El pódium.

En efecto, no se trata o, al menos, no debería tratarse, de elaborar un medallero al estilo de “quién es más víctima que quién”. De hecho, afortunadamente, no existe un “victimódromo” dónde una víctima pueda conseguir una medalla de oro, de plata, de bronce, de hojalata o, sencillamente, de nada.

Pero la realidad es la que es y hemos podido constatarla en los pasados actos de recuerdo por el 20º.Aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco Garrido. La indisimulada utilización política en el recuerdo a quién fuera edil en Ermua por parte del Partido Popular roza lo descarado. La presión por parte de los populares para imponer su relato del terrorismo, además de evidente, parece haber estado perfectamente diseñada. Cuando el presidente de los populares vascos, Alfonso Alonso, declaró que “el objetivo tiene que ser la mirada de ‎Miguel Ángel y ganar la batalla de la memoria“, aunque pudiera parecer un desliz dialéctico o una traición del subconsciente, en realidad no es ni lo uno ni lo otro: Sencillamente responde a un discurso perfectamente elaborado o, lo que es lo mismo, el citado intento de imponer un único relato.

Quién sabe… Alonso hacía esas declaraciones en el preciso instante en el que estaba esperpénticamente declarando el ex-tesorero del PP, Naseiro en la Audiencia Nacional. Quizá, también se trate de mover el foco. Otra vez.

Tiene hasta cierta lógica ya que el PP, que aún se nutre de ciertos perfiles electorales, utilice ese discurso en defensa de unas determinadas víctimas (no de todas). Es constatable que le reporta cierto rédito electoral al menos en España ya que por éstos lares no le renta desde hace muchos años. Ahí están los datos objetivos y las previsiones en los últimos estudios sobre intención de voto y valoración de líderes políticos (El Sociómentro del Gobierno Vasco y el Euskobarómetro de la UPV-EHU).

Cuando formaciones políticas vascas vinieron a criticar esa actitud del PP por la utilización política en el recuerdo a Blanco no lo hacen porque sí, ni porque tengan que seguir un orden en el relato que los populares pretendían consensuar en Sede parlamentaria. Muchas prisas de última hora. Demasiadas prisas…

Yo condené, condeno y condenaré el asesinato de Blanco pero debo exponer que hay miles de “Miguelángeles Blancos” en fosas y cunetas. El Gobierno español no les dedica pancartas, ni homenajes ni reconocimientos. De hecho, no les ha dedicado ni un euro y, como alguien se descuide, le imponen hasta Tasas por exhumaciones en fosas comunes. Lo hemos visto no hace tanto tiempo en Guadalajara.

A todas luces se puede tener la impresión que dicho Gobierno español parece haber establecido una especie de pódium: Oro para las víctimas de ETA encabezadas por Blanco, plata para las víctimas del terrorismo yihaidista, bronce para “otras” y hojalata para las víctimas del franquismo y post-franquismo, abusos policiales, etc…)

Si tuviésemos que guardar un minuto de silencio por cada víctima del terrorismo franquista, pues estaríamos en silencio unos 80 días.

Esa misma Organización -ETA- ha asesinado en un usurpado nombre del Pueblo Vasco a políticos, jueces, fiscales, militares, policías, guardias civiles, empresarios, ertzainas, periodistas y, hasta indiscriminadamente, a civiles. ¿Quién establece el medallero? ¿Quién es víctima-referente y quién no? ¿Qué relato es el válido? ‎

A los actos de Ermua acudieron cargos electos de EH-Bildu. Lo valoro positivamente pero el PP dispone de su relato en el que hagan lo que hagan lo van a hacer mal. Si no van porque no van, si van, “sobran”. ¿En qué quedamos?

Pero ésto no sólo ocurre en Ermua. En Madrid cayeron truenos, insultos, vergonzosas abucheos, descalificaciones gratuitas y todo tipo de improperios dirigidos a su alcaldesa, Manuela Carmena. Personalmente me parecía de lo más acertada su postura: Todas las víctimas son iguales. Y como es sabido, sucumbió a la insoportable presión del PP cayendo en una trampa política de manual y perfectamente orquestada. Al menos, no pasó por poner una pancarta con sólo una víctima, la “víctima entre las víctimas”, el TOP10 de las víctimas”, la víctima de cabecera del PP. Y es lógico que Carmena se acuerde también de otras víctimas como el de los Crímenes de Atocha (donde le faltó un “tris” para haberlo sido élla misma) y que solicite para aquéllas y absolutamente todas la misma consideración y reconocimiento. Tan sólo recordar a la alcaldesa que, en efecto, fueron graves como lo fueron otros crímenes acaecidos (tres años después).

Me vienen a la cabeza los crímenes perpetrados en el bar Aldana del entonces barakaldés barrio de Alonsotegi. Por su memoria, citaré los nombres de los asesinados: Manuel Santacoloma, Liborio Arana, Maripaz Ariño y su esposo ‎Pacífico Fica. Además hubieron 10 heridos. De éstas personas no se debe acordar Alfonso Alonso. Son “víctimas de hojalata” o de otro nivel mucho más secundario. Yo, a eso, simplemente lo llamo más desprecio que amnesia.

Para que Blanco fuera concejal y para que su hermana sea diputada (aunque haga falta mover el orden de las listas) muchas personas dieron su vida por defender ésas libertades. Pero, como es notorio, esas víctimas no les interesan. No les rentan. Toda esa gente de las cunetas son sistemáticamente ninguneados y menospreciados por el PP de Alfonso Alonso, de Marimar Blanco o del mismísimo portavoz parlamentario -Hernando- que ha llegado hasta hacer risitas con dicho asunto. Impresentable se coja por donde se coja.

Como hemos dicho, “esos son el pasado”. No se merecen ni una ayuda pero, si hay que gastar en un día unos 50.000 euros en el recuerdo a su víctima de cabecera, pues se gastan. También es cierto que si lo hubiese organizado Correa, nos hubiese salido por no menos de 300.000 euros).

¿Es normal tanta medalla y, a su vez; tanto ninguneo? No es normal pero disponen de artimañas para evitar dar respuesta a esa pregunta sencilla y concisa. Para ello, sacan la licuadora y hacen su extraño zumo: El Gobierno, en boca de Soraya Sáez de Santamaría tacha de provocación colocar la ikurriña en Iruñea” y el PP liga de nuevo la enseña Nacional vasca con ETA y el asesinato de Miguel Ángel Blanco. Ikurriñas, ETA, San Fermín y Blanco. En resumen, un zumo de bilis intragable.

¿En serio creen que la población se traga éste tipo de cutres estrategias? Bueno… Sí. En España sí. Para qué negarlo. Si no, no utilizarían semejante argumentario.

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