Santuario de Arantzazu

Un buen día el Santuario de Aránzazu se apoderó de mi alma. Su energía penetró en mi interior como un destello azul y me atrapó para siempre. Porque Aránzazu es piedra, es hierro, es madera, y es azul. Enclavado en el monte sobre rocas y al borde del precipicio, rodeado de montañas y con el río a sus pies, es austero, es agreste, moderno, y rebosa arte y cultura.

Lo primero que te sorprende son las tres altas torres, dos de ellas gemelas, cubiertas de miles de puntas de piedra que recuerdan al espino (arantza). Después te impresionan el friso con los 14 apóstoles de Jorge Oteiza y su Piedad solitaria en la fachada, junto con las cuatro puertas de hierro de Eduardo Chillida, como casi enterradas, que acceden al templo y te sumergen en un mundo subterráneo, oscuro, sobrio, sin columnas, y con un impresionante retablo de madera tallada policromada, iluminada con vidrieras de motivos abstractos que te envuelven en una niebla azul.

La cripta, decorada por Nestor Basterretxea, sobrecoge, con sus 18 murales de gran fuerza expresiva y llenos de color, representando la evolución de la mitología al cristianismo, con el Cristo rojo al fondo.

Impresionante. Inolvidable. Todo.

vista general del santuario de aranzazu

 

 

 

 

 

arco de piedra y hierro del santuario

 

 

 

retablo de madera policromada del santuario de aranzazu

 

vidriera azul del santuario de aranzazu

 

vidriera de colores del santuario de aranzazu

 

vista general de la cripta del santuario de aranzazu

 

cristo rojo de Nestor Basterretxea de la cripta del santuario de aranzazu

 

mural de nestor basterretxea de aranzazu

 

mural de nestor basterretxea en aranzazu

Si te ha gustado, te gustará

– En el Puerto, en Hondarribia,en blanco y negro

– Cementerio después de Todos los Santos

– Un Mundo Natural

Ballenas que vuelan

Para mí la primera señal de que se van a avistar ballenas es siempre el cambio de la coloración en el cielo. Sus nubes, normalmente blancas o grises, pasan a ser de un tono verduzco muy parecido a la espuma del mar, que se mezcla con un cielo azul a veces intenso, dependiendo de la luna, las mareas y el viento. Es entonces cuando llegan las ballenas, bellas, enormes, con sus andares poderosos y lentos, surcando el cielo.
ballena sobrevolando el cielo
ballena volando en el cielo
ballena volando en el cielo
dos narvales sobrevolando el cielo
ballena surcando el cielo

Si te ha gustado, te gustará

– Ballenas de agua dulce

– Recuerdos de un ballenero

– El beso de la Sirena

El Monstruo del Mar

Aquí, detrás del puerto, el tiempo se ha parado. Aquí el viento sopla fuerte y el mar nunca está tranquilo. Aquí apenas quedan vestigios humanos, tan solo el Castillo de los Piratas o de San Telmo. Aquí ya no quedan humanos vivos.

Aquí vive un monstruo marino.

Las gaviotas lo saben y vuelan bajo, los peces lo saben y nadan despacio, los pulpos lo saben y viven tranquilos.

Pero sólo aquí, detrás del puerto.

monstruo marino en la costa de Hondarribia

Si te ha gustado, te gustará

– El regreso de Cthulhu

– El planeta de los Insectos

– Ballenas de agua dulce

Cementerios vascos

Me gustan los cementerios, sobre todo los antiguos, y si están medio abandonados mejor. Pasear entre las tumbas silenciosas, escudriñar grietas, tocar las piedras, ver flores en descomposición, los retratos descoloridos, las lápidas sin nombre, las cruces en el cielo, los ángeles y los demonios. Tentaciones.
cementerio tipico vasco con lauburus adornando las orlas

 

lápida antigua sobre hierba en cenmenterio

 

exterior del cementerio de Irura e ikurriña

 

una tumba en cementerio

 

figuras de ángeles y virgen sobre lápida

 

centro de flores y crucufijo de piedra en tumba

 

un nicho vacío con verdín

 

vidriera en enterramiento

 

detalles sobre una tumba

 

cementerio con lápidas sin nombre

 

flores sobre lápida

 

cementerio típico con tumbas

Si te ha gustado, te gustará

– Cementerio después de Todos los Santos

– En el Puerto, en Hondarribia, en Blanco y Negro

-De huerta en huerta