El Mondeo se viste de Aston Martin

La renovación de la berlina de Ford ha tardado mucho en llegar a Europa. Conocida como Ford Fusion en Estados Unidos -nada que ver con el derivado del Fiesta que se comercializó a este lado del Atlántico hace poco tiempo- es uno de los dominadores de su nicho en su mercado de origen y una de las grandes esperanzas de los de Detroit en su resurrección a golpe de modelos globales.

Si algo caracteriza a esta nueva edición -además de su muy acertado diseño- es su enorme carga tecnológica tanto en su interior como bajo el capó. Empecemos precisamente por ahí. Los motores EcoBoost son la gran apuesta no sólo por su buena aceptación por parte de público y crítica sino también porque se presentan como la clave para que los americanos puedan sortear las cada vez más estrictas -y necesarias- normativas de contaminación.

Disponible inicialmente con dos bloques gasolina (1.5 de 160 caballos y 2.0 de 240), tres diésel (1.6 de 115 caballos y un 2.0 con dos escalones de potencia: 150 y 180 caballos) y un híbrido que también emplea un 2.0 pero que en este caso es atmosférico y de ciclo Atkinson. Todos ellos excepto el último esta disponibles con caja automática de doble embrague PowerShift que si no es tan fina como la DSG del Grupo Volkswagen, es igual de rápida y eficiente. Para más adelante se espera un bloque 2.0 biturbo diésel de 210 caballos pensado para competir con las grandes berlinas medias alemanas.

En cuanto a los acabados, además de los Ambiente, Business, Trend y Titanium (Titanium HEV para el híbrido) clásicos de la marca, el nuevo Mondeo estrenará la lujos línea Vignale Concept inspirada en el carrocero italiano comprado por la empresa hace décadas y que ahora representará un nivel de personalización y lujo desconocidos en la casa e impropios de los grandes generalistas (van un paso más allá de los DS de Citroën).

Mucho más que un mero acabado lujoso -destacan los cromados en parrilla, carcasa de los retrovisores, tiradores de las puertas, molduras interiores y tubos de escape ad hoc- y de materiales de primera para un interior que no varía en exceso su configuración pero sí su calidad percibida su imagen y su “experiencia de uso” es propia de los mejores fabricantes premium.

Servicios de recogida y entrega de los coches en las revisiones, lavado gratuito del coche de por vida, invitaciones exclusivas a eventos, tratamiento VIP en los concesionarios y talleres, check-in y accesos dedicados para los clientes Vignale en los centros de la empresa, servicios de financiación y atención al cliente exclusivos, programas de puntos, acuerdos con cadenas hoteleras, restaurantes y locales de ocio y detalles como un portafolios de cuero o la entrega del nuevo modelo por parte del director de la concesión son sólo un ejemplo de hacia dónde quiere ir Ford.

Si volvemos a las características del Modelo “tradicional” debemos resaltar la carga tecnológica que hemos mencionado antes. Sensores como el “asistente de precolisión con detección de peatones”, airbag de cinturón, iluminación adaptativa LED o el mejorado “Active Park Assist” demuestran el trabajo que han llevado a cabo los ingenieros para que este Mondeo agrade a todos los clientes en cualquier rincón del planeta.

El infotainment gira en torno a una pantalla táctil de 8 pulgadas que gracias al SYNC 2 de Ford replica cualquier smartphone (sí, cualquiera) en el coche y que permite una enorme cantidad de órdenes de voz y petición de sugerencias (a la orden de “tengo hambre” nos recomienda restaurantes cercanos en función de nuestros gustos).

En definitiva, un modelo con un diseño prodigioso, tecnología, precio competitivo y cargado de seguridad. ¿No es todo un dandy?

Bienvenidos al universo del café (en cápsulas)

 

Da igual que lo anuncie George Clooney o Matt Damon. Da igual que compremos los Grand Krus a través de su aplicación móvil, en un Fnac o en una de sus lujosas boutiques cafeteras, el universo de Nespresso nos encanta. Todo en él es sencillo, minimalista, rápido y urbano. Ahora, con el lanzamiento de nuevas cafeteras hay prácticamente una cafetera para cada tipo de cliente: ¿cuál es la tuya? Te ayudamos a averiguarlo.

 

 

  • Nespresso Inissia. Pequeña, colorida (está disponible en nueve colores), inteligente -se apaga sola después de nueve minutos de inactividad- y con el característico selector para diferentes tipos de café (el intenso espresso o el relajado lungo). Un ejercicio de diseño con la experiencia de DeLonghi y un precio irresistible: 99€.

  • Nespresso U. Quizá la más personal de todas las cafeteras de la casa -al menos de las de acceso- destaca por su sencillez de formas y a su elevada carga técnica que permite programar el tamaño de la taza, avisador de depósito de agua vacío, tiene espacio para el almacenamiento del cable, apagado automático y expulsa automáticamente las cápsulas usadas. La versión UMat de Krups está disponible en siete elegantes tonos. Nos quedamos con este rojo. 149€.

  • Nespresso CitiZ. Un paso más allá, esta vez en diseño, se encuentra CitiZ. Todo un ejercicio de diseño -en el caso de la 60’s White, ejercicio retro- en el que la empresa ha puesto todo su arsenal en mejorar el gasto energético. Merece la pena para aquellos que primen la forma sobre el fondo. 179€.

  • Nespresso Pixie. La propia empresa suiza la define como el modelo más inteligente de su gama. Ganadora del premio RedDot Design cuenta con todas las características de la U, optimiza el tiempo de calentamiento de cada tipo de café y, además, lo hace en un espacio ostensiblemente más pequeño y materiales de calidad muy superior -titanio, acero, etc.-. ¿El precio? 149€.

  • Nespresso Essenza. El origen de todo -su forma es inconfundible- puede haber quedado ligeramente desfasada por diseño y estar sólo disponible en un color pero es limpia, ergonómica, tiene gran capacidad para cápsulas y hasta dos litros en su vaso trasero. Es básica pero tremendamente fiable. 99€.

 

Lección de estilo y resistencia

Hoy nos acercamos hasta un grupo de relojes que destacan por su calidad, su precisión, su diseño, su resistencia y su precio. Modelos pensados para durar y resistir con creces el uso diario, tener un mantenimiento contenido y convertirse en una extensión de la personalidad del cliente. Algunos ya los hemos conocido en otros post pero nunca los habíamos comparado a todos juntos.

 

 

  • Victorinox I.N.O.X. Resiste una caída de diez metros; soporta que un tanque de 64 toneladas pase sobre él (y no sólo mantiene la integridad estructural sino que sigue funcionando); lo han sometido a un lavado de dos horas en una lavadora con agua a 90 grados y además cuenta con un diseño atemporal. El cristal de zafiro, un sistema de estanqueidad de la mecánica a prueba de todo y un mantenimiento prácticamente nulo más allá del cambio de pila (su movimiento es de cuarzo, lo que aumenta la exactitud) son la guinda a un modelo de 399€.

  • Citizen EcoDrive Crono Pilot. Completamente plano, con cristal de zafiro ultrarresistente, correa también en acero con eslabones regulables, un diseño que recuerda al taquímetro de los cazas y un secreto maravilloso en su interior: la tecnología radiocontrolada EcoDrive. Funcionan gracias a cualquier fuente lumínica (artificial o no) que esté a su alrededor; acumulan el excedente energético para tener una reserva de marcha de un año. Sus baterías -una sirve para acumular y para el funcionamiento de los sistemas secundarios y otra para dar la hora- se han fabricado respetando al máximo el medio y son completamente reciclables. La caja es ultrarresistente, el sistema EcoDrive no requiere mantenimiento y su precio es sobresaliente. Una máquina eterna que cuesta 450€.

  • Seiko Sportura Kinetic GMT. Si la tecnología de Citizen se basa en la luz, su gran rival nipón ha creado un movimiento de precisión mayúscula que se alimenta del movimiento del propietario. De nuevo, un sistema de baterías permite acumular el excedente de energía cinética (de ahí su nombre) para conseguir una reserva de marcha de medio año. Su caja de acero hace una dupla de excepcional resistencia con el panel de zafiro anti reflectante de la esfera. Una maravilla pensada para durar. 450€.

  • Tissot PRS 516 Automatic. Volvemos a Suiza para econtrarnos con la gama de cronógrafos PRS 516 de Tissot. Inspirados en los deportes de motor, cuenta con agujas de alta visibilidad y diferentes fondos de caja que permiten ver el movimiento perpetuo así como reminiscencias a los volantes de los años 50. Construido en acero y con esfera de zafiro, su contenido peso es una de sus mejores bazas. La versión extreme, algo más cara, está considerada uno de los relojes más resistentes del mercado tanto a golpes como a inmersiones. 450€.

  • Hamilton Khaki Pilot GMT Auto. Nuestro último reloj es este de la colección Khaki Aviation de la firma estadounidense Hamilton. Con movimiento automático, caja de acero inoxidable, correa de piel, cristal de zafiro y un diseño espectacular, pone la nota exótica entre los cronógrafos de su categoría. Una apuesta segura (comparte mecánicas con Omega) por diseño y calidad. 420€.

 

Absolutamente indestructible

El motivo de la celebración era nada más y nada menos que 130 años de vida del fabricante. ¿El reto? Fabricar un reloj prácticamente indestructible que resista un golpe desde 10 metros (sí, tres plantas), el peso de un tanque -rondan las 64 toneladas- pasando sobre sí, o dos horas en una lavadora a 90 grados. Y todo ello aderezado con un diseño atemporal, deportivo, interesante y versátil.

Hacer un reloj de leyenda va mucho más allá de emplear movimientos ultraexactos o diseños barrocos fabricados con metales preciosos. El I.N.O.X. tenía que unir la mejor relojería suiza con el prurito de durabilidad y fiabilidad de todos los productos de la casa helvética.

Para ello trabajaron en el diseño de un sistema de estanqueidad único y una caja que resistiera temperaturas extremas. La caja de acero rematada con un cristal de zafiro anti deslumbrante son la dupla perfecta para proteger el movimiento de cuarzo.

Sumergible hasta 200 metros, con fondo atornillado y corona protegida por la propia estructura de la caja, las correas de caucho son el complemento perfecto para un conjunto pensado para durar. Disponible en negro, azul y verde y todos ellos con una capa protectora ante sustancias corrosivas, esta máquina de 399€ se nos antoja como uno de los mejores relojes del momento y con un precio muy competitivo. ¿A qué esperas?

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Sistem51, la nueva revolución de Swatch

Corre 1983 y Nicholas Hayek cree tener la fórmula de resucitar la industria relojera suiza, herida de muerte ante la llegada al mercado de los competitivos, exactos y baratos relojes nipones. ¿Cómo combatir con movimientos automáticos, materiales nobles y ecos de lujo histórico en una época en que los jóvenes buscan relojes casi de usar y tirar que los transporte a un futuro digitalizado? La respuesta es “sencilla”, ofreciendo relojes de plástico, baratos, con movimiento de cuarzo y diseños tan divertidos como únicos -algunas de las colaboraciones de la marca a mediados de aquella década sentaron escuela y ahora son objetos de culto y colección-.

La situación previa a Swatch tenía a los Bancos Suizos como propietarios de las obsoletas fábricas. Contratado por las entidades financieras para reflotar este desastre, este ingeniero nacido en Líbano (pero de nacionalidad suiza) se disponía a revolucionar una industria centenaria.

La capacidad de sorprender e innovar de la pequeña start up le hizo posicionarse rápidamente como una de las favoritas de las nuevas generaciones en todo el mundo… y su tamaño le permitió ir adquiriendo fabricantes legendarios como Omega, Breguet, Blancpain, Longines, Rado, Mido, Certina, Hamilton, Tissot… así como lanzar nuevas marcas -como la exitosa Flik Flak- y fabricar para terceros.

El primer modelo de la casa no sólo estaba construido íntegramente en Suiza sino que podía competir con los japoneses en precio y discutirles la primacía por su diseño iconoclasta. Era rebelde y revolucionario.

Han pasado 31 años desde aquella primera piedra pero el espíritu de aquel primer modelo sigue impregnando algunos de los proyectos más valientes de la casa como es el nuevo Sistem51 un reloj que aplica la misma receta a un movimiento automático Made in Switzerland.

Los pasos han sido los mismos: rebajar la complejidad del proceso de fabricación para conseguir un precio de venta sorprendente para este prurito: 130€. ¿Cómo ha sido posible? Bajando el número de componentes hasta quedarse en 51. La mitad que en un calibre automático convencional y el motivo de su nombre.

Además, se ha automatizado todo el proceso de fabricación lo que baja enormemente los costes de fabricación de cada unidad. Disponible durante las primeras semanas en las pop up stores de Madrid y Barcelona en cuatro ediciones diferentes -azul, rojo, negro y blanco- el Sistem51 nace con la intención de convertirse en el primer reloj automático de muchos… y en la segunda revolución de una industria que desde la llegada de Swatch ya no ha vuelto a ser igual.