Receta: Roscón de Reyes

Desde mi más tierna infancia la mañana del día 6 de enero era uno de los pocos días que no me costaba levantarme. Despertaba y echaba a correr bajo el árbol de navidad para ver si los Reyes de Oriente me habían traído todos los juguetes que les había pedido. Tras romper los papeles de los regalos con el nerviosismo de dicha edad, me relajaba y disfrutaba de ese momento tan feliz acompañando con el mejor desayuno del año: un estupendo chocolate caliente con un buen trozo de roscón de reyes. Recuerdo que todos nos lo comíamos con cuidado de no rompernos un diente con el haba o el muñeco.

Bonita tradición arraigada en nuestra navidad, aunque es justo decir que este rosco dulce, en realidad no tiene mucho que ver con la adoración de los tres reyes magos al niño Jesús. Mas bien viene de una tradición romana en la que se adoraba al dios Saturno llamada la “fiesta de los esclavos”. Se introducía un haba dentro del rosco, el cual se elaboraba con higos, dátiles y miel. Al esclavo que encontraba el haba, era premiado con un día de libertad.

Haciendo un homenaje a dicho dulce, a lo largo de los años ha cambiado mucho su composición dependiendo de las épocas: se comenzó elaborándolo con mantecas de vaca y cerdo en vez de mantequillas como lo hacemos hoy en día y con agua de azahar y azúcar de caña, acompañándolo con frutas escarchadas. Un autentico vicio para los amantes de los dulces. Aun así todos siguen manteniendo ese aroma a azahar que lo hace tan característico y que impregna el paladar a la hora de degustar.

Ingredientes: (para 2 roscones)

  • Frutas escarchadas
  • Azúcar en roca
  • 2 habas
  • 2 muñecos

Para la masa:

  • 550gr de harina
  • 50 gr de levadura viva
  • 2 cucharadas de agua de azahar
  • Una pizca de sal
  • 150gr de azúcar
  • 100gr de mantequilla
  • 150 gr de leche
  • 2 huevos
  • Ralladura de 1 limón y 1 naranja

Elaboración:
En un bol añadir todos los ingredientes junto con la levadura que previamente desliamos con la leche tibia. Mezclar hasta conseguir una masa homogénea, si hiciese falta añadir más harina mientras amasamos. Una vez obtenida una masa lisa, dividir en dos porciones y dar forma de bola. Dejar fermentar hasta doblar su volumen. Una vez fermentadas, dar forma de rueda introduciendo un haba y un muñeco en cada una. Disponer en las bandejas de horno y dejar que fermente de nuevo doblando su volumen. Una vez fermentadas, untarlas con huevo batido y colocar las frutas escarchadas encima, espolvorearlas con azúcar roca y hornear con el horno precalentado a 160 grados durante 30 minutos.