Más sobre ‘Patria’

Volvamos a hablar de Patria. Desde que les conté en estas mismas líneas mis impresiones favorables de la novela de Fernando Aramburu, han ocurrido media docena de cosas. La más importante, que se ha confirmado como fenómeno del recopón de la baraja. ¿Literario o extraliterario? He ahí la cuestión. Sospecho que más lo segundo que lo primero. De hecho, me cuesta imaginar que alguien con paladar fino pueda encontrar grandes virtudes en sus casi 650 páginas. Es indudable que hay mucho oficio y, desde luego, eficacia narrativa. Quien busque algo más que eso compra boletos para la decepción. Quien haya encontrado algo más que eso se tira un largo o es que realmente ha leído muy poco.

Insisto. A mi me sigue pareciendo recomendable como apunte del natural de lo que (nos) ocurrió prácticamente anteayer. También como antídoto frente a la amnesia autoinducida, la contemporización, y no digamos contra el relato glorificador que nos cuelan entre bote y bote en el tramposo suelo ético. Como no soy tonto, o no del todo, sé que se trata de una visión de parte y que, por más que se niegue, el autor tiene mucho que ver con el narrador. Aun así, como ya anoté aquí, me resultan perfectamente reconocibles esos personajes que los críticos que se dan por aludidos —reitero que no hablo de los que buscan valores literarios— califican como estereotipos forzados o directamente caricaturas. Comprendo que nos joda, pero parte de nuestro drama reside justamente en que la mayoría de los protagonistas reales responden a toscos clichés. ¿Que hay quien aprovecha el viaje para chupar de la piragua? Seguro. Con todo, merece la pena.

16 comentarios en “Más sobre ‘Patria’”

  1. Extraliterario, sin duda: pero sí es un bodrio… Encima van a hacer una miniserie o un telefilme: perdón, otra miniserie u otro telefilme. Nos estamos convirtiendo en un género de ficción.
    Lo peor es que los lectores no profesionales que comentan el libro en Internet dicen que les ha encantado porque, dicen, es la verdad. No una versión de parte: la verdad. Y para los críticos profesionales su mayor mérito es la denuncia de una sociedad tan cruel y desquiciada que el crimen le parece algo normal.
    Patria no es la novela sobre el perdón que dice su autor que es: es justo lo contrario. Es sobre lo imperdonable y una promesa de venganza.
    Hablando ya de otra cosa, pues, sí he vuelto: queda un poco tonto decir esto, y más en el segundo comentario, supongo. Pero como me despedí, tampoco me parece bien no decir nada.

  2. En ctxt.es han reunido 38 reacciones favorables, con más o menos matices, a Patria en Crítica Coral (I) en la sección de Culturas>El Ministerio>La Caja Crítica.
    Las tenéis aquí: (http://bit.ly/2m029w2). Abarcan desde el entusiasmo de Mariano Rajoy (1) a la reserva de Jon Iñarritu. (2) Harán Crítica Coral (II), supongo: no sé si seguirán con Patria o cambiarán de tema.
    (1) Acabo de leer Patria de Aramburu Es buenísima. Refleja muy bien el conflicto vasco.
    (2) La de Fernando Aramburu es una novela bien estructurada, interesante y que engancha. Los diálogos, en ocasiones, abusan de estereotipos. Es el relato de una de las historias ocurridas en Euskadi. Es un relato, pero no el relato de lo ocurrido. El drama vivido es poliédrico y complejo. Rajoy dice que lo narra muy bien. Pero es una parte, no la totalidad. Me parece sospechoso el impulso que ha tenido antes de publicarse. Hay que recordar a otros autores vascos ninguneados con creaciones éticas y pacifistas: Saizarbitoria, Julio Medem…

  3. Se sigue discutiendo sobre Patria, la novela que sirve para quitarse la roña del alma. O eso dice Luis Ventoso en ABC. Jesús Prieto Mendaza también le atribuye una función sanadora en El Correo, de lo que disiente José Ramón Blázquez en Desmarcados.
    En Faktoria (http://bit.ly/2nVu7xc) invitaron a Ramon Etxezarreta e Iban Zaldua a explicar su éxito: no se lo atribuyen a su mérito literario. Zaldua le dedica además una reseña de Viento Sur (http://bit.ly/2nVu7xc).
    Por último, Ramón Zalla la examina como fenómeno mediático que explica un punto de vista parcial y maniqueo en Sin permiso (http://bit.ly/2n5YjS4).

  4. Todas esas reseñas, especialmente las últimas, abundan en la faceta de fenómeno. Lo del punto de vista “parcial y maniqueo” tiene gracia. ¿No es achacable a las propias reseñas mencionadas?

  5. Perdón: debería haber citado correctamente. Corrijo: “siempre habrá relatos, en plural, y el que plantea Aramburu es uno más y, por lo que explicaré luego, bastante parcial y maniqueo”
    Ramón Zallo: Patria asesina vs. Patria colectiva: sobre la novela Patria de Fernando Aramburu.
    Por otra parte, la reseña de Zaldua sí que es una crítica literaria, no sólo del fenómeno.
    Y sí, las reseñas son parciales: son hasta beligerantes. Ahora bien, a mí me parece muy bien que lo sean. Mientras no pretendan ser la verdad y con efectos terapéuticos, perfecto. La crítica literaria o de fenómenos editoriales no está para eso y la literatura creo que tampoco.
    Yo veo dos maneras de aproximación a la novela: una sería “En Patria se cuenta la verdad” y la otra “En Patria se hace pasar por verdad un punto de vista que no coincide con el mío en absoluto”.

  6. Parece que Fernando Aramburu ha decidido ignorar que le han concedido el premio Euskadi de Literatura por Patria.
    De momento no ha ido al acto en el que se han dado a conocer los premiados, no ha respondido a la felicitación de su editorial y ni una palabra en Dejate de rosas, su blog. Y ya han pasado dos días. ¿Seguirá así hasta la entrega el 13 de noviembre?

  7. Es que “hasta en el cielo hay clases”, misterioso Sr M.
    Los 18.000 lereles del premio Euskadi serán para obras benéficas, digo yo.
    Ahora bien, el anunciar urbi et orbi el reconocimiento de un premio literario por parte de las instituciones de un pais al que odia y desprecia tanto, pues ya si eso…

  8. Jamás le oido ni leido nada de Aranburu que implique odio y desprecio a este país. Jamás. Sí sé que es muy crítico con la situación, a todos los niveles, que durante décadas se vivió en esta tierra (y en general estoy de acuerdo) y también tiene una postura crítica hacia el sector ideológico preponderante en el país pero eso no implica odiar ni despreciar al país, salvo que se tenga un sentido patrimonialista del mismo.

    Por poner un ejemplo muy claro; Hay mucha gente que cree que Willy Toledo es anti-español. Pues bien, es muy duro y agresivo contra la trayectoria histórica y política de españa, es muy duro contra la clase política en general, es muy duro contra el nacionalismo español…pero…no creo que sea verdad decir que odia y desprecia a España, y sin embargo, le acusan de ello.
    Pues lo mismo.

  9. Larry,

    A mí hay una escena del libro que me impactó por su total falsedad y su falta de respeto a las instituciones vascas elegidas por los ciudadanos

    Me explico, ¿se puede entender de otra manera lo que le dice Gorka a Ramuntxo, periodistas en una emisora de radio en euskera de Bilbao, al conocerse un asesinato perpetrado por ETA?

    ¨¿Te imaginas que tú y yo condenáramos mañana en la radio el asesinato de hoy? Antes del mediodía nos habrían cortado la subvención o nos pondrían de patitas en la calle?¨(página 462)

    Se me puede decir que esto es ficción y no realidad pero, ya que he oído repetidamente cómo esta novela refleja y denuncia la realidad que vivimos aquí, quiero resaltar que decir que la condena de un aesinato de ETA en una radio podía suponer despidos o retirada de subvenciones no solo es absolutamente falso, sino, en mi opinión, muy ruin.

    ¿Retirada de subvenciones por parte de quién, del Ayuntamiento de Bilbao, de la Diputación, del Gobierno Vasco? Terrible solo insinuarlo y no me explico cómo este párrafo no ha sido más señalado y denunciado.

    A mí me ofende y creo que supone un insulto a nuestras instituciones democráticas.

  10. Otro capítulo más del folletín. No es que la acción avance mucho, pero tengo que rectificar algo que dije en el capítulo anterior: Fernando Aramburu no va a cobrar 18.000 euros del Premio Euskadi. ¿Es que va a renunciar? Sería coherente. ¿Por qué aceptar un premio de una administracion presidida por una ideología [Enlace roto.] Y en Patria -en la conversación de Gorka y Arantxa- sigue con que la literatura vasca está infantilizada por el nacionalismo al mando y por los lectores lo que era mentira entonces -en 2011- y lo es ahora.
    ¿Entonces va a aceptar o no? Ni idea. Lo que es seguro es que no serán 18.000 euros, si no 23.000 para empezar. 23.000 porque son 4.000 más por cada traducción y ya ha salido en italiano. Y para empezar porque va a publicarse también en inglés, francés, alemán, portugués, polaco y ruso>: serán 46.000 euros -por lo menos -por una campaña de desprestigio internacional falsedades incluidas, como nos recuerda La boba ilustrada.
    Lo que no se descubre tampoco en esta entrega, que es un poco de trámite, es si soy señor o señora: cuando hablo de mí es sin morfema de género -o eso intento- para no descubrirme. Hasta el 13 de noviembre.

  11. Si al final todo tenía una explicación perfectamente razonable de la que me acabo de enterar: a Aramburu no le llama especialmente la atención ganar el Premio Euskadi en castellano porque ésta es la segunda vez.
    Ya se lo concedieron en 2001 por Los ojos vacios

  12. Pues hoy era el día: Fernando Aramburu ha ido. Sinceramente, espero que lo de no hay dos sin tres no se cumpla en este caso.
    Y ha ganado un premio más: el San Clemente que no ha olvidado agradecer en su cuenta de Twitter, como todos los demás menos el Euskadi y el Fernando Umbral.
    Que se acabe ya este año.

  13. M, no le estaremos haciendo una publi totalmente inmerecida a este Sr?
    Saqué un trocito de su novela hace meses de internet a ver si me gustaba y acabé bastante aburrida y decepcionada por culpa de los diálogos, el caballo de batalla de los aprendices de ficción.
    Me pasó lo mismo unas semanas antes con el primero de la Trilogia del Baztan, de D. Redondo, tán distinto a la criatura de Aramburu con M Antes de B, pero igualmente decepcionante en cuanto a cualité.
    Eso si, la peli la disfruté mucho, (la del Baztan) seguramente porque las personas como yo buscamos el placer en sí mismo y no tanto el cumplimiento de esa especie de catecismo moderno que hay que cumplir en los últimos tiempos acerca de lo que hay que leer, las series que tienes que ver y los spas en los que debes solazarte.
    Si hacen una peli, que la dirijan Enrique Urbizu o Christopher Nolan, dependiendo de quién financie.
    (Guiño)

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