Los “Tics” del pasado. Ojo al dato.

En 1925, Primo de Rivera cerró el campo del Barça por una pitada contra el himno español.

El 14 de junio de 1925 –han transcurrido cerca de 87 años- el Barcelona F.C. jugó en su campo, entonces campo de las Corts, un partido amistoso contra una selección de la Royal Navy. El ‘match’ era sobre todo un homenaje de los barcelonistas al Orfeó Català. Antes de comenzar el encuentro, una banda británica de música interpretó la Marcha Real. Es decir, el himno nacional de España.

Los más de 30.000 aficionados, presentes en las Corts aquella tarde veraniega, silbaron con fuerza el himno español, mientras que ovacionaron el himno del Reino Unido, el God Save The Queen. El gobernador civil de Barcelona era, en aquellas fechas, el general Joaquín Milans del Bosch. Al enterarse de lo sucedido montó en cólera, trasladó la noticia al Gobierno de Primo de Rivera y se debió de creer que con el palo se arreglaban las convulsiones nacionalistas, olvidando por lo demás que, aparte de los nacionalismos periféricos, está el nacionalismo español.

Gamper, exiliado.

En plena dictadura del general Primo de Rivera -avalada e impulsada por el Rey Alfonso XIII- los intensos y numerosos silbidos del campo del Barça provocaron el cierre de las Corts durante seis meses, aunque más tarde la sanción se quedó en tres. El presidente y fundador del club blaugrana, Joan Gamper, un ciudadano suizo residente en Barcelona, fue “invitado” por el Gobierno a que abandonara territorio español. Dicho de otro modo, fue enviado al exilio. ¿Cuándo se enterarán algunos que cada castigo de este género lo único que sirve es para incrementar el número de separatistas.

Más leña al fuego.

O sea, que lo de pitar –por parte de catalanistas y por nacionalistas catalanes, vascos y gallegos el himno Nacional- no es una cuestión actual. Viene de muy lejos. Sus raíces son remotas, pero resisten. Desde luego a base de amenazas al estilo de las difundidas ahora por la lideresa Esperanza Aguirre, junto al Gran Ramírez -tan alérgico al catalán y a lo catalán- sólo se consigue echar más leña a un fuego ciertamente peligroso. Comenta Enric Sopena que “no nos parece ni conveniente, ni adecuado, ni oportuno, pitar al himno y al príncipe Felipe, pero la libertad de expresión marca la diferencia entre la España democrática y la España de las dictaduras militares”. ¿O es que a Aguirre le gustaría emular al gobernador civil de Barcelona, de la saga de los Milans del Bosch?

Un gran favor.

Pero los que se han lanzado ya a poner contra la pared a los nacionalistas -o no nacionalistas y sí sencillamente catalanes, vascos y gallegos, con el PP en primera fila- debieran saber que con semejantes montajes les están haciendo un gran favor. Y también tendrían que pensar que algo de mucho calado no funciona en nuestro país, cuando cada dos por tres emergen sensibilidades, partidarias algunas de ellas de la ruptura respecto a España.

Con ira patriótica.

En todo caso, la pareja Ramírez/Aguirre está escondiendo, de este modo y con ira patriótica, lo que ocurre en España. Entre otras cosas, acontece que cientos de miles de personas, quizá millones, se han movilizado pacíficamente porque quieren salvar la educación de sus hijos. Déjense, agitadora Aguirre y amarillista Ramírez, de cargar contra los silbidos del himno y los nacionalismos efervescentes. Lo primero de todo es impedir que la educación escolar sólo la puedan tener a su alcance los hijos de los ricos.

Fuente: Enric Sopena es director de ELPLURAL.COM

Carta a la “ultra” Esperanza Aguirre.

Señora presidenta de la Comunidad de Madrid, como ve en mis primeras líneas, guardo la compostura y trato de respetarla en todo lo posible, a pesar de que bajo estas líneas me gustaría llamarla impresentable y quién sabe qué más. Ahh ¿Qué no sabe por qué?

Yo le explico el porqué de mi enfado y mi repulsa hacia su manera de gobernar en la Comunidad de Madrid, que por suerte, no habito, puesto que sería una de las peores desgracias que me pudieran ocurrir, vivir en una Comunidad que regenta una lerda como usted.

Después de clasificarse mi equipo de fútbol, el Athletic Club de Bilbao, para la final de la Copa, empecé los tramites en la medida de mis posibilidades, para poder ir a dicho evento. El conseguir entrada era una dificultad por la que podíamos pasar, pero estando en Madrid el Santiago Bernabéu, campo que tiene aforo suficiente para acoger a nuestra hinchada y también a la de cualquier rival que se hubiera enfrentado a nosotros, pensé que este año no pasaría lo mismo que en Valencia, aunque bien es cierto que al saber contra quien jugábamos la final, temía que nos hicieran lo que al final ha pasado, que si obras y tal.

Yo no digo que esto sea culpa suya, que seguro que algo de culpa también tiene, no soportaría usted que un campo con casi noventa mil personas, pitara al rey o al himno español y nada mejor que decirle a Florentino que había que hacer obras urgentemente y todo eso que ha pasado después. Claro, los hosteleros de su Comunidad sabían que dejarse ir este evento les supondría no ingresar un tanto por ciento bastante elevado de dinero en sus arcas y como gente con dos dedos de frente, (los que le faltan a usted) pues se volvieron contra su gestión y la de la Alcaldesa de Madrid, que me da igual, una que otra, tanto monta, monta tanto….

Entonces usted pensó que tenía otro estadio en la Ciudad, más pequeño y en el que no entraría tanta gente, por lo tanto, los silbidos serían menos y así, mataba dos pájaros de un tiro: tener contento a los hosteleros y a los que la apoyan a usted.

Estos últimos movidos por gente como usted, no podían quedarse de brazos cruzados y dejar que Vascos y Catalanes camparan a sus anchas por su capital, aunque unos y otros generen dinero a su Comunidad, y les instó a manifestarse por la “unidad de España”. Como si no hubiera más días en el año para dicha absurda manifestación. Eso se llama provocar y mezclar churras con merinas. Seguramente que los policías también se han tenido que “alegrar” bastante con tal manifestación, como si controlar a tantos miles de personas no fuera bastante para ellos, ahora les pone otra prueba más y aunque usted dice que la seguridad está más que garantizada, mezclar en dicha ciudad tanta gente con pensamientos distíntos, no puede traer nada bueno.

Y ahí es donde quiero llegar. Voy a ir a dicha final (que será mi sexta Final de Copa), y voy a ir a las carpas autorizadas por usted para compartir algún trago y algún bocado con los míos y con mis amigos catalanes, pues aunque usted no lo crea los tengo. Grandes amigos por cierto.

Si unos silban el himno, a lo mejor otros silban a todas las autoridades que estéis en el palco y que tanto nos estáis robando a todos. Quizás (bueno… seguro) pueda silbar al hijo del “caza elefantes” que se va de safari con mis impuestos, yo creo que tengo más que sobradas razones para silbarle a su hijo, ya que él este año no va a dar la cara. También me puedo acordar de lo que ha robado el “yerno” y de momento me salga la mala leche en forma de silbido, quien sabe.

Lo que quiero dejarla bien claro es que si me pasa algo ese día, usted será la única responsable y sepa también (ojalá no ocurra nada de lo que pretende provocar) que actuaré contra usted en forma de denuncia si llega el caso, porque los que queremos que el deporte y la política vayan por distintos caminos, nos vemos en la obligación gracias a gente como usted, a volverlos a ver juntos de la mano.

Sin más se despide de usted un vasco, que se ríe abiertamente de lo que usted llama la unidad de España.

La “Transparecia”, la “Responsabilidad” o “Hacerse la Corinna”

Transparencia y responsabilidad, bonitos términos para aplicar en la gestión de un País. Pero, en un país -llamémosle- “un poco serio” y no en el Reino de España que, traducido al gibraltareño vendría a ser “The Pandereta´s Kingdoom” (o algo parecido). Vamos a acuñar un nuevo término para referirnos al dicho “hacerse el sueco”. A partir de ahora, diremos que en Zarzuela, en el Gobierno y en Bankia… hacen “la Corinna”.

Ni transparencia ni responsabilidad. A lo primero, sólo hay que ver el comunicado de Zarzuela, dónde el Jefe de la Casa Real (Rafael Spottorno)emite un comunicado en relación con las preguntas formuladas por los diputados de Izquierda Unida en el Congreso de los Diputados Gaspar Llamazares y el valenciano Ricardo Sixto. Reza así: “De acuerdo con su solicitud, he informado a Su Majestad de las citadas preguntas parlamentarias, de cuyo contenido ha quedado enterado“.

Lógicamente, Zarzuela sabe que aún goza de esa inmunidad de la que, con comunicados tan “transparentes” como éste, hacen gala. Y ello, sabeedores del rodillo parlamentario del PP, la complicidad del PSOE y el incomprensible apoyo de CiU. Es sabido que el partido gobernante no incluye el la “Ley de Transparencia” a la Casa Real.

Me pregunto: ¿Si la Casa Real no entra en esa Ley porque no es una Administración Pública, qué es la Jefatura del Estado? ¿Un puticlub?

Esperemos que esa arrogancia, chulería y prepotencia del heredero de Franco y de la “trouppe” de vasallos que le rodean duren el menor tiempo posible.

Ésto, en cuanto a esa “Transparencia” de paparrucha. Vayámos ahora con lo de la “Responsabilidad”.

De Windows (como pronuncia un clown ex-presidente cántabro, de los que, afirma, acude al campo de fútbol a insultar a los árbitros) nos dice que Bankia precisa de otros 7.000-7.500 millones de euros adicionales.

Rupert Murdoch (amigo de Aznar) tuvo que comparecer ante una Comisión especial del Congreso Norteamericano dónde fue interrogado a destajo tanto por congresistas demócratas como republicanos. En Islandia, tanto el primer Ministro como el Presidente del Banco Nacional (una especie de MAFO a la islandesa), fueron procesados judicialmente.

Por éstos lares, no va a haber ningún tipo de Comisión Investigadora ni se van a exigir responsabilidades en el asunto Bankia ni a nivel estatal ni autonómico, ni local, ni de barrio, ni en la escalera de 4º A. Rato ya será “recompensado” en el Consejo de Administración de dónde séa. Al tiempo.

Es falta de solicitud o exigencia de responsabilidades políticas no se debe al rodillo parlamentario del PP. Se debe a que nadie quiere “meter mano” en ese cortijo dónde todos (y todos son todos) chupaban de la teta de la nueva vaca y antes osito verde de Caja Madrid.

Sería largo de explicar por lo que, con el siguiente gráfico, todo el mundo entenderá por qué ningún partido político o sindicato exigen Comisión de Investigación alguna.

Más claro… imposible!!!

Frases para enmarcar.

Sería imposible compendiar, entre miles de frases pronunciadas por políticos españoles, las más sonadas o famosas. Aún así, voy a reproducir algunas de mis favoritas.

Del que fuera presidente del Gobierno socialista, y actual multimillonario, Felipe González, me quedaría con éstas: “Yo pienso que yo no pienso, digo yo”, “Ah, te llamas Héctor, nombre bíblico!!!” (ante la respuesta de un niño a la pregunta de cual era su nombre), “Yo no hipotizo sobre futuribles” (ante la petición de que adelantase algunas previsiones), o una pronunciada en una conferencia en México en 2009: “El futuro no es lo que solía ser”. Su “colegui del Clan de la Tortilla” Manuel Chaves no se quedaba cort: “A su señoría le va a salir el tiro por la cuneta.” Casi nada!!!

Federico Trillo, político del ala más derechosa y opusiana del PP creyó que iba a ser recordado con su famosa “Manda huevos” (en plena sesión del Congreso de los Diputados), pero se lució con aquél “Viva Honduras!!!” (frente a las tropas de El Salvador destinadas en Irak). Y siéndo aún ministro de Defensa, soltó esta otra “perla”: “Para lo que no está el Ejército es para pagar en vez de disparar”.

Las “cantadas” de José María Aznar se cuentan por cientos. Una de las más curiosas fue aquélla de “Tengo una oreja frente a la otra”. De enmarcar, también, ésta: “Los niños son muy importantes… a mí me gustan mucho los niños… tengo dos” (Dándo un discurso ante escolares y habiendo perdido el discurso por escrito).

De las frases pronunciadas por ex-presidente Rodríguez Zapatero se podría editar un tomo bastante grueso. A mi me gustan éste par: “Por tanto, hemos hecho un acuerdo para estimular, para favorecer, para follar… para apoyar ese turismo”, o “La Tierra no pertenece a nadie, salvo al viento”.

Mariano Rajoy, su “niña”, “las chuches”… es pródigo en “cantadas varias”. Destacaría -a día de hoy- estas dos: “Quiero transmitir a los españoles un mensaje de esperanza. ETA es una gran nación; España, perdón, es una gran nación” y “Vamos a ver, eeeh, uuum… ¿Medidas para crear empleo? Bueno, la verdad es que me ha pasado una cosa verdaderamente notable, que lo he escrito aquí y no entiendo mi letra”.

Y, a la cabeza de todos ellos, Juan Carlos I. Era su frase más célebre el famoso “¿Por que no te callas?”, dirigida al presidente venezolano Hugo Chávez durante la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado en Santiago de Chile el 10 de Noviembre 2007.

Esa frase la ha superado con creces con la de “Lo siento, me he equivocado y no volverá a ocurrir”, a la salida de la clínica privada en el momento de su alta médica tras ser operado de cadera por su “accidente” de caza en Bostwuana en compañía de su amiga Corinna.