…100…

Y llegamos a las cien entradas…así, como que no quiere la cosa. No, no me refiero a las entradas en el cuero cabelludo que amenazan salvajemente a un servidor. No, tampoco me refiero al número de entradas que (hall, le llaman ahora) tiene mi séptima mansión que acabo de adquirir recientemente. No. Me refiero al número de entradas, artículos, escritos o paj…digo…reflexiones fotográficas que he realizado en este Blog. Todo empezó una aburrida y nublada tarde de agosto. Había rumiado la idea durante algún tiempo pero nunca había dado el paso. Qué mejor forma de compartir las historias, acontecidos y fotografías que me impactaron que tenía guardadas en el disco duro del ordenador que mediante un blog, pensé. Y empecé a escribir. No tuvo mucho éxito el periplo inicial bajo el nombre de “Pictures on the run”. DEIA me dió la oportunidad para “migrar” a uno de sus blogs (eskerrik asko) y de la noche a la mañana se convirtió en “El momento decisivo”. Y hasta hoy. Con más éxito que al inicio gracias al diario, todo hay que decirlo.

Y como nadie me va a regalar nada por mi “cumpleblog”, pues me voy a dar un auto- homenaje. He aquí una serie fotográfica que realicé hace un tiempo. Una pequeña crítica a la “camaritis” que hay hoy en día sumado al hecho de que parece que la verdadera fotografía es aquella que se hace en paises cuanto más lejanos mejor.

A los seguidores del blog (que alguno hay), mi más sinceras disculpas por bajar la calidad fotográfica de las imágenes a las que estais habituados a ver por aquí. Pero prometo que intentaré que no vuelva a suceder… al menos hasta el siguiente “cumpleblog”…

“La parte más arriesgada de nuestra expedición a África fue cruzar Picadilly Circus” (JOSEPH THOMSON)

Como cada día anterior a un largo viaje, sea Semana Santa, Navidades o primeros de Agosto, entro en mi habitación, me acerco al armario de al lado de la cómoda, abro la puerta de la segunda balda, respiro hondo y… ahí está. Parece que ilumina toda la estancia con sus decenas de millones de píxeles, sus veintitantos programas automáticos y su luminoso objetivo. La cojo con mimo, me la llevo al salón, saco el pequeño trapo especial de limpieza y empiezo con el ritual. El mismo de todas las vísperas de ese exótico viaje que tanto dinero (y esfuerzo) me ha costado. Solo falta darle un pequeño y somero repaso; frotarla con mimo. Sobre todo para quitarle ese olor tan característico que cogen las cosas cuando llevan tiempo metidas en un armario. El resto ya está todo listo. Ya he leído la Guía y ya se qué es lo que hay que fotografiar. Ya se cuáles son los monumentos y los lugares típicos indispensables para mi álbum. Me lo he leído todo. Hay dos fotografías de otros tantos edificios que me han encantado. Habrá que intentar sacarlos. No va a ser fácil pero tengo la esperanza de que me queden tan bien como el original. Y si no, tampoco pasa nada, en el ordenador se arregla en un periquete. Es la cámara y el viaje perfecto. Me encanta la fotografía. De hecho, esto sí es fotografía y no lo que hace mi amigo Henrique. Eso de estar todo el día con su compacta de cuatro duros encima y fotografiar lo que le rodea no es fotografía. Qué va, eso no puede ser fotografía. Al menos no fotografía de calidad ¿Qué tiene de interesante tomar imágenes del cumpleaños de su sobrina, de esa tarde lluviosa en casa o de la lucha diaria de su padre contra su enfermedad crónica? No se qué ve en ese tipo de tomas. De hecho, eso cualquiera que tenga una sobrina, una tarde aburrida o un padre enfermo lo puede hacer. Donde esté una imagen del inconmensurable Taj Mahal sin una pizca de ruido o la Torre Eiffel tomada con la extrema nitidez de una buena cámara, que se quiten esas imágenes tan poco trabajadas. La verdad es que no se lo que entiende por fotografía. En fin… allá él.

Por cierto, a ver si me compro un nuevo angular que este ya tiene algo más de medio año. Quizás para el próximo viaje a los Alpes suizos… así puedo retratar el paisaje en todo su esplendor. Además creo recordar que la cámara trae un programa automático para la toma de paisajes nevados. Echaré un vistazo al manual en el avión. Sin falta.

Photo Muga
Photo Muga
Photo Muga
Photo Muga
Photo Muga
Photo Muga
Photo Muga
Photo Muga
Photo Muga
Photo Muga
Photo Muga
Photo Muga
Photo Muga
Photo Muga

Muga´s Photos

Publicado por

Muga

"Era un autor cuyas obras eran tan poco conocidas que casi eran confidenciales" (Stanley Walker)

Un comentario sobre “…100…”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>