…porque esto es África (I)…

Un día de julio cualquiera de un verano cualquiera. Pasa más de media hora de las tres de la tarde. Después de la corta jornada laboral de la que disfrutamos en fechas veraniegas y aún con el filete descendiendo por mi aparato digestivo para su disolución y posterior aprovechamiento proteínico, apuro el café con leche en un bar. En la televisión ya han acabado con los deportes y el telediario agoniza. La presentadora, con semblante sonriente (a saber qué le habrá pasado mientras su compañero narraba los últimos acontecimientos del Tour de Francia) pisa el pedal del pronter y lee: “para finalizar les dejamos con unas imágenes de uno de los más bellos y especiales continentes: la salvaje África. Recuerden que pueden seguir la actualidad minuto a minuto en bla, bla, bla… Disfruten de la tarde”. Unos segundos antes de que entre el vídeo “de la salvaje África” se ve a la presentadora dirigirse a su compañero de la redacción de Deportes, comparten unas palabras y ambos ríen. Poco les falta para soltar una carcajada. Entra el vídeo. Espero ansioso las imágenes de “la salvaje África”. Creo que todos los allí presentes esperamos ver manadas de ñus huyendo por la sabana, cocodrilos acechando cebras, hienas comiendo despojos de algún animal abandonado, tigres, elefantes, jirafas… Pero apenas un par de segundos después de comenzar las imágenes me doy cuenta de que la descripción de la presentadora se ajustaba fielmente a la realidad: “la salvaje África”. No se si se trata de Somalia, Ruanda, Etiopía o Sudán. No lo se. Supongo que la información no era relevante. Se trata de “la salvaje África”. Sin más. Las imágenes de niños tan hambrientos como las moscas que se agolpan en su cara, imágenes de pieles humanas que arrastran un pequeño saco de huesos, miradas sin futuro que se te cuelan hasta donde pocas cosas se te pueden colar, largas hileras de platos metálicos unidos a una mano y a un cuerpo deshilachado, pies deformados después de años y años de ser el único enlace entre cuerpo y piedras… todo ello aderezado con una “sugerente” música de ¿Ennio Morricone?….  Entonces, detrás de mí, surge una voz que afirma lo que todos nosotros (lo reconozco, yo también) hemos pensado alguna vez. Una voz que se dirige al dueño del mando a distancia que mira de reojo la televisión mientras pone un pincho de tortilla y un bocadillo de jamón a dos extranjeros en chancletas que bastante tienen con intentar descifrar el dinero que sus bolsillos pueden contener.

“¡Quita eso, por Dios, que estamos comiendo!”.

El hombre que estaba detrás de la barra, sin decir nada, coge el mando y cambia de canal. Jorge Javier Vazquez baja por las escaleras del plató del “Sálvame” diario. Tiene guasa el título después del vídeo anterior. Pero esto ya es otra cosa. Y es que, a quién se le ocurre meternos por los ojos una dosis de realidad diaria a la hora de comer…

Por suerte ya solamente quedan cinco meses para Navidad. Ahí ya no tendremos que cambiar de canal. Ahí tendremos el `supermegamaratónsolidario´ de turno presentado por Jorge Javier Vazquez, con la Raquel Bollo comiéndose su apellido mientras pone cara de lánguida; tendremos al Kikoycoto o Cotoykiko quitándose la palabra para demostrar quién de los dos es más solidario y, cómo no, tendremos a la `princesa del pueblo´ que por un día llenará su operado cuerpo de “solidaridaz”. Todo en uno. Sin necesidad de cambiar de canal…

Y todo esto lo cuento para dar entrada a unas imágenes conmovedoras de la fotógrafa Rebecca Blackwell sobre “la salvaje África”. Sí, lo reconozco, yo también lo soy…yo también llevo el cinismo y la hipocresía que acompaña al `primer mundo en recursos´ – y el último en humanidad – metida en las venas…

Tsamina mina, eh eh, waka waka, eh eh
Tsamina mina, zangaléwa, porque esto es África

Photo Rebecca Blackwell, Aden Salaad de dos años de edad se baña en un cubo de plástico en el Centro de Médicos Sin Fronteras de Dabaab, Kenia, donde está siendo tratado de desnutrición. 11.07.2011

Photo Rebecca Blackwell, Abdou Badiane luce en la frente una pegatina de Baye Niass, un lider senegalés de cofradías musulmanas (Escuela del Barrio Fadia en Dakar, Senegal, Septiembre de 2010).

Photo Rebecca Blackwell, Costa de Marfil
Photo Rebecca Blackwell
Photo Rebecca Blackwell
Photo Rebecca Blackwell

Photo Rebecca Blackwell, Simpatizantes del presidente Laurent Gbagbo muestran su apoyo al mandatario que se niega a ceder el poder tras perder las elecciones de noviembre 2010 (Costa de Marfil, Diciembre 2010)

Photo Rebecca Blackwell, Hombres capturados por fuerzas leales a Alassane Ouattara, el ganador a las elecciones presidenciales de Costa de Marfil, Abril 2011
Photo Rebecca Blackwell
Photo Rebecca Blackwell
Photo Rebecca Blackwell, Costa de Marfil, Abril 2011
Photo Rebecca Blackwell, soldados leales a Alassane Ouattara, Costa de Marfil. Abril 2011.

Publicado por

Muga

"Era un autor cuyas obras eran tan poco conocidas que casi eran confidenciales" (Stanley Walker)

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