Crema de zanahoria con queso gorgonzola

Crema de zanahoria con queso gorgonzola_deia FotorSugiero arrancar este otoño con una crema preciosa de color naranja de la mano de unas zanahorias que ya las tengo preparadas,  bien limpias y dispuestas a participar en un plato delicioso.
También tengo un queso gorgonzola que me ayudará a conseguir un toque cremoso con sabor ligeramente picante.
Me reservo unos trocitos para preparar unas bolitas de este italiano rebozadas con sésamo tostado.
Esta crema promete, primero por lo fácil que se prepara y desde luego por lo rica que está … y no olvidemos esas pelotillas crujientes que cada vez que te encuentras con una, tienes la sensación de que te ha tocado un premio.
Razonablemente engalano la mesa con un mantel verde y el delantal del mismo color pues tengo la esperanza de que muchos de vosotros vais a estar interesados en sacar esta receta tan facilona.
Todos juntos, … empezamos.
Esta receta se la dedico a Mertxe por esas gallinas tan preciosas y por ser tan fiel a Mantelbleu.   Entrañable y feliz cena la del otro día,  habrá que repetir.
Crema de zanahoria con crema gorgonzola  etiqueta INGREDIENTES (para 5 raciones): 500 gr de zanahorias,  200 gr de cebolla, 40 gr de aceite de oliva, 140 gr de queso gorgonzola, 400 gr de caldo de gallina, 140 gr de nata líquida, sésamo, pimienta negra, sal y comino.
Crema de zanahoria con queso gorgonzola ingredientesELABORACION
Calentamos la sartén, echamos el aceite y seguido incorporamos las zanahorias y la cebolla troceadas.
Bajamos a temperatura media y dejamos que se fría durante 10 minutos.
En una olla calentamos el caldo de gallina, salpimentamos al gusto y ponemos una pizca de comino.
Incorporamos la verdura al caldo y dejamos que se vaya cociendo poco a poco,durante unos 20 minutos hasta que la zanahoria y la cebolla esté blandita.  Reservamos.
En un cazo aparte mezclamos 100 gr de queso gorgonzola con la nata y calentamos hasta que nos quede una crema.
Incorporamos a la olla con la verdura y dejamos que se haga unos cinco minutos.
Pasamos la batidora, probamos y rectificamos con la sal y la pimienta.

Pintamos una sartén con un poco de aceite, calentamos y echamos el sésamo para que se nos tueste. Retiramos.
Con el queso sobrante, hacemos unas bolitas con cuidado y las rebozamos sobre el sésamo de la sartén.
Servimos las raciones y colocamos las bolitas.

Espero que os guste.
Crema de zanahoria con queso gorgonzola collage_Fotorla foCrema de zanahoria con queso gorgonzola to 3_Fotor

 

Cocido de lentejas guisadas y en crema con sus sacramentos

la foto-1784_FotorAhora que tenemos una primavera lógicamente primeriza como su mismo nombre estacional indica y no se acaba de aclarar con las nubes que vuelven sistemáticamente la mayoría de los días y los fríos, los vientos y … nos apetece reencontrarnos en nuestro fogón con una receta férrea que nos aporte el valor y la energía necesaria para no enfadarnos cuando cada vez que salimos a la calle, seguimos necesitando la gabardina y no seré yo la gafe de hablar de la bufanda.
Sugiero lentejas, esos granitos que en casa nos hacen felices desde que ya no hay que limpiarlos uno a uno, que en su día llegaban hasta con piedras y había que cribar. Dicha tarea a mí me ha tocado muchas veces y mientras que realizaba dicha operación veía en la recién estrenada primera TV de mi casa la serie Daktari, donde además de aparecer una chimpancé muy graciosona que se llamaba Judy, estaba Clarence un león bizco que siempre pensé que se había quedado así escogiendo las lentejas.
Pero volvamos a las lens culinaris que es así como se llaman cuando no tienes aún confianza con ellas, … tras unas horitas de remojo, aunque en este tema muchos cocinillas insisten en que no se precisa,  en casa siempre las permitimos el remojón, luego les retiramos el agua y sin precisar toalla para que se sequen, las preparamos para guisarlas en la cazuela, …a fuego lento.
Hoy vamos a dar gusto a toda la mesa y las vamos a servir enteras o en crema.  Ambas propuestas deliciosas y cerquita del plato los sacramentos, que aquí no hay discusión…, sólo,  a veces la morcilla la pelamos y la pasamos por la sartén rebozada de sésamo, … así nos encanta, pero sólo cocida nos sabe también muy bien.
Hay que reconocer que para esto del disfrute gastronómico somos un poquito facilonas, eso sí, todo lo que llega a la mesa lleva grandes cantidades de mimo y cariño … y se nota.
Disfrutemos todos, ánimo con las lentejas, enseguida ponemos la olla a calentar. El delantal bien atado. Empezamos.

INGREDIENTES (para 6 personas)
la foto-1780_Fotorla foto-1781_Fotor

1 Kg de lentejas
1 cebolla
2 dientes de ajo
1 l de caldo de verduras o agua.
Sal
Pimienta recién molida
2 chorizos de puchero y 1 trozo de panceta
(hemos contado con los embutidos de Alejandro y el resultado excepcional)
1 morcilla
!/2 K de costilla

ELABORACION
la foto-1788_FotorLa noche anterior hemos puesto las lentejas a remojar, cubiertas de agua.
Cortamos la cebolla bien picadita y el ajo también. En la cazuela caliente ponemos un chorrete de aceite y echamos el ajo y seguido la cebolla.
Rehogamos bien para que no se nos queme y cuando empieza a dorarse, incorporamos las lentejas, un toque de pimienta recién molida al gusto, rehogamos y vamos echando el caldo de verduras.
Sazonamos con cuidado y con una temperatura media alta, ponemos el chorizo, la panceta y la costilla y que se vaya cociendo en el puchero*.
Las lentejas las tendremos en unos 60/75 minutos aproximadamente.
En todo este tiempo no se deben quedar sin líquido y deberemos echar cacitos de caldo o agua si vemos que necesita.
Unos 15 minutos antes de retirarlas, ponemos la morcilla dentro para que esté perfecta cuando termine la cocción.
Probar las lentejas, rectificar y dejar la cazuela unos minutos más a la temperatura más baja para sacarlas a la mesa bien calentitas.

*En casa, hemos cocido los sacramentos aparte para desengrasar el cocido.
En la olla express, hemos metido todos los ingredientes de nuestro amigo el cerdo, excepto la morcilla cubiertos de agua.

Cuando la olla a temperatura alta ha empezado a silbar, aparte de ponernos un poco rojas, …mira que llevamos tiempo con esta olla, pero estos silbidos nos ponen el ánimo por las nubes, … pero a lo que vamos, hemos bajado la temperatura al 2 o el 3 y hemos dejado unos 20 minutos.
Luego a reposar hasta que podemos abrirla y sacamos los sacramentos aún un poco tiesitos.
Desechamos el caldo de la olla y con ello un montón de grasa.

Cuando llevan las lentejas unos 30 minutos en el puchero, metemos los sacramentos para que se sigan haciendo con las lentejas y seguimos las instrucciones indicadas arriba.
la foto-1787_Fotor
Preparación de la crema:
Pasamos las lentejas bien por la batidora y ya tenemos el puré. Seguido, por el chino para que nos quede una crema deliciosa.
Vamos echando un poco de caldo para que nos queda la espesura que queramos.
Servimos, colocamos unas rodajas de chorizo, las guindillas a mano  y le echamos unas gotitas de aceite de oliva virgen extra.

Emplatado
Los sacramentos los repartimos y servimos en cada plato. En casa nos gusta no incorporarlas a la ración de lentejas.
Casi juntos pero no revueltos.
Parte de la morcilla la pelamos y la rebozamos con sésamo. Queda crujiente y deliciosa. El resto cocida sin más que también está muy buena.
Un buen pan y a disfrutar.
De postre,  fruta o lácteo 0% y muy aconsejable las running y a pasear mínimo 30 minutos.
Luego si es posible siestón y a soñar con Clarence, el león bizco o Judy la simpática chimpancé o … ¿qué no os suena Daktari?  … qué jóvenes sois.

la foto-1789_Fotor

la foto-1783_Fotor_Collage

 

Sopa de ave con coles de Bruselas y bolitas de pollo de brócoli y sésamo

sopa

En casa somos muy aficionadas a sopear y en otoño no hay semana en la que no caiga una buena sopa bien calentita y con sustancia, buscando conseguir ese plato único que nos resuelva de un plumazo con el  poco tiempo que tenemos, el almuerzo  del mediodía.
Y a ello nos hemos puesto, en primer lugar necesitábamos un caldo de ave, así que he comprado un gran pollo y le he sacado el esqueleto con una maestría impresionante,… de hecho,  cuando he acabado me he tenido que abrazar porque me lo merecía y el pollo, bueno el pollo no estaba como para darme achuchones, pero no miento cuando digo que he notado que movía las alas en señal de aplauso… y es que desde que empezó la crisis te obligas a observar un poco más las cosas y  si vas comprando el pollo “despiezado” el precio se dispara así que un día hice la prueba y ahora en casa el pollo entra entero, eso sí,  no cacareando sino con el alma ya aposentada en el cielo.
Es muy fácil !!!,  así que yo animo a probar, además si has tenido un mal día no os podéis imaginar con el cuchillo en mano como relaja despedazar al capón, …cuando acabas te quedas como una malva y el pollo,… pues es una pena pero bueno, estos vienen de los gallineros y no quiero ni pensar lo que habrán visto los pobres.
Volvamos al puchero y si el caldo te apetece empieza por tomar nota de los ingredientes que te aseguro que la sopa está requetebuena.
A colocarse esos delantales soperos bien atados, …. y empezamos.

INGREDIENTES (para 4 personas)

Verduras y la carne picada de pollo.
Verduras y la carne picada de pollo.

Para la sopa:
1 l de caldo de pollo
Coles de Bruselas
4 chalotas
½ pimiento (hoy amarillo, para dar una nota de color)
6 espárragos trigueros
6 tomates Cherry
1 ramillete de brócoli
Aceite de oliva virgen extra
1/2 Nabo
Pimienta
2 hojas de laurel
Eneldo
Sal

 Para las albóndigas
200 gr de carne picada de pollo
Ajo
Cebolleta
1 ramillete de brócoli
Granos de Sésamo.
Pan rallado
Harina
Perejil
2 Huevos

ELABORACION:

Elaboración de las albóndigas de pollo con brócoli y la verdura.
Elaboración de las albóndigas de pollo con brócoli y la verdura.

Preparamos las coles de Brúselas y el brócoli
Limpiamos bien toda la verdura y en una cazuela ponemos 2 vasos de agua  (tamaño sidra), sal , laurel y un toque de pimienta.
Cuando rompa a hervir, incorporamos los dos ramilletes de brócoli y las coles de Bruselas.
Bajamos a fuego medio y dejamos sobre 20 minutos hasta conseguir la textura que nos gusta. Reservamos.
(Yo suelo probar clavando el cuchillo y cuando atraviesa, retiro).

Preparamos el resto de verduras
En una sartén echamos un chorrete de aceite de oliva y calentamos a fuego fuerte.
Cuando la temperatura esté alta ponemos las chalotas con los espárragos trigueros y salteamos un poco.
Salpimentamos y bajamos el fuego para que se vayan haciendo poco a poco. (sobre 30 minutos)
Cuando estén prácticamente pochados, incorporamos las coles de Bruselas, 1 ramillete de  brócoli, los cherry, el pimiento, rallamos el nabo y la calabaza en taquitos y removemos.
Salpimentamos nuevamente, mezclamos bien y dejamos que se vayan impregnando toda la verdura de la salsa de la sartén.
Si vemos que no hay mucha salsa, incorporamos ½ cacito del caldo y tapamos la sartén y dejamos a fuego muy lento.
(sobre 30 minutos)

Preparamos la carne
Picamos bien la cebolla, el ajo, el perejil, el brócoli e  incorporamos todoa la carne picada de pollo.
Mezclamos bien y echamos el huevo, la sal, la pimienta y un poquito de pan rallado.

En un plato mezclamos un poco de pan rallado con la harina para hacer las albóndigas.
En otro plato echamos los granos de sésamo.
Con una cucharita pequeña cogemos un poco de carne y pasamos por la mezcla de harina  pan rallado y luego al recipiente donde tenemos el sésamo. Hacemos bolitas pequeñas.
Otras las pasamos primero por el sésamo y luego por la mezcla de harina, para que nos queden con diferente crujiente.

Preparamos la sartén con un buen chorro de aceite y cuando esté caliente  incorporamos las albóndigas removiéndolas bien para que se doren.
Retiramos en un colador para que se vayan desengrasando. Reservamos.

Presentamos la cazuela
En la cazuela tenemos el caldo de pollo, le incorporamos toda la verdura de la sartén  y dejamos que eche un hervor.
Pasar a la sopera y ahí añadimos las albóndigas y por último espolvoreamos un poquito de eneldo.
Servir y disfrutar.

EMPLATAMOS

sopa1sopa1

Hígado con crujiente de sésamo a la berlinesa

2013-09-22 02.00.05
Si alguien piensa que sólo en este País existen seguidores de la casqueria es que va por mal camino, sólo hace falta sacar la mochila y moverse un poco para darse cuenta que todos los pueblos cuentan con distintas recetas para afrontar en los fogones estos fondos de animal.
Aclaro, estoy hablando de la casquería en términos culinarios, de la otra sería una receta sin fin.
Sigamos, a mi de las visceras la que mas me gusta es sin duda el higado y luego de los despojos, prácticamente todos: morros, orejas, callos, patas…, cocinados con esas salsas en las que las resuelves con una guerra sin fin de barquitos, preparados con un arsenal de miga que consigue llevarse a la boca, rápidamente todos los fondos de tu plato.  ¡Madre mía, Madre mía!, … es nombrar la artillería y se me ponen los jugos gástricos en “alerta ebullición”.
Volvamos al hígado,  concretamente al de ternera, … precioso, rojo y sangrante que me observa desde el plato pendiente de los acompañantes que le voy a ofrecer para su puesta en mi plato. Tengo todo pensado, pero como el hígado con ese color y ese manchar que tiene que deja por donde pasa todo perdido, tiene mucho caracter y presiona, me he puesto en mi sitio y espero que rebaje un poco los humos, no vaya a ser que cuando me lo acerque a la sartén, me lo encuentre un poco quemado..
Y ahora sí, los delantales atados a la cintura, el cuchillo preparado y vamos a presentar un plato con una salsa principal inspirada en el hacer de los maestros alemanes en el Leber berliner Art (hígado a la berlinesa).
Empezamos.

INGREDIENTES:
2 Filetes de hígado de ternera
Mostaza (para pintar el plato)


Para el crujiente
:
Sésamo.
Harina de arroz.
1 ramita de perejil.
1 pizca de pimienta blanca, rosa y verde.
2 toques de pimienta negra.

Para la salsa:
2 cebollas blancas.
2 manzanas
Aceite
Sal
1 toque de pimienta negra.

Elaboración salsa:
Cortamos las cebollas blancas y las manzanas y las ponemos a pochar en una sartén con aceite caliente.
A fuego bajo que se vayan haciendo poco a poco.  Sazonamos y echamos una pizca de pimienta negra.
Cuando la cebolla y la manzana estén doradas y bien hechas, retiramos.
Escurrimos bien el aceite.
Pasamos por el chino y nos queda una salsa espesa y suave, … muy rica.

Elaboración del crujiente:
Mezclamos 4 cucharadas de sésamo con 4 cucharadas de harina de arroz.
Vamos incorporando seguido una ramita de perejil cortada, pimienta blanca, rosa y verde al gusto y dos toques de pimienta negra.  Sazonamos.
Cortamos el hígado y rebozamos bien.
Ponemos aceite en la sartén a fuego alto y freímos.  Cuando lo retiramos de la sartén, pasamos los trozos por papel de cocina para retirar el exceso de aceite.
Colamos el aceite y reservamos

Emplatamos:
Pintamos con mostaza el suelo del plato y colocamos encima el hígado.
Ponemos un aro de emplatar y rellenamos con la salsa.

Acompañamos con cerveza y pan de leña. Perfecto.  Aproveche.

GALERIA DE FOTOS:

Salsa de manzana y cebolla pochada
Salsa de manzana y cebolla pochada
Para el crujiente mezclamos sésamo, harina y perejil
Para el crujiente mezclamos sésamo, harina y perejil
Rebozamos.
Rebozamos.
A comer!!!
A comer!!!
Hígado con crujiente de sésamo
Hígado con crujiente de sésamo a la berlinesa

Ensalada de canónigos con higo confitado y foie

2013-01-30 20.44.14

Hoy nos toca una deliciosa ensalada con una base de canónigos (hojas que se llaman así por estar asociado su cultivo a  los Monasterios), así que,  como si de una ceremonia se tratase,  vamos a acompañar a estos monjes de la ensalada con unos sabrosos fieles.
Iniciamos el rito con un buen queso y como estamos hablando de la Santa Madre Iglesia me parece totalmente justificado elegir el de cabra, luego incorporaremos unas nueces ¿os habéis parado a pensar lo similares que son éstas  con el aspecto de nuestro cerebro? …  dejamos para otro momento el debate sobre este tema y las incluimos, primero porque están muy buenas y además porque su apariencia le pone un toque intelectual a nuestro plato, luego unas lascas de foie en honor a Santa Eulalia, que amén de ser la Patrona de todas las aves,  en su juventud (la pobre como todos los santos acabó fatal) ejercía de pastora de ocas  y por último vamos a tostar unos granitos de sésamo ó ajonjolí (con perdón, no hay Dios que pronuncie este nombre sin atragantarse), que nos aportará un toque crujiente.

Pero ¡sorpresa!…, antes de llegar a la consagración (aquí no precisáis poneros de rodillas), invitamos a nuestra ofrenda (ahora que se inicia la temporada), al higo ó breva (hoy, en la modalidad de confitado).  Para mi gusto,  es el maridaje perfecto que debe acompañar a nuestro foie y además apuntar que esta fruta ha sido considerada históricamente muy erótica, por tanto, tras tanta plegaria el tener la posibilidad de regocijarnos con esta invitada tan pecadora, nos va a resultar al gusto exquisita y a la cabeza, muy sugerente..
Ya llegamos con nuestra propuesta al rito final , ahora toca sentarse a la mesa en paz y tras coger los cubiertos ya no nos queda otra que dar las gracias por poder disfrutar de esta delicia.

Ahora os llega el turno.  Animaros.  Acercaros a vuestros fogones y tras colocarse el hábito del cocinillas (ese delantal sagrado), en silencio ir seleccionando todos los ingredientes.

Amén.

INGREDIENTES  (para tres personas)

110 g de canónigos.
12 nueces.
3 higos confitados.
3 rodajas de queso de cabra.
1 cucharada sopera de sésamo/ajonjolí.
1 rodaja de foie (muy frío)
Aceite.
Vinagre balsámico.
Sal Maldón.

ELABORACION:

Primero meter la rodaja de foie al congelador durante 10 minutos para que nos sea más fácil hacer las lascas.
Limpiamos los canónigos con el chorro del grifo.  (escurrimos bien)  Ponemos una cucharada de aceite y con las manos untamos bien todas las hojas.
Calentar la sartén (antiadherente) a fuego medio y colocamos la semillas de sésamo en una sola capa.  Vamos removiendo para evitar que se queme.  En 3 ó 4 minutos empezaremos a notar un olor a tostado, retiramos y reservamos.
En la misma sartén, a fuego fuerte, manchamos la base con aceite y cuando esté caliente echamos las rodajas de queso de cabra para que se doren rápidamente.  Sacamos y reservar.
Emplatamos:  Colocamos un nido de canónigos, seguido el queso de cabra, salteamos las nueces y colocamos el higo.
Por último hacemos las lascas con el foie, echamos la sal (muy poquito), chorrete de un vinagre balsámico y no olvidemos nuestros granitos de sésamo tostado.
Está muy rica y si eres un virtuoso del cante para amenizar a la mesa,  yo te aconsejaría que con este plato te arrancases con el “Bendito seas, señor”

Ingredientes.
Ingredientes.