…Hasselblad, de la Luna a la tierra…

 Si preguntamos a alguien que pase por la calle por marcas de cámaras fotográficas la mayoría nos hablarán de Nikon y Canon; algunos nos citarán Olympus; otros se acordarán de Pentax, Panasonic, Sony o Minolta; unos pocos nos recordarán la prestigiosa marca Leica; y pocos, muy pocos (por no decir casi ninguno) mencionará la marca sueca Hasselblad. Curiosamente, pocos serían los que citasen un mito en la fabricación de cámaras fotográficas. Estos días, Hasselblad vuelve a ser noticia después de que ayer fuera adquirida al 100% por Ventizz, una empresa de capital privado especializada en el crecimiento financiero de empresas que promete, en un principio, no llevar grandes cambios estructurales o de gestión. Esperemos que no sea el comienzo del fin de la única empresa fabricante de cámaras fotográficas que podría poner sin problema alguno una tienda en la Luna.

Walter Schirra (Photo NASA)

Fue en 1962 cuando el astronauta Walter Schirra “tuneó” una cámara fotográfica Hasselblad 500C que había adquirido en Texas. Para evitar reflejos, la pintó de negro y para hacerla más ligera la quitó el espejo, la pantalla de enfoque y el parasol del  visor. Se trataba del único objeto de la nave en la que Schirra viajó al Espacio que no había sido creado de manera específica para la misión espacial. Al regreso a la Tierra se encontraron con que tanto el rendimiento del equipo como la calidad de las fotografías habían sido extraordinarias, siendo a partir de ahí cuando la NASA comenzó a darse cuenta de la importancia de la documentación fotográfica de sus misiones espaciales.

Edward H.White (Photo James A. McDivitt / NASA)

Tres años después, durante la misión Gemini IV en 1965, se hizo la primera caminata espacial, la cuál fue ilustrada por James A. McDivitt con una Hasselblad, quien tomó una serie de imágenes de su colega, Edward H. White, durante su paseo. Estas fotografías fueron publicadas en revistas de medio mundo. Las Hasselblad seguían sorprendiendo a los técnicos debido a su gran resistencia a las extremas condiciones a las que eran sometidas en las misiones espaciales, soportando temperaturas variables entre 120ºC y -65ºC así como condiciones de ingravidez. En 1966, en el Gemini IX se utilizó una Hasselblad SWC, mientras que tres años después durante la misión del Apollo VIII se pasó a utilizar un nuevo modelo, la Hasselblad 500EL.  

La cámara que llevaba Neil Armstrong en su paseo lunar en la misión del Apollo XI y con la que obtuvo fotografías de la superficie lunar así como de su compañero de misión Buzz Aldrin, obviamente, también fueron tomadas con una Hasselblad. Se trataba de una Hasselblad EDC modificada especialmente para dicha misión: fue sellada externamente, se le cambiaron los lubricantes, se retiró el visor debido a la imposibilidad de su uso a causa del casco del astronauta, se rediseñaron los controles para poder ser utilizados con guantes, se le añadió un arnés especial para que fuera colgada a la altura del pecho, se eliminó el revestimiento exterior y se dejó un acabado plateado con el fin de que fuera más resistentes a las variaciones de temperatura. También se colocó una pantalla de vidrio esmerilado grabada con cruces que quedaban impresas en el negativo con el fin de permitir una posterior medida de ángulos y cálculos de distancias. Por su parte, el objetivo de la cámara era un Zeiss especialmente diseñado para la NASA que posteriormente sería comercializado y la película, Kodak, con una mayor sensibilidad que las de uso comercial, tanto de color como de blanco y negro (las cargas se realizaban en respaldos diferentes lo cual permitía la toma de 160 fotografías en color y 200 en blanco y negro).

Buzz Aldrin (Photo Armstrong/NASA)

Así que ya saben, si están interesados en la compra de una Hasselblad tienen dos opciones: o bien ir a una tienda especializada y adquirir una (preparen la chequera) o bien ahorrar un poco más de dinero hasta que le llegue para un viaje a la Luna. Y es que según cuentan, en la superficie de la Luna se calcula que habrá más de una docena de cámaras Hasselblad de las diferentes misiones Apollo, entre ellas la utilizada por Armstrong para la toma de las conocidas imágenes de la misión espacial a la Luna, ya que una vez obtenidas las fotografías se recogían las películas y se abandonaban las cámaras, con el fin de disminuir el peso lo máximo posible para el viaje de vuelta a la Tierra. Ya solo falta que deje de ir a su restaurante favorito un par de veces al mes, obviar su paso matutino por el bar de la esquina para el ritual “café, pincho y periódico”, y evitar pisar una sala de cine si no es porque está obligado a ello a causa de su nuevo trabajo como limpiador de salas. Después de eso se acerca a la agencia de viajes más cercana y listo, a por la Hasselblad lunar. Paciencia y suerte.

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Muga

“Era un autor cuyas obras eran tan poco conocidas que casi eran confidenciales” (Stanley Walker)