La hora de sus majestades satánicas

Fundada en 1865 por un joven de 22 años -Georges Favre-Jacot-, Zenith no ha sido nunca una empresa relojera al uso. En sólo diez años, mientras la mayoría de sus rivales buscaban movimientos artesanos y personales, la empresa ya tenía a cien trabajadores en plantilla. Su nombre -que evoca al punto más alto del firmamento- era toda una declaración de intenciones. Querían ser el constructor relojero de referencia… y lo estaban consiguiendo. En 1920 ya había dos millones de unidades en todo el mundo y abrían sucursales en las ciudades de referencia de medio planeta.

Sin embargo, el punto de eclosión, el culmen de la manufactura de los de Le Locle se dio en 1969 cuando crearon “El Primero” que, junto con el Calibre 11 de Heuer, se disputaría el título de primer mecanismo cronográfico de carga automática. Con 36.000 alternancias por minuto le permite una precisión de 1/10 segundos. Un calibre de tal reputación que hasta hace bien poco lo equipaba otro reloj legendario: el Rolex Daytona.

Cuando en 1999 la empresa fue adquirida por LVMH, Zenith recibe una enorme inyección de capital que le permite mejorar todos sus calibres y lanzar cuatro nuevos. Además, la firma recibe el soporte suficiente como para atreverse con colaboraciones arriesgadas que han dado lugar a modelos legendarios.

Con una complicación Tourbillon dentro de su caja de 44 mm y un sistema de fecha único en la periferia de la jaula del mismo, los 381 componentes laten con una precisión superior. Su diseño de tres esferas tiene ahora un nuevo icono. Se trata del legendario logo creado por John Pascher para The Rolling Stones, la provocativa lengua roja que nos presenta el primer modelo de la colección Cinco Estrellas y que fue presentada por Jean Claude Biver, responsable de joyería de la matriz LVMH.

 

El nuevo viejo Bilbao (en una copa)

El emplazamiento, aunque magnífico, es menos espectacular que el de otros establecimiento de la Villa. Cerca del Museo Guggenheim, entre la Gran Vía y el Museo de Bellas Artes. En el bajo de uno de esos edificios históricos que abundan en Bilbao pero que raras veces nos paramos a mirar. De hecho, desde fuera, podría pasar por uno de esos bares por los que el tiempo no ha pasado… ¡gracias a Dios!

Jigger Cocktail Bar, regentado por los hermanos Jorge y David Ríos, este pequeño rincón de la Villa es un oasis donde perderse, abandonar el frenesí diario y trasladarse a otra época donde los gentleman británicos degustaban cócteles de primera mientras hablaban de negocios con los colegas de la ciudad y añoraban sus estilosos bares londinenses. Un lugar donde sentirse como Humphrey Bogart en Casablanca o todo un James Bond disfrutando de un legendario Vesper (agitado, no mezclado).

Pero más allá de un ambiente espectacular y de una atención al cliente sobresaliente -desde los bartenders que denotan conocimientos sobrados sobre lo que preparan y lo que cada uno debe tomar (por favor, dejaos aconsejar), hasta los propios hermanos Ríos que no tendrán problema en departir con todos y cada uno de sus clientes, a los que hacen sentir como amigos en su propia casa- destaca lo que hace y cómo lo hacen.

El currículo les precede: David Ríos ha pasado gran parte detrás de una barra aprendiendo cada día hasta ser Maitre y Sommelier de establecimientos de la categoría del Hotel Sheraton Bilbao o del Mugaritz, uno de los mejores restaurantes del mundo. Por si fuera poco, su pasión por la coctelería le ha llevado a diferentes campeonatos hasta coronarse Mejor Bartender del Mundo por Diageo Reserve World Class 2013. Y todo ello, todo ese conocimiento, toda esa pasión y todo ese saber hacer los vuelca en sus cócteles -en su cuidada carta veremos un apartado World Class- y en cursos de formación Master Class que imparte por todo el planeta.

El GinTonic, el whiskey, los mejores vodkas, champagnes y cavas se unen a una interminable lista de vinos y de cafés (otro espectáculo más que recomendable por sabor y por cómo los preparan) que tienen su guinda -algo que no siempre se ofrece en locales de esta categoría- con una pequeña carta de cócteles sin alcohol que harán las delicias de todos los que quieren probar algo diferente y que mantiene la calidad de sus primos de más renombre.

Si a ello le unimos los espacios dedicados a las reservas (cuatro zonas dedicadas a catas, presentaciones, cursos, degustaciones o simplemente para estar tranquilos con amigos) o la posibilidad de llevar todo este saber hacer a tu casa, tenemos un espacio que Bilbao necesitaba. Una experiencia recomendable para todos por su ambiente acogedor y relajado regado de muy buena música.

 

Jigger Cocktail Bar está sito en Máximo Agirre 12,

su número de teléfono es 944.028.925

y su email (aceptan reservas) es jigger@jiggerbilbao.com

Nueve planes para Aste Nagusia

 

Nueve días de Fiesta (sí, con mayúscula). Una ciudad renovada que viste sus mejores galas para recibir a Mari Jaia. Una ciudad ahora llena de turistas (extranjeros o no) que vienen a disfrutar del Tesoro del Patrimonio Cultural Inmaterial estatal más votado y que tienen a su disposición decenas de planes para todo tipo de gustos. Aquí os dejamos nuestra agenda con nueve planes para nueve días de Aste Nagusia. ¿Os los vais a perder?

 

 

  • Sábado 16: hoy empieza todo. A las 19:00, Marijaia, el Txupinero y la pregonera dan el pistoletazo de salida a nueve días de fiesta ininterrumpida en todos los rincones de la ciudad. El momento perfecto para ver el txupinazo desde el Puente del Arenal -si no quieres acabar bañado en agua de Bilbao- y después de ver el ambiente de euforia, dar un paseo hasta Abandoibarra para disfrutar de una magnífica cena en el Restaurante Nerua y prepararse para el concierto de Los Planetas.

  • Domingo 17: después de la velada de calentamiento toca madrugar para disfrutar XXXVII Regata de traineras Villa de Bilbao. Disfrutar de unos pintxos y una sobremesa de primera en la Plaza Nueva, ponernos nuestras mejores galas para el monólogo de Goyo Jiménez “By the way” en el sofisticado Teatro Campos Elíseos y rematar el día con una cena ligera en el Café Iruña.

  • Lunes 18: a las 13:30 comienza en la plaza del Arriaga el ciclo de teatro callejero. Uno de los espacios culturales y de ocio más arraigados en la ciudad y uno de los más recomendables. Disfrutar de la comida en el Gran Café el Mercante (antes Boulevard) y de toda la actividad del Arenal -recomendamos darse un paseo por el Parque de Etxebarria y sus barracas- son el preludio perfecto para disfrutar a la noche de los fuegos artificiales de la pirotécnica Astondoa. Una leyenda en el Botxo.

  • Martes 19: una vez más el Arenal se engalana para uno de los concursos gastronómicos. El lugar perfecto para disfrutar de la mañana, degustar bocados sorprendentes y relajarse -incluimos una terraza en la sobremesa. A media tarde es hora de subir hacia Poza, el Athletic comienza su temporada en San Paolo contra el Nápoles y el ambiente estará por todo lo alto. Para redondear la fiesta (u olvidar los males), acabar con un concierto en Bilbo Rock se nos antoja la mejor opción.

  • Miércoles 20: para relajar cuerpo y alma después de cuatro días sin respiro no se nos ocurre mejor plan que utilizar alguna de las instalaciones deportivas de la Villa. Si el tiempo acompaña la mejor opción, sin duda, son las piscinas de Artxanda. Si no, la Alhóndiga nos permitirá relajarnos en pleno centro de la capital. Al caer la noche el espectáculo The Hole en el Arriaga después de una cena inmejorable en Sorginzulo es el plan perfecto para recargar las pilas.

  • Jueves 21: disfrutar de Indautxu, comer en La Mary (sorprendentemente bueno y maravillosamente barato), relajarnos en la terraza del Hotel Ercilla, asistir al Club de la comedia en La Casilla y disfrutar de la pirotécnica granadina E. Martín nos parecen la mejor forma de esperar al Viernes Grande.

  • Viernes 22: un día para no estar en casa. Desde el concurso de bakalao al pil-pil hasta la Hiri-Krosa, pasando por el pasacalles de gigantes y cabezudos, las bilbainadas o el concurso de danzas, todo está pensado para sacar toda la esencia de la fiesta. Nos quedamos con el concierto de Leiva.

  • Sábado 23: después del deporte, las comilonas y los concursos, el sábado ha de ser un día “de calidad”. El Circo del Sol a media tarde puede ser el plan perfecto antes de disfrutar de una velada con DJs de primera en la Terraza del Marítimo bajo el puente de Euskalduna.

  • Domingo 24: el momento perfecto para recapitular sobre las fiestas… mientras vemos la Final del Torneo de Pelota Aste Nagusia desde el Frontón de la Esperanza, nos damos un homenaje en el Restaurante Markina y decidimos dónde tomar un buen café (la calle Diputación es una de las mejores opciones) mientras esperamos a despedirnos de Marijaia. ¿Lo bueno? Ya quedan menos de 365 días para las siguientes.

 

Globos de Oro 2014, no te pierdas detalle

 

Hay algo que hace diferente a los Globos de Oro. Es la primera gran ceremonia de premios cinematográficos del año (que no de la temporada, que empieza en octubre, más o menos). Es, para los expertos, la antesala de lo que ocurrirá en los Oscar. Además, la entrega la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood -HFPA- y, en ella, las grandes estrellas se dan un respiro y nos regalan una velada bastante más “relajada” (que no improvisada) que en otros grandes eventos de este tipo. Hace pocas horas se ha celebrado en el Beverly Hilton Hotel de Los Ángeles la 71ª edición. Este es nuestro resumen.

 

Empezaremos por dos de los premios más deseados: el de Mejor Película Dramática y el de Mejor Comedia o Musical. El primero fue a parar a la inmensa “12 años de esclavitud”. Basada en el secuestro de Solomon Northup en 1850, un reputado músico, que fue vendido como esclavo en Louisiana tras ser drogado. Con Benedict Cumberbacht, Michael Fassbender, Paul Giamatti y Brad Pitt en cartel, el filme tiene muchas papeletas para convertirse en una de las referencias este año.

 

El musical se lo llevó “La gran estafa americana”. La dupla Christian Bale-Jennifer Lawrence se impuso al duo Scorsese-Di Caprio y apunta a una pugna épica tanto por la taquilla como por la estatuilla en febrero. La obra de David O. Russell, por cierto, fue la gran triunfadora de la noche con otros galardones. Amy Adams se fue con el premio a la mejor actriz y la propia Lawrence se quedó como mejor secundaria.

 

El mexicano Alfonso Cuarón se llevó el premio al mejor director gracias a Gravity. La película, que ya ha recaudado más de 600 millones en todo el mundo parece rehacerse de las primeras críticas y confirma que su apuesta por Sandra Bullock y George Clooney (una extrañísima pareja en el espacio) fue tan arriesgada como acertada.

 

Cate Blanchett y Leonardo DiCaprio se llevaron los premios para la interpretación dramática y de comedia gracias a dos papeles que quedarán grabados a fuego en la retina de los espectadores. La australiana lo borda en Blue Jasmine, el último filme de Woody Allen; mientras que DiCaprio se ha convertido ya por derecho propio en uno de los miembros destacados del Olimpo hollywoodiense gracias a Jordan Belford, un tiburón que haría palidecer al mismísimo Gordon Gekko.

 

Precisamente, el último gran tiburón de Wall Street, Michael Douglas recibió el premio a mejor actor de telefilme o miniserie por su redondo trabajo en “Behind the Candelabra”. Si tenemos en cuenta que el mejor secundario en la categoría fue para John Voigt, podemos rezar sin miedo eso de que los “viejos rockeros nunca mueren”.

 

Acabamos con el cine nombrando los últimos premiados: Matthew McConaughey -inmenso también en El Lobo de Wall Street- gracias a su papel de Ron Woodrof en su lucha contra las farmacéuticas a mediados de los ’80 y a Jared Letto (Rayon), en el mismo filme.

 

El mejor guión se lo quedó Her, el extraño filme que denota que Joaquín Phoenix es o una excéntrica estrella o un loco a la altura de Jim Carrey capaz de bordar los papeles más raros al otro lado del Atlántico. La italiana La Gran Belleza se quedó con el premio a la mejor película extranjera; la maravillosa y mucho más que recomendable Frozen fue el globo de oro a la mejor película de animación mientras que la música se quedó en manos de “Cuando todo está perdido” (BSO) y “Ordinary Love”, de “Mandela, del mito al hombre” (canción).

 

 

Televisión

 

Fue, por fin, la noche de Breaking Bad. Después de cinco temporadas con un guión al límite y actuaciones prodigiosas, la serie sobre la vida de Walter White se llevó el tan ansiado premio. Y, como no podía ser de otro modo, Bryan Cranston se quedó con el premio a mejor actor de drama.

 

La eterna Robin Wright se llevó 20 años después de su primera candidatura por Forrest Gump el premio por su papel en House of Cards. Este drama político cuenta con un Kevin Spacey espectacular -será uno de los bombazos de la temporada- que constituye una dupla sobresaliente con la californiana.

 

La otra gran triunfadora de la noche fue Brooklyn Nine-Nine. Con sólo trece capítulos ha desplazado a Modern Family o The Biga Bang Theory para hacerse con el premio… y de paso que el Andy Samberg se llevara también su primer premio como mejor actor de serie de comedia. Amy Phoeler la acompañó en el podio como mejor actriz y una Jacqueline Bisset (con dos premios) redondearon una noche en la que la televisión demostró que bien hecha, está a la altura del mejor Hollywood.

 

Elisabeth Moss (como mejor actriz de telefilme o miniserie) y la antes nombrada Behind the Candelabra cerraron una noche de borrachos, alfombras inundadas, muchos premios muy repartidos  y una industria que parece darse cuenta -a ver cuánto les dura- de que tiene un futuro mucho más exitoso si es más cercana que si nos evoca a un Hollywood distante, dorado e inaccesible.

 

12 propósitos que deberías cumplir este 2014

Oficialmente hoy acaba la Navidad. Muchos de vosotros estaréis pensando en Semana Santa, el buen tiempo, la playa. Otros en las ganas de ir a la nieve. Casi todos en rebajar ese extra que le hemos dado a la báscula. Pero, lo que es seguro, es que absolutamente todos nosotros comenzamos el año lleno de ilusiones y expectativas. Buenas intenciones y propósitos que, esperemos, no se queden en el tintero. Desde nuestra bitácora os proponemos 12 causas para este nuevo año.
  • Aprende a comer: para nosotros la salud es lo primero. Y un factor fundamental en nuestra salud es lo que entra por nuestra boca. Por eso os proponemos que aprendamos a comer. Saber equilibrar la dieta, disfrutar de nuevos sabores y de elaborar nuestros propios platos. Comprender otras culturas gastronómicas (sí, aquí se come muy bien pero hay mucho más allá de nuestras fronteras) nos ayudará a descubrir los agridulces árabes, el picante indio, las especias orientales, las carnes del Este de Europa… y llevarnos todo este mundo a nuestra mesa. Una experiencia que con un poco de espíritu artesano, nos ayudará a disfrutar mucho más de nuestros ratos de ocio y, creednos, nos sorprenderá gratamente.
  • Baja tu grasa corporal: no todo en esta vida es adelgazar o tener figura. Un reciente estudio llevado a cabo por el equipo de Jamie Oliver mostró que hay un alto porcentaje de la población que cree haber huido de los problemas derivados del sobrepeso sólo con adelgazar (normalmente con dietas tan poco acertadas como la Dukan)… el problema es que mantienen altísimos índices de grasa corporal. Por eso unimos este segundo propósito al primero. Aprender a degustar una dieta variada rica en proteínas, con suficientes carbohidratos, vitaminas, etc… permitirá que nuestro cuerpo baje de un modo natural su índice de grasa corporal (ojo, la necesitamos para absorber las vitaminas A, C, D y E) y estar realmente sanos. No es estética, es salud.
  • Comienza un deporte nuevo: y como somos de los que creemos que los romanos tenían razón con eso de mens sana in corpore sano, os animamos a que escojáis un deporte que os llene -si no os divierte no tardaréis en dejarlo- y os pongáis en las manos adecuadas para practicarlo. Da igual que sea el tan de moda running, ciclismo, natación o tenis de mesa. Os ayudará a socializar, a conocer mejor vuestro cuerpo, a compartir vuestra afición con gente que ni siquiera conocéis ahora mismo y con la que tenéis mucho en común, a seguir una disciplina, a formularos retos y conseguirlos y a quitar horas muertas del sofá (tan necesarias a veces) y disfrutar del aire libre. Con estos tres primeros propósitos no tardaréis mucho en sentiros mucho mejor.
  • Dale color a tu armario: 2014 será el año del color. Los tonos verdes, teja, naranjas, rojos, etc… compartirán protagonismo con los clásicos azules, grises y marrones. El empuje de lo Brit hará que las firmas nos propongan nuevos estampados y combinaciones. Después de tanto tiempo de crisis (social y económica), ¿por qué no dejamos atrás los tonos sombríos y le damos algo de color a nuestro día a día? Nuestras apuestas pasan por superponer paletas de colores y mezclar el estilo más dandy con toques más casual que nos den como resultado un estilismo personal acorde a nuestros gustos.
  • Pásate a las americanas: es cierto que con el frío las prendas técnicas y de plumón son mucho más prácticas. También que una cazadora de piel tiene un toque personal que pocas veces igualará ninguna otra prenda. Pero también es cierto que combinar una americana con un jersey de cuello caja (una camiseta si hace calor) o una camisa básica, unos jeans y unas deportivas nos hará ir cómodos, no nos hará desentonar en casi ninguna situación y nos dará un toque más sofisticado que una cazadora. Empieza poco a poco y con básicas: las desestructuradas de piqué (en tonos grises o azules) son un fondo de armario imprescindible que agradeceremos en primavera y verano.
  • Realiza un viaje por carretera: hay muchas formas de viajar pero ninguna es tan especial como viajar por carretera. La unión entre hombre y máquina sólo se ve superada por los paisajes únicos que nos regalan las carreteras locales y comarcales. Esos pequeños rincones que nunca nos regalarán las autopistas ni los rápidos aviones. Un viaje sin prisas, a ese lugar soñado (Toscana, Escocia, la Selva Negra o la Ruta 66) en el que, como en tiempos pasados, lo importante no es el destino sino el viaje. Nuestra propuesta este año es aprovechar el recién pasado centenario de Aston Martin para alquilar uno -en el Reino Unido hay multitud de empresas de alquiler de clásicos- y recorrer la campiña inglesa durante la primavera. Inolvidable.
  • Actualiza tu montura: los estudios de Ganvam y Aniacam (asociaciones de vendedores y fabricantes de vehículos de motor) reflejan que durante la crisis casi medio millón de clientes al año han aplazado indefinidamente la renovación de su coche. Eso hace que, posiblemente, tengas un coche o una moto más antiguos de lo que te gustaría. La renovación de las ayudas, las necesidades de hacer caja de los concesionarios y los constructores así como la ingente cantidad de nuevos modelos hace que haya suculentas ofertas en el mercado. Sólo hay que tener en cuenta los kilómetros que recorremos al año (ante la duda, gasolina, por favor), y nuestras necesidades reales para tener un nuevo compañero de viajes.
  • Lee un libro: seguro que todos los años hacemos una enorme lista de propósitos con varios volúmenes en mente. Nosotros somos más realistas: internet, las redes sociales, tabletas, revistas, televisión y compañía hacen que cada vez nos cueste más sentarnos a leer un libro (en papel o formato digital) por eso os proponemos que hoy mismo escojáis uno de esos que comprasteis en 2013 (o 2012) y os pongáis hoy mismo a devorarlo. Todo es empezar. Nuestra recomendación, Solo de William Boyd.
  • Cómprate un vinilo: somos amantes de Spotify, iTunes y la música en formato digital que escuchamos a todas horas en nuestro iPhone, nuestro iPad y nuestro iMac. Pero también sabemos degustar el sonido limpio de un buen tocadiscos. Déjalo sólo para las grandes colecciones: Led Zeppelin, los Rolling, Queen y compañía. La cantidad de matices que oirás en cada una de tus canciones favoritas -y que hasta ahora, literalmente, no habías oído- hará que se te caigan muchos prejuicios sobre esta “arcaica” tecnología. Son caros, pero son una inversión.
  • Vete a un concierto: ahora que ya disfrutas de la gastronomía, el deporte, la lectura y la moda… le toca el turno a la música. El vinilo es un primer paso para que vuelvas a un concierto. La música en directo, el gentío, los bafles retumbando y tu cantante favorito a pocos metros. El Bilbao Live es una de las referencias pero tampoco descartes moverte a otra ciudad y de paso, hacer turismo. Beyoncé, Depeche Mode, The Lumineers, Imagine Dragons, Franz Ferdinand,  James Arthur, etc… ya tienen fechas para este año. ¿A qué esperas?
  • Cambia de perfume: la aromaterapia es el mejor ejemplo de lo que los perfumes pueden hacer sobre nosotros. Son nuestra seña de identidad y, aunque no lo creamos, marcan nuestro estado de ánimo. El inicio del año nos parece un momento inmejorable para decidirnos por uno diferente que haga que los recuerdos (recordamos más con el olfato que con cualquier otro sentido) sean imágenes del pasado… y afrontemos el futuro con nuevas sensaciones. Un pequeño detalle para empezar con fuerzas estos 365 capítulos de libro de 2014.
  • Estudia un idioma: da igual que escojas uno “útil” para el trabajo o uno que te gusta por simpatía cultural. Aprender chino, árabe, inglés (sí, aprenderlo), italiano, francés o alemán te ayudará a descubrir una nueva cultura y a cambiar muchos puntos de vista. Sin duda el propósito más ambicioso de los que hay en la lista por su dureza y la disciplina que requiere pero también será el que más satisfacciones os dé a largo plazo.
¿Cuál nos proponéis vosotros?