Cómo hacer la mejor tortilla de patata

Ya ha llegado Marijaia y trae consigo numerosos concursos de cocina por toda la villa de Bilbao. Que mejor manera que comprovar nuestra valía como cocineros probando suerte en alguno de estos certámenes. No puedo asegurarte la victoria pero al menos, te regalo algunos de los consejos que utilizamos los profesionales en nuestros platos. Hoy, cómo realizar la mejor tortilla de patata del mundo. ¡Empezamos!

Un secreto para hacer una tortilla de patata especial es conseguir darle la cremosidad que muchas veces le falta. Para ello partimos de una buena patata, siempre importante, aunque más importante aún a pesar de llamarse tortilla de patata es el huevo. Usar un buen huevo, a poder ser de caserío (yema amarilla, cáscara blanca) que podemos encontrarlos fácilmente en el mercado de la ribera.

Existe una polemica sobre los ingredientes adicionales con los que aderezar dicha tortillas. Particularme, la mejor tortilla de patata tiene que tener un poquito de cebolla pochada para darle ese punto de jugosidad y suavidad a todo el conjunto.

Ingredientes:

  • 600 gramos patata
  • 1 cebolla
  • 4 huevos de caserio
  • 4 yemas de huevo de caserio
  • aceite
  • sal

Elaboración:

Ponemos aceite a calentar en una sartén. Mientras se calienta, vamos cortando la cebolla en dados pequeños, la pochamos en el aceita y cuando ya la tenemos casi transparente a fuego suave, le añadimos la patata cortada tambien en dados pequeños. De esta forma conseguimos bajar la temperatura del aceite y que la patata se nos vaya pochando lentamente. Una vez que la patata empieza a coger tonos dorados. Ya la tenemos lista para, una vez escurrida del aceite, mezclarla con el huevo. El gran secreto de esta tortilla es la proporción de yemas sobre claras, que será siempre del doble de yemas por el de claras.

Terminamos cuajando la tortilla a fuego medio en una sarten bien engrasada. La vuelta es mejor dejarse de historias y ayudarse de un buen plato para no derramar ni la más minima gota de la sarten. Dejaremos cuajarla levemente procurando que el interior nos quede casi líquido, ya que con el calor residual que tendrá el conjunto terminará de hacerse por dentro.

 

Como cocinar para 100 personas… y no morir en el intento (2)

Siguiendo con la entrada anterior, en esta ocasión vamos a empezar con el menú para nuestros invitados. Podemos preparar unas croquetas, unos pequeños canapés a base de pan de molde, queso, salmón, unas buenas antxoas, algo fácil y rápido que no nos quite el apetito, sino que nos lo abra. Luego en mesa con lo clásico siempre se acierta, un poquito de foie con mermelada, jamón o ibéricos, unos buenos espárragos, para seguir con una ensalada, pudiendo ser de tan diversos productos (pulpo, langostinos, pescados, encurtidos). Seguiríamos con un plato fuerte, lo a mas fácil para cocinar para tanta gente siempre son unos buenos asados o guisotes, desde cordero, cochinillo, un buen jamón fresco asado, unas carrilleras guisadas. Buscaremos algo cómodo de meter al horno que nos lleve el mismo tiempo hacer para 5 que para 100 y para terminar con un postre sencillo y rico, una ensalada de frutas naturales.

Banquete

Como veis, no es tan difícil, solo hacerlo con ganas, ponerle cariño y gusto. Me he ido a un menú muy estandarizado, pero podemos hacer preparaciones que nos cuesten casi lo mismo para 5 como para 100, desde unos pimientos rellenos, un coctel de marisco, los estofados tan socorridos y que tanto nos gustan, como una buena bizkaina de callos, patas de cerdo, muestro bacalao pil-pil o txipirones en su tinta.

Solo tenemos que tener una buena organización y plantearnos la elaboración de la comida como un juego de tetris donde cada pieza encaja con la otra sabiendo donde dejar un huequito para lo que bien detrás. La cocina o el cocinar para otros es la experiencia más gratificante de mundo, casi instantánea donde el que cocina disfruta más que el comensal con solo ver como disfrutan de algo que has mimado, hecho con cariño.

Os lo recomiendo a todos, ¡engancha!

Como cocinar para 100 personas… y no morir en el intento (1)

La cocina, maravillosa forma de expresar un sentimiento, un estado de ánimo, una forma de plasmar nuestras inquietudes en forma de comestibles transformados, manipulados  y mezclados. Una experiencia que algunos vivimos y sentimos desde lo más hondo de nuestro ser, nos expresamos mediante los alimentos y los platos que hacemos, desde los más clásicos hasta los más modernos para los cuales usamos elementos tan variados y tan poco apetecibles como el nitrógeno liquido, gelitificantes, y demás polvitos pero que usados en su justa medida y de manera adecuada logramos texturas y sabores con los que los comensales  disfrutan y sueñan en nuestras mesas.

Banquete para 100 Personas

Nuestra cultura nos lleva hacia la buena mesa y como no hasta los fogones, ya sean de nuestras casas como de nuestras sociedades, somos de buen comer, y ¡nos gusta! Pero claro, no es lo mismo cocinar para 5 amigos o la familia que hacer un menú para 100 personas por decir un numero. ¿Como lo hacemos? ¿Cual es el secreto?

Pues exactamente igual que para 5, pero con más material y más tiempo.

Imaginémonos una comida que nos comeríamos nosotros mismos, ¿Cómo nos gustaría? empezaríamos con unos aperitivos de pies, luego ya en mesa comenzaríamos con unos entrantes fríos, ensalada, entradas calientes y un pescado o carne, y ¿como no? Terminar con un buen postre. Pues bien, lo hacemos de la misma forma.

Para disfrutar de una buena mesa, tan importante como la comida es el detalle sobre el mantel, unas bonitas copas, vajilla y cubertería, colocado con gusto, unos centros bonitos, que cuando nuestra gente se acomode  se predisponga a una buena comida y sobremesa.

Claro está que en casa o en un txoko, no nos podemos complicar demasiado para tanta gente, ¿y como hacemos para no complicarnos?, pues dedicándonos por entero a los platos fuerte que son los más elaborados y los que más tiempo nos van a llevar y beneficiándonos de unas entradas fáciles y casi de abrir lata a las que luego le demos nuestro pequeño toque que los hagan diferentes.

Receta: Alcachofas Salteadas con Cremoso de Foie

Receta Alcachofas Salteadas

Hoy en dia se ha puesto muy de moda cocinar con flores. Cualquier cocinero que se precie incluye alguna flor en sus platos; desde pensamientos, rosas, claveles, caléndulas, romero, petunias, violas, etc. Nosotros hemos escogido la mejor flor comestible que tenemos en nuestros mercados la alcachofa.

Una flor que llevamos comiéndola desde tiempos inmemoriales, con un tacto aterciopelado en el paladar, de sabor dulce y amargo a la vez. Hace que nuestras papilas gustativas te pidan más y más. Un autentico bocado de dioses el cual no podemos despreciar por no ser la flor mas bella del jardín, pero es la flor mas bella del invierno.

Ingredientes: (Para 4 personas)

  • 12 alcachofas
  • Sal

Para el cremoso de foie:

  • Cebolla
  • 200 gr. de foie fresco
  • pimienta
  • Vino dulce
  • Nata liquida

Para la salsa romesco:

  • 12 almendras tostadas.
  • 10 avellanas
  • 1 cabeza de ajo
  • 3 pimientos choriceros o ñoras
  • 2 tomates maduros.
  • 1 vaso de aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta
  • 1/2 vaso de vinagre
  • 1 rebanada de pan frita

Elaboración:

Para el cremoso de foie:
Ponemos a calentar una sartén al fuego, una vez caliente ponemos la cebolla en cuadrados de 1 centímetro junto con un poco de aceite hasta que esté bien pochada, seguidamente añadimos el foie fresco partido en tacos y dejamos hacer, desglasamos con un chorrito de vino dulce y ponemos a punto de sal y pimienta, dejamos reducir y añadimos un chorrito de nata. Trituramos en la túrmix y reservamos en la nevera para que solidifique.

Para las alcachofas:
Limpiaremos las alcachofas de su tallo y de las hojas exteriores ayudándonos de una puntilla, ya que resultarían duras a la hora de consumir. Una vez limpia, cortaremos la punta de las hojas restantes, dejando de esta manera el corazón de la alcachofa. Seguidamente y ayudándonos de un cuchillo, rasuraremos el interior si tuviera pelusa. De esta manera obtendremos una alcachofa limpia y tierna.

Cortamos los corazones en cuartos y los ponemos en un bol con unas gotitas de aceite y sal. Tapamos herméticamente con papel transparente de cocina y metemos en el microondas a potencia máxima por espacio de 8 min. Una vez cocidas, las salteamos en una sartén a fuego máximo hasta que toman color dorado. Reservamos.

Para la salsa romesco:
Primero ponemos a asar en el horno los ajos, los pimientos choriceros y los tomates. Una vez asado, lo pelamos y lo machacamos ayudándonos de un mortero junto con las almendras, las avellanas y el pan frito, una vez fino le añadimos el vinagre y el aceite a hilo hasta conseguir que emulsione la salsa como si de una mayonesa se tratase. Ponemos a punto de sal y pimienta.

Emplatado:
En un plato llano colocamos una tira de salsa romesco, sobre ella colocamos las alcachofas salteadas y junto a ellas colocamos una quenefa del cremoso de foie.