Jamie Oliver, impaciente inglés

 

Nacido en 1975 en Essex, un condado al sureste de Inglaterra, James Trevor Oliver, es, sin duda, el mejor exponente de la nueva cocina inglesa. En un panorama en el que las gastronomías italiana, española y francesa marcan el ritmo en Europa y las orientales, latinas y mediterráneas son sinónimo de salud e innovación, Jamie se muestra como una alternativa fresca que aúna lo mejor de todas ellas.

 

Su pasión por la hostelería le viene por genética. Su padre regentaba un pub-restaurante llamado The Cricketers en Clavering, donde se crió y donde sigue viviendo con su pareja, la ex-modelo Juliette Norton y sus cuatro hijos. El negocio familiar también le inspiró como forma de trabajo en equipo, un lugar donde la suma de todos los trabajadores era mucho mayor que la suma de las personas.

 

A los 8 años se las apañó para que su padre le dejara entrar como pinche. Sólo pelaba patatas o sacaba los guisantes de sus vainas pero esto no desanimó al joven chef. Con 11 años ya picaba ingredientes “como un demonio” y, aunque buena parte de sus compañeros le decían que cocinar “era cosa de niñas”, el dinero que se ganaba en el pub le servía para poder comprarse cosas que los demás no podían, como sus zapatillas de deporte favoritas. La cocina le llenaba por completo: le gustaba, le hacía madurar y le hacía ganar dinero.

 

Con 16 años decidió que el colegio no entraba en sus planes. Su vocación era ser chef (nuestros estómagos lo agradecen) y decidió empezar a formarse para ello. La primera parada fue el Westminster Catering College. El siguiente paso, una época en Francia en la que absorbió como una esponja la enorme tradición y cultura gastronómica gala. A su vuelta a Londres comenzó a trabajar en la pastelería de Antonio Carluccio en The Neal Street Restaurant, uno más reputados de la capital británica y un punto de inflexión en su vida. Trabajar desde tan temprano en un lugar de tanto nivel y exigencia le dejó claro el tipo de negocio que quería construir.

 

Poco después se enroló en el River Café de Gray y Ruth Rogers, dos mujeres que le enseñaron la honestidad en los fogones. La comida fresca -la deliciosa- requiere de un gran esfuerzo y compromiso. Ellas lo tenían y le enseñaron que cuidarse en la mesa es estar mejor en la vida.

 

El River Café fue también su primera toma de contacto con la televisión. Se estaba rodando un documental sobre el restaurante y Jamie llamó la atención de el equipo de producción: no sólo sabía mucho de cocina, sino que era capaz de explicarlo fácilmente a todo el que le preguntaba. La comida más exquisita se volvía sencilla, rápida, sana… y él tenía la receta mágica. Al día siguiente de la emisión del programa hasta cinco productoras le llamaron para ofrecerle posibles programas. Todos sus compañeros le tomaban el pelo al respecto pero, sin darse cuenta, acababa de nacer el cocinero más mediático en décadas.

 

The Naked Chef fue el último paso para llegar al estrellato. Después llegaron sus seis restaurantes en Londres (Barbecoa, Fifteen, Jamie’s Italian, Recipease, Union Jack’s y Diner); una veintena de libros, varios programas de televisión y proyectos para mejorar la alimentación en los colegios británicos y estadounidenses, una demanda multimillonaria contra McDonald’s por los ingredientes de sus hamburguesas -que ganó en una sentencia sonada- y una fortuna de las más relevantes entre los menores de 30 años, según Forbes (ahora puede comprarse muchas zapatillas).

 

Un ejemplo de que ni la dislexia, ni nacer en un país con una tradición culinaria más discreta que sus vecinos ni los pesados tópicos sociales pueden hacer frente a las ilusiones y sueños de un niño. Sigamos su ejemplo (y, de paso, comamos sano).

LA Autoshow 2013, puro espectáculo

 

 

Es posible que para muchos no tenga el pedigrí de los Salones de Frankfurt o Ginebra, la tradición del de Detroit o la tan anunciada pujanza de las reuniones de Shanghai o Moscú. Sin embargo, el Salón del Automóvil de Los Ángeles lleva celebradas ya 107 ediciones y en todas ellas ha mostrado lo mejor de la cultura automovilística americana, las novedades tecnológicas asiáticas y los modelos que más triunfan de las marcas europeas. Este año, no iba a ser excepción y la feria ha venido repleta de nuevos y fantásticos modelos que marcarán tendencia durante el próximo lustro. Aquí tenéis nuestros elegidos.

 

  • Porsche Macan: en el país de los SUV Porsche nos muestra su todocamino más pequeño. Un modelo de 4,68 metros que se enclava entre los BMW X3, Audi Q5 y sus hermanos mayores X5 y Q7. Su situación entre dos segmentos lo deja casi sin rivales pero, a su vez, hará que tenga que enfrentarse a todos. Precisamente por eso la casa de Stuttgart ha preparado una colección de mecánicas que no dejará indiferente a nadie y que redefine el concepto de SUV. Los gasolina serán máquinas de 340 o 400 caballos ya aceleraciones más propias de un Boxter. Los amantes del diésel (legión en Europa) se tendrán que conformar con los 248 del bloque del Grupo Volkswagen.

 

  • Ford Edge Concept: otro SUV con carácter global que debería llegar a Europa para situarse por encima de los EcoSport y Kuga. El modelo cuenta con toda la tecnología disponible en las estanterías de Detroit en materia de seguridad y de asistentes a la conducción e incorpora un diseño más agresivo que otros modelos de la casa. Aunque el modelo presentado se “conforma” con una mecánica de gasolina EcoBoost, la siguiente versión -será la definitiva- se presentará con un bloque híbrido que, en Estados Unidos, debería rozar los 300 caballos sin problema. Una delicia.

 

  • SRT Viper Anodized Carbon Special Edition: no será un modelo de masas como los anteriores pero, sin duda, ha sido una de las sensaciones del Salón. En un momento en el que es el Grupo Chrysler el que está salvando a su matriz FIAT, este superdeportivo demuestra que al otro lado del Atlántico aprenden rápido cuando de coches se trata. Con un bloque gigantesco de 8.4 litros y 10 cilindros que eroga casi 700 caballos, esta víbora tiene como objetivo el Corvette ZR1. Sin embargo, su punto fuerte son los detalles (sorprendente conociendo la historia de este modelo): cuero, aluminio, carbono, magnesio y otros materiales nobles recrean un interior Made in Italy en esta bestia genuinamente americana.

 

  • Subaru WRX: los nipones presentaron en su mercado más importante su nueva berlina que, en esta ocasión, tendrá especificaciones diferentes para Estados Unidos. El WRX contará allí con un bloque de 2.5 litros y 268 caballos que moverá con facilidad los poco más de 1.500 kilos del conjunto sin perder un ápice de potencia gracias a la extrema adherencia del mítico sistema de tracción simétrico de la empresa. El interior cuenta con los clásicos plásticos japoneses -de media peores que los de los productos europeos pero mucho mejores que los de los modelos locales- y un diseño tan radical como su exterior. Una apuesta segura que, esperemos, no llegue demasiado domesticada a Europa.

 

  • Volkswagen eGolf: el primer fabricante europeo y tercero mundial (camina firme hacia su objetivo de ser el primero en 2018) tiene claro que para conquistar Estados Unidos debe recortar la enorme distancia que le sacan los fabricantes japoneses en cuanto a modelos eléctricos e híbridos. Después de la buena acogida de la versión eléctrica del Jetta, el modelo más exitoso de la historia de los alemanes se presenta con una estética ligeramente diferenciada de sus hermanos “térmicos” y sorprendentemente más deportiva de la habitual en este tipo de modelos. Su mecánica eroga 115 caballos y nos permite una autonomía de algo menos de 150 kilómetros. En una carga de estación rápida su batería estará al 80% en escasa media hora. Nos parecen cifras muy modestas pero por algo se empieza.

 

  • Toyota FCV Concept: y mientras VW nos muestra sus modelos eléctricos e híbridos, Toyota se pasa a la pila de hidrógeno con el nuevo FCV Concept. Por cierto, su imagen es tan real porque en 2015 estará en los concesionarios. Con una imagen algo más estilizada que un Prius y más o menos sus mismas dimensiones, este tres volúmenes incorpora una pila de combustible de hidrógeno que se recarga en tres minutos y que nos ofrece una autonomía de más de 500 kms. Al principio, al igual que el FCX Clarity, sólo se comercializará en flotas de prueba en algunas regiones del planeta (esta vez sí incluyen Europa) para, una vez testada completamente la tecnología comercializarlo por un precio cercano a los 35.000€.

 

  • Mini: es cierto que la presentación fue en Londres, pero el primer salón en el que lo hemos visto fue el del Centro de Convenciones de Los Ángeles. El modelo de nicho de BMW se construye sobre la plataforma de los nuevos Serie 1 y Serie 2 y, por lo tanto, crece en tamaño hasta los 3,82 metros -un titán comparado con el original-. A cambio, es más eficiente mecánicamente, mucho más deportivo por concepto y algo más confortable. Lo mejor (o peor, para los puristas) es que esta nueva plataforma permitirá crear hasta 10 nuevas variantes del modelo de Oxford. Eso sí, no parece que una híbrida o eléctrica sea inminente. En cuanto a mecánicas, los Cooper contarán con un bloque de 136 caballos y tres cilindros y tan sólo los S pasarán a bloques más hormonados: 192 caballos y cuatro cilindros. El diseño interior, por cierto, se refina y pierde su aspecto jovial (y bastantes plásticos) para retomar toda su esencia british.

 

  • Fiat 500 1957 Edition: en el país de los todoterrenos mastodónticos, los muscle cars y las pick up tamaño camión, el éxito del FIAT 500 está siendo incontestable hasta tal punto que empiezan a lanzarse ediciones en exclusiva para el país del Tío Sam. Con techo blanco, llantas y tres tonos exclusivos y una genial mecánica Multiair de 1.4 litros y 101 caballos que lo mueven como si fuera un kart. Ideal para los preppies de ese lado del charco.

 

Parkas técnicas, escapa del frío (con estilo)

Son prendas técnicas, confeccionadas con materiales resistentes al agua en su superficie y rellenos de pluma de primera calidad que no sólo nos aislarán del frío, la lluvia y el viento, sino que nos aportarán un look diferente a nuestra indumentaria. Prendas que, bien elegidas, se convierten en un fondo de armario indispensable que nos acompañará durante años. Aquí tienes nuestras propuestas para que este invierno sea el mejor de los últimos años.

 

 

  • Pepe Jeans London. 150€: este plumífero con cremallera (y cierre específico en la capucha) está disponible en rojo, azul, verde y negro. Corto, ligero y bastante liviano, es ideal para los que quieran una prenda cálida, cómoda y que no ocupe demasiado.

 

  • Calvin Klein Jeans. 329€: cazadora corta con capucha extraíble y puños rematados, es especialmente ligera. Una de las más adecuadas que hemos encontrado para vestir con vaqueros.

 

  • Antony Morato. 160€: chaqueta acolchada de nylon brillante acolchada con tejido de punto en el puño y en su interior. Su capucha es desmontable -también su forro interior- lo que permite jugar con las diferentes capas de color.

 

  • Timberland. 300€: esta prenda técnica de Timberland destaca por sus cuidados acabados, sus materiales WaterProof (una leyenda de la marca) y su versatilidad con todo tipo de prendas. Adecuada tanto para un conjunto más clásico como para unas botas de la casa y unos jeans remangados. Indispensable.

 

  • Pull&Bear. 59,99€: es la más accesible de las prendas de esta propuesta, pero también es la que más sorprende por sus acabados, su gama cromática (está disponible en burgundy, mostaza, kaki y marino) y por sus excelentes cualidades térmica. Una opción excelente para los que prefieren estrenar prendas cada tres o cuatro temporadas.

 

  • GStar Raw. 209,90€: este clásico de GStar es un plumífero de corte bomber con un nivel de detalle propio de una firma de alta costura. Sus materiales ligeros y su relleno aislante no son óbice para haber creado una prenda con el talle y el largo perfectos. Una prenda de primera categoría con una relación calidad-precio imbatible.

 

DiverXO, adiós a las normas

 

Nuestro Museo Guggenheim fue testigo hace cuatro días de la gala de presentación de los restaurantes con las (ansiadas) estrellas Michelin de la guía para España y Portugal 2014. A los colosos de la hostelería que ya estaban en el Olimpo culinario -Akelarre, Arzak, Azurmendi, El Celler de Can Roca, Martin Berasategui, Quique Dacosta y Sant Pau- se les ha unido un niño prodigio con un restaurante nada convencional: David Muñoz y su DiverXO.

 

Si de las cocinas que repetían máximo galardón se subrayó su capacidad para mantener sus prestaciones al más alto nivel”, el DiverXO, que recibió su segunda estrella en 2012, ha sido premiado por la capacidad innovadora de su chef que “fusiona diversas cocinas plenas de aroma, sabores y delicadas texturas”.

 

Muñoz, de 33 años, “agradeció” el premio y vio como su inminente desembarco en Londres -con el formato StreetXO que aúna comida asiática con gastronomía castiza- se hacía algo más cuesta abajo. La capital estatal, por su parte, recibe por primera vez desde 1995 a un tres estrellas. Desde hace 18 años, cuando el Zalacaín recibió el máximo galardón, la gastronomía capitalina había tenido que mirar siempre desde atrás a vascos (sigue siendo la región de Europa con más estrellas) y catalanes.

 

Parece que la guía gala ha cumplido su objetivo de desembarazarse de su imagen de manual clásico. De ahí su apuesta por este chef rompedor y su cocina nada tradicional. Aunque esto haya supuesto que, como expresaba Joan Roca, el titular del mejor restaurante del mundo, El Celler de Can Roca, haya habido “muchos ausentes”.

 

Una clara alusión a la falta de nuevas estrellas a la que, para casi todo el mundo es, la región culinaria más exquisita del mundo. Muchos asistentes se preguntaban dónde estaba la merecida tercera estrella para el Mugaritz. También se quedó huérfano de más reconocimiento el Sant Celoni madrileño de Óscar Velasco. O Jordi Cruz, con su Ábac en Catalunya y que, desde Masterchef, acumula reconocimiento por su carta.

 

En cualquier caso, la nueva Guía Michelin y la gastronomía europea tiene una nueva estrella a la que observar. Una nada convencional y una que, con su próxima conquista británica, seguro, dará mucho que hablar.

Jeans, que no tengan secretos

 

 

Son la prenda por excelencia (masculina y femenina). Revelan más que ninguna otra nuestro estilo y carácter. Da igual con qué las combinemos, siempre queda bien. Llevan con nosotros desde el siglo XII (!¡), cuando se hicieron para la armada genovesa (que necesitaba pantalones resistentes, fácilmente remangables y que pudieran lavarse tanto es seco como en mojado). De ahí su nombre, gene -de Gênes, Génova en francés-… y de ahí a jean en inglés. Su característico color índigo vino de la India y el primero como lo conocemos hoy se tintó en Nimes -por ahí su denominación Denim-.

 

Levi Strauss, en 1872, sustituyó las mezclillas que se utilizaban hasta entonces por la lona y el resto es historia. En la década de 1950 pasó a convertirse en un arma de la revolución juvenil y hoy se venden más vaqueros que ninguna otra prenda en el mundo. Cada uno tiene una historia, un corte y una forma de vestirse pero, seguro, hay uno que se adapta a ti.

 

Por su hechura encontramos seis familias:

 

  • Straight: se ajusta uniformemente a través de todo el contorno de la pierna. Es algo más ancho que el slim pero no es acampanado. El clásico, el de toda la vida, el que nunca falla, es ideal para personas delgadas y atléticas que quieran ganar algo de volumen.

Pepe Jeans Straight Leg. 110€

  • Slim: por ahora, el rey de los jeans. Bajo de cintura, su patrón es estrecho, casi pegado a la pernera. Es el que más estiliza… siempre y cuando se esté delgado y se tenga poca tripa ya que su tiro bajo es peligroso para los amantes de la cerveza.

G Star Raw ARC 3D Slim. 109,90€

  • Bootcut: otro de los clásicos, es una especie de “straight slim” ya que es delgado hasta la rodilla… donde se acampana un poco para dejar hueco a las botas. Sienta bien a todo el mundo, siempre que lleve el calzado adecuado.

Levi’s 527 Slim Bootcut. 95€

  • Regular u holgados: son amplios en la zona superior, rectos y generosos con el espacio para piernas y muslos. Da un toque “dejado” muy singular, aunque si no se estudia muy bien el estilismo puede dar la sensación de que ni siquiera es nuestra talla de pantalón.

Pull&Bear Regular Fit Jeans. 39,99€

  • Tornado: son prácticamente pitillos… pero al tener el patrón de la pierna girado hacen una arruga muy especial que nos recuerda a los auténticos cowboys. Ideales para gente con muslos y piernas tonificados que quieran marcar bien formas. Tremendamente urbanos.

G Star New Radar Tornado. 129,90€

  • Baggy: en las antípodas del anterior, son anchos en el muslo y se perfilan ligeramente a partir de la rodilla. Queda mejor para los hombres robustos que no quieran que les sobre tela sobre el calzado.

Springfield Sumo H2O. 39,99€

 

Las combinaciones de color son también enormes. Si apostamos por los clásicos azul, negro, gris o blanco (cuidado con qué blanco) podremos jugar con cualquier tono. Sin embargo, si nos vamos a tejanos de color, lo mejor optar es por básicos en la parte de arriba.

 

Para lavarlos, lo mejor es siempre del revés, en agua fría y con jabón líquido. La secadora, por supuesto, está prohibida… y ojo con cómo los tendemos si no queremos que nos queden marcas. Lo mejor, si se puede, es airearlos.

 

 

¿Con qué ponerlos?

 

El éxito de esta prenda se debe a su enorme versatilidad, vestibilidad y, sobre todo, lo bien que se adaptan al cuerpo. Los jeans están realizados con un tejido expansivo: con su uso se va adaptando al cuerpo y cada vez quedan mejor -mucho mejor que el día que se estrenan-, sin embargo, ésta es un arma de doble filo: cada cierto tiempo requiere lavarlos para que vuelvan a su tamaño original.

 

Una vez dicho esto, hay que tratarlos de un modo diferente en cada conjunto. Los jeans cuentan un poco de nuestra historia. Cada uno los desgastamos de forma y a ritmo diferentes. Además, el propio uso harán que envejezcan de forma única y, por lo tanto, darán un toque diferenciado a nuestro look (da igual que sean unos Armani de 200€ o unos del rastrillo a 20). Precisamente por eso, si aprovechamos su personalidad, podremos amplificar la nuestra con los complementos adecuados: un cinturón de hebilla marcada y el cuero algo desgastado, unas bambas o unas botas (¡jamás náuticos o mocasines, por favor!) que saquen juego de la costura interior cuando los remangamos, o esa camiseta (o camisa) que tan bien le queda por tono o anchura.

 

La misma prenda mutará de estilo solidariamente cuando la pongamos con una camisa blanca y una americana de lana o con una sudadera con capucha y una americana de punto. Una piel con una camiseta básica o un chaleco acolchado y nuestra camisa favorita de leñador. Son nuestro as en la manga por eso siempre os recomendaremos que os penséis qué queréis comprar. Cuánto queréis gastar. Cómo los vais a usar y, sobre todo, os toméis vuestro tiempo para probarlos y ver cómo os sientan. En las pequeñas diferencias, como siempre, estará el estilo perfecto.