Colores en la nieve

Los paisajes nevados se caracterizan por su blancura infinita, pero hay un lugar en Japón donde no es así.Un artista, Toshihiko Shibuya, ha querido salpicar de diversión y personalidad estos lugares visualmente planos. Ha pintado discos de hierro de diferentes colores, colocándolos en distintas alturas desde el suelo.La luz natural refleja los colores en la superficie nevada, y la intensidad del color dependerá de las nubes y del sol.

Nieve con colores

 

nieve de colores

 

paisaje con nieve y color

 

nieve de colores en campo

 

nieve de colores japon

 

Señales extrañas

El otro día me topé con una señal de lo más extraña : era verde fosforito, con una gran flecha indicando hacia la derecha y, esto es lo realmente raro, con unas letras desconocidas. Estaba claro que era una señal que indicaba un lugar o “algo”.”Piensa en verde”….me dije, y después de desechar la idea de un origen extraterrestre o de mensajes encriptados y secretos, se me ocurrió utilizar el nuevo traductor de Google, que traduce los textos de las fotos.

Con la traducción solucioné el enigma.

Ahora sé que en esa dirección, en el barrio de Amute, vive una tal Ana, emigrante y que debe de ser alguien muy importante para merecer una señal.

La curiosidad me empuja a investigarla…..pero esperaré a la versión 2.0 del traductor por si me da más pistas.

Huerta comunitaria

Esta huerta es muy especial. Además de ser ecológica, es muy bonita y agradable. Apetece quedarse un rato observándola…Es un proyecto del ayuntamiento de Hondarribia con el propósito de crear un espacio abierto de relación y de encuentro en el que se impulsa el ocio saludable, el contacto con la tierra y el valor del trabajo en equipo.

En la huerta los voluntarios aprenden y comparten las labores de su cuidado, como sembrar, plantar, abonar y recoger la cosecha. Y además la han convertido en un lugar simpático y encantador.

 

 

 

 

 

 

 

La boca de la verdad

Así la llamo yo, por la película Vacaciones en Roma. Tampoco me atreví a meter la mano en su boca….La conocí una tarde. Al pasar por su lado, me silbó. Fue ella, seguro. Miré calle arriba y abajo y sólo estábamos las dos, la cara de bronce y yo.

Me dijo que tenía 52 años y que su padre fué Remigio Mendiburu.

Si os la encontráis, acercaros a ella, acariciadla, pero no le metáis la mano, no le gusta. Tampoco la utilicéis como papelera.

Lo que realmente le gusta es fumar y mascar chicle de fresa.