Me gustas

Me gusta cuando me miras, te miro, te dejo de mirar y me sigues mirando.

Cuando juegas con mi pelo debajo de la nuca.

Cuando me desabrochas la camisa muy muy despacio.

Cuando me dejas leer en silencio y me acaricias los pies sin hacerme cosquillas.

Me gusta que te guste el mar y que juegues con las olas.

Que te guste rebañar el plato y te chupes los dedos. Que te lo comas todo. Todo.

Me gusta cuando me sonríes, cuando me deseas. Mucho.

Cuando te quedas a dormir.

Me gusta que conduzcas deprisa, que me mires despacio y y que me toques más despacio aún.

Cuando vemos una peli comiendo chuches y palomitas. Y hacer manitas.

Me gusta que hables poco, que no ronques y que cantes fatal.

Que te inventes palabras, caricias y juegos. Que me hagas reír. Que me calientes los pies. Que …

Y tengo más … pero ésos te los diré esta noche, muy bajito, con un beso esquimal.

fotografia en blanco y negro de unas manos acariciando pies

Si te ha gustado, te gustará

– Ven un poco

– Amor condicional

– Sonámbula

Paseando entre huertas

Molan las huertas. Mola pasear entre  ellas, saludar a la gente, sortear gallinas, acariciar al chucho, descubrir américa, cada día distinto, cada mes desigual, cuando llueve, cuando no, verde, marrón, con tomates, sin flores, redes, manzanas, sombrero mexicano de carnaval. 

hierba seca apilada en las huertas de hondarribia

 

mujer trabajando en la huerta con un sombrero mexicano

 

invernadero en ruinas en hondarribia

 

vista parcial de la zona de huertas de hondarribia

 

redes de pesca a modo de proteccion como invernadero

 

chabola con mesa y sillas en una huerta de hondarribia

 

detalle de una huerta de hondarribia

 

pato nadando en el humedal de la zona de las huertas de hondarribia

 

invernadero en una huerta de hondarribia

 

una mesa y varios tocones en huerta

Si te ha gustado, te gustará

– Huerta comunitaria. Baratza komunitarioa

– La playa de los búnkers olvidados

– Naturaleza zombie

Delfín ultramar

En vuestra vida probablemente habréis visto muchos peces de colores, cangrejos, merluzas o cualquier otra cosa, pero seguro que nunca nunca habéis visto un delfín como el mío.

Es enorme, pesará una tonelada o así, y es negro, pero a veces, según cómo le dé el sol, parece azul, azul ultramar. Y tiene unas manchitas como de escamas de dragón plateado.

Sus ojos son como dos canicas negras que te miran todo el rato sin pestañear y de los que no te puedes escapar. Y así, con chasquidos y gorgoritos, me cuenta cosas que ocurren bajo el mar, que son muchas.

dibujo de delfín en el mar junto a niño en un barco

Si te ha gustado, te gustará

– Ballenas de agua dulce

– Recuerdos de un ballenero

– Animales famosos pixelados