… Porno Miseria…

Me sucede a menudo en muchas exposiciones de arte contemporáneo. También en las exposiciones de arte contemporáneo fotográfico. Quizás porque mi formación técnica en Bellas Artes es escasa y no consigo captar lo que el artista quiere decirme. Quizás porque el artista no tiene la capacidad de hacer llegar al público su mensaje de la misma forma que no todos los profesores tienen la capacidad de transmitir conocimientos a sus alumnos. Quizás por ambas cosas. O por ninguna, no lo sé. Pero me sucede a menudo que pienso que me han tangado, que me han sisado, que me han hurtado. O, utilizando el símil futbolístico, siento que me han metido un gol. A veces, por la escuadra. Y cuando hablo de hurtar no me refiero al dinero, no, sino al hurto de tiempo, que si nos paramos a pensar a menudo es bastante más importante que el coste de la entrada a una exposición.

La pasada semana acudí a Madrid a visitar unas cuantas exposiciones fotográficas. Llegó el jueves y estaba en un pequeño dilema. Como suele pasar a menudo hay días que se juntan varias cuestiones interesantes a la misma hora. Suele suceder con tus dos series favoritas de la televisión, o con el partido de tu equipo y el cumpleaños de alguien a quien aprecias o, por qué no, con una apasionante tarde de póquer con los amigos y la imperiosa necesidad de tener que acompañar a la pareja de compras después de tres ultimátum. Siendo Madrid un lugar en el que tantos acontecimientos hay, tenía que suceder. Así, me encontré con el dilema de tener que elegir entre la inauguración de la exposición Porno Miseria de Óscar Monzón y Fosi Vegue en la Galerie du 10 del Instituto Francés y la proyección del reportaje de Gervasio Sánchez sobre la guerra de Bosnia en Matadero Madrid. Esa tarde tenía el cuerpo de marcha fotográfica y me atraía ver el nuevo proyecto de Óscar y Fosi. Lo siento de corazón, Gervasio.

Mientras me dirigía hacia el Instituto Francés fui repasando mentalmente tanto el trabajo “Karma” de Óscar Monzón premiado en el Book Award de París y que, como suele ser habitual con alguien que consigue un premio, fue bastante criticado por muchos (“un flashazo y listo” decían algunos… lo que hay que leer); así como la serie “Grandes éxitos” de Fosi Vegue, a mi entender su mejor trabajo.

"Grandes éxitos" (Fosi Vegue)
“Grandes éxitos” (Fosi Vegue)

Después de mirar varios planos y asumir que iba a ser complicado encontrar la Galería gracias a mi sentido de la orientación, asumí que estaba perdido y me atreví incluso a preguntar a dos policías apostados frente a la sede del Partido Popular en la calle Génova. Como veis, soy capaz de cualquier cosa por ver una exposición. Cuando finalmente di con el Instituto y entré, me encontré con que aún no había comenzado la exposición y que no había nadie sentado en las sillas que se habían dispuesto en forma de círculo en el hall de la entrada. En esos momentos la Galería estaba semivacía, lo cual agradecí, ya que detesto ver cualquier exposición abarrotada de gente tal y como suele suceder en las inauguraciones. Entré directamente a la sala de exposiciones en la que me aguardaban las fotografías. La sala, completamente blanca y bien iluminada, no era muy grande. El blanco de las paredes destacaba aún más debido a que no había ni una sola imagen, ni una sola fotografía. Vi que había en algunas zonas pequeños papeles pegados que contenían textos. Frases sueltas. “No puede ser”, pensé, “¿tan pronto he llegado que aún no han montado la exposición?”. Salí fuera sin leer ninguna de las frases esperando ver en el suelo o en alguna zona cercana las fotografías pendientes de colocarlas. No las vi. “Ya está”, seguro que las proyectan en la sala. “Sí, seguro, eso va a ser”. Me quedé fuera esperando hasta que me di cuenta de que en la entrada a la exposición había un papel donde se describía la exposición. Cogí uno y me coloqué en una esquina a leerlo…

“El título de este proyecto hace referencia al término (porno-miseria) utilizado en Colombia en los años 70 para criticar una serie de películas en las que los directores se aprovechaban de la pobreza y la miseria humana para ganar dinero y reconocimiento internacional.

Actualizando y enfrentando el término al contexto socioeconómico actual, los autores muestran textos reales encontrados en la red describiendo situaciones de explotación. Ante la ausencia de fotografías que suelen acompañar este tipo de anuncios, el espectador inevitablemente genera el equivalente visual y una opinión o juicio sobre lo que lee y proyecta, haciéndose responsable de la imagen que genera.

El soporte real de esta muestra no son las paredes de la sala sino el espacio interno del visitante, en quien queremos dejar una huella en forma de imágenes de los protagonistas, contextos y situaciones derivadas de los textos”.

En definitiva, que se trataba de una exposición ¡sin fotografías!, solo con textos extraídos de internet sobre situaciones de explotación (con carácter sexual) y las imágenes ¡me las tenía que generar yo en mi cabeza al leer dichos textos! En ese momento, efectivamente, se me vinieron a la cabeza imágenes… imágenes de Aritz Aduriz, Markel Susaeta e Iker Muniain, marcando goles. Preciosos goles. “Como el gol que me acaban de volver a meter”, pensé. Reconozco que el arte contemporáneo me cuesta, que soy muy visual y que necesito imágenes que me lleguen. “Por toda la escuadra”. Vengo a ver fotografías del nuevo proyecto de Óscar y Fosi y me encuentro con una sala vacía, sin fotografías y solo con pequeñas frases. Decepcionado, estuve a punto de irme. Pero decidí darme (o darles, no lo sé) una oportunidad. Respiré hondo, abrí la mente y entré de nuevo a la sala. Fui poco a poco leyendo los textos. Con cada una de las frases, me imaginaba la situación. No solo me venía a la mente una imagen, sino varias. Ilustraba mentalmente el momento que estarían pasando esas personas para ser capaces de pedir sexo a desconocidos. O esos ¿hombres? que ofrecían cualquier cosa que no fuera dinero para mantener relaciones sexuales. ¿Era prostitución? ¿Una nueva clase de relación sexual? ¿Quién era el cliente? ¿Qué pensaría él o ella de su situación? ¿Hasta dónde estarían dispuestos a llegar? Visualicé imágenes y vi historias. Historias que estaban ahí, en la red, en la vida real, y que ahora estaban en mi cabeza. Historias reales vs. fotografías imaginarias. Salí de la sala con la cabeza dándome vueltas. Nunca pensé que unas “simples” frases, ubicadas en un lugar tan fuera de contexto como una sala de exposiciones, fueran a impactarme.

Foto Mercedes Cosano
Foto Mercedes Cosano

En la entrevista-coloquio que se realizó a continuación, los autores respondieron preguntas de Jean-Marc Lacabe, Director de la Galería municipal de Toulouse, y dieron pie a un pequeño debate. Si la exposición me había sorprendido (nunca mejor dicho, ya que la sorpresa fue evidente), las declaraciones y las respuestas de ambos autores, me parecieron sublimes. A menudo, en el arte contemporáneo hay autores que intentan decorar sus trabajos con cuestiones ininteligibles, que a muchos se nos escapan, y que trasladan la sensación de que están subidos en un pedestal que solo cuatro gafapastas dicen entender. En este caso, la honestidad y la humildad tanto de Óscar como de Fosi fueron dignas de reseñar. Indicaron que quisieron tener precisamente humildad con la exposición y no disponían de imágenes para contar lo que querían contar, por lo que surgió esto. Contaron que lo único que hacían era trasladar algo que está ahí, en la red, a la calle, en este caso, a una sala de exposiciones. Asumieron que quizás no es arte lo que había en esa sala y que solamente era información, y que a quien le transmitiera algo o le hiciera pensar bienvenido y a quien no, también. Honestidad y humildad.

En el debate posterior hubo reflexiones interesantes (me quedo con la de uno de los asistentes en la que indicaba que lo mismo que ahora decimos que la imagen está en todos los lugares, que hablamos del boom de la imagen, hemos asumido de manera natural que el texto también está en todas partes, está ahí pero no le damos importancia porque lo tenemos completamente interiorizado… muy acertado). De todas formas, en el debate que surgió se habló principalmente de la fotografía (en este caso de su ausencia), y por desgracia, se dejó a un lado el debate sobre el tema que versaba la “exposición”: lo bautizado por los autores como Porno Miseria.

Me fui de la Galerie du 10 dando vueltas a lo que había visto y a la experiencia que había tenido. Se me mezclaron imágenes en la cabeza. Muchas. Si Óscar, Fosi y los organizadores de la muestra querían impactar, lo consiguieron. Sin duda, una exposición que recordaré siempre. La exposición fotográfica sin fotografías…

Foto Mercedes Cosano
Foto Mercedes Cosano

Publicado por

Muga

"Era un autor cuyas obras eran tan poco conocidas que casi eran confidenciales" (Stanley Walker)

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