…nadar no es de cobardes…

Sé nadar desde bien pequeño, pero como todos los autodidactas de la natación, carezco de técnica. Me había animado y tenía intención de empezar a hacer mis largos (o anchos) de una forma más o menos constante -eso sí, con unas previas nociones básicas de una nadadora que, en poco tiempo, ha avanzado de manera estratosférica en el deslizamiento acuático-.

Hace algo más de un mes me hice socio de un cercano polideportivo con piscina. El primer paso, el más difícil, ya estaba dado. Solo me queda la compra de un bañador nuevo, un gorro y unas gafas. Supongo que, al ritmo que voy, el bañador estará comprado entre los meses de Febrero y Marzo, el gorro para Abril y, con un poco de suerte, las gafas allá por Mayo. Entiendo que para Junio me habré desprendido ya del habitual letargo invernal e incluso estaré a punto de liberarme de los desencuentros hormonales de la primavera, por lo que calculaba que más o menos coincidiendo con el solsticio de verano, estaría ya haciendo mis anchos en la piscina.

Siempre me ha llamado mucho la atención la atmósfera que se vive desde el fondo de una piscina. Recuerdo que en mis tiempos mozos, aun a riesgo de pasar el resto del día con los ojos como si saliera de una reunión de tres horas de la Asociación de amigos del Cannabis, casi siempre abría los ojos cuando buceaba. Es cierto que las piscinas de cualquier polideportivo siempre han sido un lugar por el que se mueve una gran variedad de fauna (y flora), pero no contaba yo con las especies submarinas que, según parece, hay hoy en día en las piscinas. Después de toparme con las fotografías de Seth Casteel volveré a replantearme la idea de ir a nadar. Seres con dantescos rostros que se mueven por debajo del agua, bestias pardas con grandes ojos abiertos y afilados dientes, animales peludos que se deslizan con esperpénticos movimientos detrás de cualquier cosa con forma esférica que sea arrojada al agua. Viendo estas imágenes no sé si finalmente me armaré del suficiente valor como para ir a la piscina. Lo que sí me queda claro es que, si finalmente me animo, el bañador que me compre deberá de ser de los ajustados, no vaya a ser que…

Photo Seth Casteel

Photo Seth Casteel

Photo Seth Casteel

Photo Seth Casteel

Photo Seth Casteel

Photo Seth Casteel

Photo Seth Casteel

Photo Seth Casteel

Photo Seth Casteel

Photo Seth Casteel

Photo Seth Casteel

Photo Seth Casteel

Photo Seth Casteel

Photo Seth Casteel

Photo Seth Casteel

…54 años después, final manomanista en Bilbao…

Por fin tenemos final manomanista en Bilbao. La vez anterior García Ariño I se hacía con la txapela después de dejar en once tantos a Arriaran II. Sucedió en el Deportivo de Bilbao en el año 1957. Casualmente, ese mismo año René Burri (el fotógrafo que inmortalizara al Ché Guevara mientras apuraba un Cohiba) obtenía una fotografía de Bilbao. Casualmente, se trataba de un frontón. Sin duda, una de las mejores fotografías del gran fotógrafo suizo, maestro de las sombras y del blanco y negro.

"Terrain de pelote basque"-Bilbao, 1957 (Photo René Burri)

…el partido del siglo…

    Photo Ian Berry / MAGNUM
 
 
Enésimo partido del Siglo. Medio país paralizado. Pan y futbol. El opio del pueblo. La nación contra la nación. La pasión y el sufrimiento. Gritos y silencios. Llantos y sonrisas. Blanco. Grana. Defensa o ataque. Corazones. Arritmias. Arterias. Falta. Corner. Lo galáctico y lo terrenal.  

¡Gol!