Ministras en un Reino de Pandereta.

Daría para una auténtica Enciclopedia pero vamos a fijarnos en un par de ministras (una en activo, del Partido Popular y otra que lo fuera en el Gobierno de Zapatero).

Lo de la ceporrada generalizada es una cosa pero, que hay o haya habido ministros-as españoles-as que digan las sandeces que dicen ya es como para hacérselo mirar.

No es la primera vez que oímos eso del “Boicot a los productos de…” pero, en la mayoría de las ocasiones, son impulsos de baja duración temporal que llevan a cabo personas en función a lo que les es transmitido por sus referentes políticos o por los Medios de Comunicación que los citados políticos controlan.

En éstos días no sorprende escuchar (o leer en las Redes Sociales) a gentes que dicen que no van a consumir, por ejemplo, pizzas de la marca Casa Tarradellas. Los cereales para hacer la base de ése alimento provienen mayoritariamente de Aragón, el tomate de la base, de Murcia, el plástico del envoltorio lo hace una empresa de Toledo. Efectivamente, el producto final es catalán y sus dos principales comercializadores son El Corte Ingles (con Razón Social en Madrid) y Mercadona (con Razón Social en la Comunidad Valenciana y empresa propiedad de un conocido “benefactor” del Partido Popular).

En el caso del Cava catalán, las marcas más comerciales y conocidas, no sólo se nutren de uva riojana, castellano-manchega y aragonesa sino que las botellas de vidrio se hacen en Toledo y los corchos llegan desde Extremadura.

Queda claro que vivimos en un mundo globalizado dónde las materias primas y toda los elementos que participan en las cadenas de fabricación (en sus diferentes etapas) provienen de cualquier parte del planeta aunque el producto final disponga de una dirección postal perfectamente localizada.

Pero, lo realmente preocupante es cuando entran en escena políticos que disponen de acceso a dichos Medios de Comunicación.

La ex-ministra María Antonia Trujillo (VIII Legislatura con Gobierno del PSOE presidido por José Luis Rodríguez Zapatero) no ha tenido mejor ocurrencia que publicar en Twitter que ha ido a comer a un Foster’s Hollywood y que le han sacado agua Font Vella (por lo que no volverá a ningún restaurante de ésa cadena de restaurantes franquiciados)‎.

Y, ¿Ésa zoquete ha podido llegar a ser ministra del Reino‎? No…si en realidad no me extraña en absoluto. Vamos a ver: Font Vella pertenece a la multinacional francesa Danone (con Razón Social en París) y la mitad de sus aguas embotelladas provienen de un manantial radicado en Sigüenza (Guadalajara).

Pues nada, que Maria Antonia no se entera pero, lo que es más grave (al margen del descojono y mofa generalizada que ha generado en las Redes Sociales) lo ha sido el mero intento de boicot cutre, cañí y claramente de los del tipo “Marca España“. O sea, de los encuadrados en ése patético “a por éllos, oé, oé, oé“.

Mucho patriotismo rojigualdo, mucho doctorado y mucho profesorado universitario. ¿Para qué? Pues para éso… Pobres alumnas y alumnos!!!

Otro ejemplo lo encontramos en la ministra Dolors Montserrat. En éste caso se encuentra en activo en el Gobierno del Partido Popular presidido por Mariano Rajoy. Nos encontramos ante una persona que se caracteriza por la exagerada utilización de la gesticulación y por la expresión en un lenguaje barrullero, confuso y salpimentado de dosis de colegueo con el que pretende aportar una cercanía que no es cierta ni de asomo.

Palabrería hueca, más típica en un vendedor de crecepelo o de un trilero provisto de sus cubiletes y bolita, que de todo una ministra del “Reino“. No nos sorprende observar que todos-as los miembros del Gobierno mienten más que hablan, pero lo de Dolors parece ser una reacción mimética a su líder, Mariano.

Es la típica persona que ya ni se sonroja cuando va soltando mentira tras mentira. Acudió a un programa de televisión, se plantó delante de un público que le formulaba preguntas y no contestó absolutamente a ninguna. Lo envolvía todo con un rollo repetitivo de argumentario y cientos de gesticulaciones que llegaban a empalagar. Pero la última genialidad la encontramos hace tres días en un programa de Radio. Curioso juego de malabares… Invitada para hablar de ciertas problemáticas de su ramo (Sanidad), lo derivó a que, porque era catalana, pues “tiro” por el “problema de Catalunya“. Así, comenzó a verborrear sobre algo tan íntimamente ligado a su Ministerio como lo pueden ser las empresas que trasladaban sus Razones Sociales a España y, acabó como termina siempre cualquier político del Partido Popular: mintiendo sin parpadear.

Afirmó que son los socios y los accionistas los que han adoptado la decisión de trasladarse fuera de Catalunya. Nada más lejos de la verdad: Fue Rajoy quién elaboró un Decreto “Express” en el que se facultaba a los Consejos de Administración a proceder a dichos traslados sin necesidad de convocar Junta o Asamblea de Accionistas alguna para adoptar dicha decisión. Todo el mundo conoce que dicho Decreto “calzador” se hizo a medida para La Caixa y, al mismo (por presiones de la Delegación del Gobierno español en Catalunya, diversos Ministerios del Gobierno español e incluso por las presiones desde la casa real), se han ido sumando empresas.

Y, porque la mentira tiene las patas cortas, ocurrió lo inevitable (Suele pasar cuando se abren las líneas telefónicas): Una oyente que se identificó como accionista de La Caixa le dijo que élla no había sido convocada para ratificar la decisión de traslado de su Razón Social.

Y, claro, en la radio no hay gestos de vendedora de pócimas y lilimentos, por lo que Dolors se quedó sola en su mentira. ¿Qué paso? Pues que la ministra se quedó sin batería en el móvil. Vaya casualidad.

Curioso eh!!! Ex-ministras socialistas boicoteando, ministras en activo mintiendo, Rajoy promoviendo un golpe de Estado de Facto y Pedro Sánchez haciéndole los coros y practicando para vicepresidente 1º del “Reino“.

Es lo que hay.

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