Bienvenidos al universo del café (en cápsulas)

 

Da igual que lo anuncie George Clooney o Matt Damon. Da igual que compremos los Grand Krus a través de su aplicación móvil, en un Fnac o en una de sus lujosas boutiques cafeteras, el universo de Nespresso nos encanta. Todo en él es sencillo, minimalista, rápido y urbano. Ahora, con el lanzamiento de nuevas cafeteras hay prácticamente una cafetera para cada tipo de cliente: ¿cuál es la tuya? Te ayudamos a averiguarlo.

 

 

  • Nespresso Inissia. Pequeña, colorida (está disponible en nueve colores), inteligente -se apaga sola después de nueve minutos de inactividad- y con el característico selector para diferentes tipos de café (el intenso espresso o el relajado lungo). Un ejercicio de diseño con la experiencia de DeLonghi y un precio irresistible: 99€.

  • Nespresso U. Quizá la más personal de todas las cafeteras de la casa -al menos de las de acceso- destaca por su sencillez de formas y a su elevada carga técnica que permite programar el tamaño de la taza, avisador de depósito de agua vacío, tiene espacio para el almacenamiento del cable, apagado automático y expulsa automáticamente las cápsulas usadas. La versión UMat de Krups está disponible en siete elegantes tonos. Nos quedamos con este rojo. 149€.

  • Nespresso CitiZ. Un paso más allá, esta vez en diseño, se encuentra CitiZ. Todo un ejercicio de diseño -en el caso de la 60’s White, ejercicio retro- en el que la empresa ha puesto todo su arsenal en mejorar el gasto energético. Merece la pena para aquellos que primen la forma sobre el fondo. 179€.

  • Nespresso Pixie. La propia empresa suiza la define como el modelo más inteligente de su gama. Ganadora del premio RedDot Design cuenta con todas las características de la U, optimiza el tiempo de calentamiento de cada tipo de café y, además, lo hace en un espacio ostensiblemente más pequeño y materiales de calidad muy superior -titanio, acero, etc.-. ¿El precio? 149€.

  • Nespresso Essenza. El origen de todo -su forma es inconfundible- puede haber quedado ligeramente desfasada por diseño y estar sólo disponible en un color pero es limpia, ergonómica, tiene gran capacidad para cápsulas y hasta dos litros en su vaso trasero. Es básica pero tremendamente fiable. 99€.

 

El nuevo viejo Bilbao (en una copa)

El emplazamiento, aunque magnífico, es menos espectacular que el de otros establecimiento de la Villa. Cerca del Museo Guggenheim, entre la Gran Vía y el Museo de Bellas Artes. En el bajo de uno de esos edificios históricos que abundan en Bilbao pero que raras veces nos paramos a mirar. De hecho, desde fuera, podría pasar por uno de esos bares por los que el tiempo no ha pasado… ¡gracias a Dios!

Jigger Cocktail Bar, regentado por los hermanos Jorge y David Ríos, este pequeño rincón de la Villa es un oasis donde perderse, abandonar el frenesí diario y trasladarse a otra época donde los gentleman británicos degustaban cócteles de primera mientras hablaban de negocios con los colegas de la ciudad y añoraban sus estilosos bares londinenses. Un lugar donde sentirse como Humphrey Bogart en Casablanca o todo un James Bond disfrutando de un legendario Vesper (agitado, no mezclado).

Pero más allá de un ambiente espectacular y de una atención al cliente sobresaliente -desde los bartenders que denotan conocimientos sobrados sobre lo que preparan y lo que cada uno debe tomar (por favor, dejaos aconsejar), hasta los propios hermanos Ríos que no tendrán problema en departir con todos y cada uno de sus clientes, a los que hacen sentir como amigos en su propia casa- destaca lo que hace y cómo lo hacen.

El currículo les precede: David Ríos ha pasado gran parte detrás de una barra aprendiendo cada día hasta ser Maitre y Sommelier de establecimientos de la categoría del Hotel Sheraton Bilbao o del Mugaritz, uno de los mejores restaurantes del mundo. Por si fuera poco, su pasión por la coctelería le ha llevado a diferentes campeonatos hasta coronarse Mejor Bartender del Mundo por Diageo Reserve World Class 2013. Y todo ello, todo ese conocimiento, toda esa pasión y todo ese saber hacer los vuelca en sus cócteles -en su cuidada carta veremos un apartado World Class- y en cursos de formación Master Class que imparte por todo el planeta.

El GinTonic, el whiskey, los mejores vodkas, champagnes y cavas se unen a una interminable lista de vinos y de cafés (otro espectáculo más que recomendable por sabor y por cómo los preparan) que tienen su guinda -algo que no siempre se ofrece en locales de esta categoría- con una pequeña carta de cócteles sin alcohol que harán las delicias de todos los que quieren probar algo diferente y que mantiene la calidad de sus primos de más renombre.

Si a ello le unimos los espacios dedicados a las reservas (cuatro zonas dedicadas a catas, presentaciones, cursos, degustaciones o simplemente para estar tranquilos con amigos) o la posibilidad de llevar todo este saber hacer a tu casa, tenemos un espacio que Bilbao necesitaba. Una experiencia recomendable para todos por su ambiente acogedor y relajado regado de muy buena música.

 

Jigger Cocktail Bar está sito en Máximo Agirre 12,

su número de teléfono es 944.028.925

y su email (aceptan reservas) es jigger@jiggerbilbao.com

Un año, doce imprescindibles

 

Hace justo hoy un año que comenzamos nuestra andadura en esto del estilo de vida. Doce meses en los que hemos aprendido con vosotros sobre la buena vida: dónde comer, dónde beber, dónde viajar, en qué viajar y cómo cuidarse. Nos propusimos “mirar lo que hacen los demás para hacer justo lo contrario”. Revisar nuestro día a día y cambiarlo todo para que nuestra esencia permaneciera. Y la verdad es que no sólo nos lo hemos pasado genial haciéndolo sino que hemos aprendido muchísimo de vosotros y de todos aquellos que se han acercado para enseñarnos otro modo de hacer las cosas.

 

Precisamente por eso os presentamos doce compañeros que hemos descubierto y que desde ahora son absolutamente inseparables para nosotros. Estos son nuestros doce imprescidibles:

 

 

  • Gastrobar Gozatu: estar en la calle García Rivero y destacar por la calidad de los pintxos, la atención al cliente y la variedad de la oferta no es fácil. Sin embargo, este Gastrobar lo consigue con creces y es una de nuestras referencias para entender el nuevo Bilbao. Indispensable.

  • Sanwicoffee: cristaleras en el bajo de un rascacielos vanguardista. Vistas a jardines. Cerca de uno de los museos más importantes del mundo. ¿Hablamos de una cafetería de moda londinense? No, hablamos de una nueva forma de hacer cocina -no todos queremos siempre dos platos y postre. Si a eso le sumamos las mejores tartas de la Villa, un lugar inmejorable.

  • Panko Bilbao: toda una carta de comidas, cenas y ¡desayunos! que giran en torno al mejor pan en kilómetros. Una maravilla para el paladar y la vista en un ambiente de primera. Además, su ubicación privilegiada lo coloca como el punto perfecto para empezar el día en la ciudad.

  • Jigger: resucitar una antigua cafetería de la calle Máximo Agirre y convertirla en uno de los templos de la coctelería no es fácil. Hacerlo con una carta con alcohol y otra sin ella, menos. David Ríos ha conseguido que Bilbao aparezca en el mapa del saber beber y lo ha hecho con el estilo único de los grandes. Una parada obligatoria.

  • Alhóndiga Bilbao: el nuevo centro cultural, deportivo y de ocio en el centro de la ciudad es también uno de los mejores lugares para relajarse y disfrutar de una película, un sobresaliente café en sus salones o unas bonitas vistas en el centro de la capital.

  • Scalpers Bilbao: la pequeña tienda que la firma tiene en la villa destaca por un diseño totalmente dandy y rompedor. El color negro del fondo destaca sobre los llamativos colores de las colecciones. Si le sumamos una sobresaliente atención al cliente y la calidad que siempre tienen las prendas de los madrileños estamos ante una de las tiendas de referencia en la ciudad.

  • Loreak Mendian: una de nuestras tiendas fetiche en la Villa por lo que significa. Por sus diseños, por su tendencia, por sus calidades y por su sentido del estilo. El cambio de local hace poco más de un año les ha venido de maravilla para poder diseñar uno de los más llamativos de la ciudad. Una maravilla.

  • Abricot: una tienda nada convencional en una época en la que los grandes de la moda se “inspiran” por sistema en las marcas menos populares y en las que saltarse las normas puede ser sinónimo de fracaso. Esta pequeña tienda no sólo ha conseguido crear su estilo propio gracias a firmas poco comunes sino que se nos antoja el lugar perfecto para dar el toque casual perfecto a cualquier armario. Su página en Facebook, por cierto, es absolutamente imprescindible.

  • Up Quality Fitness Club: sin duda el mejor centro deportivo de la ciudad. Su ambiente relajado, las sobresalientes instalaciones, el excepcional trato de los monitores y su emplazamiento hacen de él una club obligado para cualquiera que quiera seguir el clásico “mens sana in corpore sano”. No es un gasto, es una inversión imprescindible.

  • Bikila Bilbao: mucho antes de la moda del running y a pesar de la cada vez mayor competencia, la tienda de la mítica distribuidora de material de atletismo sigue siendo una de las referencias de la ciudad. A pesar de estar un poco a desmano, sigue siendo el lugar perfecto para que asesoren a novatos y para que los veteranos aprendan algo nuevo.

  • Aldo Image Group: ya no es sólo la calidad mayúscula de sus productos (uno de los tres únicos salones del Estado que comercializa Shu Uemura) sino el modo en el que tratan a sus clientes, la decoración y el emplazamiento de sus establecimientos y el cuidado de hasta el más mínimo detalle. No se nos ocurre otra opción en la ciudad.

  • KC Bilbao Chocolatier: ninguna despedida supera a una con chocolate… y el mejor de Bilbao, sin duda, es el de esta tienda mínima de inspiración francesa y con un gusto por el detalle -y los postres- a la altura de la propia capital gala. Os recomendamos sus tabletas de chocolate y naranja y sus especialidades de América.

 

Nueve planes para Aste Nagusia

 

Nueve días de Fiesta (sí, con mayúscula). Una ciudad renovada que viste sus mejores galas para recibir a Mari Jaia. Una ciudad ahora llena de turistas (extranjeros o no) que vienen a disfrutar del Tesoro del Patrimonio Cultural Inmaterial estatal más votado y que tienen a su disposición decenas de planes para todo tipo de gustos. Aquí os dejamos nuestra agenda con nueve planes para nueve días de Aste Nagusia. ¿Os los vais a perder?

 

 

  • Sábado 16: hoy empieza todo. A las 19:00, Marijaia, el Txupinero y la pregonera dan el pistoletazo de salida a nueve días de fiesta ininterrumpida en todos los rincones de la ciudad. El momento perfecto para ver el txupinazo desde el Puente del Arenal -si no quieres acabar bañado en agua de Bilbao- y después de ver el ambiente de euforia, dar un paseo hasta Abandoibarra para disfrutar de una magnífica cena en el Restaurante Nerua y prepararse para el concierto de Los Planetas.

  • Domingo 17: después de la velada de calentamiento toca madrugar para disfrutar XXXVII Regata de traineras Villa de Bilbao. Disfrutar de unos pintxos y una sobremesa de primera en la Plaza Nueva, ponernos nuestras mejores galas para el monólogo de Goyo Jiménez “By the way” en el sofisticado Teatro Campos Elíseos y rematar el día con una cena ligera en el Café Iruña.

  • Lunes 18: a las 13:30 comienza en la plaza del Arriaga el ciclo de teatro callejero. Uno de los espacios culturales y de ocio más arraigados en la ciudad y uno de los más recomendables. Disfrutar de la comida en el Gran Café el Mercante (antes Boulevard) y de toda la actividad del Arenal -recomendamos darse un paseo por el Parque de Etxebarria y sus barracas- son el preludio perfecto para disfrutar a la noche de los fuegos artificiales de la pirotécnica Astondoa. Una leyenda en el Botxo.

  • Martes 19: una vez más el Arenal se engalana para uno de los concursos gastronómicos. El lugar perfecto para disfrutar de la mañana, degustar bocados sorprendentes y relajarse -incluimos una terraza en la sobremesa. A media tarde es hora de subir hacia Poza, el Athletic comienza su temporada en San Paolo contra el Nápoles y el ambiente estará por todo lo alto. Para redondear la fiesta (u olvidar los males), acabar con un concierto en Bilbo Rock se nos antoja la mejor opción.

  • Miércoles 20: para relajar cuerpo y alma después de cuatro días sin respiro no se nos ocurre mejor plan que utilizar alguna de las instalaciones deportivas de la Villa. Si el tiempo acompaña la mejor opción, sin duda, son las piscinas de Artxanda. Si no, la Alhóndiga nos permitirá relajarnos en pleno centro de la capital. Al caer la noche el espectáculo The Hole en el Arriaga después de una cena inmejorable en Sorginzulo es el plan perfecto para recargar las pilas.

  • Jueves 21: disfrutar de Indautxu, comer en La Mary (sorprendentemente bueno y maravillosamente barato), relajarnos en la terraza del Hotel Ercilla, asistir al Club de la comedia en La Casilla y disfrutar de la pirotécnica granadina E. Martín nos parecen la mejor forma de esperar al Viernes Grande.

  • Viernes 22: un día para no estar en casa. Desde el concurso de bakalao al pil-pil hasta la Hiri-Krosa, pasando por el pasacalles de gigantes y cabezudos, las bilbainadas o el concurso de danzas, todo está pensado para sacar toda la esencia de la fiesta. Nos quedamos con el concierto de Leiva.

  • Sábado 23: después del deporte, las comilonas y los concursos, el sábado ha de ser un día “de calidad”. El Circo del Sol a media tarde puede ser el plan perfecto antes de disfrutar de una velada con DJs de primera en la Terraza del Marítimo bajo el puente de Euskalduna.

  • Domingo 24: el momento perfecto para recapitular sobre las fiestas… mientras vemos la Final del Torneo de Pelota Aste Nagusia desde el Frontón de la Esperanza, nos damos un homenaje en el Restaurante Markina y decidimos dónde tomar un buen café (la calle Diputación es una de las mejores opciones) mientras esperamos a despedirnos de Marijaia. ¿Lo bueno? Ya quedan menos de 365 días para las siguientes.

 

Del Véneto a la Ivy League

Para la mayoría de los mortales Italia y la Ivy League son dos conceptos completamente incompatibles. La primera representa la bella vita, los looks estilizados y pensados hasta el último detalle, la Pitti Uomo florentina; elegancia, colorido, patrones estrechos, la moda por la moda, la forma sobre el fondo. La segunda representa la tradición estadounidense, antiguas y legendarias universidades cubiertas de hiedra (de ahí su nombre), Nueva Inglaterra, el color del otoño, ropa de abrigo con aroma británico, cuadros, tonos oscuros… Dos universos imposibles de unir hasta que en 1999 Franklin Marshall decidió unir el espíritu universitario por excelencia con el saber hacer del Made in Italy.

Inspirados en el estilo vintage deportivo, la casa ha hecho que sus camisetas, polos, sudaderas, pull overs, bermudas y chinos sean una referencia donde se une el espíritu joven con patrones propios de firmas de más reputación y la calidad de los mejores fabricantes italianos. Como ellos mismos definen, se trata de un “estilo de vida anacrónico” reformulado para atender las tendencias actuales y todas las novedades. Motivo por el cual la empresa está involucrada en multitud de eventos deportivos, culturales y musicales por toda Europa.

La declaración de intenciones de la casa es clara: el respeto al trabajo en todas sus vertientes. Desde los procesos de fabricación (las condiciones de sus trabajadores, algo que no pueden decir firmas mucho más relevantes) hasta el respeto a sus clientes -vía el mimo con el que se cuidan tejidos y acabados-.

Además, su concepto de firma nueva -no anclada en viejos preceptos- la ha convertido en una entidad muy activa en la colaboración con organizaciones como Salesianos de Don Bosco (sita en Etiopía desde 1975 es una de las más activas en el apoyo a la educación, la sanidad y la infancia en una de las regiones más pobres de África) que se lleva una buena parte de las ventas de uno de los iconos de la casa: la camiseta Franklin for Africa, gracias a la que 30.000 jóvenes mejoran al año su formación; el apoyo en la regeneración de zonas degradadas de su ciudad natal, Verona; o el apoyo económico directo del World Food Programme.

Su reputación de compañía ética, su estilo desenfadado, el soplo de aire fresco que significa frente a sus equivalentes estadounidenses (muchos la comparan con Abercrombie o Hollister pero sólo con comparar las declaraciones del CEO de estas y el párrafo anterior las diferencias saltan a la vista) ha convertido a los italianos en un excelente compañero de viaje para otras firmas legendarias como Puma, Wilson, Dainese o Penfield creen o haya creado ediciones limitadas con el logo de la casa estampado en exclusiva.

Su continua vinculación con todo tipo de deportes ha unido el destino de los de Verona al más legendario fabricante de material deportivo americano (junto con Spalding), a la casa alemana que ha calzado a mitos como Walt Frazier, Johan Cruyff o Usain Bolt, a una de las leyendas del motociclismo (sus monos se sienten en Italia como los colores de Ferrari o Ducati), así como a uno de los filmes más respetados sobre la Formula 1, Rush.

El último y más llamativo de sus proyectos, Taste of Runaway for Franklin&Marshall en colaboración con Anna Marconi ha permitido desarrollar una colección de platos italianos de referencia inspirados en la colección primavera-verano 2014 para mujer. Una maravilla que aúna a esta excepcional blogger con la defensa de los valores italianos y la slow food de la que hace bandera la casa.

En definitiva, una firma que os recomendamos por su compromiso con valores que parecen perdidos en la era industrial y que os permitirá diferenciaros y dar un carácter personal a vuestro estilismo. Mejorará, como ellos rezan, vuestro Bienestar Interior Bruto.