Eguíluz, el concejal “pirómano” del PP en Bilbao.

eguiluz pp Hoy vamos a dedicarle cuatro líneas al Portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de Bilbao, Luis Eguiluz.

Nos contaba el otro día Iñaki Anasagasti en estos Blogs de Deia que se podía imaginar la conversación de Luis Eguiluz y Alfonso Alonso cuando éste se ha enteró de que su concejal había pedido quitar del callejero bilbaino los nombres de Sabino Arana, La Pasionaria y Zumalacárregui.

En efecto debió ser ésa una curiosa conversación pero yo me imagino otra situación: Me imagino a Eguiluz con Óscar Fernández Monroy redactando ésta, por llamarla de alguna forma, “cutre-Moción” en un bar cualquiera. También quiero imaginarme que, en ésa supuesta ocasión, las consumiciones fueran debidamente abonadas sin montar alguno de esos circos a los que nos ha tenido acostumbrados (para vergüenza ajena de tod@s l@s ciudadan@s de Bilbao) el susodicho Óscar.

Lo cierto es que no he leído en mi vida catorce líneas con semejante relación de despropósitos. Una frikada en estado puro. Pero ojo: han “vendido” engañosamente que Eguiluz retiró esa Moción cuando, en realidad, fue desautorizado en público por Alfonso Alonso y fue éste quién le obligó a retirarla. Personalmente opino que, por el tono, hasta llegó a dejar en ridículo o en manifiesta evidencia al todavía portavoz popular en Bilbao.

Les dejo el texto original de la famosa Moción. Saquen sus conclusiones:

mocion pp callejero

Nos encontramos ante una situación nada extraña en muchos cargos políticos del PP. No hace tanto, un par de electos de ese Partido fueron “homenajeados” por la Fundación Francisco Franco por negarse a aprobar el texto refundido de la Ley de Memoria Histórica. Nunca les ha gustado. No gusta al PP la “memoria” del legítimo “Bando perdedor”. La explicación es evidente: Están encantados de los nervios con la “memoria del sublevado Bando vencedor”, es decir, la de los golpistas, la memoria de su añorado dictador al que nunca han llegado a condenar con la pasión que piden a otros que condenen sin ambages el -condenable- terrorismo de ETA. Nunca han mostrado el mínimo interés por condenar un Regímen de terror y falta de libertades y nunca les ha preocupado lo más mínimo que existan 150.000 personas malenterradas en cunetas a lo largo y ancho de la geografía de su querida España.

Se les llena la boca con “La Roja”, la recuperación de España, los logros de Rajoy, las Conferencias de Presidentes (sin el vasco y el catalán) y lo que haga falta resaltar. Si hace falta, pueden llegar a montar un pollo por el rasguño de Tassotti a Luis Enrique, por la “injusticia” de no ganar Eurovisión, por el maltrato recibido por Rodrigo Rato o por, hasta hace dos días, las “extrañas cosas” que reclamaban los familiares de los militares fallecidos en el anunciado accidente del “YAK 42″.

Pueden llegar a situar a España en los primeros lugares de todo lo que haga falta. Y hay casos en la que la razón no les falta: tras Camboya, España es el segundo País del Mundo con más fosas comunes sin desenterrar.

Pero entiendo que se puede deber a “tics”, a que lo llevan en el ADN o a cuestiones genéticas heredadas de abuelos a nietos. Se les cae la baba cuando el hijo del heredero de Franco habla en el discurso navideño (cada vez menos visto y cada vez más insulso y politizado). Hacen lo imposible para que se retransmita esa cutrez reiterativa de discurso por EiTB para que todos podamos oír eso de “debemos dejar atrás el pasado y las viejas disputas”. Qué bonito… Felipe Borbón piensa como ellos (o viceversa). Evidentemente se confirma lo de la herencia genética. Al menos en lo ideológico.

Y cuando uno, en el pleno ejercicio de su libertad de expresión se queja de que se está castigando a quiénes rompen una foto de Felipe VI, van a saco contra esa persona. Todos a una, Nerea Llanos, Eguiluz, Monroy, y hasta se les une el “euro-abstentista” acordeonista Iturgaiz. Solicitan (para variar, cono nulo éxito) hasta la aplicación de sanciones administrativas y acciones penales.
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No tardará Eguiluz en llamar “pirómano” a quién hizo la citada reivindicación en una plural y democrática Televisión Pública vasca. No gusta la pluralidad a una Formación política a la que no le queda otra más que la de sacar cabeza cuando puede. De hecho se ha convertido en una residual 5ª fuerza política en la CAV (quinta, lógicamente porque no hay sexta…).

Ahora sólo queda preguntarse quién es el verdadero “pirómano” y encuadrarlo en un episodio sincericida que le retrata por sí sólo. Cosas del subconsciente latente en la escasamente amueblada cabecita de un añorante.

En Barakaldo, en el Barrio de Burtzeña concretamente, también hay una calle principal dedicada al General Zumalakarregi y su homóloga en la localidad fabril no presentó ninguna Moción por el estilo. Calles, Avenidas, Plazas dedicadas a Sabino Arana las hay por toda Euskal Herria (Hasta en Barcelona hay una calle dedicada al fundador del PNV). Estamos en la misma: en ningún lugar (dónde tuviese el PP representación, afortunadamente cada vez en menos) presentaron esa memez los compañeros del “pirómano” Eguiluz. Qué decir del sinfín de localidades donde existe el nombre de Dolores Ibarruri (Pasionaria) en su nomenclátor.

Está, pues, Luis Eguiluz como para andar adjetivando a la gente que no piensa como él y como para andar solicitando ceses o despidos. Que se aplique el cuento el fenómeno éste.

Sé fuerte, Luis. ¿Te suena? Sé fuerte aunque te duela que quiten la gallinácea que corona la sede de la Agencia Tributaria en la Plaza Elíptica.

¡¡¡ Vaya banda !!!

Euskal Selekzioa, un formato amortizado.

euskal selekzioa vacio No acudí a mi anual cita navideña con nuestra Selección Vasca de Fútbol. No lo hice al no encontrarme ese día en Bilbao. De haber estado, me hubiese unido a esos 15.000 aficionados que se dieron cita en San Mamés.

Es, precisamente, acerca de esa cifra sobre la que quiero hacer algunas reflexiones:

A quienes no somos para nada sospechosos de haber venido defendiendo a ultranza la Oficialidad de todas nuestras Selecciones deportivas, nos crea una cierta alarma la escasa afluencia de gentes a un evento que, en sí misma, debería ser el acto principal de esa legítima reivindicación (en éste caso, la Oficialidad de la Selección Vasca de Fútbol).

Dicha carencia de aforo puede deberse a diferentes factores. Comencemos por el factor empático. A nadie se nos pasa por alto que, dicho sea con todos los respetos, la presencia de la Selección Nacional de Túnez no despierta ningún tipo de atracción. Evidentemente la presencia de la Selección Nacional de Catalunya, la de Escocia o, si me apuran, la de Galiza, nada tendría que ver con la situación que se pudo presenciar en ese partido.

No ha resultado difícil observar como las televisiones del Estado (Pública y privadas), dentro de sus bloques con resúmenes deportivos, se dedicaron a seleccionar y recrearse con imágenes sobre las gradas vacías en San Mamés. Un claro mensaje de esos que se pudiera traducir con aquéllo de “cuatro y el tambor”.

Evidentemente, cuando nos visitó la Selección catalana, esas Cadenas de TV se dedicaron a hacer un escueto resumen con las jugadas del partido, esquivando en todo momento enfocar a unas gradas atestadas de aficionad@s y repletas de senyeras, esteladas, ikurrinas y todo tipo de pancartas alusivas a la independencia/idependença y a la Oficialidad de ambas Selecciones Nacionales. Evidentemente era una imagen que no convenía que se viese en España y, a ser posible, fuera de élla.

El factor metereológico tampoco ayudó (por citarlo) si bien, también es cierto que si hubiese jugado, por ejemplo, la Selección Escocesa o, de nuevo, la catalana, no hubiese quedado un asiento libre aunque hubieran caído txuzos de punta.

El factor económico tampoco ayuda. No voy a entrar en que si 20 euros es caro o es barato. Lo cierto es que una pareja con dos txikis ya tiene que desembolsar 80 euros (más pasar la tarde y en su caso trasladarse) para ver, y vuelvo a decirlo con el mayor de los respetos, a Túnez. Quizá una solución pudiera pasar por que los txabales entrasen gratis. Y, visto el panorama con la previsión en la venta de entradas, haber invitado a todos los menores aunque hubiese sido por llenar huecos.

El factor estadio. Supongo que todo esto será tenido en cuenta por quiénes organizan el evento, máxime, porque tampoco expongo nada nuevo de lo que ya se haya hablado. Pero, puestos a seguir con el mismo formato, invitando a Selecciones que yo denomino “no empáticas” (en relación al fondo y al fin de la reivindicación), quizá se debería pensar en lugares con un menor aforo. Quizá, para la citada concurrencia, Lasesarre, Mendizorrotza, Ipurua… fuesen más adecuados.

Al menos evitaríamos que quienes son contrarios a nuestra legítima reivindicación no se recreasen una y otra vez con gradas vacías.

Ediles del PP en Bilbao

A nadie le puede extrañar la existencia de determinados personajes de ésos que, desde su cargo público, y a falta de notoriedad política, se pasan el día pidiendo explicaciones y solicitando dimisiones por lo que sea (o por lo que no sea).

Un caso claro lo encontramos en el edil Óscar Fernández Monroy. Nos encontramos ante una persona con claro afán de protagonismo que salta a la escena política con una intencionalidad clara: El PP no es sólo de pijos del Centro sino que también tenemos gentes en Bilbao La Vieja. En efecto, fue una novedad. Hablamos de la anterior Legislatura, una etapa cuya presidencia Municipal la comenzó el desaparecido Iñaki Azkuna y la finalizó Ibon Areso.

Al tratarse de una persona que le cogió gusto a eso de ser concejal, hizo lo posible por repetir en la actual Legislatura. Y caramba que lo hizo y no dejó el mínimo esfuerzo en el camino. Para ello se tuvo que ganar la confianza de la nueva Secretaria General de esa Formación, la confianza del nuevo cabeza de lista (al que dedicaremos monográficamente el siguiente capítulo) y de gentes nuevas en esa candidatura con opciones a salir elegidos-as.

Tampoco dudó ni medio segundo en dar un par de patadas a dos antiguos ediles populares y, desde mi punto de vista, infinítamente más eficientes que el citado. Si tuvo que llorar ante el flamante eurodiputado (de rebote) Carlos Iturgaiz, pues lloró. Quizá crea que nadie sabemos eso de llorando y traicionando pero Bilbao es un pañuelo (muchas veces, lleno de mocos). Todo un estilo de vida el de Monroy. Bueno… en realidad, tampoco le quedaba otra ya que ni se le conocía ni se le podía prever oficio alguno.

Tampoco tendría nada de malo caracterizarse por una verborrea entre hueca y repipi siempre y cuando, ciertos valores los llevase a la práctica en todo momento. Pero, al parecer, exige dimisiones y ceses a gentes que hacen lo que les parece en su vida privada cuando él hace lo mismo y de forma agravada. Para entendernos, como buen intransigente, el reivindica tener una vida profesional/pública y otra privada (como justificó lo mismo cuando el ex-virrey de España Carlos Urquijo fue pillado con su familia presenciando una transacción ilegal en el “Top Manta”).

Pero, para Fernández Monroy, el resto de los mortales parecen no tener esa separación entre lo público/profesional y lo privado. Se debería tener bien presente que un concejal de la Villa de Bilbao lo es de tod@s l@s bilbain@s, se encuentre en funciones de Gobierno o lo esté en la Oposición. Debería estar dimitido hace tiempo pero, por la razón que sea, a Monroy se le ha venido “tapando” de una manera inexplicable.

En concreto, a quién les escribe le solicitó el cese en su trabajo como Social Media de Bilboko Udaltzaingoa, la expulsión de la Radio Televisión Pública vasca y, si me descuido, me solicita la expulsión del sofá de mi casa. Son personajes de mucho exigir y de poco exigirse.

Ahora, me gustaría repasar un episodio tristemente protagonizado por el citado (recalcando que no ha sido la única ocasión en la que ese concejal del Partido Popular ha ofrecido esa imagen) para que sean Vds. los que juzguen si personajes así deberían dimitir de su representación en el Pleno del Ayuntamiento de Bilbao, para que juzguen si gentes así pueden exigir responsabilidades a alguien y, por último, para que valoren si lo que van a ver supone algún tipo de ejemplo:

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De vuelta por aquí.

Debido a otra serie de ocupaciones profesionales he tenido abandonado éste Blog del Diario Deia. Bien es cierto que no he faltado a mi cita semanal con la “versión radiofónica” del Blog en Onda Vasca, todos los domingos a las 8,45h. en el espacio matinal conducido por Kike Alonso y Bego Jiménez.

A partir de mañana, lunes 16 de enero, retomo con normalidad la actividad en este espacio y con la misma filosofía: Si se ha de protestar, se protesta.

Eskerrik asko,

Iñigo Landa Larrazabal.