Cinco libros que debes meter en tu maleta

Da igual que sea en tu maleta o en tu tableta (o en un libro digital si es que alguien todavía no se ha pasado a las tabletas), el verano es una época del año inmejorable para retomar una de las costumbres más sanas para la mente y el alma: leer. Por eso os recomendamos cinco títulos que no podéis dejar de leer durante las vacaciones (o vuestras horas muertas en la playa o la piscina, no todo va a ser frisbee).

 

 

  • La gran mentira de la economía. Gonzalo Bernardos. Muy pocos son capaces de desgranar los problemas endémicos de la economía (dependencia de la ideología política, adicción al dinero, pesimismo u optimismo impulsivos…) como un economista y vicerrector de economía de la Universidad de Barcelona. Una lectura que puede parecer árida pero que gracias a su forma clara de explicar la realidad que nos rodea nos servirá mejor para entender qué ha pasado (y ha pasado mucho) y qué va a pasar a corto y medio plazo. Muy recomendable para limpiarnos la cabeza de “Mujeres y Hombres y Viceversa” y compañía.

  • La conjura de Cortés. Matilde Asensi. Si lo vuestro es la novela histórica este libro os llevará hasta el Siglo de Oro español visto desde el otro lado del Atlántico. Intrigas, corrupción, aventuras y un sobresaliente ritmo en la narración se mezclan con un retrato único de la Historia. El tesoro de Hernán Cortes o el derrocamiento de un rey son sólo algunos de los ingredientes de un libro que tardaréis poco en leer.

  • Un millón de gotas. Víctor del Árbol. Este ejercicio de Novela Negra (con mayúsculas, sí) es uno de los más recomendados de estas vacaciones. El suicidio en extrañas circunstancias de la hermana del protagonista le llevará a descubrir una oscura trama de asesinatos, torturas, venganza que se remontan al franquismo y la antigua URSS. Un intenso thriller que transcurre por algunos de los capítulos más intensos de la historia europea y que se nos quedará corto por su trepidante ritmo.

  • El cumpleaños secreto. Kate Morton. La cuarta novela de esta joven autora australiana mezcla perfectamente los años 30 y 50 del siglo pasado con el presente. Un asesinato perpetrado en 1959 y el éxito que una vez soñó su joven testigo. La Segunda Guerra Mundial, los felices años 20, la escalada al éxito y secretos familiares serán un cóctel que llevará a la protagonista a conocerse mejor a sí misma y a los suyos (incluso cosas que no quiere conocer).

  • La frontera invisible. Kilian Jornet. El objetivo de este atleta épico es coronar las cimas más importantes del planeta corriendo. La muerte de una de sus referencias, Stéphane Brosse en una ascensión al Mont Blanc es el punto de partida idóneo para una experiencia vital labrada en Nepal y que nos muestra en primera persona “por qué somos hombres forjados en sueños. Si no soñamos estamos muertos”. Mucho más que un libro de autoayuda, un manual de superación y motivación. Perfecto para los que piensen que verano y deporte no van unidos.

 

Bilbao se hace mayor

Spainmedia es, sin duda, una de las editoriales que más ha apostado por Bilbao desde su llegada al mercado. La encargada de distribuir Esquire (no podríamos entender el estilo de vida sin esta Biblia), Harper’s Bazaar -referencia femenina- y Robb Report (una enciclopedia del lujo) presentó hace poco más de un año su última importación en nuestra Villa. Forbes, una de las cabeceras más respetadas en todo el mundo, hacía su aparición en castellano en la planta 24 de la Torre Iberdrola el 13 de marzo de 2013.

La relación, sin embargo, no se acabó ahí. El PremiumFest, una de las reuniones más relevantes de Europa sobre productos y servicios top tiene su sede en la Alhóndiga de Bilbao y cuenta con decenas de colaboradores y sponsors de la capital bizkaitarra.

Es por eso que quizá ahora no nos sorprenda -aunque si nos enorgullezca- que la casi centenaria revista haya elegido nuestra ciudad para presentar su primera City Guide del Estado. El libreto completa una extensa colección de guías que son ya una referencia tanto en Estados Unidos como en Europa sobre qué hacer, cómo hacer y dónde hacerlo en cada ciudad que es publicada.

Según la propia publicación, el motivo para escoger el hogar del Puppy es que se trata del destino idóneo para el “viajero que busca lo exclusivo, diferente y quiere una experiencia única”. Una ciudad de contrastes donde se mezclan tradiciones e innovación, naturaleza con urbanidad, espacios creativos e industriales, gastronomía clásica y de vanguardia, comercio especializado con firmas internacionales, museos y deporte (la cercana Getxo es la Ciudad Europea del Deporte 2014), etc. En resumen, una ciudad donde es fácil poner en práctica un estilo de vida completo.

Las 66 páginas analizan destinos gastronómicos, oferta cultural, opciones de shopping, acogedores cafés, hoteles ineludibles y lo mejor de la noche bilbaína para rubricarse en 20 puntos que nadie (ni turista ni autóctono) debería perderse. Nosotros ya hemos conocemos unos cuantos… ¿os atrevéis a recorrerlos todos y a (re)descubrir la ciudad?

La guía, presentada en el Hotel Domine y que tendrá como primeros puntos de venta los aeropuertos y estaciones de AVE y que estará disponible para el gran público con el número de junio de la revista (os recomendamos su análisis alternativo del Mundial).

Dime como vistes…

Aunque pueda sonar elitista y manido, un estudio de Karen Pine, investigadora de la Universidad de Hertfordshire (Inglaterra) asegura que la ropa en la que vestimos varia la forma en la que nos percibimos a nosotros mismos y nuestra forma de pensar. Nuestra imagen no sólo afecta a cómo nos ven los demás, sino también a nuestros procesos mentales.

La profesora Pine pidió a sus alumnos que sus estudiantes se vistieran con una camiseta de Superman. Sin saberlo, estaban siendo objeto de un estudio, en el que la mayoría se mostraron más confiados en sí mismos y afirmaban verse con un mejor aspecto físico -más en forma- de lo que se habían mostrado con otros estilismos.

Su percepción, explica Pine, es que son “más amables y se siente superiores a los demás estudiantes que les rodean”. Incluso a la pregunta de cuánto peso creían que podrían levantar, la mayoría respondieron cifras bastante superiores a los estudiantes menos “heroicos”. El estudio denota que muchas veces, las capas exteriores de nuestra imagen funcionan como gancho simbólico que hace que los demás -y nosotros- nos perciban como nuestra ropa proyecta, más allá de cómo somos.

Más allá de percepciones

 

El estudio de la investigadora fue más allá de la simple percepción propia. Un grupo de mujeres fueron vestidas con un traje de baño para llevar a cabo un examen de matemáticas. Más adelante, las mismas mujeres tuvieron que enfrentarse a un examen del mismo nivel ataviadas con ropa mucho más “normal”: un suéter. El resultado fue siempre mejor cuando estaban vestidas para la ocasión.

Hace tiempo un primer estudio de la Northwestern University de Estados Unidos vistió a un grupo de sujetos con una bata blanca y los hizo pruebas de agilidad mental. La mayoría de los sujetos realizó mejor la prueba que cuando fueron despojados de este uniforme de “médico” (como muchos lo definieron). ¿La razón? Muchos de ellos confesaron sentirse como doctores, “más inteligentes” o capaces.

Otros estudios anteriores han demostrado que cuando las mujeres se siente estresadas tienden a dejar de lado buena parte de su armario (hasta el 90%), y que la mayoría confiesa que vestirse de gala no tiene como fin sentirse atractiva, sino más segura.

Llevar el traje adecuado nos hace sentir como la persona adecuada para el puesto de trabajo o negocio que se nos proponga y eso nos hará actuar con la seguridad suficiente para transmitírselo a nuestro interlocutor.

En resumen: la ropa que vestimos tiene consecuencias cognitivas, sociales y emocionales ya que es la imagen de nosotros que proyectamos a los demás… y a nosotros mismos. Es por ello que, para comprender otro de los curiosos rincones de nuestro cerebro os recomendamos la obra de la autora de Sheconomics: “Mind what you wear. The Psychology of Fashion

Dulce, que te quiero dulce

Ya escribimos hace tiempo sobre una de las peores artimañas de la industria alimentaria sin embargo, ahora os proponemos cinco alternativas al azúcar convencional para que puedas seguir endulzando tus platos (recuerda que la glucosa es la gasolina que hace que nuestro organismo y nuestros músculos funcionen correctamente).

  • Miel. El verdadero oro líquido es un regalo de las abejas, de la naturaleza, que contiene potentes antioxidantes que ayudan a combatir (sí, combatir, no prevenir) las enfermedades cardiovasculares. El azúcar blanco puede reducir los niveles de colesterol HDL (el bueno) lo que aumenta las posibilidades de sufrir una cardiopatía. Este problema no se ha detectado con el consumo de este alimento.
  • Azúcar moreno. Ése que está en sobres diferentes entre la sacarina y el azúcar convencional también existe. No sólo tiene menos calorías que los otros dos sino que en una taza se encuentran el 18% del calcio , el 9% del hierro y el 8% del potasio diarios recomendados por la Organización Mundial de la Salud. Nadie va a tomar tanto pero es que estos porcentajes ni se acercan a los de otros endulzantes.
  • Jarabe de arce. Se obtiene a partir de la savia de este árbol y es uno de los principales “compañeros” de los gofres, crepes o tortitas. Usado con responsabilidad, destaca por su bajo contenido en grasas. No es la mejor opción de la lista pero sí mucho mejor que el azúcar refinado.
  • Jarabe de agave. Suele servirse como edulcorante con un toque de lima. Es el doble de dulce que el azúcar convencional pero contiene la mitad de calorías. Además, su composición hace que se digiera más lentamente sin variar los registros energéticos en nuestro organismo (no nos da el “subidón de azúcar”). Para aquellos que tengan problemas estomacales, es uno de los pocos alimentos no lácteos que contienen bifidobacterias que mejoran la digestión.
  • Miel de caña. En el proceso de obtención del azúcar de caña procesado, el jarabe de la caña se separa y muchas veces se desecha para quedarnos con el azúcar blanco cristalizado. Curiosamente, en el jarabe restante se encuentran casi todos los nutrientes de la planta: vitamina B6, hierro, potasio y calcio. Es cierto que para conseguir niveles equivalentes al azúcar moreno o a la miel habría que ingerir grandes cantidades, sin embargo, es mucho más equilibrado y nutritivo que la otra parte del proceso químico.

Si queréis aprender más sobre alimentos y cómo tomarlos, no os perdáis “El gran libro de la nutrición” de Men’s Health de Editorial Amat.

Nuestros diez libros ineludibles (y por qué)

 

Se mueve por internet una cadena en la que una persona debe explicar a diez de sus amigos diez libros que le han marcado para que estos, a su vez, indiquen a otros diez amigos otros diez títulos. Aunque vosotros sois más de diez (gracias a todos) os proponemos nuestros diez volúmenes ineludibles con la esperanza de que todos vosotros nos deis vuestra lista. Aquí los tenéis:

 

 

  1. El gran diseño. Stephen Hawking y Leonard Mlodinow. Después de una década sin publicar, una de las grandes mentes de nuestro tiempo nos regala una obra accesible para el gran público en la que defiende que la creación del Universo no necesitó de Dios. (Ni este universo ni ninguno paralelo ni tampoco de este u otro dios). Una obra polémica y de cabecera para intentar entender mejor lo que nos rodea.
  2. El perro de los Baskerville. Sir Arthur Conan Doyle. Los paramos de Dartmoor, en el corazón de Inglaterra son el escenario perfecto para que el escritor rubrique la mejor obra de Sherlock Holmes. Ineludible para cualquier amante de la novela detectivesca.
  3. La colmena. Camilo José Cela. El autor explicaba en la primera edición que tan sólo se trata de un trozo de vida narrado poco a poco. Si tenemos en cuenta que esa vivencia ocurre en la España profunda (o no tan profunda) en 1943, podemos hablar de todo un ejercicio de intrahistoria en plena postguerra civil. Una maravilla que todo el mundo debería leerse (al menos dos veces).
  4. Anna Karenina. León Tolstoi. La obra que siguió a Guerra y Paz en la producción de León Tolstoi es, seguramente, una de las más grandes de la historia de la literatura. En ella vemos capítulos reales y las consecuencias éticas que trajeron en el autor que cuenta de una forma desgarradora tres historias conyugales que se entrelazan en la Rusia de 1877. Un análisis inmejorable de las pulsiones del ser humano.
  5. El nombre de la rosa. Umberto Eco. Otro de los gigantes de las letras se encargó de esta novela gótica que analiza de una forma sorprendente (incluso después de haberla leído) la forma de pensar de la Europa medieval. Más allá de la trama principal se yergue un retrato de lo más fidedigno sobre los pilares que construyeron la moral continental y que a día de hoy seguimos heredando.
  6. El código Da Vinci. Dan Brown. Comparar al estadounidense (y sus gazapos) con titanes como Cela, Conan Doyle, Tolstoi o Eco puede parecer un sacrilegio pero, seamos realistas, hasta la llegada de Robert Langdon era casi imposible que una novela histórica nos enganchara tan fácilmente. Todos quisimos aprender sobre los entresijos del Vaticano. Sobre el arte y, por qué no, sobre religión. No es poco en la era de la televisión. Un buen primer libro para entrar en el mundo literario.
  7. Canciones del que no canta. Mario Benedetti. Nuestro protagonista de la última biografía creó, en sus últimos años de vida, un autorretrato poético que deja sin aliento. Uno de los grandes literatos de nuestro tiempo destaca una vez más por su emotividad y su madurez. Remueve conciencias.
  8. La sonrisa etrusca. José Luis Sampedro. Aunque parezca una obra reservada a institutos o primeros años en las facultades de humanidades y ciencias sociales, José Luis Sampedro consiguió crear una novela sencilla, ligera pero cargada de sentido que nos devuelve a los instintos más primarios. El amor -por una mujer o por un nieto- es capaz de hacer que una vida que parece agotarse vuelva rápidamente a su primavera. Recomendable.
  9. La sombra del viento. Carlos Ruiz Zafón. Lo que podría haber sido la contrapartida a La Colmena (una obra ambientada en Barcelona en 1945 pero que refleja una historia nada real en la que sólo las pinceladas de una ciudad que se debate entre el esplendor modernista y el horror de la postguerra nos diferencian de una historia ambientada en cualquier otro lugar) se ha convertido en un éxito sin precedentes -más de 100 ediciones- y en la base de una extensa saga. Su ritmo engancha fácilmente y lo bien escrita que está (no es tan fácil como parece) la hace indispensable. Una obra maestra de nuestro tiempo que adquirirá valor con el paso de los años.
  10. Memorias de una gheisa. Arthur Golden. Muchos de los libros anteriores tienen como protagonistas hombres. Una herencia cultural en la que las mujeres son tan sólo comparsas en las grandes obras de otro tiempo. Arthur Golden nos presenta un mundo difícil -el Japón feudal- bajo el punto de vista de una gheisa. Se analizan desde las costumbres más terrenales hasta las ceremonias más arraigadas. Ineludible por su genial retrato social. Por muy lejano que nos parezca.

 

¿Cuáles son los vuestros?