Como cocinar para 100 personas… y no morir en el intento (2)

Siguiendo con la entrada anterior, en esta ocasión vamos a empezar con el menú para nuestros invitados. Podemos preparar unas croquetas, unos pequeños canapés a base de pan de molde, queso, salmón, unas buenas antxoas, algo fácil y rápido que no nos quite el apetito, sino que nos lo abra. Luego en mesa con lo clásico siempre se acierta, un poquito de foie con mermelada, jamón o ibéricos, unos buenos espárragos, para seguir con una ensalada, pudiendo ser de tan diversos productos (pulpo, langostinos, pescados, encurtidos). Seguiríamos con un plato fuerte, lo a mas fácil para cocinar para tanta gente siempre son unos buenos asados o guisotes, desde cordero, cochinillo, un buen jamón fresco asado, unas carrilleras guisadas. Buscaremos algo cómodo de meter al horno que nos lleve el mismo tiempo hacer para 5 que para 100 y para terminar con un postre sencillo y rico, una ensalada de frutas naturales.

Banquete

Como veis, no es tan difícil, solo hacerlo con ganas, ponerle cariño y gusto. Me he ido a un menú muy estandarizado, pero podemos hacer preparaciones que nos cuesten casi lo mismo para 5 como para 100, desde unos pimientos rellenos, un coctel de marisco, los estofados tan socorridos y que tanto nos gustan, como una buena bizkaina de callos, patas de cerdo, muestro bacalao pil-pil o txipirones en su tinta.

Solo tenemos que tener una buena organización y plantearnos la elaboración de la comida como un juego de tetris donde cada pieza encaja con la otra sabiendo donde dejar un huequito para lo que bien detrás. La cocina o el cocinar para otros es la experiencia más gratificante de mundo, casi instantánea donde el que cocina disfruta más que el comensal con solo ver como disfrutan de algo que has mimado, hecho con cariño.

Os lo recomiendo a todos, ¡engancha!

Como cocinar para 100 personas… y no morir en el intento (1)

La cocina, maravillosa forma de expresar un sentimiento, un estado de ánimo, una forma de plasmar nuestras inquietudes en forma de comestibles transformados, manipulados  y mezclados. Una experiencia que algunos vivimos y sentimos desde lo más hondo de nuestro ser, nos expresamos mediante los alimentos y los platos que hacemos, desde los más clásicos hasta los más modernos para los cuales usamos elementos tan variados y tan poco apetecibles como el nitrógeno liquido, gelitificantes, y demás polvitos pero que usados en su justa medida y de manera adecuada logramos texturas y sabores con los que los comensales  disfrutan y sueñan en nuestras mesas.

Banquete para 100 Personas

Nuestra cultura nos lleva hacia la buena mesa y como no hasta los fogones, ya sean de nuestras casas como de nuestras sociedades, somos de buen comer, y ¡nos gusta! Pero claro, no es lo mismo cocinar para 5 amigos o la familia que hacer un menú para 100 personas por decir un numero. ¿Como lo hacemos? ¿Cual es el secreto?

Pues exactamente igual que para 5, pero con más material y más tiempo.

Imaginémonos una comida que nos comeríamos nosotros mismos, ¿Cómo nos gustaría? empezaríamos con unos aperitivos de pies, luego ya en mesa comenzaríamos con unos entrantes fríos, ensalada, entradas calientes y un pescado o carne, y ¿como no? Terminar con un buen postre. Pues bien, lo hacemos de la misma forma.

Para disfrutar de una buena mesa, tan importante como la comida es el detalle sobre el mantel, unas bonitas copas, vajilla y cubertería, colocado con gusto, unos centros bonitos, que cuando nuestra gente se acomode  se predisponga a una buena comida y sobremesa.

Claro está que en casa o en un txoko, no nos podemos complicar demasiado para tanta gente, ¿y como hacemos para no complicarnos?, pues dedicándonos por entero a los platos fuerte que son los más elaborados y los que más tiempo nos van a llevar y beneficiándonos de unas entradas fáciles y casi de abrir lata a las que luego le demos nuestro pequeño toque que los hagan diferentes.