. Siempre fuera del fuego y calentándola levemente de vez en cuando. Seguiremos pilpileando hasta conseguir nuestra apreciada salsa. De esta forma el bacalao se nos irá haciendo con esa baja temperatura y con la suavidad que le aportará el pilpil.

Una vez terminada la cazuela, colocaremos sobre cada tajada un diente de los ajos utilizados para matar el aceite, y una rodaja de guindilla roja seca.

Truco:

Aunque no es muy recomendable ya que desnaturaliza la receta, en caso de que veamos que el pilpil se nos ha cortado o no ha llegado a emulsionar, podemos ayudarnos con un colador o varilla.