Entre reyes y principes anda el juego español

Asistimos con expectación al nuevo cambio jurídico ,en la monarquía española: la abdicación del rey Juan Carlos I de Borbón. Algo insólito, pero no la única, dado que es la séptima que se produce en la historia de España. Su abuelo, el rey Alfonso XII, en 1.941 así lo hizo.Y la tercera en Europa en el último año. Y así lo ejecuto, el Papa Benedicto XVI, Jefe del Estado Vaticano y de la Iglesia católica.
En el protocolo, la premisa que debe cumplirse a largo plazo, es la adecuación a los tiempos, con el fin de obtener éxito en las relaciones sociales e institucionales.
El pasado día 2 de junio, nos sorprendió el anuncio del presidente del gobierno central;” el rey abdica en favor de su heredero, el príncipe de Asturias”. Así lo contempla la constitución española en su título II, dedicado a la Corona. Regulando los derechos sucesorios. No así, establece las disposiciones referentes a la renuncia al trono por parte del soberano.
Un jefe de estado de avanzada edad, con graves problemas de salud, y tras los acontecimientos sufridos en el ámbito de su familia real, cacería en Botsuana, caso Noos, siendo imputada su infanta Cristina. Y todo ello con un periodo convulso de crisis económica sin precedentes en la historia reciente. Parecía que se habían confabulado todos los astros en su contra.
Y ante tan potente conjuro, la corona se tambaleaba en su cabeza así como el cetro que no podía sostener con su mano.
Los símbolos más representativos de la más alta institución del estado español, estaban en grave peligro para supervivir.
Y el Rey, ante esta situación, después de casi 39 años ostentando la más alta dignidad, decidió renunciar a su corona.
En la dinastía de los Borbones, los hijos de reyes y reinas, ostenta la dignidad de Infantas o Infantes de España. No así el hijo o hija heredero heredera que será designado Príncipe o Princesa de Asturias.
Junto con el reto de títulos adscritos a esta distinción; Príncipe de Girona y de Viana, Duque de Montaban, Conde de Cervera y Señor de Balaguer. Con el tratamiento de Su Alteza Real.
Ante este nuevo marco protocolario, que se ha estado preparando desde hace un año., con las diferentes campañas de comunicación, de los principies y de sus hijas las infantas, Leonor y Sofia. En todos los medios de difusión, entrevistas, reportajes, asistencia y apoyo a múltiples catos institucionales y empresariales.
En breve las Cortes Generales. Elaboraran una nueva situación para el actual rey y reina, padres del futuro rey Felipe VI de España.
Entiendo que de acuerdo a la tradición histórica, los tratamientos, distinciones y dignidades conforme al R.D. 1.368/87, corresponderá al nuevo rey: el título nobiliario de Conde de Barcelona, con el tratamiento de Su Alteza Real.
Titulo que ostento su padre Don Juan, que no fue rey. Pero que si disfruto de honras fúnebres de rey, en la ceremonia que honro su despedida en el Monasterio Real del Escorial. Y dicho título se adscribió a los títulos que disfruta el Rey Juan Carlos I.

.Por qué el título de rey o reina debe extinguirse con la persona que lo ostenta?
Papas, y reyes renuncian a su trono, emulándose con los presidentes de grandes compañías empresariales. Y se abre el procedimiento a la pregunta¿Monarquia o Republica? Ya veremos lo que los acontecimientos nos deparan ante esta situación y decisión del monarca español

rey principe

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